Bélgica sale por la puerta de llegadas internacionales, sonriendo un poquito aún, tratando de parecer muy seria. Busca a España y Romano con la mirada, que han ido a buscarla mientras los demás se han quedado en casa cocinando, España salta y saluda justo al borde de la línea del suelo que no puede cruzar, ya le han reñido varias veces.
Romano riñe a España una vez más, pero mira a Bélgica y sonríe saludándola con la mano. Ella les saluda de vuelta sonriendito, acercándose a ellos.
—Allô! ¿Cómo están? —les saluda abrazando primero a Romano, que se deja.
—Holaaaaaa —España salta sobre ella abrazándola. Abrazándoles a ambos.
—¡¿Como están?! —se ríe un poquito entre ellos, evidentemente de buen humor, olvidando que estaba enfadada.
—¡¿Cómo estás tú?! —exige saber Romano empujando un poco a España para que les suelte.
—¿Estás mejor? —toma a Bélgica de las mandíbulas mirándola fijamente a los ojos.
—E-Estoy... —parpadea... Y desvía la mirada a la izquierda, sonrojándose —, más... O menos.
España levanta las cejas al notar que se sonroja y vuelve a abrazarla.
—¡Debiste venir ayer, debiste dejarme ir a buscarte!
—¿A buscarla? ¿Más o menos? ¡¿Por?! —pregunta Romano frunciendo el ceño.
—Eh...
—Oh... ¡¿No le contaste?! Ay España... —Bélgica le mira frunciendo un poquito el ceño, pero no demasiado.
—No quería preocuparle... prefería que nos contaras tú.
—¡¿Preocuparme por qué?! —Romano mira a España un segundo y luego a Bélgica.
—Es que... Bueno, ayer no fue todo lo bien que debía ir... Alba y yo —sonrojito—. Nos enteramos de que intentaban liarnos... Luego me gritó zorra enfrente de todo el mundo...
—¿Alba? —Romano sin entender. Levanta una ceja, enfadado—. ¿Pero quién...? ¿Cómo que te gritaron zorra? ¡¿Quién?!
—Escocia... —explica España, nervioso, porque seguro Romano LO MATA.
Romano abre la boca y los ojos, y se pone rooooojo rojo rojo... No precisamente de vergüenza.
—¡PERO SÍ YO SE LOS DIJE! ¡Cómo es posible que te hayan intentado liar con ese bestia, INFAME! FIGLIO DI PUTTANA! —golpe a España en el brazo.
—¡Au! Ya lo sé, yo se lo dije a Francia también —se defiende él.
—¡Y AÚN ASÍ LA MANDASTE! ¡Y LUEGO NO ME DIJISTE!
—Espera, espera es que él... Tenía razón.
—Es que tú habrías... —se defiende apenas con la boca pequeña.
—¡¿Yo habría QUÉ?! ¡¿Ido a MATARLE?!
—Bueno, no era él quien me preocupaba.
—¿Quién era el que te preocupaba?
—Yo... ¡Pero Bélgica está bien!
—¡Sí, sí estoy bien y no quiero que peleen!
—¿Ves? Y ha sido mejor porque así ha sido rápido y ya no vamos a tener que preocuparnos de él —sonríe España tomándola de los hombros y empezando a dirigirla al coche.
—¡Ni CREAS que esto te salva de que no peleemos! —bufa Romano pensando en todas las cosas horribles que le pretende mandar hacer al escocés.
—¡Sólo era para que no te preocuparas! Yo ya le dije que iba por ella y no quiso...
—Bueno... —susurra Bélgica sonrojándose un poco.
—¡Yo no le hubiera preguntado! —sigue alegando Romano.
—¡Pero era el día de Navidad y... hoy! Ella prometió venir hoy.
—Y aquí estoy... ¿Están bien ustedes dos?
—Preocupados, pero bien... —le responde el español.
—No, hablo de entre ustedes.
—Eh? ¿Por qué íbamos a estar mal?
Romano mira a Bélgica de reojo y luego a España frunciendo el ceño. España se tensa porque no sería la primera vez que Romano le cuenta algo a la belga que le incómoda o le preocupa y él es el último en enterarse.
—Yo sólo digo que... —Bélgica balbucea, pensando en lo que le ha contado España y en que se ha escrito sólo un par de mensajes con Romano al respecto pero quizás está metiendo un poco la pata.
—Lo que importa ahora es que tú estés bien, lo siento, era un sinvergüenza pero al menos te lo has podido quitar de encima antes de que te pillaras por él.
Bélgica se detiene en la salida al estacionamiento, pasándose una mano por el pelo. Se sonroja con lo que dice España.
—Oui... Un... Un sinvergüenza... —asegura. Él entrecierra los ojos con esa respuesta.
—Un sinvergüenza que va a arrepentirse, te lo aseguro —asegura Romano tomándola del brazo.
—Nah, no necesitas hacerle nada... —asegura Bélgica a Romano sonriendo un poco.
—¡Cómo no voy a hacerle nada! ¡Va a ARREPENTIRSE! ¡Él y el imbécil de Francia por meterte en este lío!
—Venga, Belbel, no puede decirte esas cosas y luego largarse como si nada...
—No, es que... Ya he pensado yo como voy a vengarme —asegura Bélgica... sonriendo.
—¿Y cómo vas a hacerlo?
—Eh... Una... Cuestión económica y... Con su independencia. ¡Eso es! —medio explica sonriendo más—. Chicos... Tengo que preguntarles algo.
—Oh... ¿El qué?
—Verán... Es que tengo algo que decirles... Que no debería decirles pero tengo un problema más grande que el problema inicial y en sí... Decirles es la mejor opción.
España mira a Romano de reojo.
—¿De qué estás hablando? —pregunta Romano suavecito—. Quizás podríamos pedirle al idiota de Spagna que se vaya en taxi y me cuentas.
—¡Ah! ¡No! —protesta el ibérico. Bélgica se ríe.
—Vas a tener que jurarme varias cosas antes de que te cuente —asegura Bélgica —, pero... Es que también creo que puede servir tu consejo.
—Sabes que puedes confiar en mí, cariño mío.
—Sí, pero también sé otras cosas.
Romano pone los ojos en blanco.
—Conocí a alguien.
España levanta las cejas.
—Oh! ¡Después de lo del tipo este infame! Ahora veo por qué no estás tan mal —suelta Romano con las cejas en el techo.
—¿Por eso no querías que fuera ayer? ¡Ya decía que era raro! Me alegro muchooo.
—Es súper guapo y SÚPER sexy y...
—¿Y quién es? ¿Dónde le conociste? ¿Cuándo nos lo presentarás? —prácticamente da saltos.
—¿No es un imbécil como el otro? ¿Es inglés? —Papá Romano.
—Es... No, bueno sí... —aprieta los ojos porque esa es una confesión en sí —, es alguien, y no sé si lo van a conocer pronto, pero... Voy a salir con él el sábado, viene por mí a mi casa.
—Uuuuuuh, Bélgica tiene una citaaaa.
Bélica se ríe y se sonroja.
—¡No lo digas así! —protesta mirando a Romano y mordiéndose el labio.
—¿No será un mortal, no?
—No, no es un mortal, no soy tan tonta.
—¿Pero quién es entonces? —pregunta Romano escrutándola. España inclina la cabeza—. No es como que las posibilidades sean tantas, entonces... —agrega el italiano frunciendo el ceño.
—Ese es quizás el problema...—se sonroja más—. Por qué no nos sentamos en un café de aquí adentro del aeropuerto y... Les cuento un poco más.
—A ver, a ver, a ver, a ver... lo que estás diciendo es que...
—¿Por qué es un problema? ¿No será alguien... que ya está con alguien, verdad? —Pregunta Romano preocupado y luego levanta una ceja—, no es el nonno, ¿verdad?
España palidece con esa posibilidad.
—Eh? Tu... Oh, Rome?! —Bélgica levanta las cejas y les mira la cara de agobio a ambos.
—¿No? ¿Verdad? Has dicho que era inglés...
—¡No! ¡No es él! —aprieta los ojos y se ríe... No es que no le parezca guapo, claro—, y no he dicho propiamente que sea Inglés...
—¿Es otro de los hermanos del cejas?
—Es... es que...
—¡No entiendo porque no nos dices!
—Es él —vacila sonrojada.
—¿Él?
—¡¿Él?! ¿Él quien? ¡¿El cejas?! —Romano escandalizado.
—¡No puede ser Inglaterra! —el otro escandalizado.
—¡¿Qué?! ¡¿Inglaterra?! —descolocada—. ¡No!
—Ufff! —Romano se deja caer un poquito sobre España, aliviado, que no pierde ocasión de abrazarle.
—¿Entonces?
—Es... Es igual quien sea, eso no es importante.
—Tengo dos teorías, pero sigue —sonríe España.
—¡Cómo no va a ser importante! —chilla Romano que no tiene ninguna teoría en este momento —. ¿Qué teorías?
—O es uno de los otros dos hermanos británicos o el zorra fue un montaje —sonríe. Bélgica se sonroja un poco.
—No fue... ¿Cómo puedes pensar eso? —pregunta ella apretando los ojos.
—¿Por qué con un británico? —pregunta Romano, desolado.
—Porque ayer estaba en Londres, fuera quien fuera a quien conociera...
—¡Ya lo sé pero es que los británicos son un asco! —sigue Romano.
—A no ser que fuera uno de los chicos del cejas...
—¡¿Los chicos idiotas?! ¿Quién? ¿Canadá? ¿No estaba él con Liechtenstein? Y el otro más idiota aún... ¿No estaba con el psycho vodka? —Romano sigue escandalizado.
—Sí, de hecho, creo que todos están emparejados.
—Da lo mismo quien es... —insiste Bélgica haciendo los ojos en blanco —, lo importante no es quien, sino el problema en sí.
—¿Cuál es el problema? —pregunta el español.
—El... Ritmo.
España levanta una ceja y mira a Romano de reojo. Romano se sonroja y parpadea.
—¿Rit... mo? —Romanito en shock.
—Sí... El suyo y el mío —asegura ella.
—¿Qué? ¿No se habrá sobrepasado contigo?
—¡Lo mato! ¡LE ARRANCO LOS BRAZOS!
—No! De hecho ese es justo el... Bueno —se sonroja un montón.
—¿Eh?
—Ese es justo el problema —indica Bélgica un poco más fuerte.
—¡¿Che cosa?!
—¡Pues no importa que tan guapo o sexy sea, un tipo que no respeta a las mujeres merece que le corten los cojones!
—¡No, pero es que yo no he dicho que no me respete, al contrario!
El español ahora lo entiende, abriendo la boca.
—FIJO que es británico.
Bélgica se sonroja más.
—¡¿Te respeta... demasiado?! —levanta las cejas Romano.
Bélgica se lleva las dos manos a la cara escondiéndose.
—¡Eh, eh! ¡Calma! —España le pone una mano sobre el hombro aprestándoselo un poco.
—Es que... ¡Es que es un desastre! —asegura... Aunque sonríe igual —. No me critiquen, ¿va?
—Anda, anda, no te agobies. Cuéntanos que ha pasado.
—Nada.
—¿Y por qué?
—Eso es lo que no sé. Estábamos a NADA de un beso.
—¿Ajá?
—Y se largó y se enfadó.
—¿Qué? ¿Se enfadó porque ibas a besarle? —Levanta las cejas.
—En realidad... No sé. Estaba acariciándole la espalda desnuda...
—¿Estabas desnuda y se largó?
—¡Voy a matarlo! —chilla Romano.
—Noooo! —Bélgica se sonroja tres veces más —. ¡Yo no estaba desnuda!
—¿Entonces?
—Estábamos en medio del salón, y se había quitado la camisa y...
—¡¿Y se largó?! ¿De verdad se largó? —grita el italiano.
—Se giró a mirarme... Y es que es súper sexy, y nunca había tenido tantas ganas de besar a alguien —explica, roja como tomate. España frunce el ceño, tensándose —Y... se fue...
—Bélgica... Bélgica... —la llama, deteniéndola.
—Quoi?
—Yo... yo sé que... ese chico parece gustarte mucho pero... es que... de saber que es otro tipo de chico pero... ¿Estás segura que no es gay?
La belga parpadea.
—Gay? Le... Pregunté, pero… No, no creo. Además traía pornografía en el coche.
—¡¿Traía qué?! Pornografía en el... ¡¿Qué?! —Romano bastante histérico.
—Es que... no entiendo porque no iba a besarte, eres una chica preciosa.
—Todo más o menos lo aclare después...
—¿Ajá?
—Me dijo que no había pasado nada porque estaba... respetándome.
España vuelve a mirar a Romano.
—¡Oh!—Romano también mira a España de reojo.
—Pero cuando nos despedimos en el aeropuerto que iba a besarle... Otra vez...
—¿Ajá?
—No nos besamos —aprieta los ojos. Romano frunce el ceño.
—¿Disculpa? ¿Por qué no?
—¡¿Qué hace un tipo con pornografía en su coche?! —Romano se nos quedó estancado con ese tema.
—Pues... Yo pensé que no... No quería que dejara de respetarme, especialmente con lo bestia que es, me pareció súper dulce que en vez de coger conmigo en la sala...
—Tengo una pregunta MUY importante, Bélgica...
—¿Cual pregunta?
—¿Le gustas?
Bélgica se sonroja.
—Yo... Espero que sí —susurra —, creo que sí... O... Bueno también me puse mi pijama en un momento dado y después de eso...
—Escucha, una de dos. Lo que leo de esto es o le gustas MUCHO o no le gustas nada. Sin término medio.
—¿Y cómo sé eso? —se muerde el labio —. Va venir el sábado.
—Pues... o no le interesas, cosa que no creo porque entonces no iría el sábado... o le gustas tanto que no quiere cagarla y no sabe qué hacer.
—¿Y yo qué hago? A mí me gusta muchísimo —confiesa volviendo a llevarse las manos a la cara.
—Tranquila, tranquila —le acaricia el pelo.
—Ni siquiera le conozco tanto...
—¿Qué quieres conseguir exactamente?
—Yo querría... Bueno, no lo sé, ni siquiera me he imaginado que podríamos hacer juntos —asegura con suavidad —, no sé ni cómo funcionaría...
—Escucha, tú... —sonríe—. Tú eres la chica, ¿sabes? Y eso quiere decir que tú mandas. Indefectiblemente. Si le gustas puedes hacer que haga todo lo que quieras.
—Eso no sirve mucho con él, ¿sabes? No es caballeroso, ni me abre la puerta ni me ayuda a cargar mi maleta.
—Pero tiene porno en su coche. Debe estar más salido que el canto de una mesa, sólo tienes que hacerle creer que logrará lo que quiere y ahí te abrirá las puertas, y te traerá hasta serenata si con eso consigue lo que quiere. Así funciona la mente masculina.
—No creo que sepa cantar —se ríe un poquito y mira a Romano. Vacila un segundito —. ¿Tú qué piensas?
—Sólo ve con cuidado, porque algunos tíos, cuando consiguen eso... ya sabes, pierden el interés —Agrega el español.
—Que tengas cuidado. Puedes... Manejarle con eso y esas cosas... Puedes además decirnos quien es para ver cómo vamos a arreglarlo en caso de que haga algo que no nos guste.
—Pero... ¿Entonces me aguanto? —pregunta ignorando la pregunta de Romano de "quien es".
—Es que depende... tampoco puedes negárselo todo o pensará que no tiene opción. ¿Conoces la historia de las mil y una noches? Ese es el truco, darle un poquito de forma que siempre quede con ganas de más...
—Si te aguantas demasiado también puede desinteresarse... —concede Romano mirando a España —. Exactamente.
—Ni mucho ni poco —vacila un poco —. ¿Y si yo quiero? Todo era mucho más simple con France.
—De hecho, tú tienes que hacer lo que hacía Francia... Es difícil, pero lo bueno es que le tendrás comiendo de tu mano.
—¿Que YO tengo que hacer lo que France?
Romano levanta las cejas.
—Pues antes tú que un británico... sabes cómo, lo has visto muchas veces, es MUY fácil.
—Y siempre lo he odiado. ¡Él no se parece!
—¿Lo has odiado?
—¡De England! Siempre he odiado la manera en la que France tenía que seducirle, pero Alba es mucho más directo.
—¡Oh... tenemos un ganador!
Bélgica se lleva las manos a la boca con un "ihhhh".
—Es... ¡El imbécil del zorra! —protesta Romano.
—¡Un montaje! ¡Lo sabía! Quizás deberías relajarte y... sólo hacer lo que te apetezca.
—No le digan a nadie, S'il vous plait.
—¡Lo sabía! ¡Lo sabía! ¡Sabía que mi chica ni se dejaba pisotear por nada ni por nadie!
—Pero se supone que nadie debía saberlo, especialmente después de que... Bueno, pasaron varias cosas, y... ¡Es que no le digan a nadie!
—¿Por qué no?
Mira a España, y luego a Romano.
—Es... una especie de escarmiento para ustedes... Y France. Para que quede claro que no funciona.
España le mira haciéndole una de esas sonrisitas molestas. La chica se sonroja un poco.
—Deja de mirarme así...
—Es que sí funciona... y ahora... tienes noviooo —canturrea.
—¡Nooooo! ¡No tengo novio!—protesta, esta toda sonrojada. Romano hace los ojos en blanco.
—¡No la molestes! —la defiende un poco.
—Bélgica tiene noviooo.
—¡No tengo! —mega sonrojada, riendo un poco—. ¡Ni siquiera nos hemos dado un beso!
—Bueno, ya os lo daréis el sábado.
—Y caminarán de la mano y todas esas ridiculeces que se está imaginando el tarado de Spagna —Romano sonríe un poquito.
—Todas esas cosas que a ti te gustan —asegura España para Romano, guiñándole el ojo.
—¡A mí no me gusta NADA! —chilla Romano cruzándose de brazos, sonrojadito. España se ríe.
—Es que no creo jamás que vaya... Él... A caminar de la mano con nadie —asegura Bélgica sonrojadita.
—Sois tan monos, os quiero tanto a los dos —España les abraza.
—No me molesteeees —Protesta romano apretando los ojos... Se calla un segundo y sonríe —. Belgio tiene noooviooooo.
—¡Es verdad! —se vuelve a ella sin soltarles—. Ya te lo he dicho, si lo haces bien hará cualquier cosa que quieras.
—Pero no somos novios aún... No creo que nunca vaya a decirme nada, de hecho... Es un poquito distinto a lo que habitualmente uno esperaría de un hombre.
—¿En qué?
—En... Cosas. Es muy pro de la igualdad entre hombre y mujer, lo cual me gusta mucho y... Es un poco bestia a veces. Y enfadado da un poco de miedo.
—¿Sabes? Me alegro, porque te compré esto un poco en broma y ayer pensaba que no podría dártelo pero... —saca de dentro de su bolsa un paquete envuelto de regalo.
—¿Qué es? ¿Es una cosa guarra? —le mira a los ojos sonrojadita. En lo que estará pensando.
—Ábrelo.
—Oh... Ohh! —se ríe viendo la portada, sonrojada, volviendo a taparla con la envoltura —. ¡Españaaaaa!
Que se muere de risa con la novela de Highlanders.
—¿Cómo sabes qué...? ¡Noooooooo! Y es de... ¡Españaaaaa!
—Feliz Navidad, cariño —La abraza, aun muerto de risa.
—Pero tú no debías saber que yo... es un secretooooo.
—¿Qué estás con él? No, bueno, era una broma, pero ahora me hace aun más gracia —no, no sabe nada de tus gustos de lectura. Bélgica se ríe un poco extendiendo el brazo y metiendo a Romano en el abrazo. España le mete también aplastándole contra sí.
—Les contaré el sábado cómo me va.
—¡Más te vale! Y llámanos si se pone violento o se sobrepasa o cualquier cosa y vendremos por ti. No sabes lo increíblemente sexy que se pone Romanito cuando le corta los huevos a alguien y le hace luego unos zapatos de cemento para lanzarlo al Tíber.
—Podemos ir igual si quieres, quieres que le amenace con... ¡cállate! —protesta Romanito. España... ¡Exacto! ¡Se ríe!
—No. Yo puedo defenderme y no es un bestia... es súper sexy tiene un tatuaje en la espalda de un dragón.
—Ah, el bendito tatuaje del que habla Francia siempre.
—¿France habla de él?
—Bueno... a veces —se encoge de hombros—. No muy a menudo en realidad.
—Estoy enfadada con él aun —arruga la nariz —. Pero... admito que al final la presentación no fue tan mala.
—¡No fue tan mala! Trae una sonrisilla de boba que no se la aguanta con su nuevo novio y dice "¡No fue tan mala!".
—¡No traigo ninguna sonrisita de boba! ¡Y no es mi novio aun!
El ibérico se vuelve a reír.
—Pero ya lo será... un británico Bel, no puedo creerlo —se lamenta Romano.
—Anda, vayamos a casa ya, tenemos todo el día para molestarla...
—¡No me molesten! ¡Y no le digan a nadie!
—Francia me preguntará como estás... y no voy a poder mentirle... —asegura.
—Te dije que lo debimos mandar en taxi antes y no contarle —hace notar el italiano.
—Entonces no hables con él —propone Bélgica —, que tal que va mal el sábado...
—Bueno, si va mal el sábado podrás restregarnos por la cara que tenías razón.
—Quizás él se enfade si sabe que France sabe.
—No se enfadará contigo... ¿o sí? Además, no tiene porque saberlo.
—Yo voy a negarlo todo.
—¿Que vas a ponerte el sábado? —Pregunta de la nada Romano—. ¿Este tiene tan mal gusto como el cejas?
—Me parece bien que lo niegues —zanja el asunto mirando a Romano.
—Traía falda... sin calzoncillos —sonrojo.
—¿Una de esas? Francia me ha hablado, Inglaterra se las pone a veces, dice que son maravillosas.
—Le vi la... zona varias veces. De hecho casi le he visto completo desnudo —aprieta los ojos sonrojadita—, y fuma puro todo el rato.
—Y te gustaaaa —vuelve a acusarla canturreando.
—Y tiene voz súper ronca... y es pelirrojo de todos lados y un montón de pecas y... — abraza a romano y se esconde un poco en él—, no me gusta TANTO...
—La gente así es tan mona y divertida —España vuelve a reírse.
—Dios mío te estás volviendo... España —exclama Romano asustado dejando que le abrace un poco incomodito.
—Oh, vengaaa —dice el español haciendo pucherito. La belga se ríe.
—Es verdad que él vive todo el tiempo así... por tiiiii —le pica un poco Bélgica riendo.
—Oh, no empieces tú también —protesta el italiano.
—¡Ah! ¡No es verdad! —se ríe y se sonroja un poquito.
—¡Además yo no estoy de ninguna manera, he dicho que no me gusta!
—No esperarás que yo pueda resistirme a los encantos del hombre más sexy del planeta —añade España.
—¡Deja de decir esas cosas, cazzo!
—¡Pero sí son verdad!
—No son verdad y yo sigo enfadado —le mira con el ceño fruncido.
—¡No sigas enfadado! —el drama.
—Sigo muy enfadado —le mira intensamente aun medio abrazando a Bélgica. Se humedece los labios.
—¿Y qué hago para que dejes de estarlo?
—No hay NADA que hacer —se sonroja un poco.
—Oh... ¿nada de nada?
— Nada. Irte para siempre —el otro dramático.
—¿Ni siquiera un beso?
—¡No! —chilla porque es justo lo que estaba pensando, SONROJADO.
—Uno humedito, aquí, frente a todos —se acerca a él.
—¡No digas "humedito"! —chilla otra vez poniendo a Bélgica entre ellos.
El español sortea a la belga sonriendo, quien se ríe pensando que son muy monos... aunque les odia un poco porque hablan de besos y ella quiere uno.
—¡No! ¡No quiero un beso!
—Yo lo quiero.
—¡Y a mí que me importa!
—Pues que quiero uno tuyo concretamente.
—¡No voy a darte un beso!
—Yo te lo doy, tu sólo te quedas quieto —abre las piernas y se sienta sobre sus rodillas.
—¡Hay gente! —chilla otra vez, tragando saliva y fusionándose con la silla.
xoOXOox
Suiza debe haber odiado las Navidades. Me los imagino llegando... y Galia acercándose a Suiza "¡hola!" y Suiza sale corriendo. O en el mejor de los casos sale corriendo a ponerse tras Austria.
Ah, no, y espera, se planta frente a España "¡Ah! ¡No sabía que tú venías también! *lengua hasta la garganta*". Romano tiene un infarto. España levanta las cejas hasta el techo con los ojos abiertos y las palmas en alto, sin responder al beso... demasiado. Romano sigue en shock completo.
Tras un poco ella se separa sonriendo pero inclinando la cabeza un poco porque no ha sido como siempre. Y... "alguien" le mete un golpe a España FUERTE en la nuca, con la mano abierta. Se oye cómo se azota la puerta del jardín. España se cae inconsciente al suelo, automático. Y no te creas que Austria o Veneciano van a ayudarte esta vez, chico, tienes suerte que esté ahí Prusia.
Suiza sigue tan mono al resguardo de Austria y Germania se pregunta qué demonios hace él mal en la vida para que sus parejas siempre terminen besuqueándose con alguien más.
—¡Oh! —Galia no entiende lo que ha pasado mientras Prusia recoge a España. Momento de silencio incómodo—. ¿Está Rome enfermo? —pregunta Galia a Germania. Germania la mira de reojo con los brazos cruzados.
—Ese es Spanien, su hijo mayor...
—Espanian? —pregunta mirándole sentado en el sillón cuando Prusia le deja.
—Ja, se parece mucho a Rom, pero no es Rom —murmura—, y no deberías ir besando a la gente por ahí, se supone que vienes conmigo.
—Pero es que es Rome, míralo —ella en sus trece.
—Nein, no es Rom. Es Spanien.
—No parece Espanian.
—Se parece a Rom pero no es Rom. Pregúntale a quien quieras.
Galia le mira con su cara de "¿Me estás intentando engañar de nuevo como cuando dijisteis que los conejos parlantes del país de las maravillas no existen a pesar de que yo LO LEÍ EN UN LIBRO?".
—Es como Deutschland... Que se parece mucho a mí. Spanien se parece... Demasiado a él —Pero por si acaso no la dejes a solas con Alemania.
—No estoy loca ¿sabes?
Germania parpadea.
—No digo que estés loca, sólo digo que no es Rom. Pregúntale a él —le señala.
—Ahora no puedo. Voy a saludar a mi amor secreto.
España empieza a parpadear volviendo en sí un poco cuando ella se gira. Germania se pellizca el puente de la nariz. ¿Cuál Verdammt amor secreto?
—Tío... —susurra España reconociendo a Prusia y ella se acerca a Austria y Suiza.
Suiza se mantiene a bien recaudo de Austria mirando a Galia. Le da un infarto triple cuando la ve venir.
—¡Tío! —Prusia le sostiene un poco de hielo en la cabeza—. ¿Estás bien?
—¿Dónde está Romano?
Pero ella sólo saluda a Austria y le sonríe a Suiza.
—Yo qué sé, tío, con Veneciano. Te ha nockeado y... ¡Tío! ¡Te has enrollado con Galia!
Suiza reza, en silencio, bajito, mientras se sonroja y procura no mirar a Galia. Toma a Austria de la mano y entrelaza sus dedos.
—Ugh —manos a la nuca, que le duele.
Austria nota el gesto raro y ella le pone una mano en la mejilla a Suiza haciéndole una caricia.
—¿Estás bien?
Suiza, en un sobreesfuerzo por no parecer demasiado culpable (ya me imagino lo culpable que se ve igual), se quita un poco de la caricia pero no le arranca el brazo.
—Oui —Susurra con bastante suavidad, temblando un poco. Austria sigue observándole notando algo raro.
—¿Ya quieres hablarme otra vez? —pregunta ella. "¡Maaaaas incriminatorio que eso es IMPOSIBLE!", protesta suiza mentalmente. Se sonroja más.
—Non.
—Oh —suspira un poco decepcionada y Austria levanta las cejas.
Suiza carraspea un poco, notando las cejas de Austria, para colmo. Traga saliva y mira a Galia que además sigue estando tan JODIDAMENTE GUAPA como la vez pasada.
—¿Por qué no hablas con Autriche? —raaaaaaro que le llame así, más aún mira a Austria y sigue en francés—. Yo tengo que.. Ir... A hablar con… Hongrie...
—Galia, ve a la cocina a que te den algo de beber —exige Austria tirando de la mano de Suiza con bastante suavidad, pero firmeza para insinuar, "tú no te vas a ningún lado" y "Galia... Largo" en alemán.
La sensación de Suiza es más o menos la misma de un preso caminando al paredón. Sí, así de dramático. Ella protesta un poco pero suspira asintiendo y se va encontrando a Alemania en la cocina, le pide una copa y luego le da un beso para que no se moleste por el que le ha dado a España, porque nos gusta Galia mezclándolo todo. Aunque ella sigue convencida de que es Roma. Alemania... facepalm.
Hungría tiene a bien acercarse a España a darle una aspirina. Suiza piensa que tuvo una vida larga y con todo y todo plena y que al menos Liechtenstein aprendió bien el negocio de los bancos. Austria le mira con cara de "¿Últimas palabras?".
Y Francia recibe un mensaje de "lo siento, tío, tu madre acaba de... morrearme pensando que era papá. No tengo ni idea de donde está Romano". Alemania se acerca con Germania para disculparse y pedirle que controle a Galia.
Suiza no encuentra nada que decir que no sea (más) incriminatorio.
"Oh... XD creo que es momento de establecer ciertos límites, cher... XDDD. ¡Encuentra a Romano, ya!"
Y en mitad del caos, es que Galia les mira a todos con cara de "¿Qué le pasa a todo el mundo? ¿Ha pasado algo y no me he enterado?" porque como no me apetece drama no vamos a resolver toda esta escena.
Creo que a pesar de todo podemos decir con seguridad que dos horas más tarde, España está abrazando a Romano en la cena, y Suiza ha conseguido sobrevivir al escarmiento. Y Galia está encerrada en el garaje con los perros. No, no es cierto. De hecho, puede que Galia le esté preguntando a Germania quien es el chico guapo al que se abraza Roma, que a él no le conoce.
Puede que a Germania para entonces le esté saltando el ojo a intervalos de cinco minutos. O segundos. Lo siento, Germania, de verdad que tú le gustas, sólo que... Germania insiste que los argumentos de Roma sirven con ella, "Como todos le gustan"… Lo siento, sobrevivirá. De malitas, pero sobrevivirá.
Para la semana que viene, viene Romita contigo, mientras nadie le moleste con los cuernotes que tiene todo el tiempo, no habrá muertos.
Prusia se burla de Alemania "has besado a Galia y te ha gustadoooooo". "Neeeeein!" Alemania todo sonrojado. "Spanien me lo ha dichoooo que por eso pones esa caraaaaaa, díselo, vati!".
Germania se pregunta si Prusia realmente lo hará sin notarlo. Sí, Germania, sí... Germania mira a Alemania serio, inclina la cabeza y entrecierra los ojos.
—Es lo justo.
—JAAA! —Prusia se muere de risa señalando a Alemania, quien no entiende desde luego un pimiento. No, bueno, Prusia sólo entiende que su padre está de su lado.
—¡No es nada justo! Germania! —grita Alemania, lo creas o no.
Trolleo cometo a Germania. ¿Y porque no le llama vater? Es Alemania... Habría que preguntarle a él. Seguro en su mente se refiere a él como Germania. Roma pregunta que como se refiere a él en su mente. Que no se ilusione Rom.
De hecho, sólo estábamos trolleando a Germania que debe mirar a Alemania con cara de "DDDD: lo que ha dicho!".
xoOXOox
Francia sigue un poco azorado. ¿Por? Porque Escocia ha pensó "¡No es lo mismo!", ahora no le gustan sus besos. Mentira, no es que no le gusten pero… Leeeeeeeeee gusta Bélgicaaaaaaaaa. Escocia se sonroja y te manda a la mierda y también a Irlanda que corea de fondo, sin voltearlos a ver.
Y ahí sigue con su nubecita... Me encanta.
Al menos no es culpa de Francia... O Roma. Seguro es culpa de Roma de alguna manera, lo cual ya es raro por extensión. Roma pone los ojos en blanco y nos manda un beso.
Bélgica está bastante frustradita también, sólo que está de buenas pese a la frustración. Bueno, ya se le pasará. Tiene sonrisa tonta y se pasó medio vuelo viendo la foto de Escocia *ojos en blanco*.
Al pelirrojo se le pasará cuando tenga que empezar a hacer otras cosas tipo alistarse para el sábado, en cuanto llegue a casa y beba cerveza y coma waffles. Y les mande a todos a la mierda, se vaya al bar y luego de putas. Eso sería muy francés. En realidad lo que va a hacer Escocia va a ser dedicarse a buscarla en internet y buscar en su maleta y desesperarse por si contestar o no el mensaje de "hello" de whatsapp.
Love is in the aaaair.
Y puede que muy ridículamente porque es un solitario idiota, se ponga su pijama de borregos para hacer... ejem... cosa que NO VA A SABER NADIE NUNCA. "Además a él también le van los borregos" indica Gales.
Pues nadie lo sabrá a menos que manche el pijama, puede que lo manche y luego lo lave, lo cual es aun más sospechoso. Así que puede que sólo le devuelva la camiseta... lo cual es AUN más sospechoso porque además Bélgica seguro lava con jabón de rosas y suavizante. Sí, COMPLETAMENTE sospechoso.
Me encanta Escocia. Nos pareció que podía gustarle que olvidara la maleta. Como buen británico puede que él olvide llevársela a Bruselas para que tenga que ir por ella, que conveniente.
Bélgica no va a poder ocultárselo a España y Romano. España va a agradecerlo porque le había comprado un libro de Higlanders por Navidad para hacerle la broma y ahora le sabía mal dárselo. O sea, es que la imagino llegar con esa cara de... Boba que trae.
El Niño les recuerda a todos... Que van a saber exactamente qué pasó en casa de Inglaterra. O qué NO pasó. ¿Por qué hay dos camas deshechas? Porque hay cámaras en la mitad de la casa. O sea... Van a saber con EXACTITUD. Bueno puede que Inglaterra no, pero Francia va a querer saber.
Lo que pasa es que en el cuarto no hay, sólo tiene abajo y quizás una vieja en las escaleras. Ay, pero es obvio que si además hay dos camas desechas... Y con lo frustrados que se ven.
—No hay besos... Ni uno sólo —Francia alega mirando a España de reojo.
—Tú no viste su cara, Francia...
—No, vi la de Écosse... Belgique no es mala en la cama cómo para que trajera esa cara.
—Y aun así, ella estaba embobadísima... y bueno, pasaron la noche juntos igual. Quizás es el ritmo ese en reversa que tienen todos los británicos...
—Toda la noche... ¡TODA! ¡Y no hay ni un sólo beso! Mon dieu, pero es que los dos son "alumnos" míos, ¿Qué no les he enseñado nada?
—Quizás se besaron en el coche antes de llegar... o al despedirse. ¡Seguro se dieron un beso al despedirse!
—Eso me preocuparía...
—¿El qué?
—No sé cómo interpretar que se hayan dado un beso y luego viniera desesperado a darme uno a mí.
—Quizás tiene miedo de estar enamorándose de ella o algo así, en serio, deberías haber visto como se ha puesto ella de roja cuando le he dado el libro.
—Si no es que no sepamos emparejar a la gente... —Sonríe un poco y suspira. España se ríe —Pero ni un beso que podamos ver...
—Insisto: Británicos —se encoge de hombros.
—Pero tu niña, mon amour... Tu niña. ¡¿Y has visto el casi beso después del tatuaje?!
—¿Mi niña? ¡¿Quién fue el que la enseñó todo eso de los caballeros?! No, no he visto los videos.
—Pues es que conmigo la cosa va bien... Tú tenías que enseñarle qué hacer cuando no estaba con alguien perfecto, como yo —se ríe.
—Yo ya le enseñé a qué hacer cuando pasa algo que no le gusta... no esperaba que necesitara ayuda para lo que sí.
—El hecho es que MI niña consiguió tirarse a un británico a la primera... Y la tuya no.
—¡Habrá un bueno motivo para eso! —frunce el ceño.
—Eso dices tú... Yo lo que veo es que simplemente... La tuya es menos hábil que la mía —sonríe.
—La mía está acostumbrada a ti, idiota —se ríe—. No a esos retos... Además... No me has contado eso de Sey ¿Cómo fue?
—Me voy a fumar al balcón con papa... Salgo y se están besuqueado.
—Oh... ¡Es más rápida hasta que tú!
El francés se ríe.
—Creo que Gales la... Se le acercó.
—En serio que no entiendo que les veis a los británicos.
—Tienen TODO el encanto del mundo. Yo no sé tú, por ejemplo, que le viste a Autriche, o que le ves a Romano.
—¡Anda ya! ¡Esa sí que no te la compro! SABES perfecto que vi en Austria y que Romano es un BOMBA.
—¿Sí? Oh, cher... ¡Ahora resulta! —ojos en blanco y se ríe un poquito—. Tú sólo eres un superficial... Les falta ese ALGO.
—¡¿SUPERFICIAL YO?!
—Oui... Sólo porque son cara bonita.
—Admite de una vez que a ti te gustan feos porque no tienes buen gusto... te vamos a querer igual y tú serás mucho más feliz.
—¡No me gustan feos!
—Pues claro que lo hacen —se ríe.
–Con razón me gustas tú.
—Alaaaa —se muere de risa. Francia se ríe también.
Pon una pizca de germanos en tus historias para un toque especial. Creo que nuestro Head Canon de las Cámaras en TODOS LADOS es mi favorito. ¡Gracias Josita!
