Inglaterra parpadea un poco, suspira y vuelve a subir, al salón donde está Francia dormitando, con lo que se ha tardado...
El inglés le ve y hace muajajaja para sí mismo acercándose sigilosamente y le sopla en el oído. Francia da un manotazo y se lleva brazo a la cara aún medio zombie. Paladea.
Inglaterra se muere de la risa en silencio y busca alrededor algo con qué hacerle cosquillas en la nariz.
El galo suelta un suave ronquidito en lo que el británico encuentra un cordel en su caja de costura y empieza a hacerle cosquillas en la cara con él.
Varios soplidos más tarde... Se quita el brazo de la cara rascándose la nariz con el dorso del dedo índice de la mano. Abre los ojos.
Inglaterra sigue muerto de risa, y va a por un rotulador.
—Ah... Ya has vuelto al fin —bosteza acurrucándose de nuevo.
—Oh... —se decepciona un poco volviendo a tapar el rotulador—. Venga, espabila, no te duermas aquí —le da pataditas.
Francia aspira y abre un ojo.
—¡Huele a rotulador! ¿Qué ibas a hacerme? —estira los brazos hacia él para que se le acueste encima.
—Nothing. ¡No te duermaaas! —más patadas.
—No me pateees —protesta doblando un poquito las piernas—. Tardaste muuuucho.
—Pues tenía que hablar con ella, tenemos un plan —se sienta en el espacio que le ha dejado.
El francés se incorpora un poco, medio despeinado y zombie, sonríe.
—Ah, ¿de verdad? —pregunta tallándose un ojo.
—Yes. Y estás incluido —le da un par de pataditas más... por maldad.
—Oh, eso es positivo... Ehhh! ¡Sin patadas! —Protesta—. ¿Qué plan?
—Vamos a borrarle la memoria a Scotland sobre tu visita de hoy a ver si así no se cierra en banda con el argumento de que no cabemos en la casa.
Francia levanta las cejas.
—Quoi? Van a... Oh eso podría ser... Útil —se lo piensa un poco mordiéndose el labio.
—But... We need something.
—A... ja? —pregunta levantando una ceja.
—Something like... un puro que haya fumado o... similar, algo que haya usado hoy.
—¿Y de dónde quieres que lo saque? —le mira fijamente.
—Pues... ¿no tienes nada así? —traga saliva.
—Toco... Mis dos mejillas, al saludarnos y despedirnos, no recuerdo que haya usado mi encendedor o algo así —responde pensándoselo.
—No, tus mejillas no nos valen... aunque mi madre disfrutaría arrancándote parte de la piel... quizás el pelo de tu barba sí.
Se lleva la mano a las mejillas viéndole las negras intenciones. Inglaterra sonríe.
—¿Quieres que me rasure? ¿En serio? —un poco desconsolado.
—Es eso o que vayas a buscar algo que sepas que haya... tocado.
—¿Sabes? Acabo de recordar que si toco mi encendedor —que conveniente... No tiene idea.
Inglaterra frunce el ceño. Francia sonríe cínico.
—Antes has dicho que no, no me creas idiota.
—Pero mi barbaaaaa. Me veo un poco menos sexy sin barba —le cierra un ojo.
—¡Te volverá a crecer! —se sonroja.
—Oui... En una semana —voz de drama.
—¿Entonces qué propones?
—Pues... Es que... Quizás toco mi camisa —bastante dudoso.
—Es que además no estoy seguro que esas cosas no funcionaran más bien contigo... nah, nah, porque se la daremos a él.
Los ojos azules le miran cayendo en la cuenta de algo.
—No vas a... No vas a olvidarte de mí, ¿verdad?
—Va a... —parpadea porque esa no es tan mala idea. El francés le mira, un poco angustiado con la idea.
—Naaah... no lo creo... —ya, sí claro—. Sólo lo de hoy.
Entrecierra los ojos sin creerle.
—Me rasuro y te doy mi barba... Pero agradecería que sólo olvidara lo de hoy —murmura maldiciéndose a sí mismo por la idea.
—Bien —sonrisa preocupante.
—Soy parte de su vida y de su infancia y en general... Angleterreeee —preocupado.
—¡No quiero que vuelvas a ir!
—No vuelvo a ir... ¡Pero no me confines a un mundo de soledad en que sólo yo tengo recuerdos de cosas que pasaron!
—Pues es que si es algo como pelo...
—¡Vamos y conseguimos algo entonces! ¡No quiero que Ecosse no sepa ni quien soy...!
—What?
El galo levanta las manos y niega con la cabeza.
—Vale, Angleterre... Haz lo que quieras o lo que te deje más tranquilo —decide rindiéndose—. Ya te he dicho lo que yo quisiera, pero si tú eres más feliz con que se olvide de mí... —traga saliva con pesadez—, está bien.
—No, What? ¿What es lo que quieres conseguir? No creo que my mother me deje que te olvide igualmente... aunque se lo merezca —además esto es una especie de victoria para mí.
—Yo lo que quiero es que estemos bien, tranquilos y que no venga en Navidad —sonríe tranquilizándose con esto.
—Es que... entonces vas a tener que ir de nuevo —aprieta los ojos.
—¿Para quoi? ¿Por la cosa? —vacila y traga saliva.
—¡Pues claro!
—No estoy seguro de que no me mate —admite un poquito acojonado mesándose los cabellos.
—¿Y si vas con Belgium? —aprieta los ojos porque eso puede ser bueno... o tremendamente malo, él niega con la cabeza.
—Non, sabrá a lo que fui y lo considerara una ofensa. Si voy... Iré yo solo —se humedece los labios y le mita.
—No quiero que vayas solo... ¿y si vas con Rome? o ¿Con my mother? o ¿Con Spain?
El francés sonríe un poco.
—¿Con papa? ¿Quieres un asesinato doble? Deshacerte de los dos a la vez —extiende una mano hacia él con los dedos abiertos para que se la tome.
—Spain? Spain and Belgium? My mother no querrá ir contigo sola...
—¿Por qué?
—Pues porque... eres tú.
Francia sonríe aún esperando que le tome la mano. Él lo hace no muy seguro porque tampoco le convence.
—Le pediré a Spagne que me acompañe, ¿bien? —propone—. ¿Qué te preocupa? —pregunta apretándole la mano, no tan tranquilo él mismo con la idea de ir, pero haciéndose el perfectamente controlado como siempre.
—¡Pues que intente algo!
—¿Que intente seducirme?
—¡Que intente forzarte!
—¡Ecosse no va a intentar forzarme! Es demasiado orgulloso para hacer notar que le importa tanto... y eso además es demasiado bestia —asegura pellizcándose el puente de la nariz —, lo que hará es insultarme y hacerme ver que realmente no le importo.
Inglaterra le mira sin estar seguro.
—Mira, déjame hablar con Espagne mañana, le cuento lo que pasa y quizás lo de Belgique no sea mala idea.
Inglaterra traga saliva igual de inseguro, pero asiente.
—¿Dormimos? —pregunta sonriendo. El británico pone los ojos en blanco pero sonríe un poco—. O... "dormimos" más bien.
—Prepararé el cuarto de invitados.
—Pardon?! —levanta las cejas y luego sonríe—. ¿A quién esperamos para dormir?
—You! My mother says to me...
—¿Qué te dijo?
—¡Que te mande a dormir al cuarto de invitados!
—¿Y desde cuándo escuchas a tu madre para eso?
—EVER!
—Mon dieu... Eres un mojigato. Y yo siempre pensé que eras el punk de la familia... —le mira de reojo,
—¡No es mojigatería!
—Tendré que pervertirte...
—No! Nada de perversiones, ¡Al cuarto de invitados! —levanta la barbilla.
—Entonces tú vienes conmigo.
—No... Yo me voy mi cama a mi cuarto con mi pijama.
Francia le mira unos instantes.
—Yo voy a masturbarme en el cuarto de invitados entonces.
—WHAT? —se sonroja de golpe por un momento, temiendo además que piense en Escocia.
—No me dejas otra opción —Francia sonríe cínicamente.
—Well... p-pues... me da lo mismo.
Francia se empieza a abrir la camisa.
—A mi no... Pienso dormir contigo —decide.
—What? Why? ¡No te desnudes! —aprieta los ojos.
—¿Por qué no? Soy tu esposo... Exijo mis derechos.
—¡Desnudarte no es derecho de esposo!
—Ah, non? ¡Cómo no! De hecho... Tengo derecho de meterte mi cosa aquí —palmadita en el culo.
—WAAAAAH! —pega un grito, da un salto apartándose se tropieza y se cae... sonrojado de muerte.
Francia levanta las cejas sin esperarse eso... Sonriendo de lado.
—También tengo derecho a ocasionar eso.
—NO!
—Sí que lo tengo, mira como lo hago sin ningún pudor... Eso y desvestirme.
—What? NOOO!
—Oui... Vas a ver como sí —se quita lentamente la camisa.
Inglaterra se lleva las manos a la nariz, aun en el suelo, Francia le da la espalda se quita del todo la camisa y se la lanza.
El inglés se esconde debajo de ella haciéndose bolita. El francés abre un poco las piernas y se abre el pantalón bajándoselo lo suficiente para darle una buena vista. Mueve un poco las caderas.
No estoy segura de que te esté viendo.
¡Demonios!
O sea es que se ha escondido bajo la camisa.
Seh, lo imaginamos.
—No me manches la camisa de sangre —pide mirándole por encima del hombro, sonriendo.
—¡No te mancho nada de sangre! —salvo su propio pañuelo.
Los pantalones de Francia bajan hasta la mitad de su culo.
—¿Me estás viendo?
—NO! —estoy muy ocupado temblando e intentando no morirme aquí debajo.
—Pues mal por ti que te lo pierdes —otro movimiento de cadera, baja un poco más los pantalones, tararea algo y sonríe echando la cabeza atrás y girando hacia él otra vez.
Se levanta y se va corriendo... que poco aguante, más vale que le ates si quieres que te vea el tiempo suficiente.
—Dieu... —se pasa la mano por el pelo, suspirando y yendo tras él, quitándose del todo los pantalones.
Debe estar en el armario del cuarto con la cabeza debajo de la camisa todavía. Me parece que Francia se echa en la cama a esperarle... Quizás termine quedándose dormido a este paso.
—¿Sabes lo que es un glory hole? —pregunta el francés sonriendo al otro lado de la puerta del armario.
—I'm not here! No hables conmigo porque no te oigo porque I'm not here!
—Hago un agujero aquí... Y meto la tour Eiffel. Tú... Haces lo que tengas que hacer —sonríe.
—What? ¡No vas a agujerear nada!
—Entonces saaaaaal, antes de que empiece a hurgar por aquí tus secretitos.
—¡No hay ningún secretito! —sale, histérico, con media cara llena de sangre y la camisa por la cabeza aun.
Francia se ríe y le abraza de la cintura casi que agarrándolo al vuelo.
—Waaaaah! —chilla e intenta soltarse.
—EHHH! —grita un poco, firmemente, para intentar llamar su atención.
Parpadea callándose y mirándole por si se ha hecho daño y él aprovecha el instante de confusión para besarle en los labios. El inglés se descoloca aun más con el beso.
—¿Que tal mis trucos? —susurra cuando se separa, sonriendo, abrazándole de la cintura.
—What? —solo entreabre los ojos.
—Sabes a sangre —sentencia acercándose otra vez a besarle, acariciándole la mejilla y quitándole su propia camisa de la cabeza.
Cierra los ojos devolviéndole el beso y ni se entera. Es Francia el que está ahora mismo completamente necesitado de contacto físico con Inglaterra, así que va a hacerle el amor suavemente, mirándole a los ojos.
Pobre pobre pobre Inglaterra incapaz de disfrutar de un streaptease... ¡No olvides agradecer a Josita su edición!
