—Bonjour! —Saluda Francia. Canadá se vuelve y a Seychelles se le sube el estomago a la garganta—. Oh la la... mira quien está aquí.

—Bon jour et joyeux Noel —desea el canadiense mientras Inglaterra, que le fulmina, trata de soltarse—. And merry Christmas —añade Canadá. Pero en realidad, Inglaterra estaba fulminando a Seychelles.

—Yes, yes, merry Christmas, America or whatever... WHAT THE HELL IS WRONG WITH YOU?!

— Pero está aquí nuestra estrella de la no... —Francia se calla.

Canadá suspira como siempre y hace mutis por el foro en una nube de humo. Bien podría vestirse de hombre orquesta que lo único que recibiría a cambio es un "América, deja de montar jaleo". Seychelles toma valor y se gira para encararles con cara de aburrimiento y cuando ve a Inglaterra, se sonroja sin poder evitarlo...

Francia le sonríe a Canadá un segundo... Y mira a Seychelles fijamente.

—¿Cómo pasaste la noche? —pregunta el francés.

—Como quise. Soy una mujer adulta —asegura ella.

—¡Una descarada es lo que eres! ¡No puedo creer que hicieras eso! —y empieza el regaño.

—¿Descarada yo? ¿Qué no puedes creer que ya no soy una niña y puedo ir y acostarme con quien me da la gana como haces tú?

—¡YO no me acosté con nadie! —sonrojo de muerte.

—Ehhh... eh! Nadie te acusa de nada, sólo pregunto por curiosidad —asegura Francia intentando tranquilizar las aguas.

—Oh, please... —Seychelles hace los ojos en blanco.

—Anyway, esto no tiene que ver conmigo, tiene que ver contigo, señorita —sigue riñendo Inglaterra—. ¿Qué es lo que tienes en la cabeza?

—¡Nada que no tengas tú también igual o peor!

—What the hell!?

—Dejen de pelear como niños pequeños... O como si ella tuviera siete años —intercede Francia.

—France! —protesta Inglaterra porque no le está apoyando—. ¿Sabes de quién hablamos? ¡Es my brother! ¡Podría ser tu padre!

Seychelles vuelve a sonrojarse con eso.

—Angleterre... no es el modo ni el lugar. No digo que no tengas razón.

—¡Y a ti seguro no te lo pareció, seguro te vino tan fino y elegante y tan agradable pero es un demonio traidor y te va a apuñalar por la espalda!

Gales entra al salón por la puerta y ve la escena... frunce el ceño un poco y se acerca a ellos. Carraspea detrás del inglés.

—England.

Inglaterra se mete un susto, dando un salto.

—Mon dieu... —susurra Francia mirando a Seychelles con cara de circunstancias.

—Igual no es algo que sea de tu incumbencia como si fuera aun una de tus colonias —replica Seychelles.

—¿Podrías dejar de acosar a la señorita, please? —pide Gales con la voz más seria que tiene.

—¡No es una señorita y esto no te concierne! —replica Inglaterra con el ceño fruncido.

—Desde luego que es una señorita y una muy respetable —Gales frunce el ceño también.

—¿Sabes cuál era la probabilidad de que tu caballero salvador llegara justo al momento en que England estaba discutiendo contigo? —pregunta Francia suavemente, al lado de Seychelles, mirándola de reojo.

—¡¿Cómo puedes ser tan cínico?!

Ella mira a Francia de reojo y el galo le sonríe un poquito.

—¿Cómo puedes atreverte a ser TAN POCO respetuoso? —replica Gales.

—Tengo genuino interés en saber cómo pasaste la noche, ma cherie.

—¿Yo? ¿YO soy el poco respetuoso? ¿Qué hay de ti, te crees un caballero perfecto cuando vas por ahí aprovechándote de jovencitas? Bueno, pues no me da la gana cuando es MI jovencita.

—No quiero... no quiero hablar esto aquí, France —susurra ella.

Gales se sonroja un poco con este asunto de "aprovecharse de jovencitas" pensando además, evidentemente, en la conversación de la mañana. Le viene a la cabeza el asunto de "haciéndome sentir como si tuviera siete años". Traga saliva.

—En ningún momento ha sido mi intención faltarle al respeto —asegura un poco menos agresivo.

—No me extraña, ma petite...

—¡Pues nada más faltaría! ¿Qué planeabas? ¿Molestarme a mí como siempre? ¡Porque lo has logrado!

Gales pone los ojos en blanco y mira a Seychelles de reojo por un instante.

—¿Por qué supones que SIEMPRE todo tiene que girar alrededor tuyo, larva?

—¡Porque lo hace contigo aquí, no te creas que no te conozco! ¿Fue un plan conjunto con Ireland and Scotland like ever, no? Y esta vez te tocó a ti, of course...

—No, no fue ningún plan en conjunto con nadie y como sigas yendo por ahí vas a molestarme en serio —asegura fulminándole—. La vi, me gustó y hablamos... tú no tenías NADA que ver.

—¡Y una mierda! ¿Crees que nací ayer? Scotland montó todo esto para joderme obligándome a destruir mi día de navidad, tú tenías que añadir de lo tuyo, ¿no?

Gales suspira y aprieta los dientes. Se guarda las manos en los bolsillos y se gira a Seychelles.

—I am honestly sorry...

Inglaterra frunce más el ceño correteando para ponerse frente a él y le haga caso. Ella le mira con las cejas levantadas y la boca un poco en forma de O.

—O acaso pensaste que como es la niña de France se le parecería —sigue el inglés, venenoso, porque está realmente enfadado y considera esto alta traición, peor que lo que hizo Escocia.

—Non... —susurra Francia tensándose con eso, porque esos recordatorios pasan siempre por un camino que NO quiere recorrer a menos que sea indispensable... nunca traen nada, nada bueno.

Seychelles aprieta los ojos porque no es como que no haya pensado que tiene que ver con Francia el asunto de despertar y que haya huido. Gales fulmina a Inglaterra, con absoluto fuego en los ojos, y si antes estaba medianamente calmado y tranquilo a pesar de tanta imbecilidad del inglés, ahora SÍ que está enfadado, como pocas veces se enfada un verdadero gentleman. Porque además... Francia está AHÍ parado a menos de un metro. Se le acelera el corazón y da un paso hacia el inglés. Inglaterra frunce el ceño, encarándole.

—One... more word about this. One —susurra Gales y en realidad casi que todos esperamos que saque su guante blanco y lo rete a un duelo.

—Ni siquiera puedes responderme nada en condiciones —suelta Inglaterra venenoso—. No te acerques a los míos.

Gales está hasta temblando... porque además como es tan jodidamente contenido, no tiene cómo bajarle a la tensión. Inglaterra le sigue mirando un instante más antes de darse la vuelta, dispuesto a llevarse a Francia y a Seychelles de ahí. El galés abre la boca para decir algo y se enfada aún más cuando Inglaterra se le da la vuelta para largarse. Entrecierra los ojos.

—Es por esto que hagas lo que hagas, siempre vas a terminar solo. Es imposible aguantarte —asegura con voz suave y delicada, como si repentinamente hubieran presionado un botón—. Las apariencias engañan... no importa lo que creas ahora.

—No voy a dignificar ese comentario con una respuesta.

—Yo no voy a dignificar tu existencia con siquiera molestarme... larva —replica mirando a Francia de reojo un instante, por primera vez desde que apareció en escena... luego mira a Seychelles, le cierra un ojo y se separa.

Cuando Inglaterra se acerca a ellos es Seychelles quien le gira la cara de una bofetada al inglés.

—Whoooaa! —suelta América desde el otro lado de la sala.

—No me importa lo que pienses, no me importa lo que creas, yo soy una persona y la gente me quiere y me respeta por mí misma, tú, él y quien sea, ¿me oyes? Si vuelves a decir a alguien que sólo se acuesta conmigo por France no será sólo una bofetada lo que te llevarás. Me da igual cuanto quieras protegerme. PIENSA antes de hablar —riñe Seychelles a Inglaterra señalándole con el dedo.

Francia aprieta los ojos porque esto otra vez se les está yendo de las manos además a una velocidad mucho mayor de la que pueden reaccionar con tantos factores.

—Vamos afuera —pide poniéndole una mano en el hombro a la chica.

Inglaterra sigue completamente incrédulo, parpadeando.

—I'm sorry. No voy a quedarme a comer hoy aquí —asegura dispuesta a largarse.

El francés la mira fijamente y asiente, sonriendo un poco sin poder evitarlo, porque a veces Inglaterra necesita que le sacudan un poco para enterarle y le enorgullece saber que Seychelles tiene los huevos para enfrentarle... Aún con todo. Mira a Inglaterra de reojo.

—Me parece muy bien, podrás irte después de ir conmigo afuera.

Inglaterra mira a Francia, aun con la boca abierta y la mano en la mejilla. No se opone. Francia empuja un poquito a la chica para que avance sin mirar a nadie más en el salón

Ella se deja tirar, nerviosa ahora.

Gales levanta las cejas hasta el techo y quiero decir que en alguna medida... lamenta que a Seychelles le parezca que se parece tanto a Inglaterra, sí, mira que lista, inteligente y fantástica es la chica que le acaba de voltear la cara al inglés de un golpe. Ya hasta se le ha pasado el mal humor.

—Ves... foreveralone —suelta Gales al aire yendo a servirse una copa.

Inglaterra frunce el ceño, aprieta los ojos, bufa y se masajea las sienes porque está SEGURO de tener razón y le ENERVA Gales y sus hermanos y toda esta mierda que tiene que aguantar de todo el mundo y que está haciendo un verdadero esfuerzo por soportar.

Francia le da un beso a Seychelles en la mejilla en cuanto salen.

—¿Estás... bien?

Ella se le abraza porque... Es que le acaba de pegar a Inglaterra y eso no es algo TAN FÁCIL. tiene los ojos empañados y tiembla como una hoja de pura adrenalina.

—Shhh... shhh... tranquila —le acaricia la espalda.

—¿Y si ya no me quiere nunca más?

—Va a quererte... va a quererte... —susurra —, sólo que va a estar enfadado —le acaricia y la chica solloza otra vez—. Te metiste sin querer en el centro de un vendaval y estas son en parte las consecuencias, ma petite...

—Pero es que... yo no... —solloza.

—Ni sabías ni tenías cómo saberlo... pero ya que te metiste tienes que entender a todas las partes. Incluyendo el enfado de Angleterre.

Se sorbe los mocos y se separa un poco para mirarle.

—England está enfadado como siempre se enfada. También se enfadó así con America.

—Oui... y non. Este caso es complicado de otra manera...

Sey se limpia los ojos mirándole.

—Verás, el caso de Amerique es que Russie no... es la persona más sana mentalmente posible —le arregla un poco el pelo poniéndole un mechoncito detrás de la oreja—. Esto le preocupa a Angleterre, desde luego, además de que sí es bastante sobre protector... no es que Amerique no PUEDA defenderse de Russie, pero conociéndoles a ambos, es preocupante y a Angleterre le enfada que Amerique no piense.

—Y Wales no le gusta...

—Non, no sólo es que Wales no le gusta... es que Wales es su brother y le conoce bien, al menos desde el punto de vista de un hermano menor...

—Él tampoco le gusta a Wales.

Francia sonríe un poco y la mira a los ojos.

—Y ahí en medio... te metiste. Era arriesgado. No es que técnicamente no PUEDAS, es que este tipo de decisiones suelen tener ciertos... daños colaterales.

—Pero es que... venga, France, no es como si me fuera a casar con él —pone los ojos en blanco.

—¡Evidentemente non! —un poco escandalizado con esa frase puesta así—, pero sea como sea, desde que decidiste pasar la noche con él, sabías que podía generar tensión. No te digo que no lo hagas, yo soy el último que podría decirte que no lo hicieras, pero a Angleterre le TENSA sobre manera, para empezar, que Wales vaya a hacerte daño... que te ocupe para hacerle daño a él, que te use para acordarse de mí...

Ella aparta la mirada.

—Esa tensión NO le da derecho a gritarte ahí adentro y a avergonzarte... y en mi opinión se ha ganado que te defiendas igual que él... en público, pero... —le acaricia la mejilla al terminar su idea e inclina la cabeza. Ella le mira de nuevo—. ¿Hizo algo... mal? ¿Te hizo sentir incómoda? —pregunta suavemente.

—England?

—Non, Wales... el caso de England lo he visto con mis propios ojos... —sonríe un poquito.

—Pues... —vacila un poco. Él le mira escuchándola —En realidad...Me refiero a que... En realidad él no hizo nada, fue muy dulce y es todo un caballero. Aunque sí parece que tú... que aun... Es decir, no me dijo nada, pero estaba muy preocupado por si huía y creo que eso es por ti. Claro que quizás me equivoque.

Francia suspira.

—Es dulce y todo un caballero, oui, y tengo una historia delicada con él... más que de costumbre —se muerde el labio—, es... un problema con los británicos, en realidad, siempre acabo metido más en líos de lo que debería.

—Tú tienes una historia con todo el mundo... Quiero decir que a estas alturas ni siquiera me preocupa porque, entonces no podría hacer nada. además, insisto, para un rollo de una noche, pues si él quería pensar en ti, como que me da lo mismo.

—Si te sirve mi opinión, no creo que quisiera pensar en mí...

—¿Por?

—¿Quieres saber la historia brevemente? Él... estaba enamorado de mí, oui... y yo no quise seguir el rumbo que él quería y casi casi casarme con él, además... bueno, estoy con Angleterre...

Inclina la cabeza porque de nuevo, eso no es ninguna novedad ni nada tan raro o que no pudiera haBer supuesto. Francia suspira.

—Además... bueno, es posible que yo tenga un poco de culpa, ¿sabes? Los británicos se parecen entre sí —le mira un poquito de reojo.

—¿Y ahora te odia?

—No sé si lo has notado... pero prácticamente ni siquiera me mira —se encoge de hombros.

—Oh... entiendo.

—Así que...bueno, ¿Para qué ir a acostarse contigo para acordarse de mí? No sé... no tendría mucha lógica. Además... ma cherie, ni siquiera te nos pareces tanto.

—Bueno, pues aun más motivo para que no lo gritara.

—No cuestiono tu enfado por los gritos —levanta las manos —, como tampoco voy a cuestionarle a él su propio enfado por la cachetada.

Baja la cabeza desconsolada por eso.

—Nadie va a negar tampoco que sean los dos bastante flemáticos... —le achucha un poco la espalda —, ya que estén los dos tranquilos quizás puedan disculparse.

—No estoy segura de querer quedarme, aun me sabe mal haberle pegado... y creo que él estará más tranquilo.

—No tiene que ser hoy, ma petite... hablaré yo con el también, ¿te parece bien? —Ofrece el francés, ella asiente—. Fuera del asunto de Angleterre... ¿todo bien? —le acaricia la mejilla.

—Oui —asiente de nuevo y sonríe un poquito.

—¿Van a... verse de nuevo?

—Non... No lo sé, no lo creo.

—¿Qué tan... papa entrometido me vería si te pregunto por qué? —pregunta mordiéndose el labio.

—Es que... Bueno, tú lo dijiste. Je ne sé pas, él se parece bastante a England y me pone un poco nerviosita.

—Ohh... ese asunto —asiente entendiendo—, no todo el mundo tiene tan afilado esos complejos.

—¿Complejos?

—¿Sabes? El complejo de Edipo... como el de Amerique con Angleterre.

—¡Yo no tengo complejo de Edipo!

—Non, justamente eso estoy diciendo. Hay quien está especialmente encaminado a que le guste la gente que se parece a su padre... o su padre, como Amerique, hay quien dice "me pone nerviosita" y… mala tarde para Wales —explica. Sey frunce el ceño, nerviosa, porque además de quien tuvo complejo de Electra fue con Francia, no con Inglaterra.

—Bueno... en cualquier caso, ese es el asunto —se arregla un poco el pelo. Francia suspira y asiente sonriendo un poquito de lado.

—Joyeux Nöel, ma cherie... ¿te irás a casa?

—Oui —asiente y sonríe—. Joyeux Nöel para ti también.

—¿Quieres que te acompañe?

—Non, non... va a hacer que England me odie para siempre, Si'l vous plait.

—Bien, bien... haré mi labor bien. Tú tampoco le odies por ser nervioso, ¿vale? —pide sonriendo un poco. Ella asiente de nuevo sonriendo un poco y se acerca a darle sus besos de despedida—. Je t'aime, cherie.

—Y yo a ti —sonríe ella.

—Te hablaré para contarte los chismes de la comida... —Le cierra un ojo y se encamina a la puerta.

Ella asiente y se va para buscar sus cosas, saludándole con la mano. Francia le manda un beso antes de tomar la llave de la puerta y entrar de vuelta al salón, pasándose la mano por el pelo e Inglaterra está haciéndole a un vaso de Ginebra lo que Francia ya querría que le hiciera a él. Gales está también arrullando un vaso de Ginebra, al otro lado de la sala, mirando su reloj. Mira a la puerta de reojo.

Los niños miran a Francia un poco acojonados sin saber qué demonios está pasando... Cuchichean entre sí preguntándose dónde está Seychelles. El francés se acerca a Inglaterra con lentitud y este toma otro trago largo.

—Allô —le saluda Francia.

—Hello... —Le mira de reojo.

—¿Cómo estás? —se le sienta junto y suspira poniéndole una mano en la pierna.

—Mal... —suspira.

—Lo sé...

—Pues... eso.

—Hablé con Seychelles... estaba preocupada de que fueras a odiarla para siempre.

—Me va a costar no hacerlo —toma un poco más de alcohol. Francia se muerde el labio.

—Hay más historia en esto de la que ella misma podía darse cuenta... si te sirve de algo saberlo, Wales fue educado con ella y no tiene la impresión de que le haya hecho nada malo.

—Ya se lo hará.

—Seychelles no tiene realmente intenciones de volverlo a ver... no parece tan interesada.

—Sorry? Ah ¿Sí?

—Quizás te dé lo mismo aparentemente y ahora, que estás enfadado, pero es importante saberlo...

—¡No me da lo mismo!

—Mira... Sólo fue una noche de placer y nada más... le pareció un poco raro y no tiene interés en repetirlo —se encoge de hombros—, así que no tienes que preocuparte a futuro.

—Really?

—Oui —asiente pasándose una mano por el pelo y mirándole a los ojos.

—¡¿Y por qué tenía que ir con él?!

—¡Pues... le ha gustado, Angleterre... le pareció atractivo, se le acercó él... yo qué sé! Sé que no es lo más agradable o cómodo del mundo para ti, pero... es que no puedes gritarle así enfrente de todo el mundo...

—¡Pues es que no puede... hay millones de hombres en el mundo! ¿Por qué tiene que buscar entre mis hermanos?

—Porque tus hermanos estaban aquí, y ahora... y se dio la oportunidad, no es como que fuera a buscarlo, mon amour.

—¡Pues... ni tenía que ir!

—Pero fue... por la razón que fuera, fue, quizás estaba caliente, tenía ganitas o le pareció gracioso... es un adulto y puede hacerlo —razona.

—¡No! ¡No puede! ¡Hay cosas que no puede hacer! No puede acostarse con tu padre, ni con sus hermanos, ni con los míos.

Francia suspira.

—Parecería que no puede, te parecerá moralmente incorrecto... pero al final sí pudo y es complejo, Angleterre... muy complejo, decirle que no puede, cuando yo soy el primero...

—¡Pues por eso le decía yo!

Francia suspira otra vez y se pasa una mano por el pelo.

—Mira... no creo que después de este drama ni a ella ni a nadie de los chicos les queden muchas ganas de ir a tirarse a uno de tus hermanos —explica suavemente —, pueden hacerlo, son adultos y no hay cómo detenerlos... tampoco hay motivo para humillarles si ocurre, porque terminamos en esto... con ella histérica cacheteándote frente a todos.

—¡Pues de alguna manera tenía que dejarlo claro!

—Cher, non, no es... no es posible dejarlo claro así, a gritos, frente a todos... piensa lo mucho que odias que tu madre haga esas cosas —inclina un poco la cabeza.

—Well, nada de esto me está saliendo bien.

—Lo sé... esto está siendo una pesadilla, mon amour, pero está a punto de terminarse —extiende la mano para tomarle la suya, no sé si consiga hacerlo. Sí, sí le deja, suspirando y repitiéndose "aguanta, aguanta" y el latino se lleva la mano de Inglaterra a los labios y le da un besito suave en el dorso—. ¿A qué hora sirven la comida aquí? —pregunta sonriendo un poco.

—A las dos...

—Dos... bien, no tengo ni idea de qué hora es, pero debe ser pronto —le cierra un ojo —, je t'aime, ¿lo sabes?

—Shut up —se sonroja un poco y sonríe. Francia sonríe con ello y le aprieta la mano.


Uf... cuántas peleas en un solo capítulo, pero no seais muy duros con Inglaterra, ya os digo yo que si en vez de Gales hubiera sido Austria, el francés se hubiera puesto igual o mucho peor. ¡Gracias Josita!