Así que cuando Escocia se dirige a la cocina, España se separa de la puerta empujando a Francia con tal de fingir que no estaban espiando. Francia se separa también girándose a mirarle.

—... ciertas obligaciones y responsabilidades que habitualmente no tendrías —se inventa Francia como parte de una conversación. Bueeeeno, eso es herencia latina.

—Lo sé, lo sé —responde España asintiendo cuando el escocés entra y les ve a los dos ahí plantados. Por algún motivo, se sonroja un poquito.

—Oh, Écosse...ya íbamos hacia afuera, solo pedí las pizzas y... —sonríe con el sonrojo, porque sí que les han espiado.

—Ya te iba decir que si habías encontrado comida montaras un negocio —busca en la nevera la cerveza.

—Non, aun no hago el truco de convertir el polvo en comida... —asegura sin poder evitar mirarle un poco el culo de igual manera.

—¿Y... Belbel? ¿Ya has logrado que salga corriendo? —España se hace el graciosillo y se lleva una fulminación.

— No te la habrás comido en serio... — ese tono de doble sentido, Franciaaaaaaaaa.

—No con vosotros aquí. Un engorro deshacerme del cadáver y luego andar dando explicaciones...

—Ya, ya... Entiendo —Francia hace los ojos en blanco y sonríe.

—Igualmente quiero advertirte que tú plan ha resultado un fracaso —sonríe de lado cerrando la puerta y mirándole.

—Pedí pizzas... quizás esta vez seas tú el que salga desnu... —levanta las cejas —. ¿Eh?

—Ah —se sonroja al recordar eso, apartando la mirada. Lo siento, es que no puede evitar flirtear al menos un poco contigo.

—¿Qué plan no ha funcionado? —Nah, aun le gusta y le va a seguir gustando y es mutuo.

—No tengo ningún problema con hacerlo... pero lo que digo es que ahora si que definitivamente no voy a bajar en año nuevo.

Francia suelta el aire por la nariz y cambia el peso de pie.

—Definitivamente. ¿Puedo preguntar por qué? Tu madre va a decepcionarse...

—A mi madre le va a importar una mierda y si no es así, tendrá que hacer que lo sea. Belgium va a venir conmigo —se sonroja un poco al decirlo así —. Ya puedes decírselo a tu novio. Por lo visto le tiene un nivel de simpatía parecido al que le tengo yo y aunque no necesito ningún aliado, siempre es más divertido así.

Francia sonríe de lado y parpadea con lentitud, mirándole a los ojos. Se acaricia un poco el anillo y vuelve a sentir el toquecito de celitos inevitable al pensar que ya han echado a andar la máquina y probablemente sea imparable. Es un comienzo.

—Bien, se lo contaré a Angleterre... seguramente se alegrará un montón.

Escocia entrecierra los ojos porque ha reaccionado menos de lo que esperaba y luego hace los ojos en blanco. España está con la boca abierta aun un poco flipando con lo RÁPIDO.

—¿Vas a dejar a tu NOVIA esperando mucho más tiempo afuera? —pregunta el francés, haciendo EXCESIVO hincapié en la palabra novia, de manera más dolida de lo que quisiera.

—What? She isn't... what the hell? —igual se tensa bastante.

Francia sonríe y le brillan los ojos malignamente y por favor denle un golpe, como te cargues el Escocia-Bélgica, Francia.

—Más vale que te preocupes de TUS novioS antes que de los míos.

—¿MiS? Sólo tengo uno... — responde el galo y suspira—, la pizza no debe tardar en llegar.

—Bien por ti —sale de la cocina un poco agresivo. España les mira como en un partido de tenis.

—Y claro... Ahí voy y lo echo a perder otra vez. S'il vous plait... No la eches —susurra en suplica. España mira a Francia y se le acerca.

—Es que... Me jode que vaya a funcionar... —sonríe de lado mirando a España, riéndose de sí mismo.

—Y a una velocidad importante, me parece que están un poco desesperados...

—No han estado más de quince minutos... —mira hacia la puerta y sonríe un poquito —. No me extraña del todo... Aunque Angleterre va a matarme cuando le cuente que si funcionó... Pero van a ir igual —ojos en blanco.

—De hecho, no sé si va a ser aun peor...

—Es lo más probable... con lo sutil que es Belgique... y alguien que le haga segunda...

—¿Tú estás bien? ¿Aun quieres hablar con él?

El galo suspira otra vez.

—Non... es decir si quisiera hablar con él pero ahora no viene al caso, ya le he enfadado de nuevo.

Y ahí creo que va a llegar la pizza.

—Pagaré yo. .. Ve a ver que no haya matado a Belgique.

—Vale —le sonríe y le acaricia un poquito la cara.

Sigue un poco el cariñito sintiéndose mejor. Le aprieta le hombro suavemente y saca su cartera yendo a la puerta.

—Yo nunca voy a dejar de quererte —le abraza el español al notar eso—. ¿Lo sabes, verdad?

—Gracias a Dios —asegura sinceramente abrazándole de vuelta.

Dramaaaa, es hijo de Roma. Después de un rato de abrazo de hermanitos... España le suelta. Francia le da un besito en los labios y ahora sí se va a la puerta donde está ya el escocés.

—Oh... — le espera en el pasillo, unos pasos atrás, en silencio. Escocia paga las pizzas y cierra la puerta, levanta las cejas al verle ahí esperándole y se sonroja un poco de nuevo pensando en él desnudo.

— Al menos deja que pague la pizza... — pide con voz suave, dando un paso hacia él.

—No voy tan mal de dinero, chico rico.

—No es por eso... vine aquí sin avisar y con más gente y... está siendo bastante desastroso igual —se detiene frente a él y le mira a los ojos.

—Son ochocientas libras —le mira fijamente.

—¿Podrías oírme tres minutos sin reírte de lo que vine a decir?

—En tres minutos tuyos se nos enfriaran las pizzas, ¿crees que sabes controlar el tiempo? —risita burlona. El francés sonríe de lado y le fulmina un poquito.

—Eres importante. Más de lo que crees —asegura —, y así... así como van las cosas, esto que tenemos tú y yo va a cambiar —toma aire y se le humedecen los ojos—. Yo suelo perder a la gente en cuanto deja de haber sexo y... bueno, no hace falta explicarte todas las maneras en las que ya no soy ni un hombre libre ni uno divertido.

Escocia entrecierra los ojos y se le borra la sonrisa, dejando las pizzas en un estante un momento, cruzándose de brazos.

—¿Y?

Toma aire dispuesto a terminar.

—No puedo dejar de quererte sólo por tomar una decisión... pero tú sí... — se le corta la voz—. Sólo... quiero... o quisiera encontrar la manera en que...

—France, ¿qué me estás pidiendo exactamente?

—Non... En realidad no es lo que crees —asegura extendiendo una mano hacia él y tomándole del antebrazo—. Es más bien él... Ojalá algún día notes que soy más que un "quick fuck" y una cara bonita.

—¿Ser amigos? ¿Eso me estás diciendo? ¿Estás... cortando conmigo como si hubiéramos tenido algo? ¿Qué viene ahora? "No eres tú, soy yo..." —sonríe de lado.

—Te estoy diciendo que, desde que sabes que estoy con Angleterre de manera bastante permanente y que no voy a venir a eso... Me has dejado claro que no tengo entonces nada que ofrecer.

—¿Qué tienes que ofrecer?

Se humedece los labios.

—¿Necesitas que me venda a mí mismo como un buen amigo, divertido y agradable? —pregunta frunciendo un poco el ceño,

—¿Puedes serlo? No estoy seguro ahora de si cuando hablabas de mi hermano lo decías sólo porque era lo que quería oír o porque es lo que piensas. No estoy seguro de tener ni la más mínima idea de lo que piensas. ¿Cómo planeas que seamos amigos?

—Que planeas que...es que tú no planeas nada.

—No, no planeo nada.

—A mí me caes bien... Si no quieres verme más, lo lamentaré.

—El drama —pone los ojos en blanco. Francia se ríe un poco, se le acerca y le da un beso suave en la mejilla.

—Tú eres el que estás haciendo esto complicado y denso, France y no hay nada que me aburra más que las cosas densas. Si me da la gana de ir a verte iré y si no, no. Espero que tú hagas lo mismo. Y si a alguien le molesta que nos rinda cuentas.

—Eso me parece muy bien —le da una palmadita en el culo y un beso suave en los labios —. Ahora trae la pizza.

El escocés se tensa con el beso y la palmada, tragando saliva y haciendo un saltito. El galo se ríe, yendo a la sala contoneando las caderas... Muy parecido a Francia... ESE Francia.

Escocia levanta las cejas mirándole embobadito, por supuesto. Y ya se ha olvidado de Bélgica, sí señor.


Aaaay Francia, Franciaaaaa... esto, como siempre va a ser más complicado de lo que parecía, pero ahí está. Buena suerte de todos modos... y gracias Josita por la edición.