Gales abre los ojos con una mano en el pecho de Seychelles y se revuelve un poco, paladeando y volviendo a cerrarlos, moviendo un poco la mano sin soltarlo. Susurra algo en galés.
A Seychelles le gusta que la magreen así que duerme muy tranquila cara arriba con los brazos a ambos lados de su cabeza, tan tranquila. Gales se mueve un poquito y ronronea, hablando un poco más. Creo que hay un rayo de sol molestándoles. Gales abre más los ojos y mira a Seychelles a la cara... Entrecierra los ojos y sonríe más y...
Acerca, por qué no, la boca a la ooootra. Maligno y de buenas... Lo siento Seychelles, pero es bastante mal portado. O sea, si esperabas que con anoche fuera suficiente...
Seychelles duerme aun y casi se ahoga cuando se lo encuentra ahí porque además por unos instantes no recuerda donde está ni qué pasó. Gales la mira y sonríe y no quiero decirlo pero juguetea un poco con los dientes. Ella parpadea y bosteza acabando de despertarse antes de ir a devolverle el beso, ¿por qué no?
(La nube negra de Escocia incrementa con esto)
—Good morning, my dear —saluda él sonriendo cuando se separan.
—Hello —aun se le cierran un poquito los ojos pero levanta una mano y le acaricia la cara, ahora ya sabe dónde está. Gales le besa otra vez, sonriendo y acariciándole el pecho.
—¿Amaneces bien?
—Mmmm... —sonríe un poco y se frota un ojo, remoloneando un poco... Él le besa la mejilla y se acurruca un poquito a su lado.
—No tengo ni idea de la hora, lo que indica que he dormido excelentemente bien...
Sey sonríe y se gira un poco hacia él con los ojos aun medio cerrados.
—Y no huiste durante la noche... —quita la mano de su pecho y le hace un delicado cariño en la mejilla.
—¿Por qué insistes en eso? ¿Tantas chicas te huyen?
El galés suspira y deja de sonreír.
—No. Sólo pienso que está la posibilidad.
Inclina la cabeza y le da un poco de penita que diga estas cosas, le acaricia un poco la cara ahora ella.
—Pues también podrías haber huido tú.
—No, no le haría eso a nadie, nunca —asegura cerrando los ojos y siguiendo un poco la caricia.
—Why? —Le mete la mano al pelo.
—No es bonito dormir con alguien y amanecer solo, más aún sin explicaciones. Es angustiante —murmura y sonríe de lado con los ojos cerrados—. Y no diré más porque para esto están los psicólogos feos y barbudos y no las chicas hermosas y sensuales recién despertadas.
—Y aquí tienes a un pequeño muchacho herido —le acaricia un poco más, dulcemente.
El británico sonríe un poco más y se le repega un poco... Como gato.
—No tanto, no tanto... —asegura tratando de sacar a Francia de su cabeza... Abre los ojos y la mira.
—Bueno, yo sí podría huir... pero no ha sido tan horrible como para hacerlo. Me lo he pasado bien —asegura.
—Tan horrible... —sonríe más por un segundo, y luego se pone serio y se acómoda mirándola de frente—, tu uso del adverbio tan, junto con la negación previa intenta disminuir la clara realidad que es que en alguna medida te pareció horrible... A pesar de que lo hayas pasado bien.
Levanta las cejas y se tensa un poco, congelándosele la sonrisa. Él sonríe un poco aún, tratando de entender la expresión y pensando lógicamente por qué razón podría haber sido horrible. No parecía no haberlo pasado mal en el sexo, en realidad estaba seguro de haber conseguido que terminara antes de terminar él, a menos que fuera una excelente actriz.
—No es... justo decir eso —responde ella.
Gales le da un beso rápido en los labios y se acuesta a su lado, mirando al techo, sonríe un poco aún.
—Yo también lo he pasado bien —asegura el chico. Ella le mira de reojo y sonríe un poco —. Vas a tener que disculparme si la próxima vez que te vea no dejo de mirar furtivamente tus pechos... —agrega cerrando los ojos y suspirando. Sey se ríe—. Tampoco va a molestarme si furtivamente vienen a descansar en mi mano —se la acerca un poco sin tocarla.
—Puede que si lo sé de antemano, me ponga un vestido especialmente escotado sólo para oír cómo te disculpas cada tres segundos en vez de cada cinco —mueve ella el pecho hasta tocarle la mano.
El chico sonríe más, entrecierra los ojos y de muerde el labio.
—JaJa... Que gracia te hacen las disculpas británicas, ¿verdad?
Seychelles se ríe otra vez.
—Olvidé comentarte que una vez que tenemos este nivel de intimidad... Ya no hay más formalidades.
—Oooh! —Protesta—. ¡El palo de tu culo! Lo voy a echar de menos —hace un mohín y le acaricia el pecho con un dedo.
—Siempre con lo mismo... Que si el palo está ahí, lo quieren afuera, que si está fuera lo quieren adentro. Lo crean o no esa actividad no es tan placentera como suena.
Se muere de la risa y él se ríe un poco también levantando un brazo y poniéndolo detrás de su cabeza.
—¿Ves? Lo siento, no más formalidades...
Se acerca un poco a él apoyando la cabeza en su hombro.
—Y yo que toda la vida he pensando que los británicos eráis en esencia todos homosexuales...
—Oh... For the love of God —suelta en el tono más repipi, finolis y estirado que hay, aparentemente escandalizado—, ¡¿Esa es la imagen que da my little brother?!
La chica se encoge de hombros.
—Pues... —piensa que no sólo él.
—Bien, no vamos a negar que ÉL es extremadamente gay. Fuera de ciertos breves deslices, no recuerdo nunca que haya tenido ningún interés por alguna mujer.
Ella le mira con cara de circunstancias.
—What?
—¿Cuáles deslices?
—Ohhh... No creo que fuera apropiado hablarte sobre ello —sonríe—. England me odiaría quizás un poco más.
—Me han hablado de algunos... —esconde la cara en su cuello—. Va a matarme... va a estar chillándome para toda la próxima década.
—No tiene porque saber que te cuento sus... ¡Oh! Perdona, perdona... ¡Dices por esto! —Le abraza un poco acariciándole el pelo —... Mmm, oh dear, tiene eso de ser sobre protector...
Al sentir la mano sobre su cabeza se tensa porque de nuevo, con la nariz pegada a él que huele... y ese gesto dulce que... es que te pareces mucho a Inglaterra paternaaal. Gales se le acerca un poquito más y le acaricia la frente con los labios.
—No tiene ningún derecho de chillarte por nada. Ayer comprobé que eres una mujer totalmente adulta y desarrollada.
—Oh, my god... —aprieta los ojos.
—What's going on, Seychelles? —pregunta con su voz seria, levantando una ceja.
—Esto... —se separa y se acojona un poco con ese tono.
—Yes? —La mira preocupado ahora sí.
—This is weird —asegura sentándose.
—¿Lo es? —pregunta irguiéndose un poco y recargándose en sus codos, teniendo algunas teorías de por qué pero sin quererse aventurar demasiado a pensarlas.
—Totally... I'm sorry.
—Debería preguntar... Why?
—You... are... —le mira, se humedece los labios y se revuelve. El brit levanta las cejas al notar que esto es directamente con él—. Te pareces un montón a England.
La mira, y la boca de le pone en forma de O.
—Oh...
—Haces que me sienta como si tuviera siete años... —aparta la cara—. Y estuviera haciendo algo completamente enfermizo.
—You mean that you... You... Just...ohhhh... Christ.
—I'm sorry... ayer intenté convencerme que eran imaginaciones mías y de no darle importancia... but...
—Esto... Esto es ciertamente... Incómodo —asegura pensando que sí, no era esta la primera vez que alguien tenía sexo con él pensando en Inglaterra... Pero esta vez en concreto no la esperabas.
—I mean... no es que esté tan desesperada, ni que realmente quisiera ir a la cama con England —hace un gesto de asco—. And you... Eres bien parecido y... me recitaste poesía. What the hell? ¿Quién demonios hace eso? ¡Y luego... yo... pero es que sí te le pareces!
—I... I... I... —vacila un poquito, sonrojándose ya no sabe ni por qué—, I am sorry.
Ella le mira sin saber porqué se disculpa. Gales suspira, porque él mismo no sabe por qué demonios disculparse por parecerse a Inglaterra. Es sólo... lo que le sale natural, disculparse.
—Debí... pensarlo ayer en la noche y preguntarte si no estabas incómoda. No pensé en esta posibilidad...
—What? NO! Eso SÍ me habría puesto incómoda, desde luego, esto NO es tú culpa y yo... yo decidí intentar ignorarlo.
—Ahora mismo no me extraña que digas que ha sido horrible —bromea un poco apretando los ojos y sentándose en la cama, dándole la espalda y buscando sus calzoncillos.
—Please, no pienses mal de mí... I'm not that type of pervert...
Gira la cabeza y la mira, serio.
—Seychelles —indica con voz seria y suave—, la única manera en que yo podría atreverme a pensar en ti de esa manera o juzgarte sería que tú lo admitieras. No te preocupes ni creas que pensaré de ti nada más que lo que sé de cierto, que es que pasamos una noche... agradable juntos.
—I'm so sorry... pero es que no puedo evitarlo y me siento como si fuera una niña pequeña y... es increíblemente cortante.
Se sonroja, le sonríe un poquito y la mira a los ojos, asiente.
—I really understand.
—But you are awesome si no fuera por eso —le sonríe un poco. Gales parpadea e inclina la cabeza, sonrojándose un poco más.
—Thank you.
—¿Puedo... tomar una ducha aquí? —pregunta nerviosa.
—Claro —asiente girándose al suelo una vez más y encontrando milagrosamente sus calzoncillos. Se sonroja otra vez— justo iba a ofrecértelo... voy a mandar por tu maleta y la encontrarás aquí sobre mi cama cuando salgas de la ducha. Tendrás el cuarto para ti sola.
—Oh... —vacila porque no quería echarle... pero es bastante conveniente el arreglo—. Thank you —sonríe.
Asiente, levantándose de la cama con las manos sobre las regiones vitales, aún cuando le está dando la espalda y trae calzoncillos, da unos saltitos hasta su bata tomándola y poniéndosela torpemente, recordando la noche anterior... pensando que ella estaba haciendo esfuerzos por no pensar en el estúpido larva mientras él pensaba cómo seducirla mejor, aprieta los ojos.
—Merry Christmas, by the way —recuerda repentinamente.
—Oh... true. Merry Christmas —sonríe aun pensando que esto es súper raro y seguro ahora cree que es alguna especie de pervertida terrible y de repente piensa en América queriendo tirarse a Inglaterra y se siente un poco menos mal.
Asiente mirándola un segundo más sentada a la cama, con el pelo negro revuelto y la espalda descubierta. Se le ocurre una estrofa más del verso del oro negro y se sonríe a sí mismo sacudiendo un poco la cabeza. Se gira a un reloj de manecillas que tiene en la mesita de noche.
—¿Nos vemos en la comida? —pregunta ella.
—Por la reina... no dejas de leerme el pensamiento —medio protesta, pero es que es justo lo que le iba a decir ahora —. Yes. Two o'clock, nos vemos en el comedor —y vacila un poco—. Es decir, no es que estemos acordando vernos ahí, sólo... te recuerdo la hora de la comida, no que tenga por qué recordártela, sólo...
—Bien, see you —se levanta sin cubrirse, no por ostentar si no porque... bueno, no hay nada que no haya visto y tocado ya si ha querido y se acerca al baño.
Y se le van los ojos sin poder evitarlo pero los aprieta.
—OK, me callo, sorry... ehm... good bye —murmura yendo hacia el armario.
Se ríe un poquito y se mete al baño pensando que parece que haya cortado con él con todo ese asunto... ¿Qué esto no era sólo un rollo de una noche? En fin... mientras no fuera ahora violento a la hora de comer... cielos y aun tenía que aguantar al inglés original.
Gales aprieta los ojos frente a su armario, con su camisa blanca del día en la mano. Había pensado en Inglaterra en la noche. ¿No era eso un complejo de algo? ¿Edipo o algo así? Y no es que fuera terrible, él la había pasado bien en la noche... venga, lo suficiente como para pensar en quizás pedirle su teléfono, pero no le dejaba de poner incomodito... y además hacía que la noche no fuera tan... Tan feliz... Es decir ahora no se sentía tan contento de haberse tirado a la niña de Inglaterra.
xoXOXox
Francia termina de arreglarse la corbata frente al espejo... obviamente de otro traje, obviamente de un traje nuevo, mirando a Inglaterra ya vestido, en el reflejo del espejo. Sonríe y sonríe porque está de buenas... porque pese a toda la tragedia, no ha sido TAN trágico todo e Inglaterra parece más relajado... y parece que todo va mejor. Sí, la ignorancia es una bendición.
—Mañana podríamos comer en tu casa... —propone el francés.
—Ojalá pudiéramos comer HOY en mi casa.
—Ya va a terminar, mon amour —asegura echándose una nube de loción encima y girándose a mirarle—, deja de estar de enanito gruñón... aunque te veas guapo.
Se sonroja un poco y refunfuña más sobre que no se ve guapo y no esté de enanito gruñón.
—Claro que te ves guapo, mon amour... casi tanto como yo —sonríe acercándose a él con los brazos extendidos. El de ojos verdes se cruza de brazos y se sonroja más dando un pasito atrás—. Me da pena, mon amour, que lo pases tan mal —sigue acercándose igual.
—P-Pues no... No hay nada que hacer —otro pasito atrás—. Al menos Scotland and Ireland se fueron ayer. Sólo queda Wales... a quien tengo que ASESINAR.
Francia sonríe e inclina la cabeza.
—¿De verdad, cher... vas a pelear con él? —pregunta por más que no quiera, levemente divertido.
—Yes!
—¿Con qué argumento?
—¡Se tiró a Seychelles!
—Oui —aprieta los ojos y levanta una mano—, aun cuando creas que soy completamente inmune a esas declaraciones, Seychelles no deja de ser mi niña pequeña... así que ten cuidado con cómo pones las cosas. Se acostó con Seychelles... con quien voy a hablar seriamente, ¿Pero qué vas a decirle a él? Seychelles es un adulto.
—¡Seychelles es MI niña... también y no está bien que haga eso! Wales is a devil in disguise!
—Yo que tú iría con bastante cuidado en ello si es que no quieres avergonzarla. Hay quien podría decirte que YO soy un devil in disguise, y no por eso te gustaría que tu madre estuviera haciéndoME preguntas sobre la actividad que hicimos hace un rato.
—You're not in disguise! Y esto es precisamente para que NO haga eso que... no ha pasado.
—Pues temo decirte que has llegado un poco tarde... para que ella no haga eso que ya ha hecho... —le toma del cuello—. Y para que tú no hagas eso que SÍ ha pasado —se le acerca a darle un beso.
—No se lo digas a mu... —se calla con el beso.
No es un beso muy largo, pero sí uno bastante intenso (Francia mira a Escocia y luego a Bélgica... y les hace "JA! Justo como el que querrían darse"). Se separa con la misma rapidez con la que se acercó. Inglaterra se relame un poco aun sonrojadito.
—En realidad, creo que tu madre TAMBIÉN lo hizo anoche, así que dudo mucho que alguien quiera realmente tener estas discusiones sobre quien hizo qué...
—She... ugh! Shut up! —aprieta los ojos.
—Venga, nada que no sepas... Si está aquí papa, es evidente que estará con tu maman... para celos de Germania —hace los ojos en blanco—, vamos al comedor, anda... no puedo esperar a ver la cara de incomodidad de todo el mundo.
—¡No quiero pensar en tu padre y mi madre en esas!
—Pues no lo hagas, no tienes que imaginarte los detalles morbosos de tu multiorgásmica maman —sonríe malignillo tirando de él.
—Uuuuugh! ¡No es multiorgásmica! —golpecito.
—Pues papa me ha contado que sí que lo es... y no me extraña en lo absoluto.
—WHAAT? ¿Por qué hablas con él de ESO?
—No es que le haya hablado de eso en concreto, sólo es algo que salió —se encoge de hombros pensando en Escocia el multiorgásmico también... y en su padre, y lo que le contó ayer. Suspira y se le ablanda un poco el corazón una vez más en favor de Escocia, deseando que de verdad lo que Britania suponía sobre la pelea falsa fuera verdad...
—Y a saber que le habrás contado de mí —aprieta los ojos y se tapa la cara.
—No le he siquiera aclarado si eres o no multiorgásmico, mon amour... cáaaalmate.
—What? ¿Cree que lo soy? —escandalizado—. But... I'm a men!
—Cree que podrías serlo... y no tiene nada que ver si eres hombre o mujer, hay hombres multiorgásmicos —le mira de reojo pensando que quizás no debería de meterse a explorar demasiado ese tema.
—What? H-How?
—Varios orgasmos antes de eyacular.
—¡Eso no se puede!
—Oui, sí se puede.
—H-how? —susurra en un tono de "¿Yo podría?". El francés le mira de reojo y niega suavemente con la cabeza.
—Es... cuestión de que a quien lo es, le guste MUCHO cierta... sesión de sexo, que alguien se lo haga muy bien... sólo es algo que pasa y si te hubiera pasado ya te habrías dado cuenta —le mira de reojo—, a decir verdad, no creo que tú seas multiorgásmico y no lo digo por decir, pero es que... lo hemos hecho muchas veces de manera muy MUY intensa, y si lo fueras, lo sabríamos. Lo que sí te aseguro es que no es algo que puedas aprender.
Inglaterra frunce el ceño.
—¿Cómo...? —Aprieta los ojos y niega con la cabeza—. No, no, me da igual, no quiero saberlo.
—Je t'aime. A ti, no a nadie más, a TI, ¿bien? Ignoremos cómo es que sé ciertas cosas —le aprieta más la mano.
—No quiero saberlo... —le mira de reojo y se muerde el labio con otra idea.
—¿Mmm? —pregunta suavemente, mirándole la cara y notando cierta vacilación. Te oye pensar, sólo no sabe qué.
Se poner nervioso ¿Y si...? Le mira con los ojos muy abiertos y desconsolado. Francia se detiene de caminar y se gira un poco para ponerse frente a él.
—Lo que sea que estás pensando, dímelo... antes de entrar en pánico, dímelo —pide viendo venir una hecatombe del tamaño del universo. Le pone las manos en los hombros.
—T-Tú... Tú no... —le mira pensando que NUNCA lo ha notado y si lo era y le había pasado con alguien más pero no con él porque no lo hacía bastante bien y…
—A mí me gusta hacerlo contigo más que con NADIE más —asegura pensando que está pensando que quizás le gusta más hacerlo con Escocia a hacerlo con él.
—Pero yo no...
—No me importa que no lo seas.
—Pero... ¡No! Pero tú... —cada vez se asusta más. Francia parpadea y le abraza de la cintura antes de que se le pueda ocurrir largarse.
—Termina la idea... pero yo quoi? —pregunta con suavidad, sin dejar de mirarle a los ojos.
—Yo no... —cada vez está MÁS en pánico.
—Angleterre... Angleterre. Cálmate — Francia lo nota, preocupado —. Tú no lo eres, y a mí me gustas así.
—No! —chilla empujándole un poco.
—No quoi? —lo abraza con más fuerza angustiándose él, porque sieeeempre acaba igual este asunto y no viene en lo absoluto al caso—. Je t'aime, me encantas, me encanta acostarme contigo... deja de pensar cualquier clase de tontería.
—Pero yo no... ¡Tú no! Nunca... why?
—Yo no, no quoi? —vacila un poco cambiando un poco lo que está pensando... si Inglaterra lo fuera lo sabría, ¿no? Es decir, CLARO que lo sabría... a menos que fuera un secreto de ESOS secretos que Inglaterra pudiera creer que era algo que funcionaba mal en su sistema... recuerda la primera vez que le pasó a Escocia, y que estaba asustado y avergonzado. ¿Y si lo era y nunca lo había sido con él y acababa de descubrirlo? Traga saliva—. Espera, espera, espera... Tú... TÚ...
—Nunca ha pasado... —susurra apretando los ojos. Francia se ASUSTA, agobiándose un montón, pero un MONTÓN, en sólo un segundo.
—E-Eres... tú... mon... dieu! —le suelta y se lleva las manos a la boca... pálido—, ¿Cómo sabes? ¿CON QUIÉN? ¡¿Por qué no me dijiste?!
—What? Me?
No te preocupes, Inglaterra... en este tema, si tú creías que hacías drama te acabas de encontrar a la horma de tu zapato. Este ES el campo de acción de Francia. Creo que hasta tiene los ojos empañados el muy dramas.
—¡Sí! ¡Podías decírmelo! ¿Acabas de darte cuenta de que no es una maldita anomalía? No pensaste nunca que yo...
—What? NO! ¿De qué hablas?
—¿No me estás diciendo que sí eres multiorgásmico?
—¡Ni siquiera sabía que los hombres podían!
—¡Pues yo que sé si pensabas antes que era una anomalía tuya o cualquier clase de cosa extraña! —replica y luego parpadea—. Entonces no entiendo, ¿Cuál es el problema?
—¡TÚ! ¿Tú lo eres?
—¿Yo? ¡Claro que no, ya quisiera! ¿Por qué habría de serlo? —responde de golpe y luego levanta las cejas... se detiene y suelta el aire relajándose.
—¿Ah... no?
—¡No! ¡Si lo fuera, evidentemente el primero en saberlo habrías sido tú y si por alguna razón contigo no lo fuera, habría hecho lo imposible para que aprendieras a hacerlo! —hace un gesto con la mano y se pellizca el puente de la nariz—, ¿Por qué me metes esos sustos?
—¡Pues es que... tú pareces saber muy bien cómo funciona!
—También sé muy bien cómo funcionan los pechos y los clítoris, eso no me hace una mujer... —le mira a los ojos.
—But... shut up! —sigue rojo de muerte como todo el rato ha estado. Francia le abraza.
—Mon dieu, un día voy a morirme de un infarto con tus malentendidoooos —protesta un poco, sonriendo.
—Waaaaah!
Pues por más que chilles Francia va a llenarte de besos por toda la cara, aprieta los ojos y deja de gritar tanto intentando esconderse.
—Eres un tonto —le deja esconderse, abrazándole.
—Tueresmastontonomehagasesooo —susurra escondido.
—Par de idiotas asustados... eso es lo que somos.
—¡Yo no me he asustado! —ya, sí, claro.
—Yaaa, claro... seguro que no te has asustado ni tantito —se ríe un poco.
—Of course, not! No me importa.
—Y yo nací ayer.
—Ja! Ni te creas que te ves tan joven —sonríe un poquito.
—Bueno... antier —se ríe pero frunce un poco el ceño.
—A ver... —hace ademán de probar si se le cae el culo y se sonroja al notar lo que hace, apartando la mano. Francia se ríe.
—¿Qué... descubriste en tu pervertida investigación?
—Shut up!
—Tomaré eso como un "tienes el culo donde debe de estar".
—¡Yo no dije eso!
—¿Y no lo tengo? —se mira un poquito.
—Yo no... Dije eso...
El galo sonríe.
—El que calla otorga.
—No! Shut up! ¡Culofofo ranafea nomegustas!
—Qué culo fofo voy a tener —se ríe porque aun con todo le hace mucha gracia que le llame rana.
—¡Culofofo! ¡Culofofo! —canturrea. Creo que este UK sí nació ayer.
—Shut uuup! —perfecta imitación del inglés.
—Aah! Anglategge! No me llames ugly fgogg! —sigue la imitación.
—Sí te lo llamo porque, I'm a british gentleman, y esas son las cosas tontas que dicen los british gentlemans —replica Francia
—Pues yo tengo el culo perfecto porque soy un francés y mi culo desafía las leyes de la gravedad —Inglaterra se lleva las manos a las nalgas, sacando culo.
—¡Bien dicho, ugly frog, bien dicho! —sigue imitándole... aunque aquí es donde la imitación sufre ciertas deformaciones.
—¡Eso era sarcástico! —le empuja un poco.
—Lo que yo he dicho, no.
—¡Los british gentleman no decimos cosas tontas! —levanta la cabeza en plan JUM!
—Bueno, considerando el hecho de que de acuerdo a ti, los british gentleman no tienen sexo, por ejemplo...
—Shut up! No lo tiene... tenemos. ¡Somos autosuficientes!
—¡¿Perdóname?! —levanta las cejas riéndose—, mon dieu, los british gentleman son unos idiotas entonces.
—¡No lo somos!
—¿Me estás diciendo que en tu universo paralelo prefieres masturbarte a acostarte conmigo?
Esas palabras que le hacen sonrojarse de muerte, ocupadas con plena intención.
—Waaah... —susurra otra vez y le tiemblan las rodillas.
—Bien, creo que ya tienes el cerebro lo suficientemente licuado como para enfrentarte a la familia —asegura Francia abrazándolo de la cintura y tirando de él hacia el salón.
E Inglaterra se deja, aun con la imagen... y cuando le mete a la sala y ve que ya hay gente por ahí hablando y tal se sonroja aun más.
Espero que esto no os haya decepcionado mucho. ¡Gracias Josita!
