Y así de perfecto buen humor... es que toma el teléfono y le llama a Escocia.

—Who in the hell?

—¡Deja de contestar el teléfono de manera tan idiota!

—Ah, my beloved mummy, what the hell do you want?

—Stop acting like a child —le riñe—, y deja de llamarme beloved mummy, ¿Qué no sabes decir "mother"?

—Si vuelvo a oír una riña al tercer intento te cuelgo.

—Tú me cuelgas, yo voy por ti de los huevos y te grito hasta que te quedes sordo de escucharme.

Le cuelga.

Yay... Debe oírse el grito de You bloody bastard hasta en Escocia.

Igual... puede volver a llamar, pero que se calme.

Estamos calmando un poco a Britania, de hecho. Maldice al maldito teléfono de mierda que le impide literalmente ir por él de los huevos y gritarle hasta que se quede sordo... Y vuelve a marcar.

—Con esos gritos no necesitas un teléfono.

—My sweet sweet boy...

—Oh, my god... —no tan preocupado, pero no tan tranquilo.

—¿Este es un tono apropiado para tus oiditos, my beloved kid? O prefieres uno aún más dulcecito... —pregunta con voz faaaalsamente melosa.

—¿Estás borracha, mummy?

—No, sweetheart... ¿tú?

—Deberías.

—Probablemente —suelta el aire y cierra los ojos —, how are you my little pumpkin?

—Viendo football, si sólo quieres charlar llama a que te aguante el capullo de tu amante.

—HE IS NOT MY BLOODY LOVER! STOP WITH THE SHITE, YOU BLOODY ARSEHOLE AND LISTEN TO ME!

Escocia pone los ojos en blanco tirándose más en el sofá, notando que ha llegado al punto de crack.

—Hablé con England y no cabemos en su bloody house para christloquesea, así que les quiero ahí una semana después.

—Pues no iré.

—Why not?

—Porque no me da la gana.

—Ah... wonderful, Alba... really. That is absolutely fantastic!

—Me alegro de que te guste.

—Iremos a tu casa entonces en New Year.

—Venid, no habrá nadie.

Britania pone los ojos en blanco. Escocia vuelve a poner en marcha el partido.

—Ok, Alba... what the hell do you expect me to do? Quieres hacerlo en bloody Christmas para molestar a tu bloody brother, pero ni siquiera cabemos en la bloody casa of the bloody demons. En año nuevo podemos ir todos allá, sin que tú molestes a tu brother y venga a llorarme, y ¿esperas que sólo porque a ti no te da la bloody gana, hagamos las cosas a tu bloody forma?

—La verdad, my beloved mummy, es que me la sudan un huevo vuestros problemas. Podéis hacerlo como os dé la gana, a mi bloody manera y vendré o a la bloody manera del gilipollas de tu hijito queridito con lo que me ahorrareis el tener que ir.

Britania hace los ojos en blanco, porque tampoco es como que sea la primera vez que cada quien quiera hacer lo que se le viene en gana.

—Bien, bien... sigue marcándo tu territorio y tus habilidades. TOOOODOS sabemos que tanto tú como cualquiera de nosotros puede hacer lo que se le dé la gana —asegura—. A mí me da la gana que vayan los cuatro... puedes ir, o puedes no ir, si no vas no me sorprenderá en lo más mínimo...

—Me alegro mucho de que por fin lo hayas entendido. Por cierto, si vuelves a hablar con el larva dile que deje de mandarme emisarios y tenga un par de cojones de enfrentarse a su hermano.

—¿No crees que mandar un emisario para decirle a tu brother que no mande emisarios es ligeramente idiota?

—No, teniendo en cuenta que si voy personalmente puede que se cague en las bragas.

—¿Y desde cuando te preocupa tanto que se cague en las bragas?

—Desde que imagino que también se las lava su putita domesticada, mummy. En realidad me importa una mierda si no quiere venir personalmente, así que dile lo que te dé la gana.

—Wait... what are you talking about? ¿Su... putita domesticada?

—No importa... ¿Vas a seguir discutiendo esto sin que lleguemos a ningún punto o puedo ver el football?

Britania suspira encontrando esto extraño... pero es que hay tantas cosas que encuentra extrañas...

—Are you really not comming if it is not on Christ...mas? —pregunta cambiando un poco el tono de voz sin siquiera notarlo.

El escocés se detiene un segundo y se humedece los labios, seguro puede oír su respiración quebrada por el exceso de humo.

—Yes —responde al final.

—Ya sé que detestas las reuniones familiares... y que no pierdes oportunidad para molestar a England, but...—se muerde el labio con esta última respuesta—. Ahright... why?

—¿Te parece pocos motivos? —vuelve a alejarse con el tono de voz, sonriendo de lado cínicamente.

Ella suelta una suave risita sin demasiado humor por la nariz, pensando que de todos modos no caben en la estúpida casa y el problema sigue siendo un problema.

—¿En qué maldito momento decidí que era bueno tener tantos hijos necios y no matar a ninguno?

—Por eso me largué al norte en cuanto tuve oportunidad.

—¿Antes de que me dieran a mi aún más ganas de estrangularte? —ojos en blanco, pero sonríe un poco.

—Antes de que me las dieran a mí, en realidad —suspira.

—¿Siempre has sido así de dramático, Alba?

—No, sólo cuando intento ver el football. Buenas noches, mother.

—Good night, my unbearable thristle... —eso es mi "cardo insoportable", porque bueh... la flor de Escocia es el cardo que, evidentemente... es picudo y espinosito... más o menos como Escocia, que cuelga sonriendo un poco con eso.

Britania cuelga también, ahora con cierta curiosidad del por qué TANTA necedad de Escocia con no querer ir más que en navidad.

xoOXOxo

Imagino que... Roma les va a hacer un vestido a cada una, y las conoce y... es que le gustan, pero le gustan tal como son, así que igual que no le daría ese vestido a Egipto, porque ella le va a decir que si le ve cara de monja... y no le va a dar el súper sexy vestido al estilo Jessica Rabbit a Britania, porque SE MUERE.

Galia necesita algo vaporooooso y enseñador, algo tipo Marilyn Monroe. Helena se pone cualquier cosa encima, y si no tiene suficiente apertura se la hace ella. Lo malo de hacerle un vestido a Helena es que cualquier cosa que se ponga le sienta estupendamente, entonces no destaca (eso dice roma, que diga que lo dice él).

Helena se ríe y dice que lo que importa es la percha, no el vestido, pero que vio uno que tenía... *insertar eterna explicación*

El comentario guarro sobre que a él lo que le gusta en realidad, es quitárselos, sabemos de quien es, ¿no? Desgraciadamente lo sabemos de sobra...


Bueno, un capítulo cortito. Besitos para Val si sigue con vida a estas alturas ¡No olvides agradecer a Josita su edición!