Escocia conduce hasta Buckinham, casi estrella el coche en la pared, entra corriendo buscando a Francia, que debe estar comiendo con todos, le toma del cuello y le mete un morreo ahí sin comerlo ni beberlo y te reto, Francia a que intentes apartarle, a ver si tienes fuerza.
Francia... No es que no va a... O sea es que... Y antes de que nadie pueda reaccionar y se organice ahí la tercera guerra mundial, el pelirrojo le suelta con un grito de frustración porque NO es lo mismo, empujándole contra su asiento.
Lo siento Inglaterra pero en ese caso... Francia se lo devuelve. Hasta que le dejan a medias.
El escocés se limpia los morros con la manga, súper enfadado y se va al fondo a sentarse, de brazos cruzados, subiendo los pies a la mesa. Si alguien quiere ver algo, solo tiene que meter la cabeza debajo. Creo que tiene hasta una nube negra de tormenta sobre él.
Francia... Parpadea descolocado es poco… Le busca la mano por debajo de la mesa a Inglaterra. TODA LA MESA parpadea descolocadísimos.
—¿Tú te habías ido anoche, no? —pregunta América a Escocia rompiendo el ambiente.
—¿Te molesta? —Le mira de reojo aun muy enfadado.
—No, sólo digo. Eres... Scotland, right?
—Yeah —sigue mirándole.
—I'm America —le sonríe.
—I know —aun no sonríe.
—Ah, awesome —entrecierra los ojos y mira a Francia, que sigue medio pálido y luego a UK a su lado, de reojo... se vuelve a Escocia—, ya know... yo que tú no haría eso a menudo.
—You know, yo que tú no me metería en cosas que no son de tu incumbencia —Escocia pone los ojos en blanco y el niño se ríe. Levanta una ceja sin sonreír en lo más mínimo.
—¿Por qué estás tan enfadado?
—Me gusta.
—Oh... ehm... cool —se ríe un poquito más y come un poco antes de volverse a mirarlo de reojo—. ¿Es verdad que usas la falda esa sin nada abajo?
—¿Quieres verlo?
—Mmmm... —Sonríe y le mira a los ojos—, no te atreves.
—Sólo agáchate y mira bajo la mesa —se encoge de hombros.
—No te atreves —se ríe un poquito.
—¿A qué? ¿A qué te agaches?
—No, a levantarte y mostrarlo, agachado ahí bajo la mesa todos podemos hacer cosas... es como... duh.
—Yo no voy a mostrar nada, si quieres saberlo, espabila.
—Ah, nah... —se encoge de hombros también—, no voy a irte a buscar nada, man —vacila unos instantes más y vuelve a mirarle—. So, eres el big brother de Iggy, eh?
—Iggy...
—Yep... England —lo señala.
—Yeah... —desprecio.
—Así que tú arruinaste la navidad, ¿eh? —América arruga la nariz ante el desprecio en la voz del pelirrojo.
—¿Eso te han dicho? Qué bonito —sonríe de lado sarcásticamente.
—No, no es que me hayan dicho. Es que es tu culpa que cenáramos ayer aquí, ¿no?
—No, pero puedes llamarme Grinch si te sientes más feliz.
—Ah, Grinch... —se ríe—, you're funny.
El escocés sonríe falsamente.
—Look... él sonríe como tú —le da un codacito a Rusia y el soviético, que estaba comiendo, se vuelve con cara de "¿Eh?"— Él, sonríe así como medio scary, como tú.
—Oh, ¿de veras? —Rusia levanta las cejas.
—Yep... mira. Sonríe otra vez Scott.
—No, thank you —se levanta para ir a acercarse a Gales.
Gales que, por cierto, está hablando ahora con Lili… no, no es verdad. Canadá acaba de pegar un salto de cinco metros. Está con Britania. Deben estar hablando del clima, uno de esos temas apasionantes y de los favoritos. Sí, de los británicos.
—Tú, pedo de príncipe —Escocia se sienta a su lado. Gales se detiene de hablar sobre cuanto llovió el año pasado en esta época, girándose a Escocia.
—Oh, hello Alba.
—¿Y tu fulanita? —pregunta levantando las cejas a su madre para saludarla. Britania le sonríe para saludarle y Gales suspira un poco.
—England ocasionó que se fuera... —explica Gales sonriendo—, buena chica con unos pechos que... nada que lamentar.
—Ugh, ¡¿Cómo le dejaste?! —protesta y fulmina a Inglaterra.
—No, discutimos un poco. De hecho ella —sonríe— terminó dándole una cachetada.
Escocia levanta las cejas y le mira incrédulo.
—Oh yes, fue así justo como te lo estás imaginando, hasta se me quitó el enfado —se ríe—. Debiste ver le la cara a la larva.
El pelirrojo sonríe un poquito con eso.
—En fin, tampoco era como que pretendiera algo más con ella —se encoge de hombros y sonríe de lado—, pero fue una buena noche, eso sin duda. ¿Tú qué? Pensé que ya estabas en el norte.
—Estaba en casa del larva redecorando. Sólo me quedé porque pillaste cacho y quería saber.
—Uhh... —levanta las cejas y le mira—, no quiero NI IMAGINAR la que se va a armar... ojalá encuentre alguna manera de que sea culpa de France y se maten entre sí.
—Bueno, después de mi entrada puede que lo hagan —sonríe de lado, de mejor humor con eso.
Gales frunce el ceño y les mira un poco de reojo. Francia sigue con la mano de Inglaterra apretada en la suya debajo de la mesa. Inglaterra está comiendo de mal humor, sin devolverle el apretón.
—Parece que no podrían estar de peor humor... lo cual me pone de buen humor. Salud, brother... Merry Christmas —toma su copa y se ríe un poco al levantarla hacia él. Escocia toma la otra copa de Gales, con otro vino y brinda con él.
—Merry Christmas.
—¿Y tú qué? —pregunta después de darle un trago a su vaso—, ¿Tu sombra se quedó en casa de England?
—W-Who? —se pone nervioso un instante.
—You know... ¿Dónde le dejaste? —se encoge de hombros—, ¿No regresó contigo?
—N-No sé de qué me hablas... N-Nadie regreso conmigo a ningún sitio —cada vez más nervioso. ¿Gales había visto algo?
—What is going on with you? —Gales le mira de reojo y parpadea, inclina la cabeza.
—W-What? —se sonroja un poco.
—Yes, you are... nervioso y balbuceante —le acusa.
—What? —Se sonroja más—. Pfff... What the hell is going on YOU? Me acusas de ir con quien sabe quién y...
—Uhhh! Brother...! —Gales levanta las cejas y sonríe un poco. Escocia levanta las cejas y se sonroja más—. Tsk tsk tsk... —se ríe un poco más y luego le da otro trago a su copa. Entrecierra los ojos y piensa un poco más—. Por cierto, ¿Y Éireann?
—Ah... Ah! H-He... ehm... —carraspea para calmarse un poco, entendiendo—. Pues... Ni idea, ayer lo mandé de putas. Seguro amanece medio muerto y resacoso en algún lugar del Caribe —se encoge de hombros.
—¿Y con quién fuiste a lo de England?
—¿Y quién t-te dice que fui con alguien? —vuelve a pegar un salto y a sonrojarse.
—Pensé que había ido Éireann contigo.
—Ah... no, no —se calma de nuevo—. Preferí que no. ¿Sabes? menos mierda.
—Qué sensato de tu parte... —Gales se encoge de hombros.
—Well, You know... me hago mayor —se encoge de hombros y sonríe—. Algún día tenía que pasar.
—Sinceramente... no te creo —se ríe y le mira de reojo—, ¿Qué pasó con la chica de ayer, eh?
Algo... se rompe. Puede que sea la copa que estaba sujetando Escocia.
—W-w-what girl?
Gales parpadea extrañado mirando a la copa, además. Levanta una ceja y es Britania, a quien Roma está molestando por alguna razón de ESAS que todo el tiempo molesta, se gira a donde proviene el sonido.
—Yo no lo hice —aclara Britania. Escocia se vuelve a ella y entonces es cuando nota que es él quien la ha soltado.
—No, ha sido Alba, mother... —asegura Gales sonriendo un poco y mirando a Escocia—, la de ayer que ha salido corriendo.
—P-Pues yo qué voy a saber... Se largó corriendo —se revuelve nervioso.
—All... right... are you ok? —baja un poco el tono de voz para que no le escuche su madre, que se vuelve a Roma cuando este hace un comentario sobre las brujas que no controlan su magia y se creen culpables de todo, sonrojada.
—Yes, yes... —hace un gesto de desinterés—. ¿Por qué no iba a estarlo?
—Y yo qué voy a saberlo, estás todo sonrojado y nervioso... así como se pone England, de hecho —aclara Gales—. ¿No te habrás tirado a France o algo así, verdad? —frunce un poco el ceño.
—What? —Se sonroja más y frunce el ceño—. ¡No estoy sonrojado! Más quisiera él que me lo hubiera tirado.
—Bien, mejor... al menos —levanta las manos en rendición —, sólo digo que parece que algo raro te traes. Por cierto, ¿tienes planes para la otra semana? —Dice a la vez.
—Bah, olvida eso. What about your girl? ¿Cuándo es la boda? —pregunta al mismo tiempo que Gales.
—Eh?
—L-La semana la... la... ¿eh?
—¡Ninguna boda! —frunce el ceño Gales.
—WHAT? —Escocia se sonroja más pensando que le está acusando a él. (Dios mío de mi vida).
—¡Pues tú estás diciendo!
—It's not a wedding! It's just a bloody date! —protesta el escocés.
—A date, what are you talking about?
—What the hell are YOU talking about?
—Cual date?
—Pues... la de... ¡NINGUNA!
—¡Tú me has hablado de mi boda y yo te digo que ninguna boda, ahora dime cual date! —el galés le señala con el dedo.
—¡Ninguna bloody date! —rojo hasta las orejas, aprieta los ojos.
Gales le mira unos cuantos segundos, sonriendo de lado... le da otro trago a su copa y se ríe un poco malignillo.
—Fine —suelta con suavidad.
Bufa por la nariz, nervioso y se pasa una mano por el pelo. Saca un puro para encenderlo y recuerda que no puede fumar aquí, vuelve a guardarlo nerviosamente.
—No voy a ver a otra vez a la chica de ayer, eso me preguntabas —cambia de tema el galés, mirándole de reojo.
—Why not?
—Meh... —se encoge de hombros y se sonroja un poco—, es pequeña.
—Anda, mira... el maduro —se burla.
—Well, no but... —se humedece los labios aun sonrojado y sin mirarle —. I don't know... yo sólo quería un rollo de una noche —gesto de desinterés. Escocia le mira un poco escéptico—. Por eso decía del fin de semana, a ver el cricket... pero si tienes una cita... —Gales se ríe, misma estrategia que usa siempre, quitar la presión y volver a atacar.
—What the hell te inventas ¡No tengo una cita! —vuelve a sonrojarse de golpe. Gales se ríe más. Escocia frunce el ceño.
—Come on, brother...
—Come on, Brother —repite de vuelta—. ¿Tú crees que yo saldría con una chica a la que le gustaran los tipos malhablados, fumadores borrachos y pendencieros?
—Pues va a serte más fácil salir con una a la que le gusten que con una a la que no le gusten...
—The course of the free men —se encoge de hombros sonriendo.
—Pues no sé con quien, pero no me haces tonto, has dicho claramente "It's not a wedding, it's just a bloody date!" Te he oído bien.
—Hablaba de ti —Aparta la mirada rodando los ojos, sonrojadito.
—¿Cuál date? ¿Tirarte a una chica en la noche? —ojos en blanco también—. ¿Entonces no tienes cita?
—Ehm... no, of course not.
—Tsk, ya te iba a pedir que le dijeras que me presentara a una amiga.
—Mientras no digas... —empieza y se calla pensando "que quieres entrarle, como dijo el otro mamón".
—¿Que qué?
—A Seychelles. Pídele a Seychelles que nos presente a sus amigas.
—No, no voy a decirle nada a Seychelles —hace los ojos en blanco.
—¿Tan mal ha ido? —levanta las cejas. Gales hace un esfuerzo por no ponerse nervioso, aunque traga saliva.
—No ha ido mal.
—¿Entonces? OK ¿La chica no te gusta ni como Fucking Friend?
—No, no he dicho que no me guste ni que no vaya a volver a pasar... venga, ni siquiera le he pedido su teléfono.
—Pfff —bufa en burla acordándose de que a él se le olvidó lo mismo—. Why not?
—Porque sólo era un rollo de una noche... —hace los ojos en blanco —, ¿Por qué no funcionó con Belgium?
—Era un rollo de una noche —se la devuelve.
—Dirás de una tarde —levanta una ceja. El escocés bufa con desinterés—. Sólo digo que es raro que prefieras ir a destruirle la casa a England a tirarte a una chica.
Escocia se sonroja ooootra vez y no le mira.
—Well, algunas tías ni para eso valen.
Gales entrecierra los ojos sin estar seguro con tanto sonrojo, pero no dice nada.
—Well... habrá que encontrar unas que sí sirvan bien para eso entonces.
—Amén —sonríe y asiente.
—Entonces ¿Vienes a casa del viernes al domingo para la serie de cricket?
—¿Y algo que me apetezca menos no se te ocurre?
—No es como que realmente me apetezca que vengas.
—¿Y entonces para qué demonios me invitas?
—Para que digas que no.
—Pues si me invitas a mierda aburrida...
—Como sí no te gustara el cricket —le mira de reojo.
—No, sí me gusta... sólo que me gusta más tratar de suicidarme.
—Bueno, brother, es lo que hay —Gales se ríe un poco mientras se termina su copa.
—Well... entonces... Supongo que nos veremos en el entierro de England o algo así.
—En mi coronación como príncipe del Reino Unido de Gales, cuando me lo quede todo incluyendo tus heladas tierras...
—Me aseguraré de robarte el orbe para jugar a Criket.
—Suerte en tu cita con tu mano derecha...
—¿Qué vas a hacer en año nuevo? ¿Bajarás a lamerle el culo a mum?
—No voy a lamerle el culo a nadie —hace los ojos en blanco—, sí, vendré aquí a beber gratis y a ver el menú de lo que traiga...
—Eire me paga el alcohol. Soy su hermano favorito.
—¡¿Eres TÚ su hermano favorito?! —levanta las cejas haciendo un falsísimo gesto de estar impresionado con ello—. Oh dear... mi vida está arruinada. See you in hell.
—Eso te pasa por elegir al larva —se ríe.
—¿Elegir a la larva? Yes... a ojos cerrados. Sabes bien que es my favorite brother —Asegura completamente serio.
—Y sólo por eso quizás te dejen hacer un menage.
—Oh, yes... please, suplico por ello.
El escocés se ríe de nuevo.
—Y darle por culo al larva... encantador —siempre tiene que hacer la idea gráficamente más grotesca. Gales hace un leve gesto de desagrado sin poder evitarlo. Escocia se ríe al notarlo.
—Y placentero —le sigue el galés.
—Well... quizás me pase el domingo por tu casa a ver si por fin has muerto de aburrimiento —dice el pelirrojo. Gales sonríe un poco—. Así podré quedarme yo con tus tierras y separarme por fin de toda esta mierda —señala a la reina.
—Riega mis begonias por favor... Y no con meados.
—Mis meados a base de Whisky de malta filtrado, son demasiado buenos para ellas, pero quizás les escupa.
—Les encanta el abono de tabaco... —se ríe encogiéndose de hombros. Escocia se ríe, le pone la mano en la cabeza y le aprieta hacia abajo despeinándole—. Albaa! —protesta sacudiéndose un poco de manera que sólo le despeina media cabeza—. Dile adiós a mother.
Se ríe aun, maligno y se levanta soltándole al final, acercándose a su madre mientras Gales saca un peinecito de su bolsillo y se peina de nuevo.
—Me largo —le comenta a su madre, mirando a Roma de reojo.
—Oh... Wait —pide Britania levantándose.
—What? —la mira apartándose para que se ponga de pie.
—Ten... —saca de su bolsa un vialecito y se lo da. Sonríe sonrojándose un poco.
—What's this? —lo mira.
—Borra la memoria de un día... Pensé que podría serles útil para algo. Me han dicho que se daban regalos hoy... —Vacila nerviosita.
—Oh... Yes, thank you —sonríe.
Ella le sonríe también un poquito acercándose un poco a él en estas incomodidades familiares de despedida beso no beso. Escocia se tensa un poco, igual de incómodo.
—Thank you for coming... —susurra al final acercándose para darle un beso y decidiendo al final mejor revolverle el pelo lo cual queda rarísimo.
—No me lo vuelvas a pedir...
—No me amenaces —sonríe.
—¿Ves? Por eso es que tú no vas a tener regalo.
Britania se ríe un poco sinceramente.
—Si quieres bajar a verme algún día... Me gustaría mucho —confiesa mirándole a los ojos—. No te pierdas.
—Cymru me ha dicho que bajará en año nuevo, pero yo no lo haré.
—Ya me lo imaginaba... —asiente—. Ve con cuidado.
—You too. No hagas nada que yo no haría... como dejar que tu novio te mate —se despide.
—¡No es mi novio!
Saluda levantando la mano y se va. Se sienta de vuelta muy sonrojada y Gales mira su reloj, pensando en irse también.
Roma hace sólo una pequeña risita y Britania le toma de la mano, porque le echa un poco de menos en esta historia.
—A mi no me has dado un regalo —susurra entrecruzando los dedos con ella y echándosele un poco encima.
—No... —se sonroja un poco mirándole de reojo.
—Y yo te di un vestido...
—Yo te dejé venir conmigo...
—Nah, que va, he venido con mi niño —señala a Francia.
—Técnicamente sí, but... —Frunce el ceño.
—¿Ajaaa? —sonrisilla.
—Well. Como sea. No mereces regalo.
—¿Por qué noooo? —lloriquea.
—¡Porque no te voy a dar a tu una poción para hacer nada!
—¿Por qué no?
—Porque no.
—Ese no es un motivo.
—No sabrías usarla —ojos en blanco.
—Claro que sabría.
—No tendrías idea.
—Lo que ocurre es que eres una bruja patética, tus pociones no funcionan y no quieres que lo sepa.
—Excuse me?!
—Ya lo has oído. ¿Y pensando en cómo cocinas? Pff! Es más que OBVIO.
—¡Ni creas que vas a engañarme para que te dé una poción! —asegura listilla, cruzándose de brazos.
—No, claro, tienes miedo de que descubra tu secreto... aunque ahora ya lo sé, así que será de que lo confirme —replica. Ella le mira con los ojos entrecerrados. Roma sonríe de lado, retador.
—Se ve que... REALMENTE quieres una de mis pociones.
—Sic, una que te haga tener un orgasmo cada vez que digas una mentira. Te la daría a ti y lo pasaría la mar de bien preguntándote si te gusto.
—Shutup! No necesitas una poción para NADA relacionado con... Shut up!
Y el romano se muere de la risa. Britania le da un golpe en el pecho y él se sigue riendo y la abraza. Ella se deja abrazar porque ahora no está Escocia y le da más permiso.
—Lo he pasado bien —la británica se le acurruca.
—¿Por qué ibas a pasarlo mal?
—Me parece que todos lo han pasado mal.
—Bueno... —suspira y la abraza más fuerte—. Eso es posible porque no existe una relación humana perfecta en la que no se sufra un poco... pero a pesar de todo ellos han estado aquí porque te quieren mucho y eso es un gran regalo para ti.
—Lo es —asiente y sonríe—. Me gustan mis hijos con todo y todo.
—Eres una chica afortunada —le da un besito y ella se echa para atrás un poco histérica
—¡Besitos no!
Roma parpadea y se ríe sin dejar que se aleje demasiado en el abrazo. La chica le pone una mano en la mejilla.
—Tonto.
—Vale, vale, besitos no —gira un poco la cara y le besa la palma de la mano en su mejilla. Britania se sonroja un poco pero no la quita.
—¿Cuando dices que te vas? —pregunta ella.
—Aun quedan cinco días para año nuevo.
—¿Te quedarás? —sonríe un poquito.
—Puedo quedarme un par de días más.
—Mmm ¿Si insistes?
—Por favooooor —se ríe y se lo concede, insistiéndole.
—Mmmm... —le mira con los ojos entrecerrados. Sonríe —. Vaaaale.
—¿Y un regalo? —insiste acercándose a ella la cara.
—Un regalo... Mmm... ¿Qué regalo?
—Uno bonito para mí.
—Un regalo bonito... Yo no hago cosas bonitas, mira a mis hijos.
Britania pregunta que qué dice mientras yo le pego. Roma dice que quiere una marca de pintalabios alrededor de...
—No! —sonrojada, no se le nota donde empieza o termina el pelo.
—¿Por qué nooo? —lloriquea muerto de risa.
—Ve con Egypt a que te la haga ¿No dices que es experta? —empujón.
—Pero quiero un regalo tuyoooo— hace fuerza para que no le aparte.
—¿Para que luego te burles también de que no lo hago tan bien? Ni loca.
—¡Anda! ¿Cuándo me he burlado yo de ti? Si me encaaanta hacerlo contigo.
—Quizás te dé de la poción para olvidar... —Murmura sonrojándose con eso último.
—¿Para olvidar qué?
—Que quiere esas asquerosidades.
—Tendrías que hacerme un lavado completo de cerebro para eso.
—No!
—Pues desde que era de esta altura —señala con la mano—. Que durante cinco de cada cuatro segundos pienso en sexo.
—Ugh! Eres un pervertido, puerco y wanker. Voy a usar una para borrarte el sexo de la cabeza.
—Pero... ¿En qué piensan las personas cuando no piensan en sexo?
—Pues en... ¡Cosas! Cosas normales, como unicornios y hadas.
—Caballos con un miembro erecto extra y chicas brillantes y pequeñitas que tienen... POLVOS.
—Romeeee! —protesta aunque se ríe un poco—. Deja de pensar en... Ugh! Deja a mis hadas en paz.
—No puedo —se ríe.
—¡Sí que debes poder, no todo en esta vida es sexo!
—Non, non... TODO puede tener connotación sexual.
—¡Pero no tienes que pensar en sexo TODO el tiempo! Hay cosas además... Que no te hacen pensar en sexo.
—¿Cuáles?
—Yo veo a mis hijos... Saludo a Alba, o a Cymru... O riño a England o a Éireann y no estoy pensando en NADA sexual.
—Si te cuento lo que pienso al ver a tus hijos dejas de hablarme —se ríe. Britania Lo FULMINA.
—¡¿Qué piensas al ver a mis hijos?! —chilla.
—No te lo voy a decir —Se ríe más.
—¡¿Piensas porquerías con ellos?! —protesta/pregunta/se infarta.
—Pienso en ti haciendo porquerías para tenerlos —suelta intentando sortear la acusación.
—Shut up! —protesta apretando los ojos imaginando no sé qué cosa. Él se ríe y la abraza de nuevo—. ¡Es que eres un pervertido! —se le esconde encima.
—Justo eso te estaba diciendo —le hace un cariñito con la barba.
—¡Pues no deberías serlo! —sigue protestando poniéndole una mano en el pecho y dejándole hacer—. ¡Ni pensar en mis hijos!
—¿Tú no piensas en los míos? ¿Has visto a Hispaniae con Franciae?
Britania se sonroja.
—No los he visto —esa parte no es mentira.
—Deberías verles, me enseñaron cómo se acercan a las chicas de dos en dos, cada uno por un lado...
—Para empezar tus hijos tenían que salir así de... Mal —Frunce el ceño y se separa un poco.
—Nada de mal, mírale —señala a Francia con la cabeza. Ella le mira de reojo y aprieta los ojos porque no es como que no lo haya notado.
—France es mucho más hijo de Galia que tuyo.
—Mira que mono es con su pelo rubito y su mandíbula recta y su cuello suave y fuerte... no me digas que no te dan ganas de probar a besarle a ver si puedes dejar una marca en su piel blanca...
Britania traga saliva porque no es que no lo imagine... De verdad no se distinguen por tener pone imaginación.
—Imagina que lo haces y además te responde, porque le gusta —finge un gemidito cerrando los ojos y levantando un poco la barbilla como si se lo hiciera a él.
—¡No voy a imaginarme nada! Shutup!
Se muere de risa, abrazándola más para que se siente sobre él.
—Al final, tú ves a los chicos, pero son hombres. Hombres adultos para todos los demás, muchos de ellos especialmente sexys. No me parece demasiado enfermizo ni raro.
—Pues para ti deberían ser chicos, como lo eran. Yo veo a los tuyos como los veía.
—No te creo.
—¡¿Por?!
—Porque no te creo, porque no son como eran. Son mayores y muy guapos y nos pasa a todos.
—¡Pues a los míos no los veo así!
—A los tuyos no porque son los tuyos. Pero a los de Germaniae...
—Ah... Los de Germania...
—O los míos... los que no son tuyos, en general.
—Yo no estoy pensando en eso todo el tiempo —Carraspea.
—Quizás no todo el tiempo pero alguna vez lo has pensadoooo —canturrea en burla.
—Noooo! —mentira.
—Claro que siiii —sigue, yendo a besarle tras la oreja.
—No es verdad que...—se calla —, Ahh... —Roma le mordisquea un poco el lóbulo —Stop... —pide intentando alejarse un poco pero el latino no lo hace, sonriendo medio escondido ahí —N-Nooo, no aquí... —también, querida, tú te dejaste abrazar y estás ya sentada en sus piernas.
—Sólo un poquitoooo —pide.
—But... but... —mira al resto de la mesa de reojo. Se paraliza con la mirada que le está echando Gales y cuando se paraliza, Roma ataca.
Nos desagrada, a mí y a Gales... Britania está muy concentrada en no gemir en voz alta.
Dice Roma que cuando acabe, si logra que Inglaterra o alguien se lleve a su madre, se lo hará a él.
Gales se levanta de golpe, y tira la silla, Inglaterra levanta las cejas y le mira.
—¡Me largo! —anuncia nervioso.
Roma se separa un poco de Britania mirándole medio escondido por si ella quiere ir a despedirse de él. Gales mira a la mesa en general y luego a su madre de reojo poniendo cara de genuino desagrado. Britania carraspea y se levanta, no sonrojada... lo que sigue.
Roma aun la mira con una mano en su pierna un poco debajo del vestido. Britania traga saliva, y no se mueve demasiado, buscando... ya no digamos en su bolsa... sino su bolsa. Al notarlo, el romano se la pasa.
—Ehm... mother, no necesitas interrumpir tus tan... desagradables actividades para despedirte —apunta Gales con desprecio.
—Sólo... tengo esto para ti y —ahora hurga en su bolsa, nerviosa, tirando algunas cosas.
—Shh... Calma —le acaricia un poco la pierna—. No te apures muchacho, ya no vas a tener que lidiar con mi tan desagradable presencia aquí —Seguro esa caricia la calma, Roma... muy útil.
—Espero sinceramente, mother, que no vuelvas a traer a este individuo a la casa. Ha tenido suerte de salir entero —murmura Gales frunciendo el ceño hacia el romano. Roma sonríe de lado y niega con la cabeza. Britania hace los ojos en blanco.
—Y a pesar de eso, parece que yo me he portado mejor que tú, nadie ha querido pegarme realmente —responde.
—Vas a empezar tú también con e... —empieza a preguntar Britania, se calla con el comentario de Roma.
—Yo no diría "nadie"... "muchacho" —responde Gales con desagrado —, y deja de hablarme.
—¿Vas a pegarme tú si no lo hago... muchacho? —sonríe de lado. Gales le mira intensamente.
—No me gusta en lo absoluto tu tono condescendiente, Rome.
—No es condescendencia, es incredulidad —le guiña el ojo y el británico traga saliva y cierra los ojos, notando el problema instantáneamente.
—No, no voy a golpearte —concluye, sonrojado, girándose a ver a su madre.
—Me harás un favor al no tener que dejarme ganar.
—¡Ja! —Britania sonríe sacando dos vialecitos, observándolos bien ignorando un poco el intercambio verbal entre ambos, acostumbrada en general a ignorar intercambios verbales—, esta... ESTA, es para ti.
—No vas a conseguir que te golpee... o cualquier clase de tontería que estés intentando conseguir, usando esa absurda treta en la cual asumes que voy a querer demostrarte que sí puedo ganarte a golpes. Ni siquiera lo sé, es muy probable que tuvieras que esforzarte mucho en dejarme ganar, o quizás no. No me importa —responde el galés ignorando bastante a Britania, y es que lo siento... llamas su atención, como la de todos en general.
—¿Para qué iba a querer que me demuestres que puedes ganarme? —pregunta porque llamar su atención es justo lo que intenta.
—Sinceramente, tus motivos o lo que pase por tu mente es algo que, ni comprendo, ni me interesa comprender.
—Gracias a dios, porque si supieras lo que me pasa por la mente, te aseguro que estarías mucho más sonrojado —le desnuda con los ojos. Gales traga saliva y da un paso atrás, alejándose de él.
—Rome! —le riñe Britania que los estaba viendo como si fueran un partido de tenis. Frunce el ceño.
—I... do not care. No me impresionas —asegura Gales bastante impresionado, en un murmullo.
—Llévate esto, Cymru, y no escuches a Rome —como siempre, Britania en la incomodidad total, ahora con Gales. Roma sólo se ríe.
—No es como que quiera escucharle, mother, es ÉL el que está diciéndome esas cosas —mira a Roma de reojo —, que no tienes un mínimo de respeto por my mother, está aquí, de pie junto a ti, y estás... cerrándome un ojo y... —va bajando el tono de voz.
—Sólo es un gesto de complicidad, ¿qué te estás imaginando? —suelta fingiéndose inocente.
Traga saliva, frunce el ceño aún más y le mira a los ojos... porque él podría hacer algo más o menos parecido para salir de un problema. Inclina un poco la cabeza.
—No eres mi cómplice —Murmura GENUINAMENTE incómodo.
—Sólo porque tú no quieres.
—Mother —protesta mirándola con el ceño fruncido.
—What? ¿Podrían todos dejar de exagerar? Sólo están hablando —aun así, Britania mira a Roma de reojo, con los ojos entrecerrados. Roma levanta las manos en señal de rendición, pero sonriendo.
—Ten —insiste Britania volviendo a extenderle el vialecito.
—What is this?
—Poción para borrar la memoria, pensé que podría serles útil... —insiste con su explicación, como si requiriera alguna —, y me dijeron que hoy se daban regalos.
—Oh... —Gales levanta las cejas... pensando que hace demasiado tiempo no piensa en las pociones de su madre.
—Se hacen regalos pero a mí no me ha tocado ninguno —murmura Roma enfurruñadito.
—A mi tampoco, de hecho —indica Britania mientras el galés sonríe un poquito a su madre pensando en dónde puede ocupar su poción desde ya.
—No digas eso... ¿Tú qué dices, Gales, te gusta el vestido de tu madre?
—Thank you mother... —agradece Gales y luego mira a Roma de reojo, vacila un segundo —. Me parece que my mother se ve bien, en ese vestido o en cualquiera.
—¡Para ser justos, se ve mejor sin vestido! —se ríe.
—Rome!
Máaas risas.
—I have to go —insiste Gales, arrugando la nariz con el tema —. Thank you, mother, será muy útil. Have a good day.
—Feliz Saturnalia, muchacho —se despide Roma.
—Go to hell —murmura Gales crispadito después de hacerle un gesto a su madre con la cabeza de despedida. El romano se ríe volviendo a abrazar a Britania.
—Por todos los cielos con estos chicos... —Britania aprieta los ojos —, creo que England es el que más te soporta.
—Sic... y me ignora.
—Chico listo —Sonríe un poco mirándole a los ojos.
—¿Y los demás no? —sonríe también.
—¿Los demás que quieren pegarte? Esos son más listos aun —asegura y se revuelve un poco—. ¿Quieres... salir a respirar aire fresco? Estoy harta de estar aquí desde hace dos días.
—¿Ir de paseo por Londres?
—Ir... a los jardines, pensaba... o a casa de England. ¿Cuánto tiempo más hay que soportar a esa mujer y este sitio en general?
—Quiero ir a montar en esa cosa —dibuja un circulo refiriéndose al London Eye —. Dile a Angliterra que nos veremos en su casa por la noche y así les damos un rato a ellos solos.
—Oh —sonríe porque la verdad... ella también tiene ganas de ir a montar en esa cosa, se levanta otra vez tomando el último vialecito que queda en la mesa —, vale. Ahora vuelvo.
Roma le sonríe y asiente.
Nadie podría creer que Gales y Escocia pudieran llevarse bien y... ¡más o menos lo hacen a su modo británico! De todos modos así acaba el GalesxSeychelles, esperemos que nadie quede muy decepcio ado, con lo fans que erais... pero tenemos gente mejor para ambos... proximamente! ¡Gracias Josita!
