En cuanto entran al comedor, Britania levanta las cejas al notar que Gales e Irlanda ya están ahí. E Inglaterra, que lo ha notado antes que ella, traga saliva tratando de calmarse. Francia roza otra vez el brazo de Inglaterra, manteniéndose a su lado en la medida de lo posible.

La británica pasa la vista por todo el cuarto notando que Escocia no está por ahí, mientras se acerca a sus otros dos hijos, que siguen hablando entre sí, bebiendo whisky desde ya, sin notar que han entrado.

Inglaterra decide quedarse lo más posible al margen de ello, dejando que su madre vaya a reñirles a ellos antes de acercarse con ella, para que no parezca que va pegado a sus faldas. En cambio se va a saludar a Australia, Nueva Zelanda y Seychelles, que también acaban de llegar.

Britania mira de reojo a Roma acercándose a los chicos con el ceño fruncido.

—Llegan tarde.

Él se acerca con ella, pero manteniendo un poco la distancia. Gales se gira, ya que estaba de espaldas con el ceño un poquito fruncido y cara bastante seria. Levanta una ceja al verla.

—Oh... Mother. Good to see you too —saluda con cierto sarcasmo sin modificar la cara de seriedad.

—Si llevamos aquí horas, mother —saluda Irlanda sonriendo un poco con cara de angelito, sacando la cabeza por detrás de Gales—, la que llega tarde es... oh! Sí que ha venido acompañada —codacito a Gales, mirando a Roma y frunciendo un poco el ceño.

Este le sonríe al irlandés. Gales se cruza de brazos.

—Ninguna compañía de nada —protesta Britania sonrojadita y evidentemente nerviosa mirando a Roma de reojo.

—Hay que tener bastantes ganas de tener líos para atreverse a venir aquí... —asegura Irlanda al aire, dejando de sonreír por completo y fulminando a Roma.

—Sí hay algo que siempre me ha gustado de tus hijos es su humor —asegura el romano—. ¿Cómo estáis, muchachos?

—A mí siempre me ha parecido peculiar el humor de mother. Mira que traerlo... —Gales mira a su madre, tranquilo aún, sin descruzar los brazos.

—¿Cual humor, arsehole? —pregunta directo Irlanda.

—El característico de las tierras del norte —suelta sonriendo, ignorando el insulto.

—Ehh! —Protesta Britania levantando las cejas, poniéndole una mano a Gales en los brazos cruzados—, orden... los TRES, no voy a soportar estas ridiculeces toda la noche.

—¿Oh, pero si lo estamos pasando estupendamente, verdad?

—ESTUPENDAMENTE, mother. Nada mejor que traer al asesino a la navidad —asegura Irlanda—. Podemos hablar de futbol y de religión para ponernos todos a tono.

—¿Sabéis de qué me encanta hablar a mí? De política —sigue Roma jovial. Britania se pasa una mano por el pelo mirando otra vez a Roma de reojo.

—Sólo es una noche, lo he preguntado muchas veces. ¿Qué trabajo les cuesta venir y cenar aquí con su madre?

—De política —Gales mira a Roma otra vez, sin contestar a su madre —, my God, esto se pone cada vez mejor ahora hay que escuchar sus comentarios idiotas sobre política.

Irlanda se le acerca un poco a Roma, mirándole de arriba a abajo.

—No cuesta ningún trabajo, hemos venido al final, ¿no? Sólo que no puedes esperar que vengamos tan tranquilitos después de que la larva le ha dejado pasar...

—Amor mío —se vuelve Roma a Britania usando la expresión expresamente—. Nadie tiene una prole más devota que tú, no creo que tengas nada de qué preocuparte.

Y los dos de la prole que están ahí fruncen el ceño con el "amor mío", tensándose y medio fulminando a su madre. En general y como secreto, diré que echan un poco de menos a Escocia que es quien suele dirigir la orquesta en estas situaciones.

—Don't call me that... —susurra Britania sonrojándose un montón y fulminando a su vez a Romita—, I... lo que... ehm... —vacila.

—¿Verdad que sí, chicos? —pregunta el romano a los otros dos.

—Of course no tiene nada de qué preocuparse —asegura Gales mirando a Roma de reojito un instante.

—Si alguien debería preocuparse de algo eres tú —susurra Irlanda para el romano.

Roma sonríe y le guiña un ojo a Irlanda con eso, quien da un pasito atrás con el guiño, sin esperárselo. Se sonroja leeevemente sin darse cuenta.

El romano que si para algo es observador es justo para eso, lo nota y sonríe un poquito más, relajándose un poco. Irlanda frunce el ceño y se retira un poco.

—Good. Nada de qué preocuparme entonces, ninguno de todos se comportará ridículamente.

—Esperemos que no seas tú quien lo haga en ese caso —la molesta un poquito.

—¿Yo? OF COURSE que yo no voy a comportarme ridículamente —responde frunciendo el ceño un poquito.

—Te recordaré eso cuando empieces a chillar y a insultar. Me han dicho que vamos a cenar con vuestra reina —pregunta Roma a Gales.

—Yo no voy a empezar a chillar a menos que tú hagas cosas idiotas.

—Yes... The Queen. Si intentas molestarme con eso tienes al brother incorrecto, Alba aún no llega.

—Ignoraba que supieras hablar de otra forma que no fuera chillando —sigue picando Roma antes de volverse a Gales—. ¿Molestarte? ¿A qué te refieres?

—Claro que puedo hablar de manera que no sea chillando, que tú me saques de mis casillas es otra cosa.

—The queen, OUR queen. Yes, vamos a cenar con ella si es lo que quieres oír —asegura el galés haciendo los ojos en blanco.

—En realidad, lo que me interesaba era saber si ella es una reina como las que tuve yo antes de ser un imperio. Creería que nunca tuvisteis una figura así en la antigüedad cuando estaba vuestra madre —responde Roma tranquilamente, poniendo una mano sobre el hombro de Britania, hablando a Gales.

—¿Lo que insinúas es que fue tu idea el que nosotros tuviéramos reyes y reinas? —pregunta Gales entrecerrando los ojos.

—Non —se ríe un poco—. Cálmate, muchacho, no te estoy atacando —le sonríe—. Sólo quiero aprender vuestra historia y entender vuestra política, ya te he dicho que me gusta.

—Vaya, estoy seguro que England puede prestarte un libro de heráldica y enseñarte absolutamente todo lo que requieres sobre historia y política —asegura el galés.

—Angliterra está un poco ocupado con mi hijo ahora mismo... y siendo un buen anfitrión en general, me parece.

Britania se mueve un poco para que le quite la mano de encima, sonrojadita. Y lo hace con suavidad, aunque la acaricia un poco en el proceso. Gales mira de reojo hacia Inglaterra que tiene a Francia al lado mientras hablan con los chicos. Se sonroja un poquito.

—Ah, yes... la larva está ocupada haciendo sus buenísimas labores de anfitrión —hace los ojos en blanco.

Britania se sonroja un poquito más con la caricia, cruzándose de brazos. Roma escruta a Gales analizando ese tono despectivo, junto con el apodo y la mirada, tratando de entrever celos.

—Aunque me parece que está más embobado con Franciae que nada —responde en un tono cómplice para confirmar sus sospechas. Gales parpadea lentamente y le mira fulminándole un poco.

—No sé qué te hace pensar que me interesa en lo absoluto hablar sobre la larva y su embobamiento. De hecho... no sé qué te hace pensar que me interesa hablar contigo, punto —responde más agresivo de lo que ha respondido en todo el rato.

—Está bien, está bien —se ríe—. Creo que podemos dar por finalizado el obligatorio intercambio diplomático y educado —concede y se vuelve a Britania—. Si no te importa, mi amor, voy a ir a saludar a los demás. Ven por mí si me necesitas —besito suave en el hombro, levanta la copa hacia Gales e Irlanda y luego se alejas de ellos.

Gales, que en realidad deseaba justamente eso, levanta las cejas sorprendido del entendimiento lógico y claro del romano. Asiente. Ay... Cariño, no creas que te va a molestar DEMASIADO si no es exactamente eso lo que quieres. El problema es seguramente que, igual que con Francia, tooodos ellos van a terminar a la larga peleando por su atención.


Ya tardaban en salir el resto de los brits, ¡pero aquí están por fin! Gracias Josita