Seychelles parpadea porque NO se esperaba eso ahora de ningún modo. Gales mantiene la postura y los labios contra los de ella, con bastante suavidad. Le pone sutilmente una mano en la espalda y ella decide que mejor cierra los ojos y se deja llevar un poco.
Unos cuantos segundos más tarde, Gales se separa mirándola a los ojos. Ella parpadea mirándole y él se humedece los labios. Sey sonríe un poquito.
—Esto pinta bien —admite sonrojándose un poco—, y nadie ha venido a reñirte.
—Sorry? ¿Lo dudabas? —sonríe un poco, orgullosita y al acordarse de eso, tira de él para llevárselo.
—No que lo dudara es que... —se deja tirar, sonriendo de lado. Carraspea poniéndole las manos en la cintura—, de nada, de nada. ¿Mi cuarto o un hotel?
—¡Calma! Era una pregunta en broma —se ríe y se lo piensa—. ¿Vendrán a buscarnos a tu cuarto?
—¿Buscarnos? ¿Quién? ¿Mi valet?
—England... tus hermanos... los míos...
—England va a venir a buscarte en la noche mientras... —se señala a él y la señala a ella, sonríe—, no sabía que fuera tan desvergonzado.
—No estoy segura, depende más de France que de nada.
Gales frunce el ceño y se le ensombrece la mirada un poco.
—Vámonos.
—¿He dicho algo malo? —parpadea y asiente.
—No, disculpa —murmura—, es una cuestión personal que no merece nuestra atención. Podemos quedarnos si quieres, daré la instrucción de que no nos interrumpan y cualquier habitación que consigamos en cualquier otro sitio será mucho menos cómoda que esta.
La chica inclina la cabeza y entrecierra un poco los ojos.
—Bien —responde.
—Y siempre puedes salir corriendo y buscar a uno de tus hermanos para que le rompa las piernas a England si nos interrumpe —asegura vacilando un instante y muy valientemente acercándose a darle otro torpecito beso.
—Ninguno de mi... —se calla.
El galés se separa una vez más, más sonrojado esta vez, pasándose una mano por el pelo. Ella se ríe y le toma de la mano.
—Tarde o temprano la torpeza se convertirá en proeza —ofrece como consuelo.
—¿Qué ocurre? ¿Son los nervios?
—Cielos, chica, eres más directa que una flecha —sonríe tomando aire empezando a dirigirla a las escaleras—. Sí, son los nervios y la cercanía... Pero no te preocupes por mí, estaré realmente bien en unos minutos.
—Oh, en unos minutos sabremos el secreto de los chicos británicos entonces. Me muero de curiosidad.
—¿Que sólo tenemos un testículo y tres pezones en vez de dos? —pregunta serio.
Seychelles le mira un momento, frunce el ceño... y luego se ríe.
—¡No, hablaba del secreto para que os calméis!
—Yes, mother nos quitó el otro para hacer un ritual satánico en... —se calla—, oh, ¡ESE secreto!
—Yes, THAT secret.
El chico suspira, derrotado.
—El secreto empieza un por hablar del tema... Ayuda también cuando tus hermanos hablan de noséquélugardetrásdetuoreja, y de la feliz experiencia de hacer notar lo mucho que te has sonrojado cuando la chica que intentas ligar se te acerca...
—Tres de tres, vamos bien —asiente.
La mira de reojo y sonríe un poquito de lado.
—Luego viene la parte de la felación —sigue con su voz sería, saludando a un guardia con la cabeza y un "Merry Christmas".
La africana levanta las cejas sin hacer NI CASO al guardia, entrecierra un poquito los ojos. Gales la mira de reojo.
—Ajá...
—Eres... Bonita —declara sonrojándose y desviando un poco la mirada.
—Thank you, pero ahora no huyas, venga, has empezado —mira alrededor el cuarto haciendo una pausa y luego le mira a él de nuevo—. Explícamelo.
Suspira un poco cerrando la puerta a su espalda y pasándose una mano por el pelo. Carraspea.
—Te explicaré si quieres.
—Quiero —sonríe mirándole de reojo, parada en mitad del cuarto.
Se saca la cartera, y el reloj del bolsillo poniéndolos en el mueble al lado de la puerta.
—¿Qué exactamente es lo que quieres que te explique? ¿Cómo calmar a los británicos? —pregunta mirándola de reojo.
—Oh, my god, no! —finge escandalizarse—. Con lo monos que sois todo nerviositos.
—Voy evolucionando: Whale, Monkee... —se guarda las manos en los bolsillos, traga saliva evidentemente nervioso... pero se le acerca.
—Debe ser que de cerca te ves más guapo —responde recordando a Francia hablándole de Inglaterra "con los que son como él lo más complicado porque no puedes moverte ni hacer nada demasiado pronto para que no se asuste, dejarle que se acerque poco a poco como si fuera un conejito salvaje".
El británico se ríe un poco con suavidad.
—Guapo de cerca... Chica, más bien es al revés, tengo buen lejos pero una vez de cerca es un desastre —se humedece los labios otra vez y desvía un poco la mirada—, los besos ayudan.
Se humedece los labios, levanta una mano poniéndole un dedo en la mandíbula con suavidad para atraerle un poco hacia ella.
—¿Puedo yo esta vez?
—Aaaahh... —resopla un poco y debe notar que ahora el aliento le huele a menta porque se ha metido una pastillita, el siempre caballero.
Seychelles inclina la cabeza y lanza su bolso que lleva en la otra mano a una silla, tan delicada… entrecerrando los ojos y sonriendo al notarlo.
—E-Eso es un "Yes" en galés.
—Que idioma tan bonito —se acerca hasta besarle ahora sí, cerrando los ojos.
Cierra los ojos también, entreabre los labios y le besa con bastante más timidez y suavidad de la que parecería tener un chico que te invitó a tener sexo casual en su cuarto.
Ella empieza bastante suave también porque este chico toooodo parece hacerlo suave y no quiere que piense, aun más, que es un descocada fácil, en el fondo le gusta más parecer una señorita, aunque se le dé de pena.
Una suave mano le toca el hombro con delicadeza acariciándole el brazo y ella empieza a perderse un poco, abriendo más los labios y subiéndole a la fogosidad sin poder evitarlo.
No te va a detener... De hecho no sólo no te va a detener sino te va a dejar porque no le molesta en absoluto la fogosidad que él, torpemente, no puede alcanzar. Puede que un poquito después Seychelles note una mano colocarse suavemente en su pecho. Porque eso sí, tonto tonto pero no tanto.
Al notarlo, saca un poco de pecho apretándolo contra su mano, porque por lo visto le gusta, yendo a pasarle los brazos alrededor del cuello.
Y le sube a la intensidad, esforzándose por no perderse y controlar su reacción, y hacer movimientos suaves, correctos. No ayuda el movimiento de Seychelles para que le estruje un poco el pecho. Gales piensa por un instante que al parecer "niñas bonitas y sensuales" es otra de las cosas que Francia hace bien.
Al notar la subida, le sigue unos instantes antes de separarse con suavidad. Él se detiene, sin abrir los ojos, con la mano aún en su pecho. Carraspea un poco, relamiéndose.
—Tu pecho encontró la manera de ponerse en mi mano... —se excusa.
—Mucho mejor —asegura levantando una mano para soltarse el pelo.
Abre los ojos, sonriendo un poco y se queda levemente idiotizado con el asunto de la caída del pelo. Seychelles sonríe y vuelve a ponerle las manos alrededor del cuello.
—Los hilos negro azabache caen como... —murmura y se detiene a sí mismo. Ella levanta las cejas y le mira intensamente, sonrojándose un poquito —Un río de oro negro... —termina la frase en un susurro —. Soy mejor con las palabras a... La distancia —se disculpa sonrojándose.
—Poesía —susurra sonrojándose un poquito más porque le gusta mucho—. No me tientes a separarme.
Él se humedece los labios y entrecierra los ojos, se acerca a darle un beso en la mejilla.
—Los ojos oscuros como la noche... La piel tibia y tersa como la arena —agrega—. Puedo hacerlo mejor, ciertamente no ahora.
Se ríe un poquito avergonzadita. Él sonríe un poco, tranquilizándose en parte, porque no va tan mal en realidad.
—¿Quieres pasar a refrescarte o... me haces el honor de acompañarme a la cama? —pregunta súper formal.
—¿R-Refrescarme? —pregunta descolocada con eso y luego decide que sí que igual quiere pasar primero por el baño para arreglarse el maquillaje y... eso—. Refrescarme —porque además por algún motivo, eso le parece un poco menos lanzado y hacerle esperar un poco no es tan mala idea.
—Refrescarte, desde luego... —asiente nerviosito—, el baño está ahí, segunda puerta al lado de la cama. Hay toallas extras también —la mira—, y la ventana da a un balcón, si quieres escapar no te será tan difícil saltar... Prometo guardar el secreto.
Se cruza de brazos, soltándole con eso, pero aun sonriendo.
—Si quiero salir de aquí, lo haré por la puerta —asegura haciendo un gesto con la cabeza para apartarse el pelo, yendo a por su bolso y luego hacia la puerta que le ha dicho.
Y ahora sí que te mete una SENDA repasada.
—¡Anda! ¿Dónde están tus modales? —pregunta en la puerta.
—Eh... ¿Eh? —pregunta levantando las cejas y mirándola un poco culpable.
Se ríe y se mete al baño, cerrando la puerta.
Y Gales se pasa las dos manos por el pelo, dejándose caer en la primera silla que encuentra, pensando en todas las idioteces que le ha dicho en todo el rato, en que es bonita, y en que va a acostarse con ella.
Seychelles toma aire profundamente y se acerca al espejo del baño, apretando los ojos pensando en qué demonios debe estar pensando de ella, en como se ve tan serio, tan imponente y maldita sea en CUANTO se parece a Inglaterra. Abre el agua y se limpia un poco la cara.
Además era pequeña, y bonita y él se había portado como un bestia burdo hablando nada más de sexo, haciéndole bromas y sonriendo idiotamente. E Inglaterra iba a matarle *insertar sonrisita*. Se levanta yendo a buscar condones en su maleta, a quitarse el saco, el chaleco, la corbata y los gemelos, poniéndose su bata de seda pura azul oscuro.
—Ojos negros como la noche... ¿Se puede ser más cliché que eso? —refunfuña para sí el galés.
Ella se arregla un poco el pelo... Y encima le había dicho poesía... ¡cielos! Aprieta los ojos. Es decir, ¿era de verdad? ¿Un hombre que soltaba poesía en vez de empezar a decir guarradas idiotas? ¿Estaría demasiado acostumbrada a Australia? De repente se acuerda de Canadá y se muerde el labio porque le encantaría pedirle un poco de consejo, o simplemente contarle o ALGO. ¡Un momento! ¡Francia! Francia debía saber qué hacer. Saca su teléfono del bolso y empieza a escribirle.
"Mon cher... ¿Sabes dónde estoy?"
"Mon cher..." la formula indiscutible de "voy a pedirte algo... y seguramente no va a gustarte".
Me parece estupendo que a todas os guste mucho Gales... YO LE VI PRIMERO! XD Gracias Josita!
