Pues con tu lealtad a ella, ira tu lealtad al príncipe Seiya
Si mi Reyna – contesto de una manera resignada pero fiel.
Mi madre nos regresó a la tierra con su energía debido a que la mía se había agotado, eso me demostraba que necesitaba un poco más de práctica, mis sailor y sobre todo mi príncipe merecían una chica fuerte a su lado, desde que el volvió a mi vida mi actitud era otra, además no quería dejar de pensar en el, me sentía positiva y capaz de gobernar al mundo, ya se son pensamientos solo de una loca enamorada, son pensamiento que solo te proporciona el ser amado.
Pero por que no iba a amarlo si es todo lo que soñé, una persona alegre, que con su sonrisa me cambiaba el mundo, que le gustaba complacerme hasta el más mínimo capricho, que con uno de sus besos cambiaba mi día, sobre todo es un ser paciente lleno de amor y con una energía que permite que el sol se ilumine en un día nublado.
De repente Haruka me saco de mis pensamientos
Preciosa perdóname yo no lo sabia
No te preocupes, todavía no es nada publico pero mañana iré a terminar mi relación con Darién
Cualquier problema sabes dónde localizarme – dijo con una seguridad y sinceridad
Me dio un gran abrazo y nos despedimos, sé que ella era sincera que con ella no tendría que preocuparme de nada ahora solo quedaba terminare mi relación con Darién y hablar con las chicas que aunque al principio se opondrían entenderían mi decisión y si de verdad eran mis amigas no lo cuestionaría.
Aunque Haruka intento convencerme de que era más seguro que ella me llevara a mi casa, yo decidí negarme necesitaba caminar, pensar en cómo decirle las cosas a Darién, es cierto que entre él y yo nunca las cosas fueron como miel, pero si estaba agradecida por lo mucho que me había protegido y me llenaba de hermosos recuerdos, pero aun así lo nuestro ya no funcionaba y ahora Rini seria hija de Seiya, mientras estaba sentada en la banca escuche una voz que me estremeció, la que menos esperaba oír en ese momento.
Serena que haces fuera tan tarde – pregunto Taiki
Taiki que sorpresa
El sorprendido soy yo
Solo, pensaba un poco tenía mucho que reflexionar
Si serena pero salir sola a estas horas- me lo dijo con un tono ameno pero severo a la vez – vamos te acompañare a tu casa y no acepto un no por respuesta
Está bien – dije
Mientras caminábamos fue Taiki quien rompió el silencio
Serena discúlpame sin en algún momento, fui duro contigo, todo lo que quería era proteger a mi hermano
Taiki, lo sé, yo tuve la culpa de todo, me negué a aceptar mi sentimientos
Pero eso quiere decir que tú y el – dijo Taiki sorprendido
Si Taiki, estamos juntos y mañana mismo pienso finalizar las cosas con Darién, no pienso lastimar a Seiya, estoy enamorada de él y pienso defender nuestro amor hasta el fin del mundo
Valla serena, no lo sabía pero está de sobra decirte que cuentas con nosotros, apoyaremos a nuestro hermano ante todo y su tu eres su felicidad, pues nuestra lealtad se encontrara contigo, no necesito decir más.
En ese momento llegamos a mi casa, me dejo en la puerta nos despedimos y entre mis padres ya se encontraban en su recamara por lo que fui a avisa mi llegada y enseguida subí a mi habitación, tenía muchas cosas que decidir, lo primero al siguiente día seria terminar mis bocetos y entregarlos en la academia y esperar los resultados del examen.
Después tendría que ir al departamento de Darién total mañana era su día de descanso por lo cual era un buen momento para hablar, me tendría que entender, tendría que saber cuál era mi decisión y habría que ser sinceros, mi amor hacia el ya no existía, ya no era por lo menos amor tal vez era agradecimiento, cariño e incluso hermandad pero amor no, anqué aún quedaban muchas preguntas en el aire, los iría resolviendo poco a poco.
Durante toda la noche dormí esencialmente lo normal, me levante temprano para poder desayunar ligero y terminar mis bocetos, pero de repente me topé con mi lienzo en blanco con todo lo que había pasado por poco olvido la exposición de Michiru, y ya sé que pintaría.
De repente mi madre comenzó a gritar que me buscaban en la puerta, así que baje rápidamente y de repente vi la escena más placida que pude contemplar en meses, Seiya con un hermoso ramo de rosas rojas, mi madre con una orquídea en mano y mi padre sentado en el sofá, platicando con el mientras le decía que no volviera a irse sin despedirse y que no iba a aceptar un no por respuesta a la invitación a desayunar que le acababa de realizar.
No lo podía creer, una vida ideal frente a mis ojos porque Darién nunca pudo ser así con mis padres, nada le costaba un poco de amabilidad, y en este momento no lo pensaba con el hecho de reclamárselo, la realidad es que tal vez había sido lo mejor, tantas veces que me disguste porque Darién no ponía de su parte para tratar a mi papa, ahora veo que tal vez no lo hizo porque no era el hombre para mí, si no la persona con la que yo tenía un destino, un destino que yo ya no deseaba.
buenos días – dije con un tono más animado de lo esperado
buenos días serena mira esté atento muchacho vino a visitarte – dijo mi padre muy animado
buenos días serena, solo quería dejarte un pequeño detalle, pero tu padre ha sido muy amable y me ha invitado a desayunar, espero estés de acuerdo - respondió en tono de duda
claro que Seiya, sabes que eres bienvenido
mientras sus ojos despliegan una ilusión y un brillo que solo había visto una vez, pero en esos ojos vi reflejados los míos, que tenía el mismo brillo, era sorprendente el latido de mi corazón, al ver a ese hombre por primera vez en meses encontré la felicidad que tanto buscaba, ahora no cabía duda que el futuro si podía cambiar, al igual que yo había cambiado, al igual que mi corazón que en este momento latía por este hombre maravilloso que era capaz de dar la vida por mí.
