Situado en la película, antes de que Gothi señale a Hipo como el vikingo que matará el Pesadilla Monstruosa.


Gothi y los secretos

Gothi era la mujer más silenciosa que había en Isla Mema, sin lugar a dudas. Sabía muchos secretos que le contaba la gente, una larga experiencia y una boca cerrada. Era la persona con más edad de toda Isla Mema pero aún gozaba de salud. Además era la matriarca del lugar y, aunque no nos lo creamos, ella podía tener la última "palabra" antes que Estoico el Inmenso si quisiera (y en algunos casos así era). Sí, por muy raro que nos suene, la sociedad vikinga era matriarcal, lo que significa que las mujeres tenían un rol muy importante y podían ser consideradas como cualquier otro guerrero o jefe. Pero Gothi era especial, ella era como una curandera y como una chamán o adivinadora. Normalmente no se equivocaba en sus predicciones y todo el mundo iba en busca de su sabiduría.

La mujer en cuestión había estado observando el comportamiento de Hipo en la Arena. Se había dado cuenta de que el muchacho no combatía los dragones como los demás. Había sobrevivido a un par de generaciones de jóvenes vikingos e Hipo actuaba diferente, siempre lo había hecho desde pequeño. Parecía más bien aprovecharse de debilidades que ni ella misma sabía. ¿Qué era lo que Hipo sabía, lo que Hipo escondía? Día tras día, la anciana se dirigía a la Arena y se regocijaba viendo al joven: un día traía hierba como otro se atrevía a tocar a el dragón, sin miedo, con confianza, ¡como si supiera que no fuera a morderlo! Ella era de espíritu abierto, a diferencia de muchos vikingos (en especial hombres) y tenía el presentimiento de que un gran cambio se estaba acercando, lo podía sentir. Poco a poco, los rumores se expandieron, y la gente empezó a ir también.

Un buen día decidió bajar de su casa. Aunque la mujer no salía mucho, y la gente lo sabía, de vez en cuando le gustaba también pasear por la aldea, visitar a los niños e ir al bosque en busca de plantas medicinales y ramas y piedras mágicamente sensibles para sus predicciones. Entonces pudo el secreto de Hipo: un dragón, y no uno cualquiera, sino uno que a juzgar por lo que el joven dijo el día de la batalla, era un Furia Nocturna. Estaban en un campo de hierba, él sujetaba un pescado en una mano y parecía juguetear con el dragón amigablemente. Gothi abrió bien los ojos. Hipo le tiró el pescado y el dragón lo atrapó en el aire, se lo comió y luego se acercó a Hipo lamiéndolo. Después el chico lo acarició. ¿Cómo podía Hipo estar tan tranquilo frente a un dragón? ¿Por qué el dragón no lo atacaba? La mujer mayor no hizo ningún ruido, ni se movió, simplemente esperó. Y gracias a su paciencia pudo ver cómo Hipo se quedaba dormido de cansancio, con toda confianza, apoyado en el dragón y éste lo recogía con el ala. ¡El dragón no iba a comérselo! ¡Qué mundo era ése! ¡Desde cuándo humanos y dragones estaban reconciliados! Gothi no daba crédito. Definitivamente un gran cambio en la historia iba a ocurrir y esperaba que fuera positivo. Se relajó y sonrió para sí misma.

Cuando regresó a su cabaña, lo primero que hizo fue tirar unos huesos a modo de predicción. Sus presentimientos nos iban mal enfocados. Entonces recordó a Valka, la madre de Hipo, y sus historias utópicas sobre la coexistencia con los dragones. Recordaba como un día, la joven madre se acercó a ella preguntándole si estaba loca. Bien era sabido que Gothi nunca diría nada de lo que le contaran, ya fuera bueno o malo, solamente lo guardaba para ella misma. ¿Y si Valka no estaba tan errada? ¿Por qué entonces fue devorada por un dragón? La segunda predicción que echó, le reveló más de lo que esperaba. Había un hueco, algo que no se sabía. El gran cambio se daría pronto y ella sabía lo que tenía que hacer para que todo saliera hacia delante.

El día de escoger al aspirante a vikingo y que mataría un dragón delante de toda la aldea había llegado. Estoico se sentaba al lado de ella. Hacía poco que había llegado. Ella lo miró de reojo, algo preocupada.

— No me puedo creer que mi hijo haya llegado hasta el final, ¿cómo lo hará? Realmente no lo he visto atacar ninguna vez...

Gothi entendía lo que hacía el joven, o al menos más o menos, había descubierto el secreto de Hipo y debía dejar que el propio muchacho diera el paso y se lo mostrara a todos. Entonces movió su bastón, gesto que supo interpretar el jefe de la aldea.

— La matriarca ha decidido.

En ese momento Gothi supo que hacía lo correcto: señaló a Hipo. Esperaba de todo corazón que él fuera quien solucionaría los problemas con los dragones en Isla Mema.

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N/A: Es una historia que me ha venido recordando la cara que puso al ver a Hipo avanzar tan bien en su entrenamiento. Espero que os haya gustado y nos vemos más adelante!