En ese momento, Escocia aprovecha para mirarla y sacar lo que ha caído en la cuenta antes.

—France fue quien te hizo venir a casa el otro día ¿verdad? ¿Estás segura de que no te dijo para qué?

—France... Bueno, en realidad fue España el que vino por mí, dijo que France necesitaba mi ayuda en algo difícil con sus hermanos.

—¿Y nada más?

—Quizás podrías decirme que SUPONES...

—No sólo es mi madre quien está pensando en esas cosas... raras.

—S-Sorry? —no es que ella las esté pensando también...

—France lo ha insinuado también, lo cual es raro, porque él sí sabe lo que sucede y no es mi madre.

Bélgica parpadea y se lo piensa un poco.

—France también dijo algo de que eras my... ehm... you know.

—Bien, entonces eso significa que está intentando liarnos.

—Eso es lo que... —empieza, y se sonroja un poco—, parece.

Escocia frunce el ceño comiendo y pensando en ello.

—España de vuelta... dijo que no debía salir contigo, ahora que lo pienso —frunce un poquito el ceño, probando la comida y arrugando la nariz.

El escocés la mira de reojo con eso, pensando que no le gusta que jueguen con él, que seguro esto tiene que ver con Francia diciéndole que ya no van a verse y toda esa mierda, como un premio de consolación, como si tuviera que darle algo para que no se sienta triste con el rechazo. Le arde por dentro la puta condescendencia.

—Es bastante...

—Bollocks —protesta enfadado, cruzándose de brazos y tirando su servilleta sobre la mesa—. Es justo en tipo de mierda que faltaba para que esta puta mierda sea aun más asquerosamente encantadora.

—¿Por qué France haría...? —le mira de reojo—. ¿Qué tipo de mierda?

—No te ofendas, pero me jode, me jode un montón que trate de jugar conmigo como si fuera un puñetero niño y nadie tenga los huevos suficientes para hablarme de cara.

Ella suspira.

—No me extraña que esté con the bloody larva. Son iguales. Tal para cual. The bloody perfect couple.

—¿Por qué querrían emparejarte con alguien? —pregunta mirándole.

—Porque son unos gilipollas que se creen que todo el mundo tiene que ser como ellos. Esto no tiene que ver contigo, pero me voy a largar de aquí yo solo.

—Oh... —le mira unos segundos más antes de mirar su plato otra vez.

Escocia mira a Francia, ardido, porque además Bélgica no le desagradaba del todo, incluso había tanteado el terreno para volver a verse de nuevo al decirle eso de que tendría que conocerle más e incluso le había dejado las llaves de su coche para que si ella lo usaba para irse, al menos tuviera que volver a verle una vez más.

Francia, que estaba cuchicheando con Inglaterra mientras les miraba, ya tiene levantada una ceja con el notorio cambio de expresión de Bélgica. Algo en su radar le dice que esto no va bien y lo confirma claramente cuando Escocia le mira.

—¿Qué piensas tú? —pregunta Escocia a ella sin dejar de mirar al francés.

Bélgica sigue mirando su plato, pensando que ya bastante ridículo es que el chico que te gusta te arregle una cita con alguien más con PLENA intención... pero es bastante más cruel que el chico se entere y en el instante en que se entera decida que quiere largarse. Se revuelve.

—I... well... No sé cómo no me di cuenta antes... tampoco sé como España no me dijo... Yo pensé desde el principio la cosa absurda de ver un poco más a F-France. Quizás debería irme.

La mira de reojo y asiente porque en realidad siente lo mismo, sin sentir que le problema sea él en lo absoluto, si no la situación y el juego en el que les han metido.

—Todo lo que pasó en tu casa, todo lo de France contigo, ya me parecía bastante incómodo y luego... se fue un buen rato España también a la cocina —vacila—. No deja uno de sentirse un poco...

—Te aseguro que yo no sabía nada. No te invité a venir hoy por eso.

—Ciertamente yo tampoco vine aquí por eso... ni fui a tu casa por eso.

—Algo... va mal —susurra Francia para Inglaterra, entrecerrando los ojos sosteniéndole la mirada a Escocia, que se pasa una mano por el pelo y mira a Bélgica.

—¿Y qué crees que deberíamos hacer? ¿O a ti no te jode que hagan eso?

—What? —Inglaterra mira a Francia y luego a Escocia.

—I... I... —Bélgica aprieta los ojos—, ni siquiera habló conmigo, ¿sabes? Contigo habló para... Terminar. Fue a verte —susurra teniendo genuinas ganas de largarse de ahí. Él la mira y parpadea.

—Ahora mismo podría ir y romperle la cara y me quedaría bastante a gusto —asegura.

—Tú mismo has dicho que no hay nada que terminar cuando no hay... nada —niega un poco con la cabeza y luego le mira de reojo. Se muerde el labio—. Cualquier otro día, te detendría...

—Estaba hablando de mí cuando dije eso.

La chica se encoge de hombros.

—Olvídalo. ¿Cuando crees que pueda levantarme sin que el protocolo intervenga?

—Y yo qué coño sé.

—OK, discúlpame por preguntarte —replica un poco agresiva.

—Es que por lo que a mí respecta al protocolo, le pueden dar por culo —explica sin ser en realidad agresivo contra ella, sólo es que está enfadado.

—Sí, ya quiero ver yo que además hagamos un escándalo al intentar salir de aquí... o hagas, o haga, no hablo de irnos juntos —aclara pellizcándose el puente de la nariz—. ¿Por qué me invitaste a venir, por cierto?

—Pues... —vacila un instante—. Sólo pensé que una cena que prometía ser un infierno quizás sería un poco menos infernal si podía hablar con alguien.

—¿Y ahora qué piensas? ¿Te sientes estúpido por haber hecho justo lo que ellos querían?

—Bastante —asiente.

—¿Es... realmente tan importante? —le mira—, ¿Hace una diferencia tan grande?

—¿Para qué?

—Si lo planearon o no... Es decir, no es que no me moleste, claro que me molesta... al menos podría haberme dicho "quiero liarte con alguien... con quien estaba liado pero ya no y acabo de cortar con él. Ah, y no corto contigo porque me das lo mismo" —explica—, pero al final...

—En realidad de eso mismo es justo de lo que me quejo. No es como no pueda venir y decirme "quiero que conozcas a alguien", seguramente me habría reído de él y le habría mandado a la mierda y a ti te hubiera plantado, pero definitivamente habría sido mejor que esto.

Bélgica se ríe un poco, cerrando los ojos.

—Well... thank you, realmente eso me hace sentir mejor —asegura, ahora ella sarcástica.

—NO soy precisamente una persona sociable, lo sé y estoy bastante orgulloso de un modo un poco cínico, pero no es eso lo que estamos discutiendo —y justo con eso se da cuenta de que aun sigue ahí. Hablando con ella para planear algo JUNTOS en vez de hacer lo que le sale de los huevos él solo sin considerar a nadie, como siempre.

—No tienes que decírmelo... ya lo he visto que no eres sociable —sonríe y hace los ojos en blanco negando con la cabeza. Mira a Francia de nuevo, que sigue mirándoles cada poco tiempo preocupadillo —. ¿Puedo ser brutalmente honesta contigo?

—No quisiera que fueras de otra manera.

Sonríe un poco de lado.

—Sí, me siento estúpida de que France esté moviendo unos hilos invisibles, incluso con España, a mis espaldas para ver si me lían contigo, que además al parecer eras el jodido preferido. Estoy enfadada también porque no habló conmigo, detesto que contigo haya hablado y además creas que eso está mal. Me aterra que... te largues y me dejes aquí por más que quieras hacerle escarmentar, porque eso me va a dejar aún más de idiota a mí, no conforme con que ÉL me esté liando con gente... con quien me lía tampoco... bueno, se entiende —aprieta los ojos—, aún así también me jode que prefirieras haberme plantado. Y no tengo ni idea de por qué te estoy diciendo todo esto.

—No te confundas, yo no soy ningún preferido, el preferido es England. Y no es como que lo que yo hacía con él fuera tan importante, por eso creo que venir a decirme nada fue una soberana gilipollez.

—De todas las cosas que te acabo de decir, ¿lo más interesante te pareció aclararme que lo tuyo con él no era importante? —se ríe.

—Por si no lo has notado, aun no me he ido. Podemos planear como hacerlo. Y te habría plantado de manera indiscriminada, fueras tú o fuera su bloody hermano gemelo perdido —es decir, Austria.

—Sí, sí que lo he notado, en realidad —sonríe un poco—, de hecho probablemente yo me hubiera negado y habrían encontrado la manera de engañarme para que fuera porque así son, Francia y España...

—Lo único que se me ocurre es que nos larguemos por separado... —asegura, pensando en volver a encontrarse después, se sonroja un poco y sacude la cabeza con esos pensamientos—. O salir fuera y romperle la cara.

—Deja de proponer el romperle la cara que de verdad estoy tentada a decir que sí —aprieta los ojos—. Si quieres irnos por separado voy a irme yo primero, te lo advierto.

—Bien. Tú primero. A nadie le extrañará que haya conseguido ofenderte. ¿O cuál va a ser tu escusa?

—Ehh... no, no lo sé, de hecho... bueno, ofenderme no suena mala idea —se encoge de hombros pensando en su maleta, por cierto.

—Quizás le diga que me he enterado de que estaba todo planeado por ellos, te he echado un moco y tú te has largado con viento fresco.

—Dime algo... ¿De verdad no vas a romperle la cara?

—Eso no te lo voy a asegurar.

—Por una vez querría... Quedarme a ver. Si pudieras rompérsela a England sería útil también.

—¿A England?

—Seguramente él sabe también el plan... Y debe pensar "Bien, Belgium lo que se merece es al hermano que detesto".

—¿Qué planeas hacer cuando te marches? —entrecierra los ojos, pensando.

—Y seguramente estará feliz de que no vaya bien... —agrega y mira su reloj—. A esta hora seguramente ir a un hotel a menos que encuentre trenes.

—Portobello Road, en Nothing hill —le da la dirección de Inglaterra—. Ahí está la casa de mi hermano. Puedes quedarte ahí y destrozarle sus cosas, ya de paso.

Suspira, mordiéndose el labio y negando con la cabeza.

—No, es... No —cierra los ojos—. No quiero ser ESA chica, ¿sabes?

—¿Qué chica?

—France es... —suspira de nuevo—, y England ganó. No voy a ir a quedarme a su casa y romperle sus cosas, ni siquiera creo que le afecte tanto.

—¿Entonces qué? ¿Nos quedamos aquí sentados sin hacer nada mirando como comen? —frunce el ceño—. A mí NADIE me ofende impunemente.

—Creo que a estas alturas les jode más que estés aquí echándoles a perder su fiesta —asegura y frunce el ceño—. De hecho... estoy pensando que lo que querían era liarnos, para que fuera YO la que hiciera que cambiaras la fecha y vinieras en año nuevo.

—Well, en ese aspecto ya han perdido, así que no me preocupa.

—Pero eso implicaría que ni siquiera les importa si terminamos juntos, ni siquiera somos premio de consolación... ¡Sólo me usaron para mover la fecha en la que venías!

—Creo que yo sí que voy a pasar por casa de mi hermano.

—¿Qué? —le mira frunciendo el ceño, porque una cosa es que vaya ella solita y otra es que vayas con ella, burro... Ordena tus pensamientos antes de proponerle buenas ideas.

—Entiendo que no quieras meterte en esas refriegas, pero prefiero ir y dejarle un regalo en su casa que montarle una escena aquí frente a todos en la que, para variar, el malo sea yo y él la pobre víctima.

—Oh! Es que... ¿Tú irías también?

—Oh, bueno, no planearás que además me quede aquí toda la noche a aguantarles a todos.

—No, solo inferí que proponías que fuera yo, y sola... sola no voy a ir, pero si vas tú la cosa cambia.

—¿Por?

—Porque si voy sola es patético... Destrozarle la casa al chico que se quedo con "El Niño que me gustaba en el instituto"... Pero si vas tú es una especie de acto vandálico más... You know.

Él sonríe de lado.

—Además tú tienes mi maleta —agrega.

—Y tú las llaves de mi coche —se encoge de hombros.

—Entonces... salgo yo, me voy en tu coche... —empieza sonriendo de lado. La mira un instante entrecerrando los ojos, al final sonríe y dice "yeah".

—Oh my god... really? —se ríe.

—¿Cómo si no?

—Puedo esperarte con todo y coche a la vuelta de la esquina ¿Sabes? Coche andando, luces apagadas...

—Me tardaré un buen rato, no quiero que piensen que me estás esperando. ¿Puedes ir a ver las luces en Trafalgar Square y esperarme en Nothing hill a... la media noche?

Se lo piensa y le mira a los ojos unos largos segundos antes de asentir... no vamos a negarlo, ligeramente emocionada.

—Pero no te rías, que nadie se va a creer que estamos peleando —protesta sonriendo.

—Ok, ok, I'm sorry! —Levanta las manos—, de hecho... di algo, algo que me enfade, cuando quieras que me largue, así me iré enfadada y rayaré tu coche...

—¡No rayes el coche! —exclama sin poder evitarlo. Bélgica se ríe.

—Estereotipooo.

Escocia chasquea la lengua y echa la cabeza para atrás riéndose también. Francia se tranquiliza un poco al ver que se ríe, porque se había quedado espiándolos.

—Entonces... ¿cuando quieres irte? —pregunta pensando que al final sí van a verse igual después y eso le pone de bastante buen humor... lo cual es extraño y es un hombre, así que indefectiblemente piensa si a caso van a hacerlo en casa de Inglaterra.

—La verdad... lo antes posible. ¿Ya dejó de comer tu... The queen?

—¿Quién sabe? —se encoge de hombros y mira a la persona de su lado que debe ser... Rusia, o algo así, se echa un poco adelante viendo a la reina a la cabecera de la mesa.

—Sigo sin entender cómo es que pueden comer estas cosas —asegura la belga con el plato medio lleno.

Como suele ocurrir en las películas, la reina termina el último bocado y baja su tenedor, sale una vorágine de meseros a recoger los platos de todo el mundo. Y digo como sucede en las películas refiriéndome a que las cosas pasan justo cuando uno requiere que pasen.


Los terribles planes maquiavélicos... cualquier británico puede ser un buen Villano. Gracias, Josita.