Inglaterra hace gestos con las manos para que se separe.
—Voy a decirle a Espagne que nos veamos más tarde en el aeropuerto... quizás deberías prestarme un coche.
—WHAT?
—Para ir a ver a Sco... Écosse.
El británico frunce el ceño, porque prefiere no dejarle un coche... pero luego piensa en su hermano viendo llegar a SU MARIDO con SU COCHE...
—Me parece estúpido que tengas dos coches aquí estacionados y yo vaya a rentar uno —protesta Francia haciendo los ojos en blanco al verle el ceño fruncido.
—Es que... —vacila.
—Quoi?
—¿Cuál quieres llevarte? —le mira nerviosito.
—¿Vas a prestarme el Rolls? ¿A mí? —Sonríe de lado—, no te creo.
—¡No quiero prestártelo! Seguro lo rompes o lo estropeas o... no sabes ni poner las marchas adecuadamente y... —pero has tenido sexo maravilloso conmigo dos veces esta mañana y te odio por ello malditocabrónmanipuladorconsuerte.
Francia sonríe mirándole intensamente con ojitos de amor.
—Como lo rayes siquiera, como sólo sea una... nada, ¡Como le pase LO MÁS MÍNIMO te voy a colgar de los huevos desde el Big Ben hasta que lo arreglen!
El galo sonríe muuuuuuucho más.
—Vas a tocarme los huevos si lo rayo... ¡Cher, eso es un mal incentivo para cuidarlo!
—¡VOY A COLGARTE! ¡Del London eye que es más alto!
—No voy a hacerle naaaaada, nunca he rayado los míos—asegura tranquilamente —, además pase lo que pase seguro tienes el mejor seguro del mundo.
—¡Aun así! Y NADA de dejárselo a Spain... ¡NI A SCOTLAND! ¡NI A NADIE!
—Naaada de dejárselo a naaadie —asegura aun con su enoooorme sonrisa, porque el que le preste el coche y el ROLLS, es realmente un milagro—, vale no te preocupes... nadie va a querer conducirlo.
—TODOS van a querer conducirlo. ¡Tú no se lo dejes a nadie! ¡Y vas a ponerte los guantes!
—¿Discúlpame? ¿Guantes? ¿Por? —levanta una ceja.
—Porque el rolls se conduce con guantes y ahora llama a Spain a ver si me lo ahorro.
—Non, no voy a hablarle yo, voy a esperar a que me hable él porque estaba molestándome con que tus cejas no se qué y que no podíamos hacer el amour por suficiente tiempo y no sé qué. Ahora me habla él.
—¡No le hables de esas cosas!
—¿Y qué quieres que haga? ¿Si me dice que no me la levantas le digo "ah, sí es verdad, sus cejas no me atraen"?
—¿Pero por qué habláis de esas cosas? —no sé porque esta tan frustrado e histérico, en serio.
—Pero no es tan grave, le dije que no era verdad... —aclara—. Tu virilidad no quedó en duda, cher.
—FRANCE!
—¡De verdad no sé porque tanto escándalo! ¿¡Qué prefieres que le diga?! Además, seguro tú hablas con... Yo qué sé, Suisse... De esas cosas. ¿Me dirás que no sabes si Autriche es o no bueno en la cama?
—Of course... —se detiene a sí mismo y su escándalo. Francia le mira con media sonrisa—. Pero no por Switzerland.
—¿Ah, non? ¿Espagne te contó?
—¡No! ¡Yo!
—Tu quoi?
—Yo lo sé... —sonríe confiado—. Una vez. Juré no contarlo NUNCA.
—No es verdad —frunce un poco el ceño y le mira—. Estas inventándote eso por este asunto de Écosse.
Niega con un sonido nasal.
—¿Por qué habrías tú de compartir la intimidad con Autriche? No creo que te interese... Ni que le intereses —le mira fijamente.
—Juré no contarlo —se encoge de hombros y se va hacia la puerta del cuarto.
El galo se revuelve incómodo con esto, sin quererle creer porque además está el maldito hecho de que él nunca pudo acostarse con él, que le jode.
—¿Cuándo?
—Durante la guerra de sucesión, estábamos en el mismo bando contra Spain, Prussia and you —sale.
—¿Y qué? De ahí a acostarte con él... —murmura incrédulo
—Juré no contarlo —repite yendo a la cocina, porque tiene hambre.
—¡No me jodas, Angleterre! —protesta apretando los ojos, abriendo el armario para vestirse, sin dejar de pensar en ello. Era posible... Claro que era posible. Y no tenía NINGÚN derecho de reclamarlo, pero... ¡Pero! Baja a la cocina unos pocos minutos más tarde para su costumbre—. ¿Y... vas a contarme? —pregunta abriendo la puerta del refrigerador, casual.
—Ya te he dicho que juré no hacerlo —responde mientras prepara el té.
—Pues has roto ya tu juramento... Ya me has contado tu "oscuro secreto", Non?
—What? NO! ¡No es lo mismo mencionarlo que contártelo!
—Es exactamente lo mismo considerando que la idea era que no se enterara nadie... Si ya has roto tu promesa sólo por joderme, ¿podemos concluir que no hay mejor manera de joderme que contándome los detalles sórdidos del sexo asombroso con él, non? —pregunta con la cabeza adentro del refrigerador.
—No te voy a... ¿Quieres detalles sórdidos? —se pone nervioso pensando en sus historias eróticas y en a ver qué cojones puede inventarse.
La verdad, la verdad... no los quiere y está a punto de vomitar en el refrigerador, porque por más injusto que sea, Francia es sumamente celoso del inglés.
—Claro, cher... qué sería el mundo sin detalles sórdidos sobre las aventuras sexuales de mon... —pausita—, frére...
El británico traga saliva y se sonroja, aun trasteando con la tetera y las tazas.
—Es decir, es lo que querías, non? Molestarme...
—Well... yes... but...
—Oui? ¿Ahora me dirás que te da vergüenza?
—No, I mean... I just... I mean... no quería molestarte, estoy hablando en serio, sólo para que no digas cosas que no son.
—Me estás diciendo que sabes de cierto que Autriche es... aceptablemente bueno en la cama porque te acostaste con él en la guerra de secesión... —aclara lentamente, sonriendo con esa sonrisita de "has conseguido molestarme"—, solo por aclararme las cosas, no para molestarme.
—Yes —sonríe nervioso.
—Ya... pues aclárame bien, porque sigo sin estar seguro de que Autriche sea bueno en la cama —se cruza de brazos.
—Pues... fue... ya te he dicho, fue en esa época y... —sirve las tazas pensando que tampoco quiere se enfade demasiado, nervioso.
—¿Y? ¿Los dos tenían interés en que alguien les calentara la cama? ¿De verdad me estás hablando del mismo Autriche que yo conozco? —pregunta levantando una ceja y acercándose al inglés.
—No... No, en realidad... fue un... pago —aprieta los ojos porque esa historia sonaba mejor en su cabeza.
Las cejas de Francia se cuelgan en la lámpara del techo.
—Prostitución... fantastique. Justo una de esas historias que suenan completamente austriacas... ¿Qué me dijiste la última vez de él? ¿Que era todo un caballero?
—Bueno, es que yo no quería pagarle con dinero, porque revisaban muy de cerca todas mis cuentas —bien, bien, lo estás arreglando.
—Así que decidiste, por qué no... Hacerle un favor sexual. Reitero, prostitución —insiste mirándole fijamente—, y Autriche... que casi no le gusta el dinero, decidió hacer una cosa tan a su nivel como recibir un favor sexual tuyo.
—Es que no hubo más opción, ¡no había forma de llegar a un acuerdo! —aprieta los ojos.
—Así que decidieron, por qué no... Acostarse y llegar a un acuerdo mientras tú le chupabas la... —pueden detenerle... *por favor*
—France!
—¡Pues es lo que me estás diciendo! Mira que luego se quejan de mí, no recuerdo nunca haberme prostituido. ¿Y qué vas a decirme? ¿Te lo tiraste tú? ¿Pensó en Suisse mientras lo hacían?
—¡Pues no creerás que fue porque me gusta o algo! —le chilla porque por eso justo lo ha dicho.
Francia levanta las cejas con el chillido mirándole fijamente porque eso ha sonado tsundere. Inglaterra le mira fijamente.
—Pues puedes irte con Autriche, a mi no me importa —murmura tomando su taza y dándole un trago, haciendo un sobreesfuerzo por no sonar justamente así como está sonando.
—WHAT THE HELL?
—Tú empezaste —responde y es que está teeeeeeenso, Inglaterra... teeeenso.
—¡No! ¡Tú empezaste! ¡No le cuentes esas cosas a Spain!
—¡Yo hablaba de cosas NUESTRAS, tu hablabas de acostarte con AUTRICHE! —chilla un poquito.
—¡ES QUE SON ESAS LAS QUE NO QUIERO QUE CUENTES!
—Además, ni siquiera he contado nada especial más allá de que me gustas y esas cosas... que de hecho puesto como lo estás poniendo es como un perfecto incentivo para... —bufidito—, ¿vas a contarme tu historia con Autriche o no?
—Pues es que no dejas de...
El francés toma aire y lo suelta lentamente, contando hasta diez mentalmente.
—Perdona si mi actitud no está siendo la correcta —sisea tomando taza y plato para irse a sentar a la sala.
Inglaterra toma su taza y corretea tras él.
—Entonces... ya vas a contarme cómo es que fue esa vez tan... "maravillosa" con Autriche. Fuera de la prostitución...
—¡No fue prostitución!
—Es una especie de prostitución —pone la mesa elegantemente en la mesita de la sala y se sienta, cruzando una pierna y levantando la barbilla, lo más dignamente posible.
—No es prostitución, es un acuerdo entre caballeros del que además juramos no hablar.
—Acuerdo entre caballeros... fantastique. Yo he hecho muchos de esos acuerdos a lo largo de mi vida...
—Entonces sí te has prostituido —frunce el ceño... Inglateeeerrra escucha lo que dices.
—Si te... oyes, ¿verdad? —pregunta mirándole con los ojos entrecerrados—. Acabas de aceptar que te has prostituido con Autriche... Mon dieu, justo cuando no pensé que pudieras caer más bajo.
—¡No lo he aceptado! ¡Tú has dicho!
—Tú has dicho que es prostitución.
—¡Porque tú has dicho!
—¿Cuántas horas más vamos a darle vueltas a este asunto de si es o no prostitución? —Pregunta levantando una ceja—, ¿Vas a contarme cómo es que Autriche te metió el... pilin en tu culito o non?
Aprieta los ojos verdes y se cubre la cara con la mano, mientras sujeta la taza de té... le da un buen sorbo pensando que quiere Ginebra.
—Fantasías de Autriche en la mañana... qué mejor manera de agradecerle a tu marido el sexo matutino... —refunfuña, sí Inglaterra... mira lo que logras.
—¡No son fantasías!
Aprieta los ojos azules otra vez con el segundo chillido tsundere de la tarde.
—Esto es jugar sucio, ¿sabes?
—What?
—Yo no voy diciéndote quién me gusta y quién no de una manera TAN cínica.
—¡Yo no te estoy diciendo quién me gusta!
—Non, estás chillando que no lo ha... —se muerde el labio, riñéndose a si mismo mientras cruza los brazos y fulmina a Inglaterra.
—¡Eres un drama!
—Ah, ¡Además me llamas un drama!
—¡Pues es que lo eres!
—Non, créeme que si estuviera haciendo drama por esto ya me habría ido —asegura el muy dramático—, en vez de pedirte los detalles que aún no me das. ¿Se besuquearon a la luz de la luna?
—No... —aprieta los ojos pensando en decirle que se lo ha inventado.
—¡Entonces cuéntame antes de que empiece a inventarme cosas peores! ¿Quién penetró a quién? ¿Qué hicieron una vez terminado? ¿Compartieron la cama? Ni siquiera recuerdo la última vez que se dieron la mano y tu nunca te has sonrojado a su alrededor —acusa entrecerrando los ojos.
—What the hell! —se sonroja ahora, y Francia bufa con el sonrojo.
—¿Vas a contarme o no?
Inglaterra se lo piensa, porque además tiene que ir a ver a Escocia hoy, con España y si se enfada mucho quizás... Francia sigue mirándole.
—No, creo que no...
El francés le fulmina, frunciendo un poco el ceño.
—Bien —responde fríamente.
—Me lo he inventado, ¿vale? —aprieta los ojos. Francia parpadea otra vez, lentamente—. Sí, estaba intentado molestarte porque tú siempre me molestas y le dices todas mis cosas a Spain.
El galo sonríe un poquito de lado sin dejar de mirarle.
—No le digo todas tus cosas a Espagne —asegura cambiando por completo el tono de voz—, de hecho no lo creerás pero te defiendo bastante.
—Pero siempre le cuentas lo que... NO HACEMOS.
—Si acaso, le presumo las cosas que hago contigo, porque él me pica diciéndome que tus cejas no son sensuales y que sólo lo hacemos por un minuto y cosas así —ya, claro... no le cuentas nunca ningúuuuuuuun detalle.
Los ojos verdes le fulminan, sonrojadito. El francés se acerca a él, quitándole la taza de la mano y poniéndola en la mesita de centro, antes de echársele encima y abrazarle.
—Waaaaah!
Francia sonríe haciéndose un poco bolita a su alrededor y hundiendo la nariz en su cuello.
—Lo siento.
—Nooo! ¿¡Qué haces?! ¡Suéltameeee! —protesta empujándole un poquito.
—Non, hablo en serio... lo siento. Realmente es asqueroso escuchar sobre ese tipo de hazañas de alguien más, y tú llevas toda la vida escuchando las mías.
El británico le mira mitad carita de desconsuelo, mitad avergonzado, mitad sonriendo porque YA ERA HORA QUE SE DIERA CUENTA.
El galo levanta la mano y le acaricia la mejilla, acercándose a él para besitooooo, que se revuelve un poquito, pero no se aparta.
—Eres un tonto... —susurra en cuanto se separa, acurrucándose encima de él.
—¡Tú echaste a perder mi historia! ¡Eres más tonto!
—¿Qué historia ibas a contarme? —pregunta ahora si curioso, porque sinceramente la fantasía le viene mucho mejor que una historia real.
—¡Ninguna!
—Venga, ¡Ahora cuéntamela! Era una... fría tarde de invierno y tú fuiste a buscar a Autriche por los pasillos del palacio y te lo encontraste toqueteándose en la sala mirando el fuego y pensando en... ¿ti?
—Of course not! —aprieta los ojos, pensando que no sabe cuando era peor, si cuando estaba enfadado o cuando está curioso.
—De hecho es más probable que Autriche fuera a buscarte a ti y te encontrara meneándotela pensando en mí —se ríe un poquito abrazándole con fuerza para que no se le ponga histérico.
Se pone histérico. Automático.
—¡Es broma, es broooma!
—You're a bloody wanker!
—Oui, no voy a negarlo... —besito en el cuello, gran sonrisa.
—¡Tonto! ¡No estés orgulloso! —sonríe igual, dejándose, cerrando los ojos y levantando la cara.
—Sí que estoy completamente orgulloso de ello, mon amour... me ha tomado AÑOS adquirir ese título irrevocable de "el BLOODY WANKER".
Para que luego digan que no existe el amor verdadero... ¡No olvides agradecer a Josita su edición!
