—Oh... —Roma nota a Escocia cuando Britania desvía la vista—. Ave, muchacho —saluda sonriendo un poco.

La mirada del escocés se desvía lánguidamente hasta encontrarse la de Roma y después de la mirada de desprecio, se vuelve a Bélgica como si ni existiera. Puede que la temperatura haya bajado unos cuantos grados sólo con eso.

—Alba! —saluda Britania sorprendida cuando se da cuenta que ahora está aquí.

—Ehm... es igual, estábamos hablando nada más —concluye Bélgica mirando a Britania de reojo, poniéndose aúuuun más nerviosa. El escocés se encoge de hombros y mira a su madre.

—No te vi llegar, estábamos —carraspea—, discutiendo con tu acompañante.

—Eso veo. Procura no asustarla para siempre —pide cínico.

—Pues no la he asustado para nada, porque prácticamente no ha hablado de nada —acusa Britania sonrojándose un poco y aprieta los brazos.

—¿Y? —pregunta Escocia.

—Pues no estaría mal que hablara, ¿no crees? La has traído para que la conozcamos, ahora queremos conocerla.

—No he hablado porque ustedes estaban... hablando entre sí —aclara Bélgica.

—Ahí está tú error. No la he traído para que la conozcáis.

—Ahh... ¿no? —Britania levanta las cejas un instante y luego entrecierra los ojos—, claro... seguro la has traído para molestar a alguien o porque se te ha dado la gana.

El escocés sonríe hasta mostrar los dientes. Britania suspira haciendo los ojos en blanco.

—Bueno, tú madre solo tiene curiosidad, no es un crimen —interviene Roma.

—Es imposible con ustedes hacer esto —hace un gesto con la mano—, of course que no traerías a nadie para que yo la conociera. ¿Para qué hacerlo?

—Sinceramente no veo qué sea lo que TÚ pintas aquí. Capullo.

Bélgica se muerde el labio en silencio otra vez.

—Alba, please —Britania mira a Escocia.

—No te apures, no te apures... esto es para ti y tus chicos —Roma le da un beso en la mejilla a Britania igual—. Voy a hablar con mi hijo.

Britania se sonroja un poco más apretando los ojos y el escocés le FULMINA cuando besa a su madre, pero Roma no le hace caso. Britania tiene a bien al menos empujarle un poco cuando deja de besarle, entre agradeciendo que se vaya y a la vez, deseando que esté por ahí, porque con todo la tranquiliza.

Escocia le observa mientras se aleja aun con el ceño fruncido.

—I know you don't like him, a mí tampoco me gusta —indica Britania mirando a Escocia—, but...

—Me importa una mierda lo que tú hagas con él, pero no me da la gana de que se meta en mis asuntos.

—Solo te ha dicho que yo tenía curiosidad... —le defiende un poquiiiiito Britania, cosa muuuuy rara.

—Eres perfectamente capaz de decírmelo tú misma si lo consideras necesario.

—¡Sí que lo soy, de hecho te lo estaba diciendo y ni siquiera me has oído!

—What?

—Intentaba decirte que ya que estábamos aquí quería CONOCERLA, aunque a ti te importe tres mierdas que lo haga.

—Si a ella le parece, no seré yo quien os lo impida —se encoge de hombros. Britania suspira.

—Evidentemente tampoco eres tú el que lo promueve —murmura.

—Pues ya te he dicho que no ha venido a conocerte a ti.

—Ya, no tienes que aclararme cien veces que en realidad te da igual si la conozco o no —le mira con el ceño fruncido.

—Ahí tienes a my lovely family —comenta para ella. Bélgica sonríe muy levemente mirando a Britania.

—Yo creo que... Well... Thanks for... Presentarnos —Bélgica sonríe políticamente. Britania hace un poco los ojos en blanco.

—No me des las gracias, estaba intentando evitarlo —suelta Escocia.

—Thanks Alba... siempre es agradable escuchar esas cosas —interrumpe Britania—. No hubieras venido.

—Ya te he dicho antes que me largaba, pero tomaré eso como que puedo hacerlo ahora.

—Podías hacerlo desde entonces. Lárgate si quieres, no aparezcas de nuevo si no se te da la gana y ya está —responde mirándole con el ceño fruncido.

Escocia levanta la barbilla se cruza un poco de piernas y se toca el colmillo con la lengua. Mirándola. Britania parpadea, un poco sorprendida.

—Bien —sentencia y se vuelve a Bélgica—. ¿Tú qué haces?

—¿Que... hago de qué? —pregunta sin saber si le pregunta si se va o se queda.

—Pues qué quieres hacer. ¿Quieres quedarte aquí o venir conmigo?

La belga levanta las cejas sin creer que sea posible que vaya a dejarla aquí.

—Considerando que yo tengo las llaves de tu coche... —recuerda humedeciéndose los labios. Escocia inclina la cabeza.

—Entonces te vas en serio... —susurra Britania un poco decepcionada, levanta una mano y detiene a Escocia del brazo—. Espera.

—No es como que un coche tenga absolutamente ningún poder para retenerme en ningún lado —mira a Britania de reojo.

—Ya está... ¿Te digo que te largues si quieres y te largas de inmediato? —pregunta inclinando un poco la cabeza para verle—. Ya sé que no quieres estar aquí, pero... es que ni siquiera hemos cenado…

—Pues solo estoy aquí por ti. ¿Por qué otra cosa iba a quedarme?

—Por mi... pero no porque yo te obligue, o te diga que te puedes quedar o irte —le mira a los ojos—. Puedes irte si quieres, pero sabes muy bien que yo quiero que te quedes...

—Faltaría más que encima creyeras que puedes obligarme —se cruza de brazos.

—Actúas como sí te hubiera obligado a venir aquí, siendo el último lugar en el que querrías estar —suspira—, aunque quien mejor que yo sabe que a ti no se te puede obligar a nada.

—ES el último lugar en el que me gustaría estar. Y créeme que se me ocurren lugares terribles.

—A mí también me parece un lugar bastante terrible, es ridículo y absurdo y aun falta que llegue esa mujer que me cae tan mal... no es esto lo que imaginaba cuando dije que quería verles a todos juntos, creo que la próxima vez lo haré en mi casa... pero todos estamos haciendo esfuerzos al estar aquí.

—Aun me pregunto cómo puedes considerar esto algo bueno cuando obviamente a todos nos supone un esfuerzo extra.

—Porque están todos... aquí. Búrlate de tu madre sentimental y ridícula si quieres, pero reunir a una familia después de tanto tiempo es bonito.

—Eres una sentimental ridícula y tu familia dista mucho de cualquier cosa que se pueda considerar bonita —sonríe de lado levantando la barbilla.

—Pues a mí todos ustedes me parecen impresionantes —se encoge de hombros —, y... bueno, digamos que se puede llamar "bonito" a una bola de bestias que cargan a su pobre madre y la lanzan por los aires.

Bélgica, que estaba entre histérica y agobiada por irse tan pronto, y a la vez nerviosa porque si se iban juntos seguramente le haría caso, se muerde un poco la uña del pulgar mirándoles de nuevo en silencio.

—Por lo menos te haces una idea más cercana a la realidad de lo que tienes. ¿No habrías estado viendo películas de Navidad cuando se te ocurrió la idea maravillosa? —pregunta con sarcasmo.

—No, no estaba viendo ninguna película ridícula —hace los ojos en blanco—, estaba pensando en ustedes. ¡Deja de insinuar que soy una ridícula!

—Ni siquiera necesito insinuar nada —se ríe él. Britania le da un golpecito con la mano en el pecho, pero sonríe.

—Come on, ya te irás con tu... novia más tarde —la mira de reojo—. Tu novia muda por lo visto.

—Bloody hell, mum, ya hablamos de esto —protesta con eso. Britania sonríe un poco malignamente, mirándole.

—SI tú la traes para molestarme, yo puedo molestarte con ella... —responde.

—No la he traído para molestarte, pero podría hacerlo mucho peor que tú.

—No seas dramático, no he dicho nada tan terrible... además ella no parece negarlo —la señala—, ¿cómo podrías hacerlo peor que yo?

Escocia la mira de reojo ahora, levantando una ceja.

—Ehh... w-what? Yo no lo... niego es... no sé de qué hablan —Bélgica balbucea roja como una manzana, sin querer mirar a Escocia.

—No lo niega porque es discreta y si te cuenta de verdad como me la tiro, le partes la cara —suelta el escocés.

Se escucha el sonido seco de DOS mandíbulas cayendo al suelo. Escocia inclina la cabeza y sonríe no tan tranquilo.

—N-No tienes que explicarme como es que la muy... zorra —susurra Britania no lo suficientemente bajito.

—Pff... —Bélgica suelta el aire y frunce el ceño, entre ofendida y confundida... ah sí, y sigue sonrojada.

—Yes. Justo por lo zorra es que lo hago. No me jodas mum y no tendrás que oírlo.

Bélgica se pellizca el puente de la nariz, preguntándose qué demonios hizo ella para tener que oírlo... además ni siquiera es mentira. ¿La acaba de llamar zorra? Britania arruga un poco la nariz volviendo a mirar a Bélgica.

—¡Además es que ni siquiera lo niega!

—Ya te he dicho porque no lo niega.

—¡Deja de llamarme zorra! —chilla Bélgica ahora sí, mirándola—. No hago esto de salir con un desconocido nunca, ok?

—Oh, mira... ahora es que lo niega —la señala y se cruza de brazos. Escocia suspira.

—No creas que no te estoy viendo, jovencita —suelta Britania hacia Bélgica.

—Lo lamento, es evidente que estoy exagerando expresamente y tú lo sabes mejor que nadie —la mira él.

—Es lo que veo —murmura Bélgica— pero es que no entiendo de donde sale que me llame zorra.

—De que es una bárbara exagerada. ¿A quién le importa? Ni siquiera deberías hacerle caso, vive en la misma casa que otra a quien llama zorra y cosas peores.

—¡No soy ninguna bárbara exagerada! Y Egypt es una absoluta ZORRA, mujerzuela.

El escocés mira a Britania encogiéndose de hombros, sonriendo.

—¿Te fastidiaría saber que Rome ocupó la misma táctica? —pregunta Britania sonriendo un poco.

—What? —levanta las cejas y la mira.

—Yes, también me llamó bárbara exagerada —se encoge de hombros y mira a Bélgica—, ella puede decírtelo. Y te lo digo, chica, deberías establecer bien tus intereses antes de meterte con un hijo mío.

—Que bonitas palabras del tipo que tanto te quiere —suelta sarcástico.

—But... ¿De qué prioridades habla? —Bélgica mira a Britania con cara de "esta mujer está LOCA".

—¿Hablas de las tuyas? —pregunta Britania mirando a Escocia.

—No me pongas a su nivel, my beloved mum, yo nunca te he matado —sonríe de forma venenosa.

—No sé realmente cómo es que no, con las veces que me has lanzado al cielo y colgado de cabeza —responde tratando de no picarse con el asunto de Roma, entrecerrando los ojos.

—Bien, quizás ganas no me han faltado, pero hay una brecha de un dicho a un hecho.

—No pasará otra vez.

—No, si sabe lo que le conviene —asegura y luego mira a Bélgica de reojo otra vez, que intenta seguir la conversación pensando que Inglaterra se parece un montón a su madre en lo MOLESTO.

—Necesito algo de beber —indica.

—Thank you —suelta el escocés como si eso fuera un absoluto alivio como escusa para huir—. Vamos a molestar a England.

Bélgica sonríe un poco con el prospecto, mirando a Britania de reojo con desagrado. Britania suspira haciendo los ojos en blanco buscando a Roma con la mirada, que debe estar hablando con... quién sabe, cualquiera prácticamente, como se mete el rollo.


Hay métodos menos... británicos para defender a alguien, ¡pero ahí está la gracia! ¡Cómo las que le damos a Josita!