Bélgica mira a Escocia frunciendo el ceño y cruzándose de brazos. Levanta la barbilla y carraspea. Escocia la mira, se pasa una mano por el pelo y le da otro trago al whisky apoyándose en el alfeizar de la chimenea apagada.
—¿Y qué haces tú aquí exactamente?
—Pues... En realidad no estoy muy segura —confiesa—. Acompañarles, me han pedido ayuda.
—¿Ayuda para qué?
—Algo de... la comunidad —vacila un poquito para no dejares mal.
Entrecierra los ojos metiéndole un repaso descarado de arriba abajo mientras le da otra calada lenta a su puro. Bélgica se sonroja y se revuelve un poco. Él levanta las cejas y parpadea descolocado porque no esperaba esa reacción. Ella frunce el ceño.
—Ehm... —vacila un poco el escocés.
—Veo que no te han dicho que vendríamos—se cruza la pierna y se pone el pelo tras la oreja.
—Aquí nadie avisa que va a venir —responde aun mirándola igual.
—Oh... Bueno, mejor. Mmm y... ¿Qué más hacen por aquí? Además de fumar por lo que veo...
—¿Quieres? —le ofrece sonriendo de lado.
—No, desde los años veinte que no toco un cigarrillo. Y un puro menos, jamás he fumado —gesto con la mano.
—Más para mí —se los guarda de nuevo—. ¿Qué más hacemos por aquí...? Fumar, beber, decir palabrotas, pelearnos... e ir al pub a leer poesía.
Bélgica le mira fijamente con eso último, parpadea una vez y se ríe un poquito frunciendo el ceño. Escocia levanta las cejas sin dejar de sonreír, echando la cabeza un poco atrás e inclinándola.
—Poesía...
—¡Y de la buena!
—Me imagino —asiente un poco sin creerle en lo absoluto —. Quizás pudieras recitar un poco.
—No me acerco a un libro desde los años veinte y a uno de poesía, menos —responde acabándose el puro y lanzándolo a la chimenea.
—Ya imaginaba yo —se ríe un poquito haciendo los ojos en blanco —. Y... ¿Tú conoces muy bien a France?
—Yo le conozco lo que se deja y lo que me interesa —se deja caer en el sofá.
—Le conoces lo que se deja... Vale, ahora no estoy segura de querer saber.
—Why not?
—Pues... Bueno, yo también le conozco.
—Me alegro mucho por ti —toma un poco más de whisky sin parecer en lo más mínimo alegrándose... ni lamentándose.
—Sarcasmo...—Nota Bélgica y sonríe un poco de lado.
—En absolutooo —un tono aun más exagerado.
—Sarcasmo extremo —ojos en blanco.
Levanta las cejas y se lleva una mano a la boca fingiéndose sorprendido y escandalizado. La belga se ríe un poco más, frunciendo el ceño, extrañada.
—Tienes ese tipo de humor que uno no sabe si... Reír o...
—Por eso lo mejor es hacer lo que a uno le da la gana. Lo hago en todos los aspectos posibles de mi vida —sube los pies a la mesa llena de cosas, seguramente tirando al suelo una lata de cerveza de paso. Ella levanta las cejas.
—Pero es que eso... ¿Y no trabajas ni nada?
Levanta una ceja sobrepoblada.
—Sólo el mínimo indispensable para cubrir lo posible mi "independencia" ni rindo cuentas a nadie ni regalo dinero al absurdo gobierno de my brother si puedo evitarlo.
—Es imposible decirte que eso esté bien... —suspira sonriendo un poco—. Es irreal. ¿Y qué haces todo el día? Sentarte aquí a fumar por lo que veo...
—¿Qué haces tú todo el día? Hacerte vieja mientras decides a quien darle y a quien no audiencia en tu VIDA irreal, por lo que veo...
—¡No es que me pase el día decidiendo eso! —Frunce el ceño un poquito—. Pero es... ¡No! Es que hay obligaciones y cosas que hay que hacer más allá de lo indispensable, si yo no fuera al parlamento europeo... Germany me mata.
—Oh, qué peligro...
—¡Pues sí es un peligro!
—Ya me imagino que debes cobrar un plus de riesgo —trago de whisky... acabándoselo. Ella le da un trago más a su propio whisky también. Tose un poquito
—No cobro ningún plus, desgraciadamente. Pero sí trabajo y hago cosas todo el día, no tanto así como lo que me da la gana... Pero no es tan terrible como lo pones.
—Seguro ni siquiera hay poesía.
Bélgica se ríe un poco más con eso.
—No, aunque creo que eso está más hacia lo bueno que hacia lo malo, pienses lo que pienses...
El británico se ríe un poco. Ella le da otro trago al whisky.
—No sé cómo es que... —otra tos—, puedes beber esto como agua.
—No lo bebo como agua, el agua me marea, se me indigesta y me hace sentir enfermo —responde acordándose de pronto de que debería encender la chimenea porque quizás en un rato la calefacción y el alcohol no sean suficientes.
—Peor aún. Como canta Spain "el agua es para lavarse..." —se ríe otra vez.
—Eso mismo —sonríe levantándose y acercándose a la chimenea.
—Bueno, al menos... Ya me parecía yo que no apestabas del todo a cenicero —la sincerota... Bélgica no digas siempre lo que piensas. ¿Qué hay de la diplomacia?
—Será porque nadar no está entre las actividades tediosas de mierda —elige algunos troncos preparando el fuego.
—Que por lo que dices son como... Prácticamente todas —otro traguito al whisky, empezando a tener frío. Se abraza a sí misma—. Nadar tiene suerte al parecer, una de las pocas elegidas.
—Nah, ya te he dicho que me gusta emborracharme, pelearme y escuchar poesía —ni yo sé si esto es o no sarcasmo ahora ya, ni porque insiste tanto en ello. Lo siento, creo que es una especie de running gag de las cuatro de la mañana.
—Voy a empezar a tomarme en serio lo de la poesía... Ecos... Ehm... ¿Alba has dicho que te dicen?
—Alba me llama mi madre.
—¿Y yo debo llamarte...?
—Antes el Scotland me molestaba. Ahora ya me da igual —se encoge de hombros encendiendo el fuego.
—Eso no responde lo que te pregunto. A mí me da igual, para agradecerte un whisky si llamarte Alba o Scotland... —inclina la cabeza—. ¿Por qué te molestaba?
—Scotland me llamaba el capullo que mató a mi madre.
—Oh! —levanta las cejas—. Rome. Bueno, más o menos la mitad de las cosas se llaman hoy por hoy como él más o menos las llamaba. Alba entonces si lo prefieres.
Se encoge de hombros, porque eso también le parece bastante desagradable (lo de Roma).
—Mmm... Siento que te he hecho como mil preguntas —confiesa levantándose—, pero es eso o ponerme a parlotear y... Vale, siento también que el whisky es fuerte.
La mira de reojo.
—Igualmente no te he contestado con sinceridad ninguna.
—Oh... —levanta las cejas y se detiene de caminar hacia él.
Se incorpora, porque aun estaba agachado en la chimenea, dando unas palmadas para limpiarse las manos tras encender el fuego.
—Vaya, bueno... Entonces te llamaré Alba que te desagrada profundamente, me parece merecido, a diferencia de Scotland, que pareces amarlo. Parece merecido.
Sonríe de lado con esa deducción.
—Y es una pena lo de la poesía... Ya estaba empezando a entusiasmarme.
—¿Ilusionarte por?
—Pensé que alguien como tú entendería el sarcasmo...— sonríe de lado.
La mira fijamente y se ríe un poco. Ella sonríe un poco más y desvía la mirada al vasito.
—Igual que es fácil pensar que yo paso el día vagueando, fumando y siendo un borracho pendenciero, es fácil imaginarte a ti leyendo poesía.
—¿Leyendo poesía a la luz de las velas con una copa de vino blanco y violines de fondo?
—Mmmm... No, no exactamente.
—Oh, pensaba en el estereotipo... —inclina la cabeza—. ¿Entonces?
—Veamos... —vuelve a mirarla inclinando la cabeza. La chica se sonroja otra vez un poquito sin darse cuenta, sosteniéndole la mirada.
—Imagino... Una poesía. O un par. No un libro —empieza—. Seguramente habla del amor. ¿Me acerco?
Se sonroja por la parte del amor pensando en sus libros de vikingos, pero no es poesía la cosa. Y si son libros.
—Te imagino... leyéndola a escondidas. ¿Cuando... te sientes triste o necesitas fuerzas? —sigue.
—Oh my god! —protesta riendo, sonrojándose mucho más porque SÍ que tiene su oscuro secreto. Agradece que al menos no le haya atinado en el asunto de la poesía y, por tanto, ella pueda negarlo todo.
—¿No? ¿Tan lejos estoy? —sonríe a pesar de todo.
—No esperarás que responda sinceramente a eso... —se ríe un poco mirando su copita y poniéndose el pelo tras la oreja—. Sólo voy a decirte que de lo que dices hay cosas que en definitiva, no.
—Quizás puedas hablarme sobre esas —propone un poco incomodo, porque creo que estaba hablando más de experiencia propia de lo que va a admitir nunca, aunque sus poesías no sean de amor, eso lo dijo porque ella es una chica y eso...
—Es que no, no soy de poesía —explica mirándole de reojo, se sonroja un poco... pero sonríe y se encoge de hombros—, pero... ¿quién no tiene cosas que lee en... secreto? —
Ni siquiera sabe cómo es que están hablando de esto, cree que es el alcohol.
—Well, yo es que soy más de ver porno... —suelta así ahora y luego se lleva la mano a la boca como si se le hubiera escapado, sonriendo—. Ups.
Bélgica abre la boca para contestar algo, y la cierra un poco en shock con ese comentario. Se ríe un poco, levantando una ceja, descolocada.
—Bueno, entras en el estereotipo entonces —responde sonrojadita.
—¿Sí? ¿Qué más hay en el estereotipo, según tú? Quizás me esté perdiendo de cosas buenas.
—Pues el estereotipo clásico de soltero viviendo solo, que hace lo que le da la gana, comiendo pura comida para llevar... o congelada, bebiendo cada vez que puede, mirando porno, fumando como loco, yendo al bar con los amigos, jugando a los dardos, mirando football en la televisión...
—Aja, aja, aja... ouh! Eso seguro, yes, eso también —va asintiendo mientras habla.
—Por no entrar en detalles más sórdidos...— Se ríe.
—Please, entra en los detalles sórdidos, no te olvides ninguno —casi suplica sonriendo.
Se ríe cerrando los ojos y arrugando la nariz. Él hace un gesto con las manos abriéndolas, riendo un poco también.
—Baño hecho un completo desastre, jamás creo que bajes la tapa de la taza... probablemente ni tengas, cama deshecha... oh, espera, eso si hay cama... aunque debe haber si es que traes de vez en cuando a alguien...
—Sorry? Taza de vater... Ah, aaaah, te refieres a los rosales que tengo en el jardín trasero, claro. Claro —asiente.
—Iugh! ¡Nooo! —se ríe más—, ya no serían rosales con la cantidad de alcohol y humo que te metes... deben ser puras varas con espinas.
—Ah, de hecho los cardos se los comieron en una metáfora exquisita...
Ella levanta una ceja sin entender la metáfora.
—¿Ves? No sirvo para las poesías... ¿cual metáfora?
—Es complicada. Las rosas son las favoritas de mi adorado hermanito pequeño. Los cardos son las mías.
—Oh... oh! —levanta las cejas y sonríe un poco al entenderla—, veo que realmente no se llevan bien.
—Definitivamente.
La belga le mira a los ojos unos instantes y luego sonríe levemente, desviando la mirada.
—Yo no sé France...
Frunce el ceño un poco al notar que menciona a Francia, sin entender a qué viene ahora y poniéndose un poco tenso por si le va a decir otra vez que ahora está tan enamorado del inglés.
—E-Es decir es que creo que es el único que realmente lo aguanta —responde al verle la cara—, yo... bueno... sólo porque el túnel da un montón de dinero...
—Wait... ¿El único que lo aguanta?
—Ehh... —vacila un poco, quizás pensando que va a defender a su hermano o algo, frunce un poco el ceño—, bueno, sólo digo que England no es la popularidad andando y bueno políticamente... —balbuceos.
—¿Lo que me estás diciendo... es que no te cae bien... MY brother? —la mira entrecerrando los ojos. Ella traga saliva.
—No. Pero no veo que sea tan... grave —se muerde el labio.
Escocia sonríe, ella levanta las cejas y suelta el aire aliviada. La mira y vacila un poco, habiéndosele ocurrido algo. Se humedece los labios.
—Pensé que saldrías a defenderle como hacen otros hermanos que se llevan mal pero... —parlotea.
—No tengo ninguna necesidad de defenderle, sólo eres una persona dando tu opinión, ni que fueras a bombardearlo.
—No, no... En lo absoluto —da un traguito más a su whiskey y se ríe un poquito
—¿Sabes por qué estáis aquí los tres en realidad? —empieza, cerrando los ojos, aun dándole vueltas a su idea.
—Algo me explicó España con la navidad... la verdad es que a estas alturas aún no estoy segura. Además se han ido...
—Exacto. Tiene que ver con Navidad. My mother quiere que tengamos una especie de cena en familia como si fuéramos una de esas que salen en las películas americanas en los que todos se quieren mucho y me jode como pocas cosas en esta tierra, pero es my mother.
—Ohh... cierto. Quieren que vayas en año nuevo —se muerde el labio pensando que quizás haya hablado de más.
—Eso mismo —asiente—. El lar... —carraspea—. England, like ever, está en su papel de hijo perfecto organizando y acogiéndonos su casa con la bondad de su corazón —exagera en dramatismo—. Siempre que vayamos en año nuevo y yo, que soy un rebelde infantil e idiota me he cerrado en banda a la idea de que, o es en Navidad o no bajo.
—Cosa que les molesta a todos... France and England siempre pasan navidades juntos —ojos en blanco—, en una gran familia, muy felices. Así como describes.
—Sinceramente esperaba que la cosa fuera por la línea de "bien, pues no bajes" para que me dejaran en paz y en cambio de eso... ya ves como estamos. Mi hermano, incapaz de tener un par de cojones y enfrentarme personalmente, no deja de mandarme emisarios para intentar convencerme.
Bélgica sonríe un poco culpable al notar que el escocés sabe perfectamente todo lo que pasa. Además eso explicaba la actitud y seducción de Francia... JODER con Inglaterra que con tal de no enfrentar a su hermano incluso mandaba a Francia a SEDUCIRLE. NAAAADA que ver con tensión sexual.
—Ahora, sinceramente dime. ¿Tú qué harías en mi lugar?
—Esa pregunta NO vale después de darme una copa de whiskey —sonríe de lado y se muerde el labio—. Se supone que yo debo convencerte, no decirte que yo en tu lugar iría en navidad igual.
Él sonríe más todavía. Se humedece los labios y se sonroja un poco.
—¿Quieres venir conmigo? —suelta de sopetón.
Parpadea y levanta las cejas... le mira a la cara tomada del todo por sorpresa.
—P-Pero a mí no me...
El escocés traga saliva, nervioso, porque no suele invitar a la gente a hacer nada y menos a gente a la que acaba de conocer. Aunque la gente a la que acaba de conocer normalmente le da lo mismo, esta idea le parece buena, porque llegaría con un cómplice, ya que Francia evidentemente ya no va a serlo y no sería el idiota que llega enamorado del novio de su hermano, si no realmente como un hombre libre que NO le necesita y que tiene a alguien más en cuanto quiere.
—¿A ti no... qué? —pregunta un poco más agresivo de lo que debería.
La belga le mira a la cara y se sonroja un poco, se revuelve y piensa que tampoco es como que muchos hombres la inviten a ir a algún lado... menos aún a la primera de cambio y podría ser divertido ir a aguarles la fiesta a Francia e Inglaterra. Levanta las cejas con la agresividad.
—Te iba a decir que no me invitaron... —responde un poco cohibida.
—Yo te estoy invitando. Puedo llevar un acompañante y... pienso sería menos vomitivo si alguien que supiera que todo eso es una fantochada idiota y ridícula con quien burlarme pero no te juzgaré si no quieres ir, tampoco iría yo de tener elección.
—Todo eso... fantochada idiota y... —parpadea... demasiada información momentánea. Algo en irse a burlar de Inglaterra hace el truco y se relaja un poco... era mejor así, si era solo algo malignillo para echarles a perder la reunión. Sonríe.
—No es que invite a la gente a la que acabo de conocer a visitar a toda mi familia a menudo, solo... well, olvídalo —se encoge de hombros quitándole importancia, volviendo a su postura de todo me da igual.
—... sí voy.
Escocia se detiene.
—Yo tampoco acepto invitaciones de extraños a menudo —aclara ella y se sonroja un poco.
—No es como que no conozcas a nadie ahí, va a estar France y England... y según tengo entendido los chicos. America y todos esos.
—Los mismos que estarán en año nuevo... claro que si llego contigo puede que dejen todos de hablarme, insisto... se supone que me alío con ellos, no al revés. Claro que solo por ver la cara de fastidio de England... ¿Qué le echaste al whisky?
—No, en año nuevo no estarán las antiguas colonias.
—Oh... uh... bueno.
—No le des la culpa al whisky, sólo es como un bol de cereales de Kellogs pero más triturados.
Bélgica sonríe negando con la cabeza.
—Sea como sea... prefiero la cerveza— confiesa sonrojada.
—Oh, haberlo dicho. ¿Te gusta la Ale?
Ella se ríe. Él le sonríe un poco de vuelta.
—Me gustan todas las cervezas. Creo que hasta las horrendas que hace mi hermano.
—Good. Una para la chica sin criterio. Voy a ver de paso si alguno de los restos de comida preparada que tengo en la nevera como mascotas se han comido a tus amigos —se dirige a la cocina.
—¡Eh, ninguna chica sin criterio! —protesta sonriendo, sentándose con la pierna cruzada.
Tal vez esto despeje algunas dudas de algunos reviews. Tal vez provoque algunas más, pero es justo lo divertido de ello. ¡Gracias Josita!
