Francia, un poco antes, ha visto el beso, con un micro infarto, acercándose a Inglaterra y el resto de los británicos, con el ceño fruncido.
—Acabo de ver a... —deja la frase inconclusa mirando a Inglaterra.
—Esto no podría ser más absolutamente desastroso—sigue protestando Inglaterra mientras Escocia ya le ha soltado y se está acabando la copa de su hermano con tranquilidad.
—Seychelles está ahí en la puerta... Besuqueando a... ¡Ese era Wales, lo he visto! —protesta bastante en shock, olvidando por un instante lo que su padre acaba de contarle.
—Yes! that it's Wales!
—Yo lo he dicho —Escocia se encoge de hombros yendo a sentarse a otro sitio.
—¡Es Wales! ¿De qué te preocupas? —Irlanda se ríe y le da unas palmadas a Francia en la espalda con fuerza antes de irse detrás de se cubre la cara con las manos deseando despertarse y que todo sea una pesadilla.
—Pero que hace con... Qué demonios hace con... —Francia casi se desarma, fulminando a Irlanda, mirando otra vez a Inglaterra—. Pero si sólo me fui diez minutos y... Pero es que como es...
—¡Y qué voy a saber yo! Y ella... ¡ELLA! Cuando he ido para allí... ella...
—¡Oh! Fuiste para allá además... Ella... Quoi? —Francia parpadea aún en shock. Seychelles, su NIÑA, con... ¡¿GALES?!
—Nothing! ¡Parecía de acuerdo! ¡El idiota de Scotland se me ha llevado, con Ireland, no he podido sacarla de ahí!
—¿Sacarla? —parpadea otra vez porque no estaba pensando en eso, estaba pensando más en la línea de "¿desde cuándo a Seychelles le gustan los caballeros ingleses repipis y finolis?"...De hecho… Es lo siguiente que pregunta —A... Seychelles... ¿Le atraen los caballeros ingleses repipis, ridículos y finolis?
—¡Pues claro que sacarla! ¿Cómo va a irse con Wales? A saber qué... what?
—JAMÁS habría pensado que a ella le... Es que Wales... Y tú... Y...
—W-what? What are you saying?
—Que Wales... Y tú... Son igual de anticuados ridículos y repipis... De hecho Wales lo es aún MÁS.
—¿Ese es el bloody punto que te preocupa? —le mira incrédulo.
—Pues además de lo obvio... —cierra los ojos—. No termino por comprender como es que mi pequeña niña va a tirarse al más...
—My bloody god in the hell —hunde la cara entre las manos.
—¡¿Pero qué te dijo?! Que no le dijiste... Que no fuiste con ella... Que no... Mon dieu!
—OF COURSE fui con ella y le pregunté si la estaban molestando y Scotland and Ireland empezaron a decir cosas y Wales estaba... respondiendo y yo les dije que NADA de eso y ella estaba... callada, mirándome y yo... y entonces Scotland and Ireland...
—¡Y la conclusión es que se fue con é! ¡Así! Y... ¿Le has preguntado si traía protección?
—¡Bloody hell, France!
—¡Pues me parece una pregunta completamente legítima dadas las circunstancias! No sé si Wales... ¡Algún día sea capaz de ligarse a alguien y/o tenga protección en su cartera!
—¡Voy a ir a buscarla! —se levanta el inglés.
—¡Desde luego que no! —escandalizado, le detiene del brazo.
—¡Cómo no voy a ir! ¡Mira este desastre!
—¡Y más desastre va a ser si vas! ¿Qué vas a hacer? ¿Decirle a Wales "saca tu pene de mi niña, quiero saber si traes protección"?
—NO! ¡Voy a llevármela! No le va a meter... por la reina —trata de salir corriendo a la puerta con esa imagen.
Francia le DETIENE con fuerza del brazo.
—France!
—NO vas a ir a detener a Seychelles de tener sexo con quien quiera... Aún cuando sea... Mon dieu, es que no PUEDO CREER que vaya a pasar la noche con Wales.
—Why not? She... es una preciosa niña delicada... y él es un diablo salido de las entrañas de la tierra!
Francia parpadea
—Wales? No es un... Vamos, estoy de acuerdo que es bastante insoportable, pero... También es delicado y suave e incapaz de hacerle algo que no quiera.
—Eso es lo que quiere que penséis todos... I mean... Of course no es Scotland or Ireland... but...
—Tampoco es un psycho comunista...
—Russia! ¡No me los recuerdes! What the hell with the kids?
—Canadá lo hizo bien —sonríe—. Y esta niña... En alguna medida me preocupa un poco Wales...
—WHAT THE HELL WITH YOU? —protesta Inglaterra, escandalizado.
—Seychelles es un poco... Bueno, no es la más suave del mundo y Wales con lo delicado que es, puede que lo desarme...
—¡Que le jodan a Wales! ¡Ojalá le desarme!
—¿Parecía contenta? ¿La viste reír? ¿Le coqueteaba?
—¡Y yo qué sé! NO! ¡Y si lo hacía NO debería!
—¿Puedes OLVIDARTE de lo que DEBERÍA o no? ¡Es importante saber cómo estaba!
—Why?
—¡Pues sí que quiero saber si mi niña estaba contenta con la idea o no!
Inglaterra hace un bufido mirando al cielo y vuelve a esconder la cara en las manos, desesperado, dejándose caer en una silla. Francia se le acerca y le acaricia un poco el pelo, sentándose junto a él.
—Sigo sin poder creer que Seyche... —siente el teléfono vibrar y lo saca—. Le tenga interés en acostarse con... Mon dieu...
"Me hago una idea... Niña. ¿Qué estas pensando?"
"No hay tiempo para riñas. ¿Hay algo que deba saber?" responde rápidamente tras hacer unas gárgaras con agua y volver a pintarse los labios.
Francia mira a Inglaterra de reojo "Ninguna rudeza, le gusta tener el control y lo hace mejor de lo que parece...". Ella toma el teléfono rápidamente y casi se le resbala de las manos. Levanta una ceja
"¿Hablas en serio?".
"... ¿Qué esperas que te diga, ma cherie?! Te detesto... Tírale en la cama, suéltate el pelo, chúpale el... bueno, empieza por ahí, lo demás lo hará solo y más o menos bien"
"Ugh. Merci. Ya... Ugh"
—¡DETESTO A ESTA NIÑA DEL DEMONIO QUE ES TUYA, NO MÍA! —protesta Francia para Inglaterra.
"¡Tú has preguntado! ¿Traes protección? ¿Te estás tomando tus pastillas? Usa condón igual..."
—What? —pregunta Inglaterra sacando la cara den entre las manos.
Seychelles pone el teléfono en silencio y lo guarda en el bolso, se mira al espejo arreglándose el pelo otra vez un poco. Ríos de oro negro. Ella también tiene una vocecita que dice "sé lo que vas a haceeer" así que se sonroja un poquito, suspira tomando valor y abre la puerta.
"¿Seychelles...?"
—¡Además no me contesta!
Ni crean que Gales está paseando de un lado a otro en la habitación, histérico y sonrojado. Se gira a mirarla cuando abre la puerta. La chica se pone el pelo tras la oreja y sonríe un poco, cerrando la puerta tras ella. "Nada de rudezas, déjale tomar el control" se repite.
—He-Hello —la saluda visiblemente nervioso. La vuelve a mirar de arriba a abajo sin poder evitarlo, suelta el aire y sonríe un poco.
—Allò.
—Te ves muy bien —se pasa la mano por el pelo, y luego desvía la mirada —, perdona... Las hormonas y la expectativa son mala combinación.
Definitivamente ha sido una MALA idea ir al baño. Ahora ella misma está treinta veces más nerviosa, tanto que hasta le sale el francés que aprendió a hablar antes que el inglés. Aparta la mirada y se lleva una mano a la nuca rascándose un poco y pensando en cómo no ser demasiado ruda, lo cual NO es fácil, ¿qué se supone que tiene que hacer? A ver, porque cosas la reñía Inglaterra... ah, sí, básicamente por TODO.
—¿Hormonas? —pregunta.
—Es... Un decir —traga saliva —, no que no tenga hormonas... Sólo digo que todos las tenemos y… —se calla otra vez, dando un pasito hacia ella.
—Me gusta tu bata. Pareces un caballero de una película de los años cincuenta —cambia de tema.
—Siento oírme tan repetitivo pero... ¿Eso es bueno o malo? —se le acerca un poco más sintiéndose repentinamente VIEJO.
—Creo que... lo bueno que tiene es que puedes tomarlo como prefieras —se encoge de hombros—. Como tus serios comentarios de broma.
—Tú perdonarás el atrevimiento pero voy a tomarlo como algo tremendamente positivo, antes de deprimirme porque la chica guapa acaba de insinuar que parezco anticuado.
—Entonces no digas anticuado, di mejor... clásico.
El británico sonríe un poco.
—Clásico. Eso suena mejor, no lo negaré —asegura acercándosele un poco más aún hasta detenerse frente a ella, serio—. Al menos con tu ida a refrescarte y quedar realmente más hermosa, yo recuperé un poco mi capacidad del habla...
—Algo que dice que de tus cualidades, es de la que te sientes más orgulloso —sonríe esperando aun a que se acerque más... no es en realidad que tenga prisa, pero...
—De mis pocas cualidades, es la única que es medianamente funcional para, por ejemplo, tenernos aquí —levanta una mano y le roza el hombro.
—Pocas... cualidades. ¿Falsa modestia? —inclina la cabeza y se le echa un poquito encima.
Toma un poco de aire y le pone la mano en la cintura. Traga saliva.
—Vamos a dejarlo en modestia.
Vuelve a dejar caer el bolso por ahí haciendo ahora un estrépito que le hace apretar los ojos. Gales mira la bolsa de reojo y la chica levanta una mano rápidamente y se la pone suavemente en la mejilla haciéndole girar la cara para que la mire a ella.
Él levanta las cejas un poquito, dejándola hacer. Le mira los labios y se le acelera el corazón, pero cierra los ojos y se le acerca a besarla otra vez. Ella suelta un poco el aire en plan de "menos mal" cerrando los ojos y devolviéndole el beso.
Le abraza ahora si de la cintura contra sí, haciendo "mmmm". Sube la otra mano y se la enreda un poco en el pelo. Ella le desanuda el cinturón de la bata mientras tanto. La mano de su cintura baja felizmente hacia el culo de Seychelles lo que provoca un reajuste del peso igual que antes con el pecho mientras... ¿Cuántos malditos botones tiene esta camisa? No tiene tantos, Seychelles, te lo juro.
Gales a separa un poquito del beso.
—Voy a llevarte a la cama... —advierte.
Ella traga saliva y sonríe.
—¿En brazos? —bromea.
—No sabía que querías un príncipe azul... —levanta las cejas, divertido. Seychelles se sonroja un poco—. Es broma.
—Pues... I mean... Oh, com'on —protesta un poco, riéndose y le da un empujón en el pecho un poco fuerte... que la hace contener la respiración al notarlo.
Levanta otra vez las cejas y la mira con expresión indescifrable, serio.
—I-I'm s-sorry... m-my brothers... I-I...
El galés se ríe y Seychelles frunce el ceño sin entender.
—Es broma, ¿podrías tranquilizarte? —pregunta levantando las manos—, yo también tengo hermanos bestias, créeme que te va a costar más trabajo tirarme.
La chica chasquea la lengua y sonríe un poco.
—¿Puedes darte la vuelta, por favor? —pide él humedeciéndose los labios.
—What? —parpadea.
Hace un gesto con el dedo para indicarle que se gire, sonriendo. Quizás otra vez con esa sonrisa que da grima. Ella le mira fijamente, entrecerrando los ojos mientras sonríe un poco hasta donde puede sin dejar de mirarle a los ojos por encima del hombro. Gales se le acerca un poco más, traga saliva y toma la cremallera del vestido.
—No sé en que perversión estabas pensando...
—No estaba pensando en una perversión —se aparta el pelo para que no se lo enganche.
—Pues yo sí —se devuelve sonriendo un poco, cuando llega a la zona de media espada, sonríe un poco más... Malicioso. Con bastaaaante facilidad, le abre el sostén.
—¡Ah! —protesta un poco sujetándose por delante, porque no se esperaba eso.
Suelta el aire por la nariz en una risita silenciosa.
—Yo no he sido... —asegura serio terminando de bajarle la cremallera.
—Te estás riendo, te oigo —codacito.
—No, desde luego que no me estoy riendo —asegura con la misma seriedad, levantándole un poco el vestido para ponerle una mano en el culo.
Se vuelve hacia él sin apartarse de la mano en el culo, sujetándose aun con los brazos.
—Yes? —tan cínico, un poco sonrojado eso sí.
—Ya has conseguido que no pueda moverme... demasiado.
—No creas que no ha sido a propósito —traga saliva y se recompone—. ¿Voy... demasiado rápido?
Inclina un poco la cabeza aun cubriéndose y hace un movimiento con el hombro para que le caigan un poco los tirantes.
—Yes.
—Oh... —vacila un segundo mirándola y sonrojándose un poco. Le quita la mano del culo.
Seychelles se ríe y él se pasa la mano por el pelo, y traga saliva, valorando su risa.
—Me parece que no soy la única que no entiende las bromas.
—Oh —levanta las cejas.
—Pero te ves bien, así, nervioso y preocupado. Así que no me juzgues muy duramente por engañarte —sonríe entrecerrando los ojos y se ríe un poco.
—Vaya... Eso es ligeramente cruel, creo que es buen momento para asegurarte que el sado masoquismo no es de mi agrado.
—Oh, my god... sadomasoquismo por una travesura de nada —se lleva un dedo a los labios y le mira girando un poco la cabeza.
Levanta otra vez la mano y se la pone en el hombro, acariciándole con suavidad la piel desnuda. Le mira a los ojos de nuevo.
—Un leve aumento en las proporciones lógicas da siempre un toque de dramatismo —sonríe un poco —, que debería favorecer a la estética.
—En otras palabras. Drama.
—En... Otras palabras, Yes —asiente riendo bajito y acariciándole aún el hombro.
—Así que nada de sadomasoquismo pero si de drama... ¿Qué tal así? —se humedece los labios, echa la cabeza hacia atrás cerrando los ojos y acercándole los labios—. No me beses ahora, porque si lo haces podría morir y tendrías que cargar con esa culpa en tu consciencia —susurra dramáticamente sobreactuando, llevándose una mano a la frente y dejándose caer un poco para que la sujete.
—Oh, cielos... El juego del auto control —se sonroja, nervioso sujetándola—, ¿Por qué podrías morir, tan malos son mis besos?
—Creo que... es más divertido pensar que me desarmas con ellos.
—Ah, divertido es... Espero que además sea verdad. Aunque si alguien desarma a otro alguien... —asegura tocándole un poco la espalda desnuda debido al abrazo y poniéndose aún más nervioso con eso.
Mueve un poco la cabeza y el pelo, le acaricia esa mano al echárselo para atrás y se le acerca para que el vestido y el sostén se mantengan en su sitio siempre que ninguno de los dos se separe, en vez de con sus brazos.
—Ríos... De oro negro... —susurra entrecerrando los ojos bajando un poco la cara buscando el beso que no iba a darle.
Se tranquiliza al notarlo porque de verdad estaba empezando a pensar que de verdad NO iba a dárselo, así que ahí va ooootro beso que empieza torpemente aunque mejora conforme avanza y se tranquiliza. Seychelles sigue pensando en las palabras de Francia "déjale tener el control" pero es que... ¿todos los británicos llevan un ritmo tan suave?
Torpe, muy torpemente, en un momento se separa. Ella parpadea sin entender qué ha pasado.
—Ahí va... —murmura, sonríe un poco, le levanta un brazo para que se lo pase por en cuello si es que no lo está haciendo ya. Se agacha un poco y la levanta.
—¡Oh, cielos! —se le agarra levantando las cejas incrédula y se cubre con el otro brazo, después de que vestido y sujetador se le hayan bajado un instante con el movimiento brusco.
—Thank you por cubrirte... No sé si me habrían sujetado las piernas de haberte visto —susurra mirando igual de reojo la zona en cuestión, sonrojado—. Tú lo has pedido, Seychelles, no me culpes.
Ahora es ella la que está sin palabras y se sonroja un poco, nerviosa.
—¡No me vayas a lanzar! —exclama, porque es lo que esperaría que hicieran sus hermanos cuando la levantan así y da un par de pataditas.
—¿Lanzarte? My dear, no sé que clase de bestia esperas pero desde luego que no pretendo lanzarte a ningún sitio —asegura mirándola con seriedad, acercándose a la cama.
Seychelles parpadea y se sonroja un poco más, tragando saliva.
—Es espléndido el color que adquieres cuando te sonrojas... —susurra notándolo, sonrojándose al decirlo.
La mano con la que se cubría, se la lleva a la mejilla y el galés mira de reojo el lugar de donde ha salido la mano, sólo un instante, antes de mirarle a los ojos. Ella lo nota y vuelve a cubrirse un poco.
—Perdona... —aparta la mirada—. No es que no quiera que me veas...
—No, no... Come on, fue sólo un desliz —se disculpa el poniendo una rodilla sobre la cama y la baja suavemente, aunque se nota que hace cierto esfuerzo—, yo estoy casi del todo vestido, no quiero incomodarte.
Algo en la forma en la que la deja le hace recoger un poco las piernas, papá Inglaterra poniéndote en la cama de pequeñaaaaaa. Gales no ayuda.
Pone una mano en la rodilla de Seychelles le recorre el muslo hacia el culo y se siente bastaaaante pervertida ahora mismo (Francia se ríe un poquito de ella). Gales la mira a la cara con intensidad y seriedad. Ella sacude la cabeza intentando concentrarse y alejar esos pensamientos.
—Algo te preocupa —susurra, y no es especialmente una pregunta. Quita la mano que estaba a punto de llegar a su culo y se incorpora un poco, terminando de desabotonarse la camisa, mirándola de reojo. Se levanta un poco para quitarse la bata y después la camisa, echándolas en la butaca al lado de la cama.
—No es importante —niega con la cabeza y levanta las manos poniéndoselas bajo la nuca y arquea la espalda quitándose el pelo de debajo de la cabeza, esparciéndolo por el cojín.
—Quizás pueda irse a la pila de cosas incómodas de las que podremos hablar mañana por la mañana —ofrece quitándose el cinturón y mirando el pelo esparcido en la almohada con completo interés, le bailan un poco los ojos y sonríe de lado, dándole un poco la espalda para desabrocharse el pantalón, sentándose en la cama—. Siento el PÉSIMO striptease.
—Ven... deja que yo te lo quite —pide estirando las manos hacia él despues de quitar los brazos de los tirantes, pero sin descubrirse los pechos.
—Dejo que me quites lo que quieras —admite y sonríe un poco acercándose a ella, sonrojadito—, incluso el palo en el culo si lo consigues.
—Veamos si lo consigo. ¿Qué tal si tú me bajas el vestido a mí?
Toma aire, como si le acabara de pedir que llegara a la punta del Himalaya de un sólo salto, vacila un instante, y se nota que pelea un poquito consigo por dominarse. Sonríe de lado y asiente.
Le toma del ojal del cinturón y estira para que se le acerque y se le ponga encima, sonriendo un poquito sin dejar de mirarle. Y él lo hace, recostándose sobre ella con cuidado, sonriendo un poco. A pesar de los nervios le pone una mano sobre un pecho.
—Tus pechos tienen la tendencia de encontrarse con mis manos... —se excusa.
—Son un poco traviesos, como su dueña —le estira la camiseta para sacársela de los pantalones y meter las manos bajo ella. El galés traga saliva con un escalofrío SÚPER evidente.
—My god... —en un susurrito, se acerca a ella y la besa de nuevo, esta vez con menos suavidad.
—Oh... —se le corta la exclamación con el beso y sonríe, cerrando los ojos y acariciándole otra vez, levantándole la camiseta dispuesta a quitársela en cuanto se separe.
Al menos el instinto le funciona, se separa sólo un segundo para que se la quite volviendo a besarla en cuanto lo hace. Los esfuerzos se centran entonces en bajarle el vestido hasta la cintura. Ella la tira por ahí en el suelo y arquea un poco la espalda otra vez, para ayudarle a bajarlo sin dejar de responderle al beso.
Al menos conforme pasa el tiempo, el beso mejora... O bueno eso lo decide Seychelles, conforme pasa el tiempo el beso es más suelto e intenso... Al igual que el magreo a los pechos de Seychelles. Seh, hombre, sí que nota que el palo del culo va saliendo poooco a poco. Además, por lo visto le pone mucho que le magreen los pechos, así que seguro hasta se mueve instintivamente para que lo haga más.
O al menos a él le ha parecido un rato largo, ya con bastantes problemas allá en las tierras de Gales del sur. Aún creo que es posible que traiga pantalones, sí... Seychelles, que esta vez ha decidido que no le va a dejar tomar aire, sube una mano hasta la nuca del europeo y se dirige directamente a besarle en la mandíbula y el cuello.
La buena nueva es que te susurra algo que parece rimar poéticamente... La mala es que es en galés. Consigue bajarte el vestido un poco más y moverse para él mismo bajarse los pantalones.
Obviamente no entiende un pimiento, pero piensa que la lírica es bonita, así que decide subir los besos e ir a probar lo que le han dicho "detrás de la oreja". Y lo que sea que estaba susurrando se corta para dejar escapar un buen gemido, seguido de un instante de tensión en el galés, que aprieta los ojos y se lleva una mano a la boca.
Seychelles levanta las cejas con eso y decide repetir el último movimiento pero aun máaas lentamente. El gemido esta vez es ahogado por la mano, Gales tiembla un poco y vacila.
—Resulta que no me han engañado con esto —susurra y vuelve a hacerlo mientras va a buscar en sus pantalones con la otra mano.
Se esconde un poco en su pelo bastante avergonzadito, recordando en exceso a Francia por unos momentos.
—Puede que... Alba amanezca... colgado de las bolas del asta mayor... —susurra tratando de recomponerse un poco y de no ir a arrancarle la mano, se acuesta más sobre ella para impedirle un poco el movimiento de la mano, aunque con esto decididamente le clava el asunto en el muslo—, no te pierdas el es... pectáculo..
—Ah, nah, me ocuparé de mandarle una nota de agradecimiento, más bien —le mordisquea el lóbulo de la oreja.
—Oh... Bugger... I am... sorry... —susurra mordiéndose el labio, contenido un segundo antes de moverse otra vez, incorporándose un poco, para quitarle completamente el vestido y las bragas.
Le da un poco de espacio para hacerlo, sonrojándose cuando le quita las bragas, porque ella sólo ha conseguido abrirle los pantalones, pero no bajárselos ni nada.
—You look bloody super —asegura comiéndosela con la mirada, final sea como sea este es un chico, y ahora sí que tiene poca sangre en el cerebro. Se sale un poco de ella poniéndose boca arriba y bajándose los pantalones. Si, sólo los pantalones, volviendo a ponerse nerviosito con su propia desnudez.
Se sonroja aun más con el comentario y la mirada. Carraspea luchando consigo misma para no cubrirse. Los pantalones salen volando y... Bueno, trae sus calzoncillos blancos cláaaasicos de hombre bien estirados ahora que son una tienda de campaña y sus calcetines completamente arriba gracias al liguero ajustado en su pantorrilla. Esto debe relajarte, Seychelles.
Lo nota y traga saliva especialmente nerviosa sin querer hacer demasiado... Eso o puede recordarte AÚN más a tu niñez... O puede que el traumatizado termine por ser Gales.
—Creo que como protección prefiero un condón a tus calzoncillos —comenta al notar que no se los quita, NERVIOSA.
Parpadea y le mira de reojo, traga saliva y se ríe nervioso. Seguro luego descubre que no es una broma, y se pone más nervioso aún. Bien, un par de nerviosos en la cama, muy útil.
La chica respira profundamente para calmarse.
—¿Tienes?
—Debajo de la almohada —susurra riñéndose seriamente, haciéndole un gesto con la cabeza y bajándose los calzoncillos, súper avergonzado... Pero bueno, bajándoselos.
Mete las manos buscando y saca uno, abriéndolo con los dientes e incorporándose un poco, tira el envoltorio por ahí, mira la mano y luego le mira a los ojos. Él se cubre con la mano instintivamente, es que perdona Seychelles que estos chicos son un poco avergonzaditos igual.
—¿Mal momento para confesar que no hay secreto alguno para calmar a los británicos? —bromea intentando relajar un poco el ambiente... O relajarse a sí mismo. Levanta la mano y le quita el pelo de la cara... Si, la suavidad y sutileza... Y hablar, le ayudan a recuperar un poco el control. Quita un poquito la otra mano de sus regiones vitales.
—Iba a hacerlo yo, pero si te sientes más cómodo... —se lo tiende.
—Hazlo... Please —se atreve a decir, tratando de sonreír de lado y recuperar el control—, así te aseguras de que si tengo dos testículos y no uno —Sí, sí... TOOOOORPE comentario.
—Thank you —sonríe un poco con eso—. Me relaja cuando dices esas cosas para hacerme reír —asegura y le pone la mano sobre la suya con cuidado.
—Debes ser la única... Incluso a mí me ha... —traga saliva, perdiendo el hilo por completo de las cosas.
Cierra los ojos y le besa en el pecho, haciéndole un caminito hasta el asunto... en donde, un poco torpemente, le coloca el condón con la boca. Supongo que lo hace por alguna máxima sacada de algún lado al estilo "si puedes elegir entre usar las manos o la boca, desde luego, no desperdicies la oportunidad de ayudarte con la lengua".
Resulta ser que Francia sí tenía razón con que usara la boca para eso, y al joven le gusta un MONTONAL la situación; le acaricia un poco el pelo, y susurra más cosas en galés, lo siento, cuando el asunto ya está en el lugar apropiado, y ya habiendo perdido bastante el pudor después de ello, Gales la recuesta de espaldas en el colchón de nuevo y vuelve a besarla.
Ella sonríe agradecida del beso, devolviéndoselo, porque la ayuda a estar menos nerviosa. Y una cosa buena. Seychelles, es que Francia, sí, ese padre pervertido, wanker, no sólo reparte máximas para ti, sino para el resto del mundo, así que Gales tiene bien grabado en la mente que tiene no sólo que recibir placer sino darlo, así que se dedica un buen rato a encontrar una zona convenientemente erógena de Seychelles en donde besarla mientras... Bueno.
Ejem... el resto es mecánica, gracias.
Ella agradece bastante el gesto porque no es que no esté... pero venga, además resulta que cuando el cerebro del galés no está MOLESTANDO lo hace bastante BASTANTE bien. Sí, ya se lo ha dicho Francia. Si los británicos no lo hacen mal siempre y cuando consigas que no piensen.
Capítulo largo para las fans de Gales hoy ;) ¡Gracias Josita!
