Roma se acerca esta vez a América y Rusia. Y América se pone nervioso IPSO FACTO.
—Ave —sonríe—. A ti no te conozco —comenta para Rusia—. Pero me recuerdas un montón a alguien —asegura.
Rusia parpadea mirando a Roma como si una planta acabara de salir de su tiesto y se hubiera acercado a hablarle.
—He is my boyfriend —asegura América.
—¡Oh! ¡El novio! —levanta las cejas Roma mirando a América y le tiende la mano a Rusia—. Yo soy el amante —suelta.
—WHAT? —chilla América poniéndose HISTÉRICO en un segundo.
—Privet —mira la mano sin saber muy bien qué hacer con ella y Roma se muere de risa.
—Nah, nah, es broma. Es una broma —le guiña un ojo cómplice a América.
—No no no... He's not my... —suda un poco tragando saliva agobiadillo y luego se ríe.
Rusia les mira a uno y a otro sin entender demasiado, pero como América se ríe, sonríe un poco como un tiburón, mirándole de esa manera de acosador profesional. América abraza a Rusia de los hombros.
—Así que el hijo de Kiev... No era muy cercano con tu padre, pero no se puede decir que no le conociera. Yo soy Roma —se presenta de nuevo, sonriendo y Rusia parpadea al oír el nombre de su padre, porque NADIE pronuncia ese nombre a su alrededor desde hace mucho.
—Oh, Kiev. Who's Kiev?
—Está muerto —asegura Rusia suavemente, ensombreciéndosele la mirada con su aura morada. Tenso de repente.
—Sic, sic... lo sé. Yo también estaba muerto... pero de repente regresé, ni siquiera sé muy bien por qué. Quizás lo haga él también.
—Oh... your dad, nunca me has hablado de él —cae en la cuenta América... y yo no sé si Kiev era especialmente... bueno como padre. Lo dudo.
—Net —responde Rusia a Roma. Tajante.
Roma parpadea y mira a América de reojo sin entender demasiado la tensión y postura corporal, a ver si él le da alguna pista. Así como quien no quiere la cosa, América se ha puesto tenso también y le ha soltado del hombro, centrando toda su atención en mirar a Rusia.
—Ehm... ¿Por qué no? —se aventura a preguntar el romano con esa estúpido sentimiento ávido de curiosidad.
—Porque está muerto —repite, denso como él solo.
—Podría regresar, como todos ellos. Deja de hacer esa cara rara, commie... —pide América picándole un poco la mejilla.
—Net —repite Rusia muy en serio para América, que le quita la mano de la mejilla e inclina un poco la cabeza.
—¿Net regresar o net vas a dejar de hacer esa cara? ¿Por qué la haces?
—Net. No va a regresar. Está muerto —repite.
—Ehm... bueno, sic, está muerto... pero imagina que pudiera dejar de estarlo, ¿no querrías que viniera a saludarte? —pregunta Roma intentando hacerlo más fácil de entender.
América mira a Roma de reojo y algo le dice que eses pensamiento como opción no sería la mejor idea.
—Net. Los muertos no regresan —asegura Rusia y Roma se masajea la frente porque siempre le costó un montón hablar con Kiev y por lo visto esté es aun más denso.
—¿Tú lo mataste? —pregunta América de repente. Rusia le mira fijamente y se sonroja, pero sigue muy serio y nervioso.
—Matar está mal —susurra. Roma levanta las cejas con eso.
—¿Estaba loco como your sister? Tú no estás loco —Ni tú, América, por estar hablando de esto como del bloody clima. ¿Qué les pasa a todos? Rusia cambia el peso de pie con su cara de "no quiero contestarte a esa pregunta".
—Ehm... por qué mejor no hablamos de otra cosa —propone el romano.
América frunce el ceño, porque Roma no es el único curioso en este mundo, y este está más acostumbrado. Lo que pasa es que Roma está planeando enterarse de esto por Egipto o Germania a ver si alguno de los dos sabe qué pasó con Kiev.
—Nunca me has hablado de él... —presiona el americano.
—Net.
—Why? Siempre me hablas de tus sestras, y del general invierno...
—Porque está muerto.
—Mmm... —Frunce otra vez el ceño y se cruza de brazos, nada convencido —, ¿Es un secreto?
El romano cotilla se queda escuchando en silencio, mirando a Rusia con la cabeza inclinada y el ceño un poco fruncido de curiosidad. Rusia se lo piensa, recordando algunas cosas que nadie en su sano juicio querría querer saber siquiera en Halloween. Cosas tan tan tan escabrosas que forman parte de un universo paralelo del que nunca se podrá escribir. Entre las que están él y su hermana pequeña en un invierno especialmente crudo, comiéndose el cadáver crudo de su padre, llenos de sangre, mientras su hermana mayor se mete dentro de su estomago buscando calor. Ese tipo de cosas.
—Si es un secreto voy a averiguarlo.
—Net —Rusia frunce el ceño a América.
—¡Entonces cuéntame tú!
—Net.
—Hmm... —Se cruza de brazos nada convencido.
—En realidad, por lo que yo recuerdo siempre fue una persona bastante complicada —asegura Roma.
—¿Complicada por qué? —pregunta el niño ahora buscando respuestas en la otra ventanilla.
—Bueno, era difícil hablar con él y entender lo que pensaba —explica.
—Mmm... —América mira a Rusia de reojo y luego sonríe—, entonces no se parecía a ti.
Y creo, Rusia, que fuera de tus hermanas... y no estoy segura, América es el único, ÚNICO en esta tierra que diría que no es difícil hablar contigo y entender lo que piensas. Rusia le mira y se relaja un poco porque... en realidad no le gustaba su padre, le daba mucho miedo a él y a sus hermanas y no querría parecérsele. Y seguro se le parece bastante y es hasta peor.
América sonríe un poco y así como así se acerca y le da un beso en los labios. Rusia se siente mejor y Roma sonríe con ternura.
—Aun así querría que me contaras de él —y voy a buscar toda la información que pueda porque soy un obsesivo una vez que sé de algo que no quieres contarme, asegura sonriendo.
—Está muerto —repite Rusia.
—I knowww... but your crazy Lenin está muerto y también hay que saber de eso, nadie te dijo lo importante que es the history —muy culto él ahora mismo.
—De Lenin sí que puedo hablarte —sonríe.
—Noo, ugh, no quiero que me hables de Lenin, commie... ¡Kiev! —MI NUEVA OBSESIÓN. Rusia niega con la cabeza—. Blah, ya averiguaré yo —mira hacia Roma de reojo y sonríe—, ¿Ya viste a Iggy? Está HISTÉRICO.
—Oh, sic. Lo estaba, me parece que se ha calmado, por eso —asegura Roma.
—¿Se calmó? Really? Oh, come on, no me digas eso que es molestísimo sacarlo cargando.
—¿Eh? ¿Sacarlo cargando? —le mira sin entender.
—Well... yes. Si se calmó es que está borracho, you know?
—Aaah! Non, non... —se ríe y niega—. Me parece que es más divertido que eso —le hace un gesto para que se acerque. El niño sonríe un poco de lado y se le acerca.
—Iba con Britaniae de camino de vuelta y le hemos visto salir del comedor con Franciae —le susurra al oído—. Y por la cara que llevaban los dos yo diría que han pasado un buen rato a solas ahí. Nada más tranquilizador.
—Iughhh! Maaaaan! —protesta.
Roma se ríe y Rusia les mira de nuevo sin entender.
—Siempre están haciendo esas cosas asquerosas... —como si tú no hubieras tenido sexo con Rusia a mitad del G8 y estoy segura que Roma estaría interesado en analizar el fenómeno que le ocurre a Rusia cuando tú sueltas una mini gotita de sangre por esa herida casi perpetúa que tienes en el labio.
—Anda, no es asqueroso, pone a la gente de buen humor y es muy natural. Sólo espero que no hayan manchado nada... me aseguraré de que mi plato esté bien limpio antes de comer —vuelve a reírse.
—Agghhhhh! Sí que es asqu... iugh! Rome! It's... them! ¡Siempre nos traumatizan con eso! ¡Ahora voy a querer vomitar con los platos! —sigue protestando medio riéndose.
—¡Non, hombre! —Se muere de risa—. Vamos luego a preguntarles donde estaban y nos aseguramos de sentarnos lejos.
Sigue arrugando la nariz sin querer en lo absoluto pensar en sentarse en el sitio donde papa y papá estaban haciendo cositas sucias.
—¡Y luego me riñe a mi por hacer cosas! Voy a decirle.
—Te va a gritar y a reñir y a no decirte nada como se parezca sólo un poco a su madre.
—Y va a ponerse rojo rojo rojo y a negarlo todo, mientras Francia le molesta, y luego no va a dejar de gritarme hasta dejarme sordo —admite y se ríe—, ahright, quizás sea mejor no decir nada —y contarles a mis hermanos.
—Quizás deberías preguntarle a Franciae, es más fácil que él te lo diga, pero no dejes que Angliterra se entere.
—Nah, thanks... no es que quiera hablar de eso con ellos —se encoge de hombros y se gira a Rusia sonriendo, sonrojándose un poquito—, lo recordaré la próxima vez que me grite horas y horas por no ser "un gentleman" como cuando el G8.
—No entiendo de qué habláis —confiesa Rusia.
—Iggy and France were fucking in the dining room.
Rusia levanta las cejas.
—Iugh! Dice que va a haber asquerosidades en los platos —se ríe un poco, sonrojándose.
—Oye —le llama Roma—. No les digas que te lo he dicho yo si hablas con tus hermanos... o Britaniae y Angliterra se enfadarán conmigo —pide.
—Mmm... ¿Y cómo voy a saberlo entonces?
—Bueno, tú eres muy listo, ¿no? Créeme que se les nota cuando pasa, ya sabes, les brillan los ojos y se miran de una forma especial... —explica—. Me extraña que no te hayas dado cuenta, en realidad.
—Claro, claro... yo lo sé, y se les nota, obvio... sólo de... ¡nah, claro que me di cuenta!
Roma sonríe satisfecho y entonces es cuando Inglaterra decide que ya pueden pasar todos al comedor.
La historia de Kiev... es dificil, pero ya está escrita en otra historia, así que tarde o temprano se publicará... pero no aun. ¡Gracias Josita!
