—Eh... Hello! Hi... —abre la puerta sobre él prácticamente, sacando una pierna. Él se echa un poco para atrás en la acera agarrándose de la puerta abierta.
—Hello. Parece que hayas visto un fantasma.
—Vi... A algo peor, un demonio —le sonríe un poco, peinándose y mirándole de arriba a abajo. Sí, la chica ha tenido un buen rato para pensar en cosas.
—Shite! ¡Se supone que nadie debe darse cuenta! ¿Ha sido la cola, verdad? —sonríe el escocés apoyando el codo en la puerta. Bélgica Se ríe un poco, coqueta, mordiéndose el labio, sonrojándose un montón.
—Los cuernos.
—¿Cuáles? ¿Me has estado engañando? —bromea llevándose una mano a la cabeza y sólo se da cuenta de lo que lleva implícito eso unos segundos demasiado tarde—. Eh... I mean...
—Con... ¿Quién?... Es decir —torpecitos ambos, balbucea y se ríe un poco, dando un micro pasito hacia él en un espacio no tan grande que de por sí ocupan—, has... ¿Se han tragado mi huida? ¿Han dicho algo? —pregunta cambiando el tema sonrojadita.
—Yes! Se lo han tragado todo, France y my mother han venido a reñirme, and England... well, estaba VERDE —agradece el cambio de tema secretamente.
—Yo hablé con Spain que estaba muy preocupado... Le dijo France. También se lo creyó todo —sonríe poniéndole una mano sobre el brazo—. Me alegro de que England estuviera histérico.
Levanta las cejas y mira su mano de forma demasiado evidente porque justo ESO venía pensando, así que este debía ser... el primer toque y como ha estado pensando en ello lo magnifica, dramatiza e histériza.
Bélgica nota la cara, vacila un poco y se sonroja pensando que no es bienvenido su toque. Quizás estaba alucinando de verdad y esto era completamente como amigos. Quita la mano de golpe. Él se tensa más al notar que la retira, nervioso sin entender por qué la mira a la cara un instante y parpadea.
¡Porque es un hombre británico y además de lento es BURRO!
—I...
—Yes. Al final France me ha pedido disculpas —carraspea cerrando la puerta del coche.
—Oh, veo que a ti te lo pide todo —murmura con un suspiro—, empiezo a no querer saber nada de él.
—Le he... —vacila sin saber si decirle o no lo otro que le ha dicho.
—¿Le has...?
—Ehm... —vacila y... es que le ha retirado el brazo—. Gritado un poco.
—Oh... Le has gritado entonces —se pasa una mano por el pelo... Si tan sólo le diera alguna señal en vez de mirarla así.
—Yes... yes. He pensado que no valía la pena pegarle, seguro habría montado aun un escándalo peor y como se ha disculpado... —se encoge de hombros empezando a andar hacia la casa—. ¿Has cerrado el coche?
—He... No, de hecho las llaves están adentro, wait —intenta abrir la puerta otra vez, mirándole de reojo nerviosa—. ¿ Qué vamos a hacer? —torpecita torpecita, pensando que tiene que aclarar esta situación lo antes posible.
—Pues... —piensa que en todo el rato ha estado pensando en ella y no ha maquinado NADA contra su hermano...
—¿De verdad vamos a pasar la noche aquí? —pregunta sin pensar cerrando la puerta.
—Yes. Ese era el plan. Podemos... no sé —piensa algo piensa algo rápido, rápido... ¿ensuciar los baños, destruirle el jardín? Demasiado blando, ¿pegarle fuego al desván? ¿Destruir un par de paredes? Demasiado bestia—. Ehm... encender fuego en... la chimenea y... bebernos su licor y... —cielos cielos no digas follar en la alfombra—. Ya sabes, echar sal en la tierra del jardín, romperle la tele, revolverle todos los muebles... —no la mira.
—E-Encender el fuego en la chimenea y bebernos su... —se imagina EXACTAMENTE lo mismo que tú. Se sonroja y traga saliva extendiendo las llaves hacia él—, y... Lo de los muebles, Ehm... Vale.
—¿O qué habías pensado tú?
—No, no había pensado nada en concreto... Quizás... —vacila nerviosita.
—Wait! ¡Tu maleta! —recuerda de repente—. ¿La has sacado?
—Mi... ¿Mi maleta? No, está en la cajuela aún con tus palos de golf —la señala y luego le mira un poco culpable—. Sólo saqué mí... Un poco de perfume por es que casualmente los vi, no estaba espiando ni nada.
—Ah... los palos... —la mira de reojo con esa última aclaración—. ¿Así que eso pretendías? ¿Espionaje internacional? —la acusa—. ¿Y encontraste algo que valga la pena?
—¡No! Sólo estaban ahí con tus pelotas...
—Lastima, quien sabe, podía tener suerte... pero ya te aseguro que mis pelotas no están ahí. ¿Quieres tu maleta o no?
—¡No hablo de esas pelotas! —protesta riendo otra vez, porque no había notado el doble sentido, le da un golpecito en el brazo—, Sí, sí quiero mi maleta aunque... ¿En serio vamos a dormir aquí? Esta es casa de...
Él sonríe con eso, claro y se vuelve hacia el coche.
—¿Y qué propones? ¿Le pegamos fuego y nos vamos a un hotel? No me fío nada de que esta ciudad no se prenda fuego entera antes del desayuno. Otra vez.
La belga se ríe un poco más.
—Pues... Además... ¿Fuego de verdad? Really? —le mira sin saber realmente si habla en serio o no y sin saber si tiene ella que sacar la maleta.
—Pues... no que me importe que se queme pero, puestos a elegir, quisiera ir más lejos después de que eso pase —abre el coche con el mando de la llave.
Ella se acerca a la cajuela y la mira.
—Prefiero lo de la sal en el jardín y prender la chimenea —asegura sacando su maleta y cerrándola otra vez. Toma aire decidiendo algo, mirándolo fijamente. Carraspea.
—Bien, seguro podemos quemar algunas de las rosas... en la chimenea —suelta pensando que a Inglaterra le gustan sus rosas y las cuida mucho y así no hay que... prender fuego a la casa y al pensarlo otra vez vuelve a parecerle algo estúpidamente romántico.
—Quemar rosas en la chimenea... —traga saliva de nuevo, apretando la jaladera de su maletita, camina hacia él—, ¿estoy entendiendo bien?
—Ehm... bueno, ya te lo conté, los rosales son muy... le gustan mucho a England, así que podemos cortarlos y usarlos de leña —explica nerviosamente tratando de usar palabras más bestias.
Vacila un poquito y le mira los ojos, se pasa la mano por el pelo hasta detenerse frente a él. Se sonroja y vacila más, vuelve a ponerle la mano en el brazo mirándole a la cara.
—I...
Da un salto separándose un poco porque no se lo esperaba (lo siento, lo siento). Bélgica parpadea.
—Oh... Ehm... —se muerde el labio, pensando que OTRA vez se ha hecho un montón de expectativas... Si hasta le había dejado llamarle zorra, desvía la mirada y se restira un poco el vestido hacia abajo—, v-vamos adentro entonces.
—I... —vacila notando que algo ha ido mal y de nuevo el BURRO BURRO BURRO no sabe qué.
—No, I just thought... —vacila más sin mirarle otra vez pensando que quiere morirse o que la trague la tierra—, I...
La mira, escuchándola.
—I'm just stupid... —susurra apretando los ojos—. Come on, vamos a hacer lo que obviamente vinimos a hacer.
—Stupid? Why?
Suspira y le mira de reojo.
—I just thought... —murmura—, pero gracias por aclaradlo.
—Hum... well —aparta la mirada pensando que la chicas son incomprensibles.
Aprieta los ojos sonrojada y empieza a caminar hacia la casa sin decir más, un poco deprimida. El escocés le sigue.
Ella repasa mentalmente todas las cosas que habían pasado hoy, y la manera en que todas habían pasado... Pensando que es absurdo que REALMENTE no esté nada interesado. Le mira de reojo.
—Y... me acabo de dar cuenta de que no tengo coartada —comenta de repente—. I mean... no que nadie me controle a donde voy pero... no les he dicho... well, my mother cree que me he ido de putas. Me pregunto si tanto se me nota lo necesitado —bromea.
Le mira con la boca un poco abierta ahora sí sin entender NADA.
—Eh... Are you kidding me? —pregunta—. No entiendo nada, ¿sabes? No pareces en lo ABSOLUTO necesitado —asegura SÚPER sincera.
—Oh, ¿no? Mejor —sonríe—. Creía que tendrías algún cliché para mí al respecto.
La chica recuerda todo el rollo que traían con los clichés.
—De hecho, justamente allá acabas de romper ese mismo cliché... Me has despistado.
—¿Despistado? —sí, Bélgica, sí... no se ha enterado.
—A menos que seas como una buena proporción de hombres que... —entrecierra los ojos—, ¿tienes una idea de que pasó allá? —señala hacia el coche.
—¿Allá cuando?
—Hace unos segundos, junto al coche. Puedes ser brutalmente honesto... Bueno de hecho no sé sí puedas no serlo —le mira fijamente.
—No entiendo de qué me hablas. ¿Qué ha pasado de qué?
—Oh my GOD! —aprieta los ojos y se ríe un poco—. Vale, este es el PEOR cliché que has hecho.
—Eh... —la mira de reojo llegando junto a la puerta.
—¡No te has enterado siquiera! Que fue lo que... —traga saliva, tienes una tercera oportunidad—, ok, digamos que la tercera es la vencida, ¿vale? —le mira y le pone intencionadamente una mano en el brazo.
—¿La tercera es la vencida de qué? —mira la mano de reojo pero no hace mucho caso ahora concentrado en esto otro.
—I... I... —vacila un poquito—, sólo quiero aclarar si tú... Es decir es que me estás dando todas... Estas señales y no es que yo... Es decir...
—¿Cuáles señales de qué? —¡De humo! ¡Idiota! ¿A ti qué te parece? *Extrem facepalm*.
—Además de señales de que eres un hombre completamente... Idiota... —protesta y suspira—, eso o yo no entiendo nada. Quiero saber si France no tenía NADA de razón.
—Eh, eh, eh —frunce el ceño—. A mí no me insulta nadie por las buenas —amenaza.
—Pues te insulto por el cliché. El cliché clásico de ser un hombre que no tiene IDEA de cuándo una chica le pregunta QUÉ DEMONIOS está haciendo.
—Pues no entiendo porqué tienes que preguntarlo. Se supone que está claro —señala la casa.
Toma aire y lo suelta.
—Quiero que sepas, que pese a todo, no suelo esperar a ningún hombre por dos horas, sólo para venir a ver como se mea en las gardenias de alguien más... —protesta decidiendo que no quiere hablar más de este tema—. ¿Sabes? Olvídalo.
El pelirrojo pone los ojos en blanco.
—What?
—Pues haberte largado si ese es el bloody problema —se vuelve a la cerradura para forzarla—. No es como que yo te necesite aquí. Ni a ti ni a nadie.
Le mira hacer, frunciendo el ceño.
—¿Entonces para que me dijiste de venir? —pregunta.
No consigue abrir la puerta porque está desconcentrado e Inglaterra se cree que todos son de su condición...
—Es decir era divertido hacer esto juntos... Y luego me has prestado tu coche y ahora parece que es imposible siquiera pasarlo bien.
—Porque... I don't know, me lo estaba pasando bien y pensé que podía ser divertido. Pero aun no has hecho nada ilegal, así que estás a tiempo —se va a por una piedra.
—No es por hacer nada ilegal es... Ash, olvídalo —se cruza de brazos ahora sintiéndose estúpida en todos los aspectos posibles—. Al menos ni siquiera te has enterado.
—Oye, decídete. O me lo explicas o dejas de insistir —no encuentra una piedra que le guste, así que se acerca y rompe la ventana de una patada de esas que en una buena perspectiva dejan poco a la imaginación.
¿Y quién creen que esta en una perfecta perspectiva? Oh sí... Bélgica se sonroja, y le mira con los ojos BIEN abiertos y la boca completamente abierta. Escocia no se entera aun, quitando cristales para poder entrar.
—W-W... Wow... —susurra imaginándose otra vez alguna escenita digna de sus libros de vikingos.
—What? —la mira.
—Y-You... You...? —le señala la zona en cuestión.
—Tiene una cerradura de seguridad, por eso lo he roto, no pasa nada, luego dentro ponemos un periódico. Y ya no hace frio.
—No sé cómo es que no tienes... ¡Frío! My GOD ¿Sueles enseñarle tus... partes a todo el mundo? —pregunta divertidilla olvidando un poco todo el desastre anterior.
—Te refieres a... —se sonroja ligeramente—. The flower of Scotland llaman a eso que has visto —explica metiéndose por la ventana.
Le sigue mirando impresionada.
—Flower... Le llamas tu FLOR a esa... —se ríe un poco—. Ok, vale, hay que ser muy "macho" para llamarle así.
—Es... el kilt. Es la forma tradicional de vestirlo, es justamente una prueba para demostrar que un Highlander nunca tiene frio —explica haciendo un gesto para que entre, sonriendo—. No tengo problemas de sexualidad —se encoge de hombros.
—Empiezo a pensar que para quebrar el cliché eres... Gay —levanta su maleta—. Vas a tener que ayudarme —Indica habiendo olvidado en gran medida el asunto de que tenía que irse porque el idiota no entiende nada... ¡Joder, el chico no trae CALZONES y trae FALDA! ¿Qué tan... jodidamente sexy y masculino era eso?
Ah, sí, flipamos con eso despues que hayas visto sus revistas porno por todos lados...
—Gay? —pregunta acercándose—. En realidad sí, más vale que lo sepas desde ya, soy una chica lesbiana a pesar de lo que sea que hayas visto. Por eso la falda —toma la maleta para meterla a la casa y sin darse cuenta, pone la mano sobre la suya para sostenerla del mismo lugar... se queda parado un instante.
Bélgica, que había empezado a reírse un poco, se queda esta vez paralizada ella, tragando saliva y mirándole. La mira también y mueve un poco los dedos sintiendo su piel suave. Se sonroja y aparta la mirada carraspeando, apartando la mano y tomando la maleta. Metiéndola dentro.
Bélgica le mira unos instantes idiotizada, antes de tragar saliva y tocarse la mano donde la ha tocado. Sí, la estúpida, ESTÚPIDA sensación de maripositas en el estómago... "Bélgicaaaaaa! ¿Cómo es que siempre terminas metida en líos complejos?", se riñe a sí misma mientras piensa también que... él se había sonrojado, ¿no? O eso creía, y... Buff, ¿por qué todo era tan complicado?
Escocia aprovecha lo de dejar la maleta en el suelo para agacharse y apretar los ojos al salir de su campo de visión. Por dios. El cliché. ESO sí había sido un cliché. What the hell? Había tocado a miles de mujeres en su vida... bueno, cientos. Bueno, decenas. Seguro más de una decena. ¿Qué demonios tenía esta?
Hay formas de hacerlo mal... y luego está esta. Pero parace que milagrosamente funciona. ¡Gracias Josita!
