—Dame un segundo, debe ser por lo de Navidad —pide llevándoselo al oído y contestando—. What the hell? —esas contestaciones telefónicas...
—Cheeer! Allò.
—¿Qué pasa? ¿Ya te has aburrido de tu vida monógama?
—Me pregunto más bien si ya te hemos reclutado para ese tipo de vida... ¿cómo lo pasas, eh?
—… o te manda otra vez my lovely lil bro porque para variar no tiene huevos para venir a... what?
(España se ha chivadooooo)
—Es una pregunta... —cambia el tono de voz—. Inocente.
—Tú no has hecho ni una sola cosa inocente en tu vida —suena más tranquilo de lo que está... pero aun así suena nervioso.
—Oh, cher... concédeme el beneficio de la duda. Más bien creo que tú no eres capaz de distinguir algo inocente, por más que se te ponga en frente —se ríe —, ¿dónde estás?
—Why? ¿Planeas pasarte de camino?
—Nah, no te habría hablado de ser así... ya me conoces. Sólo... bueno, quería saber cómo estabas y... con quien.
—No te vas a poner celoso ahora... —¿Por qué cojones no dejas de... coquetearle o…? ¡Lo que sea que hagas!
—Depende, mon ami... ¿hay algo de lo qué ponérmelo? —pregunta sonriendo.
—No lo sé, pregúntale a la larva.
—¿Pretendes que me ponga celoso de Harry Potter? —se ríe un poco.
—Ah, eso... ha resultado ser un tipo muy frío, al final... Aunque la tenía mucho más dura que tú, se ha derretido.
Francia se ríe más.
—Veo que estás adquiriendo el gusto por la sodomía... cosa que me sorprende dadas tus adquisiciones recientes.
—No, no, ya te he dicho siempre que no me acaba de gustar.
—Como hablabas de quien la tenía más dura... pensé que lo habías comprobado —aclara —. Pero bueno, insisto que eso ahora mismo no es importante... te has librado por ahora.
—Lo he comprobado, pero no de esa forma. ¿Crees que no puedo tirarme yo a una estatua de hielo que representa a un adorable héroe admirado por mi hermano?
—Creo que estás más ocupado intentando tirarte a alguien más.
Se sonroja un poco y mira a Bélgica de reojo.
—Siempre estoy intentando tirarme a alguien más.
—Oh, claro... nada que sea especial esta vez, ¿verdad? También me imagino que siempre vas de paseo romántico a ver figuritas de hielo.
—What the hell? —sí, se le nota el sonrojo sólo con el tono de voz, es igual que Inglaterra para algunas cosas.
—Te has sonrojaaado... ¡JA!
—W-What? What the hell are you talking about? —pregunta nervioso mirando alrededor, sí, te está espiando desde detrás de un arbusto si te parece.
—Oh, mira como balbuceas y todo... eres monísimo —se ríe un poco—. ¿Cómo les va? ¿Bien? ¿Ya se besaron?
—What the hell? —Sigue preguntando eso por si no te ha oído las otras dieciocho veces—. ¿Deduces eso de una foto de una escultura de hielo?
—¿Realmente importa cómo es que deduzco las cosas? Ayuda bastante el chocolate embarrado en la pared del salón de casa de Angleterre... pero dejando eso de lado, te pregunto sinceramente y por las buenas. ¿Cómo les va?
—¿Importa tanto como nos va? —ojos en blanco porque además, no se lo digáis a nadie pero le da una vergüenza tremenda no habérsela tirado todavía cuando Gales el caballero se tiró a Seychelles en el bloody Buckingham. Al menos le ha llamado después de que se han besado.
—No me vengas ahora mismo con relevancias... sólo es un poco de cotilleo —sonríe—. Besa bien, lo sé, y sé que tú también lo haces. También te escucho que estás nerviosito, así que... ¿quieres hacerlo bien, eh?
—Bah, me da lo mismo como siempre, total... —mentiraaaaaa.
—Oui?
—¿Tengo que contarte de nuevo la ideología de los hombres libres?
—Non... la tengo bien clara en realidad, he vivido con ella bastante tiempo, como bien sabes... pero...
—¿Entonces?
—¡Entonces sigo queriendo que me cuentes, hombre! ¿Cómo está ella? ¿Se ha arreglado? Suele arreglarse mucho para salir y sé que le gustas... —melohacontadoespaña.
—Está aburrida porque estoy hablando contigo en vez de viendo esculturas de hielo con ella —igual se le acelera el corazón con lo de que le gusta.
Bélgica de hecho está celosita... de ambos, haciéndose como que ve muy de cerca y súper interesada las esculturas de hielo.
—Bien, nunca está de más el hacerla esperar un poquito... aumenta las ganas y la libido. Además va a ponerse celosita de cualquier manera si es que le has dicho que soy yo.
—Ha visto que eras tú cuando ha saltado la foto de tu Bloody cock en la pantalla de mi teléfono.
—Oh la la! —Risas —, cher... más celosa aún, ya no sé si de ti o de mí. Me encanta esa foto.
—Igual, escandaliza a algunas personas y a mí no me impresiona, así que ahí se va a quedar... —sonríe.
—Te traerá buenos recuerdos, más bien... —risita grave y suave, mientras Bélgica, un poco harta, empieza la operación marcarterritorio, acercándose a Escocia y... sí... niña, ¿no aprendiste la primera vez? Poniéndole las dos manos en la cintura por la espalda.
Y como Francia absorbe, de nuevo Escocia no la ve ni se la espera y ahí va de nuevo el codazo matador. Bien... hay primeras citas malas... Pero creo que esta vez la ve y se detiene antes golpearla.
—What the... —protesta apretando los ojos y encomendándose a todos los santos.
—You! ¿Te he dado? —agobiadísimo, quitándose el teléfono del oído y puede que hasta colgando así nada más—. Are you ok?
—My god! What the hell is wrong with you? —protesta ella más por el susto que por otra cosa —, no me has dado… ¡Pero ibas a darme OTRA VEZ!
—¡Te me has acercado por la espalda! ¡OTRA VEZ!
—¡Pues creí que ya habíamos establecido que era yo y no un ladrón... y que no me ibas a golpear!
—¡Es un reflejo! ¡No es consciente!
—¿Y eso qué quiere decir? ¿Qué cada vez que te toque sin que te enteres voy a acabar así? —se señala el ojo.
—No te he dado esta vez... sólo... no te me acerques por la espalda en la calle. Ya te he dicho que lo siento...
—Vale, vale... sólo me has asustado —razona poniéndose el pelo detrás de las orejas—. Dioses, estar contigo —ah sí, la implicación de esto— es como toda una aventura.
—Pues... tú me asustaste a mí —mira el teléfono y nota que ha colgado sin contestar siquiera. Bélgica mira el teléfono de reojo también y sonríe un poco... porque como sea, ha colgado. Se sonroja un poquito—. Oh... en fin —se encoge de hombros en plan "me la suda".
—¿Qué dice... France? —lo siento, Escocia, pero sí tiene cierto tonito de reproche.
—Preguntaba por ti —la mira de reojo.
—¿Por... mí? —Levanta las cejas.
—Yes. Qué cómo estás y qué cómo nos va.
—¿S-Sabe que estoy aquí contigo? —se sonroja un poco más.
—Por lo visto lo ha deducido de la foto de la escultura y del chocolate en la pared de England.
—Ohh... —frunce el ceño un poco y busca su teléfono como quien no quiere la cosa... se humedece los labios—. ¿Y qué le has dicho?
—Que no le importa.
—Oh... —entonces... no le había querido decir nada, en conclusión—, ya...
—Da lo mismo porque le he colgado.
—Eso veo... ¿quieres hablarle otra vez? A mí no me importa, de verdad... —se encoge de hombros... ya se ve que no te importa. El pelirrojo vacila un instante.
—Nah, creo que no quería nada importante.
—¿Te habla con frecuencia? —pregunta como quien no quiere la cosa.
—¿A qué llamarías tú "con frecuencia"?
—Pues... no lo sé... —vacila pensando cada cuando le ve a él... o le veía en realidad, hace tiempo que sólo le ve cuando le encuentra con España y Romano—, ¿una vez al mes?
—Entonces no.
—Bueno últimamente menos... en realidad, supongo que desde que está con England...
—Lleva con England desde que era así —pone los ojos en blanco y muestra la altura.
—Pero es que no siempre han estado... juntos. Yo recuerdo épocas muy muy muuuuuuuy largas en las que se detestaban o England era un imbécil y le trataba mal y había que animarle.
—Siempre ha sido un imbécil y le ha tratado muy mal —ojos en blanco.
Bélgica se muerde el labio sin saber cómo interpretar esos ojos en blanco, porque aunque no parezca esta conversación le parece bastante difícil. No es que no hablara con gente que se acostaba o hubiera acostado con Francia nunca... sería ermitaña, pero... tampoco hablaba de Francia con gente que pudiera considerarse "pareja de Francia"... no que creyera que ella tenía el papel exclusivo, sólo era extraño.
—Sólo digo que... últimamente están MÁS juntos... ¿no?
—Well... I don't know, supongo o no habría venido con esas historias de la exclusividad. De hecho no estoy seguro de cómo es que estaban de juntos antes.
—Creo que antes no estaban juntos... sólo tenían encuentros.
—Como todos —Se encoge de hombros.
—Puedo preguntarte algo un poco... bueno.
—Prueba.
—¿Le... quieres?
Se detiene y traga saliva, sonrojándose. Ella se sonroja de vuelta negando con la cabeza.
—Ehm... —el chico vacila sin saber que decir.
—No, no digas nada —pide, sorprendentemente empatizando. Escocia parpadea—. Entiendo.
—What? No... I mean...
—No, de verdad... no pasa nada. Creo que todo el mundo en mayor o menor medida... —vacila mordiéndose el labio.
—What about you?
—Voy a pasar de responderte de igual manera... —Otro sonrojito. El británico se humedece los labios—. Es France...
—Yes... well...
—¿Qué tan raro es esto? Tú y yo en nuestra primera cita hablando de France... a quien los dos —carraspea un poco—, tenemos en común.
—Pues… no mucho más que el resto de cosas que ha pasado, creo. Perdón.
Ella le sonríe un poquito.
—La verdad, prefiero olvidarme de France por ahora. De France y de England y de todo. Darle a... esto, lo que sea que es... una oportunidad —sonríe y Escocia le sonríe también—. Hay una escultura de un venadito tierno y dulce por acá... pensé que te gustaría —le pica un poco.
—Ah, seguro, son adorables —sonrisa de lado.
—Párate ahí junto a él y te tomaré ahora yo una foto para chantajearte con ella más adelante —amenaza sonriendo.
—No, no, no me tomo fotos con borregos, ya me hacen bastantes bromas sin ello.
—Venado. ¿O también te hacen bromas con los venados?
—No estoy seguro... más vale prevenir.
—Vengaaa... sólo es una foto. Tú me has tomado con el dinosaurio.
—No, al final no...
—Perdiste tu oportunidad —Se encoge de hombros y levanta su teléfono.
—No me protestes si salgo dándole por culo a Bambi.
La belga se sonroja un poco y se humedece los labios.
—No protesto —susurra. El escocés levanta las cejas mirándola—. ¡No protesto!
—Vale, vale —se ríe.
Bélgica levanta la cámara y le sonríe y ahí va Escocia y se acerca al cervatillo y finge ponerse detrás... vale, como quieres que luego no haya, chistes. I love Scotsmen, though they hump sheep. Bélgica se ríe y le toma como tres fotos.
—Bien, ahora habrá chistes sobre cervatillos.
—Oh, bollocks.
—Esto podría ir directo al Facebook.
—No me vas a sacar del infierno con ella —se encoge de hombros.
—Nah, puede que ayude a meterte a él... —se manda la foto por correo a sí misma por si las dudas.
—Por eso —asiente.
—Temo decirte que ha salido mejor el venadito que tú, parecía estarlo disfrutando.
—Seguro, puedo ser muy delicado cuando quiero.
La belga se sonroja un poco sin poder evitar pensar... y a Escocia se le contagia el sonrojo al notarlo.
—Ehm...
—Quierodecirque... I... Well...
—Es un chiste —síperosiguesonrojada.
—Yes... yes... —aparta la cara—. But it's true —susurra hacia el otro lado.
—Eh? —se le acerca un poquito porque ha oído que habla pero no ha oído el susurro.
—Nothing.
—Mmm... —Tuerce un poco la boca tomándole un poquito del brazo... pero es demasiado pronto para tanta cercanía, para insistir y para hablar de Francia y... hay demasiadas complicaciones en esta cita—. ¿Crees que deberíamos empezar a caminar a la estación? ¿O quieres beber algo más... o... algo?
—Eh... no, no. Vamos para la estación. Además, aún tengo chocolates y caramelos, parece que vuelva de Halloween.
—Más aún si vuelves de Brujas —se ríe un poquito.
—¡Exacto! —se ríe.
Se pasa una mano por el pelo y le busca tomarle la mano... y se plantea por una vez qué va a pasar cuando lleguen a casa. Hace raaaato que Escocia se lo plantea y ha decidido que va a dejar que ella elija. Mira que cómodo.
—Entonces dices que vas a ir a ver mañana a... con tu brother, right?
—Yes, aunque no he quedado a ninguna hora en concreto.
—Oh... entiendo —asiente.
—I mean... pfff, seguramente creerá que si me da una hora voy a llegar, igual llego cuando me dé la gana, así que no lo hace —es mentira, tiene la puntualidad británica.
—Oh... por molestarle —asiente preguntándose si la llamada de Francia cambió algo otra vez... aunque no parece estar del todo extraño. Vacila un segundo y decide volver a pegarse un poquito a él a ver si la abraza.
Lo siento, pero esta vez no lo hace a su bola, de hecho, se está encendiendo un puro otra vez. Bélgica hace un leve mohín sin poder evitarlo, llevándose un segundo la mano al ojo porque le ha vuelto a empezar a punzar un poquito.
—¿Dónde pasas año nuevo? —pregunta y luego se arrepiente un poco de hacerlo... de verdad sólo estaba buscando tema de conversación.
—Ah, eso... Eire me invitó a alcohol. I'm sorry, hay pocas opciones de luchar contra eso —salvo si me ofreces sexo, te juro que reniego de mi hermano si hace falta si me ofreces sexo, añade para sí mismo.
—Uhh... borrachera entre hermanos. Venaditos... borregos... tiemblen —le sonríe.
—Yes, exactamente así como lo pintas —se sonroja un poco. Por unos besos también lo mando a la mierda, pero le seguiré llamando hermano a la semana que viene, sigue pensando.
—Cielos... tienes razón, es difícil ofrecerte algo peor que eso —asiente sonriendo un poco y sonrojándose sin estar segura de que esté quedando claro el que intenta invitarle a algún sitio —, aunque tu gusto por las reuniones familiares me tienta.
—¿Dónde vas a pasarlo tú?
—Berlín... con Romano y los Germanos —Sí, Veneciano... eres un "germano" más.
—Oh, ¿son de hacer mucha fiesta?
—No... Austria suele irse a dormir temprano siendo terriblemente insufrible por el concierto... los demás cenan nada más y después de la cena a veces salimos a bailar Romano, Veneciano y yo.
—Vaya... —y de repente recuerda a su madre comentando que Roma sólo iba a pasar las navidades con ella, el año nuevo iba con el atontao.
—Mmm... —vacila un poco porque en el fondo sí quiere pedírselo.
—Sería divertido... quizás... a la cena no, pero después... quedar con Eire y con vosotros y... well... en vez de cada uno por su lado —ni se reconoce, él que es de estar sólo todo el tiempo y se suben al tren, porque si no luego pasean por el limbo por horas.
—Oh... Vernos para lo de después —asiente sentándose distraídamente—. Aunque... si hacemos eso... debería advertirte de algo —se sienta a su lado buscando los caramelos.
—Uy... Veamos.
—Es posible que ebrio sea aun más irreverente y menos políticamente correcto aun.
Sonríe de lado y se pone el pelo detrás de la oreja, le mira a los ojos.
—¿Cómo qué podrías decirme?
—No lo sé, pero además la influencia de mi hermano no ayuda PARA NADA.
—Mmm... Me preocupan más otras cosas.
—¿Cómo cuáles?
—¿Sería otra cita?
—Pues... ehm... con... carabinas...
—Sí, sí... Lo que digo es que —suspira.
—Yes —sentencia de repente al recordar a Irlanda diciendo que él se la hubiera tirado.
—Yes? —le mira más intensamente.
—Yes... a date. No? —vacila un poquito sonrojándose. Bélgica le sonríe.
—Ahora sonará burdo si te digo lo que me preocupaba.
—¿Ajá?
—Es decir... Si llegas con una puta o... Consigues una porque estás borracho...
—No voy a... yes, algo así.
—¿Sí?
—Yes —repite porque iba a decir que no va a ir con una puta si está ella y le ha dado mucho miedo.
—¿Sí qué?
—Si llego con una puta es que estoy borracho.
—Oh... ¿Entonces es posible que llegues con... una?
—Nah, suele costarme bastante emborracharme.
Se ríe negando con la cabeza.
—Eso me deja más tranquila... —sarcasmo.
—Sabía que te gustaría —se ríe. Ella se humedece un poquito los labios.
—Entonces ya quedamos...
—Yes... aunque no te extrañes mucho si... I mean... a… my brother le gustas.
—What!? —Casi se ahoga con el caramelo que casi acaba de meterse a la boca.
—Me lo dijo en Navidad —se encoge de hombros.
—Oh... —se sonroja, claro—. Y... Bueno... Eso...
—Me riñó por hacer que te largaras, dijo que podría haberte entrado él.
Carraspeito de Bélgica.
—Pero él... Sabe que en realidad... Que nosotros...
—No.
—Oh... Pero va a saberlo si vamos en año nuevo...
—Yes.
—Quizás entonces le haga más caso a él... Tiene bonitos ojos azules —sonríe... asumiendo que los tiene verdes.
—¿Sabes siquiera de qué hermano hablo? —sonríe.
—Claro, del que es más grande que England.
—All of us. England es el pequeño.
—¿Ves? No hablo de England.
—Bien, dos de cuatro. Te quedan dos —sonríe.
—Tú tampoco... Es a Ireland al que voy a ignorar... Así que es uno de los otros dos... Y si te vas a ir de putas con él...
—Yes, eso digo, England y yo descartados, te quedan dos.
—El... que se va de putas.
—No tienes ni idea —se ríe.
—No tengo idea —se ríe con el negando con la cabeza.
—Ya lo descubrirás.
—Ya lo descubriré —se muerde el labio—. Quizás... Espero no... No sé cómo...
—Pues si viene le verás —la mira de reojo.
—Ah... Que sólo viene uno, ¿verdad? —le pone un poquito la mano en la pierna.
—Yes, el otro va con England —la mira de reojo.
—Y... ¿Qué pasa si viene a intentar algo?
—Que le cortaré las pelotas —más claro, agua.
La chica le aprieta un poco la pierna y siente bonito en el estómago por alguna razón. Sonríe un poco. ¿No que no eras celoso? Eso mismo piensa Bélgica, TAL CUAL. Puede preguntarle.
—Y... ¿Los celos? —se le acerca... Bastante en realidad, girando un poco la cabeza hacia él. Escocia levanta un poco el brazo para apoyarlo en el respaldo del asiento como en el carro y se sonroja notando eso.
—I mean... si tratara de hacerte algo que... tú no quisieras. Si tú quisieras —traga saliva—. Entonces nada.
—Si quisiera entonces... ¿nada? ¿De verdad? —pregunta acercándose más a él, hasta que le roza el cuello con los labios.
—Pues... que puedo hacer yo si... tú... —le cuesta un poco ordenar las palabras, apartando la cara y acelerándosele el corazón con su respiración en el cuello.
—Puedes hacer cosas —asegura.
—W-What?
—Pues... Cosas —le da un beso en el cuello con suavidad.
—¿Cuáles? —no sabe si se refiere a cosas de defenderla o cosas ahora. Otro beso, entreabriendo un poco los labios, sonrojadita.
—Convencerme...
El pelirrojo tiembla...
—C-Convencerte... —ahí está repitiendo lo que oye.
—Yes. Convencerme —otra lamidita. Esto le gusta a Francia, ¿por qué no habría de gustarle a Escocia?
—Convencerte —repite en otro tono, pero podría estar diciendo "pepinillos" y sería lo mismo.
Huele bien aquí y sabe bien también. Se le acerca un poquitín más y le roza con los dientes.
El británico toma aire con profundidad y decide empezar a resolver la tabla de multiplicar del cincuenta y tres para distraerse un poco y que no se le note tanto la falta de contacto humano. Cincuenta y tres por uno cincuenta y tres, cincuenta y tres por dos ciento seis, cincuenta y tres por tres...
Después de un poco más de comida de cuello se separa suavemente mirándole a la cara, aún sin quitarle la mano de la pierna. Sonríe.
—T-Trescientos c-con... —susurra.
—¿Trescientos? —pregunta al mismo tiempo que una musiquilla lejana empieza a sonar y algo a vibrar al lado de Bélgica.
—What? —sacude la cabeza.
—Decías trescientos y algo... —no le hace caso al teléfono acercándose a él por besito.
—No... Yo... no... —se sonroja muuuuucho.
Bélgica se acerca y le besa con los labios entreabiertos y el chico se la vuelve a comer un poco con bastantes BASTANTES ganas. Obtiene una respuesta bastante BASTANTE favorable, mientras el teléfono de Bélgica suena dos veces más de principio a fin de la musiquilla. Una mano se posa sobre uno de sus pechos ooootra vez.
Y Bélgica cae un poco en la cuenta entre la musiquilla y los altavoces del tren, de que están en público, poniendo su mano sobre la del escocés y tirando muy delicadamente para que la baje un poco, quien se muestra bastante reacio a ello, protestando porque son muy blanditos y suavecitos y qué sé yo qué más. Bélgica se separa un poquito del beso mirándole con los ojos entrecerrados. Y es que... se va él a buscarla.
Y es que en serio no sé qué les hace pensar que Bélgica se rehúsa en lo absoluto, si está tan inmersa como él. Cierra los ojos y vuelve a hacer un "mmmm" cosa que no ayuda a que Escocia no esté cada vez más... reaccionadito.
La mano en el pecho, y el beso y la expectativa hacen que momentáneamente Bélgica piense que quizás pudieran coger en el vagón del tren... No había nadie cuando entraron... Y tiene TANTAS ganas, echa un poquito la cabeza atrás para que le bese el cuello. Al notarlo, Escocia se va a por ello y le va a hacer un chupetón... de lo bestia.
Ah... Bélgica tiene a bien susurrar algo que parece ser "Albaaa". El británico parpadea un poco apretando menos, pensando que le hace daño pero es que...
Y la belga se asusta un poco a sí misma al darse cuenta que realmente está valorando el pedir literalmente un fuck me. Abre los ojos y le pone las manos en los hombros. Escocia se separa parpadeando descolocadísimo.
—Espera... Ahora llegaremos a la casa —susurra con la voz medio ahogada.
Mira alrededor, parpadeando porque no tiene ni idea. Bel le acaricia un poco el pelo y recarga la cabeza en el asiento.
—E-Estamos... Tren. Ya debemos estar por llegar...
—Oh...
El teléfono de Bélgica vuelve a sonar a lo lejos dentro de su bolso. Vuelve a no moverse siquiera mirando al escocés con ojos brillantes y... Sí, lujuriosos. Se humedece los labios y la mira más o menos igual, sonrojadito. Ella sonríe un poco mirándole los labios y sí, es que quiere comerte otra vez. Se muerde el labio y le acaricia un poco la cara.
—Eh... estás sonando...
—Estoy... What? Oh... Que... Que hablen luego —hace un gesto con la mano.
—Que hablen luego —sonríe entrecerrando los ojos y acercándose a ella otra vez.
Cuando se besan de nuevo, por el altavoz, indican que próximamente entrarán a Bruselas. Pero entre el beso y entre que hablan en francés/holandés, Escocia ni se entera, así que es ella quien se separa otra vez.
—Alba —le aparta y él parpadea otra vez—. Mi casa.
—Teléfono —Freak!
—Tonto —Se ríe. Escocia se ríe un poco también—. Mi casa es en la siguiente estación —explica.
—Ah, pues hay que... —hace ademán de levantarse, nota su problemilla y vuelve a sentarse enseguida.
—What?
—Ehm... nothing —bajabajabajabaja.
—Hay que bajar.
—Ya, eso intento...
—¿Pero...?
—Eh... nothing. ¿Tarda mucho en dar una vuelta este tren?
—¿Ehhh? ¿Por?
—Este asiento... es muy cómodo —¿algo más idiota no se te ocurre?
—¿Perdóname? Pero si íbamos a casa a... ¿No quieres...?
—Eh... yo... —cualquier poquito que hubiera logrado bajar, vuelve a subir—. Yes —susurra casi ahogado.
—¡Pues hay que salir ya! Da igual la silla cómoda.
Traga saliva y vuelve a ponerse en pie, sonrojado y medio doblado... lentamente, hasta estirarse más o menos en toda su altura carraspeando en plan "¿excitado? ¿Quién? No sé de qué me hablas".
Bélgica le mira con una ceja levantada antes de humedecerse los labios notando la problemática. Se sonroja y a la vez... Siente un toquecito de excitación.
Cuando nota que la mirada de ella se posa en... esa zona en cuestión, trata de girarse un poco y cubrirse más o menos disimuladamente con la pierna y una mano, sonrojándose más. La belga lo toma del brazo con suavidad, mirando a otro lado.
—Ehm... —carraspea queriendo morirse un poco.
El teléfono de Bélgica empieza a sonar oooootra vez y Escocia agradece que algo desvíe la atención momentáneamente.
Bélgica revuelve un poco su bolso y toma su teléfono viendo que es Romano quien la llama. Cuelga y nota que además de unas seis llamadas pérdidas tiene varios mensajes histéricos pidiendo que conteste. Frunce el ceño cuando el tren empieza a detenerse en su estación.
—¿Q-Quién es? —vacila un poco más que nada por cambiar de tema o algo.
—Romeins... Pero me ha hablado muchísimas veces —susurra pensando si estará hablándole por estar preocupado o algo así.
—¿Habrá... pasado algo?
—No lo sé... No suele ser tan insistente.
—¿T-Te preocupa? Quizás deberías contestar...
Le mira de reojo y se muerde el labio mientras van por el andén una vez afuera del vagón. Estaban bien... Y contentos de acuerdo a lo que ciertas partes escocesas indicaban, y... ¡Hombre! Ella estaba súper... Bueno. No es que fuera hace MUCHO de la última vez pero... Vale, vale, quizás sí era bastante...
—Well... I mean...
—Si vuelve a marcar le contestaré —propone extendiendo la mano para que se la tome.
Él lo hace pensando que por un lado, eso está ayudando a desviar la atención pero como haya pasado algo y lo mande a su casa... Bélgica le aprieta la mano y se muerde un poquito el labio pensando... Qué cómo haya pasado algo y lo tenga que mandar a su casa... Le abraza de la cintura buscando más contacto y máaaas cercanía, empezando a estar ansiosa por llegar a casa.
Todos sus esfuerzos por relajarse son bastante en vano, además... porque es que ella NO PARA DE TOCARLE. Bienvenido al mundo de los latinos, querido.
Cuando doblan la esquina en la cuadra de su casa, Bélgica sonríe, poniéndose de puntas y volviendo a besarle en la mandíbula. Escocia la mira de reojo, sonrojándose otra vez y sonriendo un poquito.
—Silencio incómodo —confiesa riéndose un poquito al verle la sonrisa medio picara que pone aún seguramente sin notarla.
—¿Incómodo?
—Silencioso. Silencio... Expectante —se muerde el labio y baja un poco la mano que ha puesto en su cintura a su culo.
—Expectante im... —saltito—... Paciente.
Le quita la mano de ahí pensando que Escocia es muy mono, sinceramente y suena ooootra vez su teléfono. Escocia piensa que él quisiera tocarle un poco también pero no tiene ni idea de cómo hacerlo, esto no es lo que mejor se le da.
—Cielos... Voy a tener que contestar esta vez —murmura un poco fastidiada por el pésimo timing del romano. Más valía que fuera algo SÚPER IMPORTANTE lo que quería decirle. Le suelta un poco de la cintura y, Escocia, deberías sentir una perturbación en el universo.
El británico aprieta los ojos porque al final, aunque lo ha dicho un poco por parecer bueno y sensible, no tiene ningunas ganas de que conteste, pero ahora no puede echarse atrás. Bélgica suspira, saca el teléfono de nuevo y mira que es Romano efectivamente el que le llama. Mira a Escocia de reojo.
—Tardaré sólo un minuto —asegura llevándose el teléfono al oído y contestando—. Hallo?
Escocia se pasa una mano por el pelo y girando un poco para darle espacio se organiza ahí abajo.
—Romeins... —pausa... Incluso Escocia debe escuchar los gritos—. Romeins... No... Más despacio que así no te entiendo nada.
El pelirrojo la mira, incómodo y expectante.
—Romeins... Si gritas así no te entiendo —insiste apretando los ojos—. ¿Que España qué? Estás... No llores...
El pelirrojo aprieta lo ojos con lo de que llora, eso no pronostica nada bueno... seguro se va a tardar un poco en calmarle. Se enciende otro puro. Bélgica le da la espalda a Escocia y se muerde el labio.
—Mi vida... Cálmate, por favor... —pide con voz más suave—. Ya... Ya lo sé... Ya lo sé, pero es un tema deli... —no termina la palabra. Escocia está en plan "lalala"—No... No... Cálmate, dime ¿dónde estás? ¿Quieres que vaya? Voy a tardarme y... —mira a Escocia culpable de reojo, quien levanta las cejas incrédulo.
—Vale, vale... Cálmate que me das miedo gritando así... ¡No hagas nada idiota! —pide suavemente—. Romeins...
Escocia trata de calmarse, quizás ella lo había dicho sólo por... es decir...
—Romeins, Romeins... Estoy... Estoy en algo importante. Y tú eres muy importante, pero necesito que te calmes y me des diez minutos.
Escocia se sonroja un poco con eso de "en algo importante" y hay una pausa larga.
—Perdona, no pensé que fuera tan grave... —susurra —, yo... Sí... Te quiero, ¿vale? Ahora te hablo.
Escocia la mira de reojo ¿Ahora le habla? ¿Le va a hablar de nuevo? Y le ha dicho que... ¿no será un ex novio o algo de eso? Aunque hasta donde sabe Romano estaba con España... cree.
Bélgica cuelga con genuino pesar. Mira a Escocia de reojo.
—What?
—Tengo un problema... —se humedece los labios.
—Eso he oído...
—Romeins... —suspira—. Y España.
Escocia levanta una ceja y la chica le pone una mano en el pecho y se le acerca un pasito mirándole a los ojos.
—España... No actúa del todo como Romeins quisiera y han discutido —le acaricia y él se humedece los labios —Él... es dulce y delicado y necesita que le hable y lo calme... —sube la mano a su hombro —. Y... Es una emergencia, no lo había oído llorar así desde pequeñito.
—¿Estás hablando... en serio?
—Lo siento muchísimo... Si fuera cualquier otra persona o cualquier otra causa... —la mano en el cuello —. Mira, podría decirte que entráramos y en diez minutos terminar con esto y luego pedirte que te marcharas... Pero esto me gusta. Tú me gustas y esto... Nosotros... No quiero que sea así, ¿sabes? Quiero que sea bien y que... Te quedes si quieres.
Él aprieta los ojos y bufa por la nariz a lo que Bélgica se muerde el labio, un poco preocupada.
—Prometo compensarte el primero del año... ¿Me dejarás?
Traga saliva y suspira, apartando la cara, de mal humor. Ella se le acerca más aún y se pone de puntas para darle un beso en la mejilla.
—No me odies, ¿sí? —Le pide y el escocés se pasa una mano por el pelo, nada contento con esto —Voy a compensarte... Te lo juro.
—Bien... ya nos veremos entonces.
Le sigue deteniendo del cuello sin dejar de mirarle.
—No. El primero del año —insiste esperando que le mire—. Te gusta esto, ¿verdad? Estabas dispuesto a esperar por mí antes... Por favor espera por mí ahora —pide acercándose más a él.
—El primero del año, ok. OK —aprieta los ojos.
—Thank you... —susurra con sinceridad besándole los labios súper suave y separándose rápido porque no confía en su cuerpo que de verdad también tiene muchas ganas. Escocia tiene que tomar aire con profundidad, temblando un poco—. Se me hará eterno de aquí al miércoles —confiesa acariciándole el pecho.
—Well... ojalá Romano te aproveche —acrecienta el odio a los italianos.
—Ojalá tú... —vacila un segundo sin atreverse a decir lo que quiere decir. Escocia la mira —Ojalá no fueras con alguien más de aquí al miércoles — pero se le nota en la cara que JUSTO ESO pretende, se muerde el labio—. Eres un hombre libre y puedes hacer lo que quieres... Sólo que... —traga saliva—...
—ESO no te lo puedo asegurar.
—Bueno. Sólo digo que me gustaría... —se sonroja un poco.
—Well —se muerde la lengua para no contestarle borde.
—No me odies demasiado —pide vacilando un poquito.
—Que vaya bien —le hace una caricia suave y se da la vuelta para irse.
Bélgica odia por una vez un poquito a España y Romano mientras le mira irse.
—Adieu... —se despide sacando sus llaves.
Escocia camina alejándose sin mirar atrás de verdad de MUY mal humor. Bélgica aprieta los ojos y se mete a su casa cerrando la puerta de golpe. España debe recibir un mensaje MUY desagradable en su teléfono.
Jugando al límite, Belbel... ¡Gracias Josita!
