Escocia aparta la cara y se echa para atrás, carraspeando... orejitas rojaaaas. Cuando ya NO tiene la mano AHÍ es que se da cuenta que la tenía, sonrojándose igual, poniéndose ella la mano en el pecho, tragando saliva y humedeciéndose los labios.
—Ehm... —vuelve a mirarla de reojo y se sonroja más... decide que necesita tabaco o algo que tener en las manos. No que esté nervioso... Noooooo.
Bélgica se pasa las dos manos por el pelo y luego se acomoda un poco la ropa, mirándole de reojo también un instante, sonrojándose más y decidiendo que vale... esto... ehm... se limpia la boca con el dorso de la mano paladeando aún el sabor del escocés.
Se mete el puro en la boca y le tiemblan las manos mientras lo enciende, él asegura que es cosa del carro, pero no... Es que además, no recordaba haber tenido un beso tan intenso nunca con nadie salvo Francia... y con Francia no fue el primero. No fue hasta mucho tiempo después... quizás cuando aprendió un poco por fin, que la cosa se volvió más profunda y pasional que no sólo un pasatiempo.
Respira tratando de racionalizar. Ni siquiera besaba tan bien como Francia... y era bestia y burdo y usaba mucha lengua y dientes y elputobesohabíasidosupersexy. Y la mano... LA MANO, le había magreado el pecho... y aun sentía que traía el estómago colgando por fuera de la panza, y agradecía no tener que caminar porque las rodillas... ni las sentía, y además le había empotrado contra el asiento con una FUERZA, aun sentía que el corazón se le iba a salir.
Venga, no es que nadie la hubiera besado antes nunca, FRANCIA la besaba con frecuencia y profundidad y... este beso, es que ni siquiera le resultaba comprensible el por qué coño aún tenía la piel de gallina.
—¿Quieres más... —empieza a preguntar buscando un tema cualquiera—. Uhm... ¿chocolate? —sin mirarla todavía.
—Ehm... Y-Yes... yes.
Lo ha dicho por decir, no sabe ni dónde está la bolsa. ¿Y qué les hace pensar que Bélgica se ha pensado si él sabe o no donde está la bolsa? Lo que me refiero es que la busca un poco por ahí y nota la manta en el suelo, recogiéndola. Se la pasa a la belga, mirándola de reojo y cuando la ve, vuelve a sonrojarse mucho.
Más aún porque cuando ella la toma se rozan sus manos en uno de esos momentos clichés... Que hacen a Escocia carraspear más y apartar la cara y la mano como si le quemara.
—Ehm... eh... los... chocolates, no sé si... —se mueve un poquito, le roza la pierna, decide que no va a moverse más.
—Están en... están... la bolsa —la encuentra ¡por fin! Y la pone sobre sus rodillas.
Bélgica estira la mano hacia él... ve donde está puesta la bolsa... regresa la mano a su lugar. Escocia abre la bolsa un poco y se la tiende para que meta la mano, sin mirarla. Segundo intento de la belga, ahí va la mano adentro de la bolsa con suavidad.
—¿E-Están buenos... no?
—Y-Yes, yes... —no es el mejor momento para pensar que querías comerlos mientras ves porno. Vale Escocia, a su rollo.
Toma uno y se lo mete a la boca, cruzándose de brazos, mirándole de reojo. Él toma otro también metiéndoselo a la boca y me va a llenar el puro de chocolate. Bueno, podría ser peor... Por lo menos lo está calmando.
—Ehm... —ok, otra que no sabe qué coño decir, pero siente que tiene que decir ALGO... o hacer algo... extiende un poquito la mano y se la pone en la pierna... y se la quita.
—E-El lugar... es bonito —como que lo has visto… mira la mano en su pierna de reojo.
—Lo es, sí... lo es... —asegura ella también y en realidad quizás podrían estar pasando por los tiraderos de basura de Brujas que estaría diciendo lo mismo, no sabe ni dónde están. Vuelve a ponerle la mano en la pierna—, no conozco Écosse.
—Eh... no estoy intentando impresionarte pero... soy yo —le tiende la mano como si se presentara. Bélgica levanta las cejas porque la ha vuelto a mirar y vacila un instante mirando su mano antes de humedecerse los labios un segundo y sonreír un poquito. Sonrojada, eso sí.
—Ya... bueno, sí, a ti sí... hablo de muchas ciudades. No conozco más que tú casa y el camino —le toma la mano con suavidad.
—Ah, bueno —carraspea desviando la mirada de nuevo porque sólo intentaba hacer un chiste o algo.
Otro momento incómodo en realidad, Bélgica sigue tomando la mano sin saber muy bien qué hacer. Le acaricia un poquitín con el pulgar. Escocia traga saliva notando también la incomodidad y sin saber porque ocurría esto, ni cómo salir de ello.
El carro se detiene y el hombre se gira a mirarles sonriendo un poco e indicándoles que ya ha pasado la hora y han vuelto al sitio de partida.
—Ah, thank you... ¿cuánto es? —no sabemos si antes ha pagado ella o no.
—Ah, no se preocupe. Su señora ha pagado ya —el hombre sonríe bajándose y abriendo la puertecita —. Dejen la manta ahí, yo me encargo.
Porque no, Escocia se sonroja más con el asunto de su señora, levantándose y tirando de su mano. El hombre les avienta el clásico rollo de "espero que les haya parecido un buen viaje y les haya gustado la ciudad". Rollo que Bélgica no escucha en lo absoluto demasiado concentrada de no caerse, y cargar su bolso y la mano de Escocia que ahora se siente más cercana y calientita en su mano. Sonríe de igual manera.
El escocés es como "yes, yes, of course, tigres en llamas, yes" sin escuchar naaaaaada.
Finalmente vuelven a ser libres en la calle después de despedirse del hombre. Ahora sin mantita... y sin Escocia encima, y sin el abrazo y la cercanía, Bélgica tiene un leve escalofrío y, en general, un poquito de frío. No se atreve del todo a acercarse a que le abrace, no porque no quiera, en realidad.
—Vamos a ver las esculturas de hielo... —propone señalándole el centro de la plaza.
—O-Ok... —elambientesiguerarooooysenotaaaa.
Bélgica suspira pensando en lo irónico de la vida... primero el problema era que no se habían besado... y ahora que ya se habían besado el problema parecía ser que todo era muy incómodo.
—¿Todo bien? —pregunta suavemente mientras camina hacia las estatuas... y su subconsciente traicionero le hace a ella la infame pregunta: ¿y si no le gustó...?
Seguro se había precipitado. Aprieta los ojos. Cielos, ¿qué demonios pasaba? Nunca estaba tan torpe y nervioso, seguro ahora ella empezaría "bueno, ha sido muy bonito pero empieza hacerse tarde y mañana trabajo y..." para largarse porque estaba claro que no le había gustado, si no ¿por qué era todo así de incómodo? Asiente suavemente sin escuchar demasiado viendo sus opciones de ir y tener sexo hoy ahora COMPLETAMENTE imposibles.
—Mmm... —ni siquiera la estaba mirando y decía que todo iba bien. Algo iba mal... OTRA vez, justo cuando creía que todo iría mejor después del fantástico beso de un rato atrás… le había gustado mucho a ella a pesar de todo, ¿por qué no le había gustado a él? Estaba ahora distante... ya lo estaba antes del beso, pero ahora estaba más. Le mira de reojo.
Al notar su mirada, se incómoda un poco y la mira también con el estómago hecho un nudo. Bélgica le aprieta un poco la mano y se gira un poquito para quedar frente a frente, algo insegura. Él parpadea y la mira a los ojos.
—Ehm... —vacila ya sin saber qué decirle ahora que está aquí. Sí, Bélgica, sí... eso te pasa con frecuencia. Haces algo impulsivamente y luego no sabes qué hacer.
Escocia la mira aun y se sonroja un poco, seguro, seguro ahora venía cuando le echaba, debía estar pensando cómo hacerlo.
—Se hace tarde... —comenta para facilitar y la chica levanta las cejas sin esperarse eso, sinceramente.
—Oh... —parpadea un poco decepcionada desviando la mirada, cambiando completamente la línea de pensamiento.
—I mean... —vacila al verle la cara.
—No, no... Ok —traga saliva y da un pasito atrás para alejarse.
—No... ¿No?
—No tienes que decir más —levanta una mano sonrojada y sin mirarle, pensando que esto es PEOR de lo que pensaba. Escocia traga saliva... espera, ¿ella era la víctima ahora? —. S-Sólo fue un beso, ¿sabes? Es demasiado duro de tu parte...
—¿Duro?
Bélgica toma aire.
—¿Quieres irte ya?
—Pues... en realidad me da lo mismo, el último tren sale a las doce pero no sería la primera vez que duermo en una estación de trenes para tomar el de la mañana. Yo lo decía por ti.
—¿Por mí? Pero es que... —sacude un poco la cabeza—, ¿yo? ¿Crees que yo quiero que te vayas?
—Ehm... well... —titubea el escocés. Bélgica parpadea un par de veces—. ¿N-No?
—No —susurra sin comprender POR QUÉ es que todo esto es tan COMPLICADO —. No. No quiero, al contrario es que...
—Es que estás rara —se explica.
—Tú estás raro... después de... del beso.
—¡Tú lo estás! Ya sé que no hago las cosas como tú esperas pero... ¡déjame vivir! ¡Quizás al final las cosas como las hago puedan gustarte también!
—Pues... pues... ¡Es que no sé qué es lo que quieres que YO haga! ¡Yo también hago cosas y actúas extraño!
—¿Qué cosas haces tú que yo actúo extraño?
—¡Todas! Abrazarte o intentar acercarme. Sales corriendo todas las veces a excepción del beso.
—What?
—¡Yes, ni digas que no! Dime, ¿en qué es en lo que no te dejo vivir? ¿En no dejarte en paz cuando huyes?
—¡Cada vez que YO intento abrazarte me pones mala cara y luego cuando me mantengo a raya, empiezas a reclamarme! ¡No tengo ni idea de lo que quieres! ¡Eres incomprensible!
—What? ¿Cuándo te he puesto mala cara porque me abraces?! —completamente incrédula.
—¿Cuando he huido yo de nada?
—El beso en tu casa con el tatuaje, la primera... y aquí cada vez que te intento abrazar me empujas. ¡Y ahora me saltas con que YO quiero que tú te vayas cuando seguro tú quieres largarte!
—¡Yo no me largué! ¡Y no te he empujado una sola vez, créeme que cuando te empuje te darás cuenta!
—Ihhh! ¡Cómo vas a decirme que no te largaste si te fuiste y me dejaste ahí a la mitad del beso! —Protesta levantando las cejas y señalándole—. Y sí que me empujas, cada vez que me acerco. Tú también eres incomprensible.
—Vale, estás oficialmente loca. Why in the hell iba yo a dejarte a mitad de un beso? Tú no querías, te dije que lo respetaba y no lo quisiste de nuevo en el coche y ahora que se me han hinchado los cojones es cuando me ha dado lo mismo tu... retraimiento o lo que sea, que sinceramente me parece exagerado conmigo sobre todo cuando dices que te tiras a tíos en rollos de una noche.
—¡Pues me dejaste a la mitad! ¡Te largaste! Yo claro que quería, ¿por qué no habría de querer? —Sí, ya pasamos al punto de hablar impulsivamente y sin pensar bien—. ¡Jamás pensé que la noche acabaría conmigo en pijama de borregos durmiendo sola en una cama! ¡Y no es que a ti se te hayan hinchado los cojones, YO TE BESÉ PRIMERO, después de pedirte que tú lo hicieras unas cuarenta veces y que tú no lo hicieras!
—¿Que tú no lo esperabas? ¡YO mandé a mi hermano de putas él solo PAGÁNDOLAS YO para ir contigo! ¿Y cuándo coño es que me besaste primero?
Aprieta los ojos con eso de las putas que no deja de darle cierta grima.
—¡En el carro! Y tú te separaste o sepa dios qué... no entiendo nada de lo que pasa, ¡no en tiendo por qué todo es tan jodidamente complejo!
—¿En el carro? ¡Si hasta tuve que preguntarte si te habías apartado!
—¡Pues cómo me iba a apartar, burro, si yo era la que te había besado! ¡Y ahora ni me miras como si no te hubiera gustado!
—¿Yo te miro como si no me hubiera gustado? ¡Tú eres la que está rara! No sé ni que decirte para que... —y se acerca y la besa otra vez con todo el subidón de adrenalina de la discusión, ahí tienes los famosos "besospelea" británicos que tanto le gustan a Francia y a Roma si es que alguna vez ha conseguido uno.
Bélgica se pone de puntas y vuelve a responderle el beso, hundiéndole una mano en el pelo de la nuca, con el corazón a mil... ok, a Bélgica también le gustan (y secretamente podría empezar a entender por qué a Francia le gusta tanto Inglaterra) y él la aprieta de la cintura y saca la frustración de la pelea.
Mira que bien funcionan, par de inútiles. Este beso le parece mejor, aunque sabe más a puro, pero la adrenalina y la exaltación de la pelea hacen que esté completamente segura de que se le va a salir el corazón. Se lo come un poco también, vamos a ser sinceros.
Hay que decir que a Escocia también le gusta pero no sabe ni por qué, ni a qué sabe, ni nada y aun así, es muy diferente al otro que ha sido por igual frustración. Es Bélgica de nuevo la que se separa un poquito, abrazada aun de su cuello, mano en la nuca con la respiración agitada y los ojos cerrados, recargada en él.
El escocés la mira y se sonroja notando lo que acaba de hacer, pero no la sueltaaaa.
—God... —susurra ella sin soltarse tampoco, entreabriendo los ojos —, se me va a salir el corazón.
—Ehm... sujétalo —hace el chiste idiota y la presiona de la espalda contra su pecho como si fuera a detenerlo. Seguro Bélgica puede notar el suyo igual de acelerado, sonríe con el chiste con la cabeza medio ida aún.
—Creo que... ahora mismo lo tienes bastante sujetado —susurra en realidad refiriéndose al abrazo, aunque las interpretaciones pueden ser variadas.
El británico parpadea y traga saliva sin saber muy bien cómo interpretarlo. Ella se acerca y le da ella ahora un beso en los labios, mucho más suave, lánguido y pausado que los otros dos que se han dado antes y él cierra los ojos y se lo devuelve está vez dejándose llevar y... con menos ansiedad, creo que es más dulce, lo cual le sorprende.
Cuando se separan de nuevo Bélgica sonríe sinceramente con los ojos cerrados. Y ahora es Escocia quien de forma muy rara suelta un "mmmm" y creo que se asusta a sí mismo.
—Me gustas un montón—sincerota.
—Yo... mi me... yo... —perfecto dominio de los pronombres, pena de gramática. La belga le acaricia un poquito el pelo de la nuca—. I mean... —aprieta los ojos concentrándose—. Tú también.
Ella se ríe un poquito a lo que Escocia sonríe y se sonroja más.
—¿Sueles besar a todas las chicas con las que discutes? —pregunta en broma, sonriendo aún. Escocia niega con la cabeza—. Me alegra —susurra dándole otro beso suave y rápido en los labios. Y cuando el chico había recuperado un poco su cabeza, cierra los ojos otra vez, idiotizado aunque sea rápido—. Estábamos yendo a las esculturas de hielo —recuerda cayendo ella misma un poco en la cuenta.
—¿Esculturas? —parpadea.
—Sí, de hielo —inclina la cabeza sin quererse separar en realidad, volviendo a acariciarle un poco el cuello.
Mira alrededor y levanta las cejas al notar dónde está. Bélgica nota que está bastante perdido, sonriendo con bastante más seguridad de la que sentía tan sólo un ratito antes.
—¡Las esculturas de hielo! —las nota soltándola de una mano pero no de la otra, volviéndose a ellas.
—Hemos hablado tanto de ellas que temo que cuando vayamos a verlas sean un poco decepcionantes —le suelta un poco del cuello, poniéndole una mano en el pecho y mirándolas también.
—No, vamos, quiero tomar una foto a la de Harry Potter para England —imagina, sí está de buen humor.
—Vale... te la tomaré yo, quizás la cuelgue en su salón ahora que lo remodele... —se ríe un poco mientras tira para que caminen hacia las esculturas y él también se ríe.
—Nah, no es su estilo hacer algo tan vistoso —saca el móvil pensando que podría hacerle una foto, porque esas que tiene de internet tan oficiales o de trabajo no son… tan buenas. Aunque las haya usado junto al pijama y al perfume, ejem. No se lo digáis, sabemos que es siniestro, por eso no lo sabrá nadie... y luego piensa en su ojo morado y que no le dejará y se lamenta de nuevo por haberle hecho eso.
—¿Ah no? Pues yo recuerdo que con France hacía cosas bien vistosas como girarle la cara de un golpe... —comenta con sinceridad pensando ella también y por su parte, que quizás pudieran hacerse una foto juntos... y luego recuerda el asunto del ojo y piensa que se vería FATAL una foto de la primera cita así como está. Arruga la nariz protestando el haberse llevado un buen golpe, sintiendo que todo eso del hospital ha hecho del día uno súper movido—. Ah, mira... ahí está la escultura.
En efecto, la primera, a la entrada de una especie de mercadillo sobre ruedas, les saluda Harry Potter.
—¡Oh! ¡Se ve bastante bien, fíjate, tiene la misma expresión vívida y lograda de Daniel Radcliff!
—Y la mirada transparente y glauca... —Bélgica se ríe un poquito.
—Yeah! —se ríe.
—Venga, entremos a ver qué otras cosas hay por aquí... quizás también se te pongan los pelos de punta aquí adentro siendo un lugar así como romántico y completamente cliché.
—Wait, wait — enfoca la escultura para sacar la foto.
—No... No, ve para allá que te tomo yo una con ella, anda —se recarga un poquito en él para ver la foto que toma.
—Oh... Bueno, pero no salgas corriendo con mi teléfono mientras estoy ahí parado como un imbécil —se lo tiende.
—Cada quien se para cómo puede —le sonríe tomándolo.
Sonríe separándose y soltándola un poco a regañadientes... se para junto a la escultura y le muestra un dedo en un gesto bien conocido a la cámara. Bélgica le mira y sonríe sinceramente bajando un poco la cámara antes de tomarle la foto.
—No es a ti, es por England —explica.
—Ya lo séeee... sólo estaba... —se encoge de hombros y levanta la cámara de nuevo—, me haces gracia.
—¿Por? —se sonroja un poquito a pesar de todo.
—Eres como... políticamente incorrecto en TODOS los aspectos —le toma la foto mordiéndose el labio y mirando el teléfono. Sí, pensando "quieeero esa fooooto". Escocia se encoge de hombros, sonriendo—. Mira... England estará encantado —gira el teléfono hacia él y le abraza de la cintura para mostrárselo.
—Voy a mandársela —asegura tomando el teléfono para hacerlo—. Seguro estará encantado, soy su hermano favorito.
Vacila un instante pensando que no estaría mal que se la mandara a ella también. Se abstiene de pedírsela, de todos modos.
—Uy sí, puedo imaginarme que le encantará recibirla —se ríe.
Cuando está por guardar el teléfono, sonriendo, vacila un instante pensando que aun quiere una foto de ella.
—Adentro hay de otras cosas —le mira de reojo notando un poquito la vacilación—. What?
—N-Nothing, vamos. Creo que haré fotos de las otras también.
(Inglaterra frunce el ceño con la foto y se la muestra a Francia en plan "¿Por qué coño me manda esto?")
(Francia le mira un poco O.o preguntándole si de verdad ESCOCIA le ha enviado eso... suspicaz.)
—Oh, vale... te han gustadoooo —le molesta un poco notando, ahora que están abrazados, que es delgado y enjuto. Recuerda cómo un rato atrás le llevó abrazada al hospital...
—What? —sonrojo con la acusación hasta que se da cuenta de que ella se refiere a las esculturas. Bélgica se ríe.
—¿Qué estás pensando, Écosse?
—Pues en... las esculturas de hielo —se sonroja más, balbuceando un poco y pensando en la foto, en cómo podía sacarla sin que se diera cuenta.
—Menos mal... —risas. El pelirrojo frunce un poco el ceño sin dejar de sonreír—. Yo no estoy pensando precisamente en esculturas de hielo... —confiesa en un susurro.
—¿Eh? —parpadea.
—Nada... nada —la chica sonríe de genuino buen humor—. Venga, toma fotos a las esculturas que tanto te gustan... ahí hay un ángel —Escocia mira el ángel, levantando el teléfono y mirándola a ella de reojo, no, no hay forma de forma de meterla en el encuadre, ni te esfuerces—. No pensé que fueras del estilo "tomaré fotos". Es bueno saber que lo eres...
—Well... —toma la foto del ángel que de todos modos le da igual, es probable que hasta esté desenfocada y movida.
—Mira... ahí hay un dragón, esos sí que te gustan más que los ángeles... —comenta como quien no quiere la cosa, señalándolo. Y quiero decir que no es un dragón sino un dinosaurio.
—¡No es un dragón! Míralo —se ríe.
—¡Claro que es un dragón! —levanta las cejas mirándolo.
—Of course not, ¿necesitas que me desnude para compararlo? —premio al comentario del año. Bélgica se queda con la boca abierta unos segundos, sonrojándose y sonriendo un poquitín.
—No me tientes... —le reta la chica.
—Igual... ¿por qué no te pones en la foto? —cambio de tema.
—¿Yo? Eras tú al que íbamos a comparar... ¿te parece que parezco un dragón? — Parpadea.
—Un dinosaurio.
No, ESTE es el comentario del año. Bélgica levanta las cejas y se ríe.
—Oh my god.
—¡Es un dinosaurio!
—¡Has dicho que parezco dinosaurio!
—No, tú no, el "dragón"... es un dinosaurio, ahora acabo de verlo.
—¡Me has llamado vieja! —falso drama, acercándose al dinosaurio.
—What?
—¡Claro que sí!
—¡Pero si yo soy mayor que tú!
—Pues sí, pero... tú me has dicho dinosaurio —le sonríe.
—Well, quizás si pones un poco cara de dinosaurio —decide al notar que sonríe.
—¡¿Cómo que pongo cara de dinosaurio?! —vuelve a protestar.
—Cuando te enfadas, así —frunce el ceño sonriendo.
—¡No es de dinosaurio! —protesta y el escocés se ríe—. ¡Es cara de Belgique enfadada porque le están diciendo cara de dinosaurio!
—The Begiumicus angryest.
Bélgica (y yo) suelta la carcajada. Escocia se ríe con ella.
—Tú eres el Albacius tontus —le pica. El escocés se ríe más—. Y esto de verdad parece un dragón y no un dinosaurio... de no ser por las alitas.
—Nah... Venga, ponte igual —insiste como quien no quiere la cosa...
—¿Qué me ponga? Ohh! —Cae en la cuenta levantando la mano hacia él—, hombre ¡¿pero has visto como tengo el ojo?!
—Ah... pero... casi ni se ve... —sí, claro, no te lo crees ni tú.
—Se ve casi tanto como un elefante en un mercado —se tapa un poco la cara —, ¡no me tomes, Alba!
—¿Y... de perfil? —propone.
—¿Los dos dinosaurios frente a frente? —se ríe un poquito.
—Algo así —sonríe pensando "las cosas que me gustan frente a frente" y "me importa UNA MIERDA el dinosaurio" sin atreverse a decírselo. Ella vacila un poquito.
—¿Has visto la cara que traigo? Toda lavada... con trabajos pude hacer algo en el baño. Y parece que tengo tres ojos... de hecho parece que me mordió el dinosaurio, eso sería más preciso.
—Mmmm... OK, hagamos algo, vienes y... nos tomamos una los dos juntos, así puedes decirles a todos "este es el imbécil que me dejó así, por eso salgo mal".
Ella vacila un segundito y... es que la verdad sólo que quiere una foto de los dos juntos, a pesar del ojo.
—Una los dos... vale —sonríe.
—Porque además mañana voy a ver a Cymru y no se va a creer cuando le cuente... un poco por encima —rectifica nervioso al notar lo que ha dicho.
—Oh —se sonroja un poquito—, ¿qué vas a contarle exactamente?
—Nothing, nothing... I mean... pfff, ¿Para qué? No le importa.
—Oh... ¿no le importa? —pregunta levantando las cejas y pensando que ella va a contarle TODO a España y Romano.
—Pues... puedo hacer lo que quiera, puedo contárselo o no e igual su opinión no influye.
—¿Porque eres un hombre libre? Ya me lo imagino... —se humedece los labios—, y... ¿van a ir algo así como de... bueno, esas cosas que me has contado que haces con él?
—Eh? —la mira. Bélgica sonríe un poquito culpable mirando al suelo un segundo, sonrojadita.
—Sólo... pff... olvídalo —se ríe nerviosa.
—No, es que no entiendo a qué te refieres...
—No, no... De verdad, olvídalo. Sólo preguntaba qué solían hacer habitualmente. O sea si ibas a ir a beber o algo además de contarle que salimos... yo probablemente también le cuente a Romano.
—Voy a ir a... joderle un partido de criquet, seguramente —se encoge de hombros.
—Oh... cricket... eso suena ridículamente... pff... inglés —se ríe sin poder evitarlo, decidiendo cambiar el tema para ese mejor.
—British —corrige—. Pero así de insoportable es —se encoge de hombros otra vez.
—Ah, British, sorry... pffff, ¿no van a esas cosas vestidos de blanco y toda la ridiculez? —pregunta imaginándose el capítulo de Downton Abbey... porque sí que la ve aunque odie a Inglaterra, se detiene junto a él esperando que levante el brazo para abrazarla o algo así de manera que puedan tomarse la foto—, no te imagino.
—Oh, yes. Estricto blanco. Tengo unos pantalones de cuero blanco y algunas camisetas medio rotas de conciertos de Heavy metal de color blanco expresamente para esas ocasiones... o para ir a ver la final de Wimbledon...
La belga se ríe otra vez haciendo los ojos en blanco.
—Eso ya parece más apropiado... y extraño.
Se acerca un poco a ella, levantando el teléfono habiendo puesto la cámara delantera sin saber muy bien cómo hacer.
—Agáchate un poco —sí, Bélgica se ha tomado vaaaarias con España y Romano y también con Francia a quien no le dices nunca "foto" dos veces sin que se ponga—. Y levanta la cámara... ponte de este lado a ver si me tapas un poco el ojo.
Y él que no lo ha hecho nunca, hace lo que le dice... Y ahí les tienes, mejilla con mejilla. Bélgica nota que el ojo no se le ve mal, se le ve HORRIBLE.
—Ohmygodmyeye! —grita y Escocia se separa un poco y la mira de reojo, agobiado con esa reacción—. No, come on... toma la foto antes de que me niegue rotundamente —le pone la mano en la mejilla y lo atrae de nuevo hacia sí.
—Ehm... Kiss me —pide sonrojándose un poco.
—W-What? —levanta las cejas un poquito y le mira, aun con la mano en su mejilla.
—E-En la mejilla... a Kiss... así, saldrás de perfil y no se te verá el ojo —explica balbuceante y nervioso.
—Oh... —se muerde el labio, porque esto es SÚPER ROMÁNTICO. Le mira con ojitos un poco de corazón y sin pensárselo dos veces le besa bastante cerca de los labios, sonriendo.
Traga saliva sonrojándose más y no sé si la foto no va a salir movida de lo nervioso. Bélgica se separa del beso preguntándose a sí misma por un instante si no se está viendo demasiado... fácil. Al siguiente instante piensa que le da igual, ¡si sólo le ha dado un beso en la mejilla!
—¿Cómo salió? —Cuando se asoma a la pantalla a ver cómo quedó la foto, lo que ve, en vez de la foto, es la llamada entrante... de hecho quiero decir que es probable que Francia le haya guardado su teléfono en el teléfono junto con una foto de la tour Eiffel o una cosa... así.
Pero no hablamos del monumento en sí, si no de… La tour *cejas cejas*. Pues entonces en vez de verse a sí misma con Escocia ve una foto de la tour Eiffel de Francia, por qué no. Adorable.
—Ohh...!... ! —levanta las cejas.
—What the... France! Wait, me está llamando —pide que le devuelva el teléfono.
—... —mira el teléfono otra vez y se sonroja un poco... y vuelve a entrarle una oleada de celos, ahora no sabe ni por quien de los dos, frunce un poquito el ceño... y se lo devuelve.
Siempre se puede contar con Francia el oportuno para el mejor momento. ¡Gracias Josita!
