Aclaracion: Lo que esta en itálicas son pensamioentos de Kuroko o de Sakurai

Como siempre Kuroko no basket y sus personajes pertenecen a Tadatoshi Fujimaki yo solo los visualice en otras circunstancias.


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Cuarto eslabón

Al despertar lo primero que vio fueron unos ojos azules algo más oscuros que los suyos, observándolo desde el otro lado de la habitación. Sintió frio, se dio cuenta de que ya no tenía el pasamontañas al igual se descubrió el torso desnudo, con una venda cubriendo su brazo desde debajo del hombro hasta poco antes del codo, recordándole la herida que seguramente había debajo

Miró con nerviosismo a la persona del otro lado de la habitación mientras se removía el pasamontañas que cubría su rostro descubriendo sus finas facciones y una rubia cabellera – ¿en serio? Una chica me hizo perder el control de mi motocicleta – fue lo que cruzo por su cabeza

- Tranquilo, no voy a hacerte daño, si ese fuera el caso te habría dejado donde te encontré, voy por Chihiro para que te revise – le dijo la rubia antes de salir de la habitación

Miró a su alrededor la camilla donde estaba era realmente la de un hospital, junto con todo el equipo que lo rodeaba contrastando con las paredes grises y descuidadas de esa habitación sin ventanas

Regresó la rubia pero venia acompañada de un joven de cabello gris platinado, apuesto a su vista, se reprendió inmediatamente por pensar en ello pero bueno era un adolecente, y es que el joven era algo más alto que el, aunque no tanto como Aomine, delgado pero de buen cuerpo. Sus miradas se cruzaron sorprendiéndose un poco ambos

Chihiro Mayuzumi normalmente pasaba desapercibido para todos aquellos que no hubieran convivido con el lo suficiente por eso cuando sus miradas se cruzaron no pudo hacer otra cosa que sorprenderse al ser notado de inmediato por ese chico prácticamente tan inexpresivo como el mismo aunque parecía que su presencia era aún más imperceptible que la propia, al igual que a la chica, sus ojos azules le habían cautivado solo que de diferente forma

La mirada celeste se volvió a posar en Alex y Chihiro noto el nerviosismo que por algún motivo esta le provocaba por lo que dijo de repente

- Alex nos dejarías a solas

- Pero… Chihiro estás seguro? - era raro cuando ellos se separban

- Si, no te preocupes, removí su única arma cuando lo trate y dada la magnitud de la herida un ataque físico no sería posible aunque fuera su especialidad y si mis sospechas son correctas no lo es así que puedes salir tranquila

- Esta bien Chihiro pero estaré afuera

- Me parece bien

La rubia salió de la habitación cerrando la puerta tras ella mientras Mayuzumi se acercaba lentamente a la camilla, lo que menos quería era asustar al chico

- ¿Cómo te llamas? – fue lo primero que preguntó una vez se encontró a un lado de la camilla

El de ojos celestes lo miró con desconfianza

- No pienses mal, es solo que no quiero llamarte chico o joven o algo por el estilo, como ya escuchaste me llamo Chihiro puedes decirme así si quieres

No parece una mala persona

- Soy Tetsuya – dijo el de ojos claros

- Muy bien Tetsuya – Dijo mientras revisaba su brazo y buscaba posible daño adicional a la herida que para este momento ya tenía sutura – Yo tengo 20 años, ¿cuantos tienes tú? – pregunto mientras seguía revisando su brazo

Su tacto es suave, incluso más que el de Midorima-kun, no debo pensar en eso ahora, malditas hormonas de adolecente, traidoras

- … - Kuroko guardo silencio estaba sumergido en sus pensamientos

- Sigues desconfiando verdad

- 16 – dijo en un susurro

- En serio? Honestamente pensé que eras más joven – y es que al ver de Chihiro sus ojos azules reflejaban una inocencia difícilmente encontrada en ese mundo, entendía el porque Alex lo salvó, si hubiera sido el caso él habría hecho lo mismo

- Chihiro-san ¿por qué me salvaron?

- Los que pelean por el mismo objetivo no deberían ser enemigos, eso es lo que nos ha enseñado Akashi, y quiero creer que es verdad

Akashi, he escuchado ese nombre antes pero ¿dónde?

- ¿La chica fue quien me hizo chocar?

- Si, dijo moviendo el brazo del menor para confirmar la movilidad del hombro – y también fue quien te trajo aquí

Silencio de nuevo

- Voy a ser sincero contigo, no tenemos pensado hacerles daño ni a ti ni a tu amigo, es solo que dos de nuestros compañeros no regresaron del encargo y ustedes son la única pista que tenemos para encontrarlos

- ¿Mi amigo?

- Si, un chico no muy alto de ojos cafés por lo que me dijeron

- Kouki-kun – susurró Kuroko mas para si mismo

- ¿Así se llama? Tenia el comunicador de uno de nosotros por lo que posiblemente haya llegado a su base o cerca de ahí si es que lograron escapar de la policía

Notó la tristeza en la voz de Chihiro y algo se removió dentro suyo, por algún extraño motivo no quería saberlo triste

- Te lo diré Chihiro-san

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Abría sus enormes ojos color chocolate, parecía estar en una especie de oficina o que tal vez lo fue en algún momento, recordaba vagamente estarse disculpando y luego todo se volvió negro no supo ni cómo. Se encontraba atado no solo de pies y manos. Tenía una soga también rodeando su torso, inmovilizando sus brazos, y ya no tenía su pasamontañas.

- Ya era hora de que despertaras – dijo el pelinegro de piel pálida que se encontraba recostado sobre lo que tal vez en su vida pasada fue un sofá de piel pero ahora solo quedaba el relleno cubierto con algunos retazos de la tela. Se encontraba con la cabeza colgando desde el asiento y los pies hacia arriba recargados en la pared.

- ¿Quien eres? – preguntó el castaño

- No lo sé, tu salvador si me dices lo que quiero saber o tu verdugo si no me das respuestas así que tu decidirás

Sakurai llegó a las peores manos en las que podía caer de ese lugar, y es que Makoto Hanamiya no era conocido precisamente por su dulzura

- Desde ahora te aviso que estamos en un 4to piso y si no me dices algo útil te lanzaré por la ventana

- Lo siento pero dependerá de lo que pregunte – le contesto con un puchero frunciendo el ceño, algo que molesto a Hanamiya

- Sé que la caída no te matará, te vi lanzarte del puente, tienes los reflejos para sobrevivir pero estas atado así que será doloroso, muy doloroso niño

- No soy un niño, tengo 14 años – contestó Sakurai con su puchero aún más marcado, algo que salía a relucir solo cuando algo lo molestaba

Hanamiya se levantó de golpe después de saber que ese chico tenía su misma edad, y luego se mareo por su arrebato

- No me he negado a responder, eres tu quien no ha preguntado - continuó el de ojos cafés

- ¿Cuál es tu nombre? - le preguntó el pelinegro

¿Eso de que te sirve?

- Ryou Sakurai

- Buen chico – dijo como si se refiriera a un perro – ahora tú y yo tendremos una pequeña charla

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Debajo de ese edificio que en algún momento represento una cadena de televisión había un estacionamiento subterráneo que se extendía tres pisos hacia abajo, justo al final de este estacionamiento se encontraban ambos pelinegros

Una soga rodeaba su torso para inmovilizarlo, no necesitaba de atar sus piernas, puesto que la misma cuerda lo mantenía elevado, bastante alejado del piso, estaba colgando del techo mientras miraba con una mezcla entre odio y confusión al chico de lentes que tenía frente a él aunque sus palabras parecían más un chiste que algo serio

- Bájame de aquí, ¿que no te enseñaron a respetar a tus mayores? – recriminó Izuki mientras se balanceaba tratando de patearlo pero sin poder alcanzarlo

- Yo respeto a quien se lo merezca y por ahora nada me motiva a respetarte, mocoso – contesto Imayoshi mientras esquivaba por poco otra patada del chico

- No soy ningún mocoso, ahora dime ¿por qué demonios me secuestraron?

Imayoshi solo lo miraba hacer berrinche, sonreía un poco y luego hacia como que lo ignoraba, por algún motivo estaba disfrutando molestar a ese niño bonito, porque eso era más que obvio, una vez le hubo removido el pasamontañas se encontró con un chico de cabello negro con ojos grises y unas facciones endemoniadamente hermosas por eso el interrogatorio se le estaba complicando, usaría métodos menos ortodoxos pero algo en ese chico se lo impedía, una vez que vio sus ojos grises, ya no pudo hacerle daño


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Aqui termina ese primer encuentro real de los protas de este fic, gracias por pasarse, nos leemos el jueves