—En fin... vista del nuevo arreglo... puede que quizás ya no me interesen tanto los secretos de England como los tuyos.

—Ahm... well —se pasa una mano por el pelo, y cruza la pierna, sonriendo un poco para sí... Seguro de esa manera que da grima. Nah, lo que le da grima es que sonría sin responder—. ¿Qué tipo de secretos? —pregunta al fin, levantando una ceja y mirándola.

—I don't know. ¿Qué tal los que no me quieras contar?

—Hmmm... ¿Qué tal que esos te los cuento mejor mañana en la mañana?

—Uuh... un chico difícil.

—No tienes idea de cuánto —asegura dando otro trago a su whisky, serio de nuevo.

—Why... odiáis a England?

—Un tema polémico... Vaya. Casi tan divertido como hablar de religión.

—No, no, venga, no me vaciles, en realidad me interesa —protesta un poco.

—Mmm —se lo piensa recargándose en el respaldo y cambiando la pierna que tiene cruzada. Serio—. Tiene la desagradable característica de ser demasiado curioso...

—Vale vale, sé pillar una indirecta —Pone los ojos en blanco y chasquea la lengua.

Él le sonríe un poco.

—Es el peor hermano pequeño que hay...

—Duh... Los hermanos mayores son un asco —ella es la pequeña de la familia Weasley... salvo por Sealand y las micro naciones.

—Veo que no sólo comparten la curiosidad —Entrecierra los ojos.

—Por los menos yo no soy una estirada. Eso tiene que ser por la lluvia, seguro.

—Alguien podría decir que el factor común son las ovejas... Y como siempre sería un pésimo chiste —Sonríe otra vez.

—¿Eres siempre tan suave con todo? —pregunta ella. Gales levanta las cejas.

—Si te preocupa la actividad nocturna, te aseguro que tengo capacidades para ocupar la fuerza apropiada —responde mirándole con media sonrisa.

—¡Mira la mosquita muerta que parece tan serio! No hablaba de eso —se ríe.

—No sé de qué hablabas entonces —se encoge de hombros, levanta la mano con su vaso y pide otro whisky. La mira de reojo—. ¿Quieres algo?

—Estaba aun con el champagne del brindis. Pero supongo que puedo probar eso que tomas a ver si me vuelvo suave yo también.

—Chica... Oficialmente puedo decir que no te pareces a England en NADA.

—¿Hace un momento no decías lo contrario?

—Pero nada de alcohol... Ni a él ni al otro —niega con la cabeza haciendo gestos para que le traigan dos.

—¿Eh? —inclina la cabeza sin entender eso.

—Ya está, ahora te traerán algo decente que beber... —la mira y se pasa la mano por el pelo jugueteando con el hielo solitario que aún queda en su vasito.

—Thank you —sonríe.

—Aunque bebiendo así como bebes... Hay un punto importante a considerar —cae en la cuenta.

—¿Cuál?

—Quizás deba yo preguntarte si no terminarás... Descoordinada —sonríe de lado.

—¿Por un vaso de Whiskey y cuatro copas de Champagne?

—No lo sé... ¿Debo preguntar?

—Puedes estar tranquilo, esa parte no la aprendí de England.

El británico se ríe un poco con eso, cuando llega el mesero y les da un vasito a cada quien. Seychelles agradece tomando el suyo.

—Te estaré vigilando.

—¿Para qué no beba demasiado? ¿Es que no te fías de lo que me enseñó France?

—Sinceramente —se agacha hacia ella y le mira a los ojos—. No me fío de NADA de lo que hace France.

—Why not? —le sostiene la mirada levantando la barbilla.

—Experiencia —asegura y se humedece los labios sonrojándose un poco y dando un trago a su whisky.

—Mira, ese parece un secreto interesante.

—Shut up... —lo primero no tan suave que dice. La chica levanta las cejas—. Sorry.

—Oh, tío, ahora tienes que contarme.

—¡¿Contarte?! —un poco escandalizado.

—¡Pues sí!

—Era una noche tibia y había un arma. Le amenace con matarle y salió corriendo. Ya está.

La africana le pone cara de "Are you kidding me?".

—Insisto que esa es otra historia para mañana en la mañana. Es del todo inapropiada —asegura con cierta cara de circunstancias.

—Vamos a ver... —se humedece los labios, se agarra de la silla del galés acercando la suya a él, saca un poco de pecho echando atrás los hombros, le pone una mano en la rodilla y la oreja sobre el hombro—. ¿Entonces el sexo es el único tema apropiado?

Le mira de reojo, porque una cosa es con palabras y otra bastante diferente es cuando le tocan. Traga saliva.

—N-No te confundas, no hemos hablado de... sexo.

—Ah... ¿no? —Le acaricia un poco la pierna en la rodilla—. ¿Y de qué hablabas cuando te referías a lo de luego, eh?

Ha perdido en un cincuenta por ciento sus capacidades de habla.

—A sexo, sí, but... —toma aire y reordena sus pensamientos –, hay otros temas, puesto así se dirá que es completamente pervertido todo lo que hablamos.

—Pues dime uno —le susurra al oído echándose un poco más sobre él.

—F-Football... —asegura y se muerde el labio —, claro que es un pésimo tema — Se revuelve un poco, sonrojadito, mirando a su alrededor.

Hay que decir que Escocia le está mirando desde que Seychelles se le ha acercado, porque está aburrido en un rincón fingiendo asco mientras espera la hora de irse. E Irlanda está con la boca abierta sin podérselo creer.

Francia y Roma deben salir pronto también... O bueno, entrar.

—Así que ni siquiera los temas que tú propones te parecen adecuados... ¿La pescadora de whales ha pescado su ingenio Lord Waleswithouth?

Y claro, Inglaterra mientras habla con Britania.

—Lord Moby Dick será a este paso —sonríe de lado—. No sé si te han contado... Que los británicos tenemos problemas con la cercanía.

La chica apoya la frente en su cuello y se ríe con suavidad.

—Si no te lo han contado... Ahora tarde o temprano vas a descubrirlo. ¿Querías secretos, no?

—Creo que no es un secreto —aspira sutilmente un poco para notar su perfume antes de volver a separarse un poco hasta estar hombro con hombro.

Debe traer loción... En efecto loción de caballero inglés. Una súper clásica que debe recordarle a Inglaterra y a cuando era pequeña, lo cual es un poco... complejo de Electra.

Era pequeña y la abrazaba o la metía a dormir, esa clase de cosas que hacen a uno sentirse bien y seguro...pero no vamos a ponernos a psicoanalizar a nadie a estas alturas del partido.

—Bien, no esperaba realmente ocultártelo —sonríe de lado y la mira un poco, más nerviosito ahora al saber que lo están viendo todos.

—Creo que el secreto es más bien como conseguís superar ese problema... —sube la mano al pecho y juguetea con los dedos con el cuello doblado del traje.

—Tengo que advertirte que la presencia de tres hermanos histéricos y maleducados dispuestos a burlarse de mí no ayudan en lo absoluto —asegura perfectamente consciente de la situación mirando las manos de Seychelles—. Insisto que estoy agregando puntos al caso de "no es que seas una chica fácil".

—Tus... oh! —mira alrededor buscando también a los otros tres británicos y cuando nota a Inglaterra se muere de la vergüenza separándose de él de golpe.

—Vaya, veo que no soy el único que tiene problemas con alguno de los presentes... —mira de reojo al inglés—. ¿Qué? ¿El concepto de seducir al hermano de tu... figura paterna en su presencia, te da grima?

—No... No es grima, es que seguro me va a reñir —aprieta los ojos con la cabeza gacha porque eso suena como... si fuera una cría. Inglaterra está prácticamente VERDE en plan "¡lo que faltaba hoy!"

—Estoy completamente tentado a besarte aquí mismo con tal de verle la cara que va a poner, pero podría malinterpretarse —asegura con voz completamente sería. Ella le mira a los ojos—. Es decir, mi propuesta no está relacionada con él, en lo absoluto —indica puntualizando.

—¡Pues solo faltaría!

—Mi propuesta actual está más encaminada a irnos lo antes posible —le sostiene la mirada.


Huid... huide lejos antes de que se desate la ira de Inglaterra... Gracias Josita!