Escocia se dirige hacia la estación de tren con ganas, sinceramente de ir a París a tirarse a Francia. Ejem. En realidad con ganas de volver, tirarse a Bélgica y mandar a la mierda a todos los habitantes de la capital italiana que siempre le joden... JODEN. Piensa en ir a casa, pero recuerda que ha quedado con Gales mañana y si sube le va a dar un palo tremendísimo volver a bajar.

Piensa también, quizás en mandar a la mierda a la belga e ir a buscar un bar donde ahogarse en alcohol antes de ir por par de prostitutas en Bruselas... Puedes ir con Gales hoy en la noche a mirar porno y dormir.

También lo ha pensado, pero no sabe qué tan sospechosamente OBVIO sería que no ha conseguido nada con ella si se presenta en casa de su hermano. El problema es que ir a hacer eso en Bruselas en su estado, implicaba primero enterarse donde podía encontrar whiskey que ya tuviera edad de conducir a un precio razonable... y seguramente resignarse a que el local acabara en llamas. Aprieta los ojos. Demasiado obvio.

Bélgica agradece la negativa a los incendios, de hecho, mientras está hablando con Romano, rompe todas sus propias reglas y le escribe un mensaje.

Vale, no tiene intención de quedarse... ir con Francia estaba descartado, volver a casa implicaba toda la noche en el tren sólo para después bajar de nuevo... ¿Quizás incendiar Londres?

"No debería... escribirte porque dicen que después de la cita hay que esperar y no sé qué... Pero es que terminó fatal y... Bueno, el estereotipo dice "mandar a la chica a la mierda y emborracharse" y sólo quería asegurarme de que este fuera uno de los puntos del estereotipo que te saltarás" le envía ella.

El escocés lee el mensaje en el tren y aprieta los ojos, porque es que está realmente enfadado.

"Si hay algo que pueda hacer para compensarte... Además de matar a España y Romano con mis propias manos..." continua el mensaje.

"I still love you, Isabel, come back to me, please. Give me a chance" recibe la belga como respuesta a pesar de mis recomendaciones.

La cosa es que ¿qué podía hacer...? Fuera de compensarle el primer día del año con lo que quisiera o algo así. Seguro, seguuuuuro... Se le corta el tren de pensamiento. Parpadea. Levanta las cejas. Se muerde el labio.

¿Le... acababa de mandar el mensaje que iba para alguien más...? O... ¿Le estaba dejando claro que la estaba mandando a la mierda? O... ¿no era esa una canción, verdad? Se deprime un poco mirando su teléfono y con los gritos y drama de Romano aún al oído se va hasta la cocina por helado de chocolate.

"Oh, hace tiempo que no sé de ti. Me cambié el nombre a Belgium y este es mi teléfono... maybe we could meet on jan and I will make it up to you"

El escocés sonríe de lado, se pasa una mano por el pelo y le manda la foto que ha hecho en las esculturas de hielo de los dos.

"Cielos... ¡Difícil competir con una chica tan guapa! Tendré que esforzarme"

Escocia se sonroja un poco porque está de mal humor pero es que esas cosas que dice... será tonta, tiene MUCHAS ganas de volver con ella y...

"¿Tienes algún fetiche raro? Puedo mandarte una foto de mis pies desnudos, mira *le manda una foto de su pies con las uñas pintaditas de rojo*.

"¿No estás consolando a that creepy idiot italian?"

"Estoy con él al teléfono. Recuerda que soy chica, y las chicas somos multitasking. Ahora..." Bélgica suspira... pensando en mandar el siguiente mensaje que es mucho más arriesgado.

"Perdona, sigo molesto y si ahora puedes estar al teléfono me jode más"

"Tienes razón en enojarte. Y... es complejo lo del teléfono, algún día verás a Romano así y entenderás que no tenía otra opción. Te compensaré, lo prometo... hasta que no estés enfadado"

Escocia suspira con eso.

"Come on! ¡Estoy segura de que la chica tan guapa de la foto JAMÁS te ha mandado una foto de sus PIES DESNUDOS! ¿Qué tan awesome soy yo, eh? Chica guapa de la foto 0 - Belgium 1"

Se ríe un poco más."Ella me ha comprado caramelos"

"Ugh... zorra... mira que conquistar a un hombre a través de caramelos. Sólo me falta que me digas que te compró cerveza y chocolate"

"Nah, eso lo pagué yo"

"¿No le habrás hablado de tu gusto por la cerveza de desayuno, verdad?

"Pues claro que no, que va a pensar de mí"

"Ya decía yo que no eras tan insensato... sólo una mujer asombrosa consideraría divertida esa práctica tuya"

Escocia lee el mensaje y... es que aún está un poco en el drama, piensa que una mujer asombrosa no le habría echado de esa forma para ahora estar sólo mandándole mensajes y pintándose las uñas de los pies en vez de... estar con él.

Sí serán dramáticos. Francia vuelve a decirle a Escocia "bienvenido al mundo de los latinos".

Decide no contestar nada... ni afirmando... ni negando en realidad bajándose del tren en la estación de Cardiff.

Bélgica suspira y no vamos a negar que se pasa un bueeeeen rato esperando una respuesta.

Y yo creo que vamos a dejar a Bélgica a un lado seguir siendo mareada por los latinos... y nos vamos a ir a casa de Gales.

Escocia sigue mirando su teléfono mientras anda a casa de su hermano pensando que sí es asombrosa... no sólo en el sentido bueno, también ha logrado asombrarle... pero igual es asombroso que realmente quiera verla en fin de año a pesar del desplante. Suspira. Pero igual no se merece que se lo diga. No hoy. Suspira frente a la puerta de la casa de su hermano y decide tocar al timbre. Aunque sean como las dos de la mañana.

(Bélgica le manda decir a Escocia que él pensaba esperar más de un día... ¡Y le dio un codazo en la cara! Pudo haber esperado para siempre a que pasara frustradamente... ¡Son sólo cuatro días!)

(Claro, claro, claro peeeero él no te calentó en el tren para luego... nada. ¡Ni siquiera ha ido a tirarse a alguien realmente tal como le has pedido, hombre! Y te ha mandado la foto de los dos juntos)

Gales, que no esperaba visitas a estas horas de la madrugada se tarda un buen rato en abrir la puerta... Cuando la abre está medio dormido, con su bata anticuada y casi que sólo le falta el gorrito. Huele a whisky que da gusto, eso sí.

(Sí hombre, es verdad... Bélgica también ha sido linda con él en los mensajitos...)

—Quien osa perturbar mi... ¡Oh!

—Shite. Estaba casi seguro que podría entrar a robar.

—What the bloody hell are you doing here? —cara de completo desagrado.

—Ugh, nada contigo. Sólo me interesa tu Whiskey y tu sofá cama.

—¿A cambio de qué? Has dicho que vendrías mañana.

—Técnicamente es mañana —le muestra su reloj.

—Ugh... Ese es un argumento técnico bastante molesto —suspira pensándoselo un poquito más antes de finalmente quitarse de la puerta.

—Buena suerte para mí —entra—. Parece que estabas de fiesta igual —otra cosa no, pero el alcohol lo olemos a kilómetros. Se va directo a la cocina.

—No estaba ahora de fiesta, ni lo estaba antes. Lo que fui, creo, es a beber al club —cierra la puerta yendo tras él—. Lo que yo tengo que preguntarte mejor es en dónde estabas tú que traes tan poco nivel de alcohol que eres capaz de olerme a mí.

—¿Crees? Que afortunadamente lamentable verbo —sonríe saqueando la nevera porque no ha cenado y tiene hambre.

—Creo que SÓLO fui a beber al club, aunque no podría asegurarlo —se encoge de hombros quitándole un queso (francés) de la mano y volviéndolo a meter al refrigerador algo sonrojado porque ese queso le gusta mucho en realidad y es caro y es SU queso. Escocia hace los ojos en blanco.

—Igual ni siquiera sabes dónde fuiste, mira que mayor se hace el niñoooo —palmaditas en la cara, burlón mientras se come algún embutido misterioso británico y se abre una cerveza.

—Asumo que ya que tú eres tan joven podrás decirme a donde fuiste TÚ, que no me explico tus niveles de sobriedad —le empuja un poco y cierra la nevera sacándose una cerveza para él. Bosteza.

—A ver a mi hermanito querido en horas intempestivas a ver si necesita a alguien que le cuide y le diga dónde está —tan sarcástico.

—Pues no lo necesita. Ahí está la puerta —le mira estoico y serio dando un trago a su cerveza—. ¿No estabas fuera intentando tirarte a alguien?

Trago laaaaargo a la cerveza.

—Ah, ¿qué hay días que no lo estoy?

—Es verdad. Sorprendente sería que realmente te estuvieras tirando a alguien —se le acerca un poco—. Lo siento, brother... Ya no tengo borregos en estos tiempos.

—Bien por ti, usaré el cojín en el que pones la cara para dormir.

—No, no lo vas a usar —asegura.

—¿Quién me lo va a impedir?

—Yo.

—Espero que tengas poco sueño.

—Tengo bastante sueño. Y sigo sin entender por qué tú no tienes sueño y estás despierto y alegre —ojos en blanco.

—Echaba de menos el amor que me da tu almohada —se encoge de hombros.

—Y querías estar sobrio para disfrutarla —levanta una ceja—. Era menos patético lo de las ovejas.

—Nah, estaba esperando a llegar para beberme de gratis tu whiskey.

Gales le mira y carraspea. Intenta otra vez.

—¿Sabes cuantas veces has venido a pasar la noche sólo por visitarme?

—Mmmm... ¿Ninguna? Soy un amante cruel con tu pobre almohada, dale mis disculpas.

El galés le sonríe por primera vez en todo este tiempo.

—No voy a darle yo tus disculpas a tus amantes rechazados, arsehole. Dáselas tú.

—Quizás después de morrearme con la pelirroja embotellada. Creo que también me echa de menos —se acaba su cerveza, yendo a buscarla.

—No. NO saques de las buenas, Alba, te lo advierto —aprieta los ojos porque sabe... SABE que va a sacar de las buenas y… Saca las buenas, OF COURSE.

—Ya sabes que si son menores es ilegal.

—¿Desde cuándo te importa la ilegalidad, brother?

—Uy, con las niñas estas desde que una se me subió a la cabeza y acabé realmente enfermo que aprendí la lección —viaaaaje de Whiskey.

—La última mujer a la que le abriste las piernas en tu vida —asegura Gales y sonríe—. Dame.

Sólo por eso, le da otro trago sin dársela.

—Ehh... Dame —extiende la mano. Pero Escocia sigue, sin parar. Y puede que se la acabe... —Alba! No me... Shite! ¡Es toda una estúpida botella!

El problema es que cuando se la pase, no está seguro de que se la devuelva y piensa que quizás siga haciéndole preguntas de esas... y quiere estar bastante ebrio para entonces. Gales se estira hasta él y le quita la botella de la boca... O lo intenta.

—¿Qué es lo que pasa?

Mano en la cara del galés empujándole utilizando su fuerza y altura en su beneficio igual que cuando eran pequeños, girando un poco. Gales se quita la mano de la cara con un empujón dejando de intentar quedarse con la botella. Levanta una ceja.

—Para pasar de completamente sobrio a completamente borracho en un instante no necesitas usar una de mis botellas buenas —protesta.

Escocia se la separa de los labios y sonríe de lado, mirándole, ha vaciado más de la mitad de lo que quedaba... tampoco estaba entera, que no se haga el santo. Gales hace los ojos en blanco y se cruza de brazos, mirándole serio.

—Keep calm, ni que me estuviera bebiendo tu cognac.

—El brandy ya me lo he bebido —Sonríe de lado y se sonroja un poco.

—Who talk about brandy? Y seguro podría encontrar hasta ese zumo de naranjas al que llaman cointreau se rebusco bien.

—Será que tú lo dejaste aquí la vez pasada. O la larva... A mí no me gustan esas cosas —asegura sonrojándose.

—Well... el caso es que no te pongas pesadito —resuelve dándole otro trago al Whiskey, bajando la botella después, un trago corto.

—¿Yo? ¿Ponerme pesadito yo? ¿Que ahora tú no puedes aguantar las bromas?

—Hoy no —se encoge de hombros.

—Mmm —entrecierra los ojos y sonríe de lado. El escocés le sostiene la mirada y por algún motivo, se sonroja un poquitín—. Siempre podemos tener una de ESAS conversaciones entre hermanos, sabes cómo me encanta la idea —ofrece con bastante sarcasmo —. Te has sonrojado, así que te da vergüenza.

—Estás alucinando, no es más que el reflejo del pelo —movimiento de cabeza de "me da igual".

—¿Tú no tenías algo que hacer hoy?

—Escaquearme del criquet —gira la cara, acercándose al sofá para abrirlo.

—Y decidiste que necesitabas venir sobrio a hacerlo... —sigue mirándole tratando de deducir—. ¿Qué hiciste hoy?

—Vine sobrio porque tu alcohol sale más barato.

Le mira fijamente.

—¿No hemos tenido este trozo de conversación demasiadas veces hoy? —pregunta sentándose en el sillón de una plaza de al lado del sofá cama.

—Será que como te haces viejo tengo que repetirte las cosas más veces —deja por ahí la botella y aparta la mesa arrastrándola por el suelo.

—Curioso que the older brother sea quien dice eso —le mira hacer sin ayudarle en lo absoluto.

—The older Brother es muy feliz en su perpetua adolescencia.

—¿Qué pasó con la chica del otro día? —le mira con la cara bastante congestionada y los ojos un poco rojos después de bostezar, pero acaba de acordarse, aún cuando se está quedando dormido. El escocés se humedece los labios dejando de abrir el sillón un momento.

—Pff... —Se ríe un poquito apretando los ojos—. Te lo contaré cuando seas mayor —responde sin mirarle, frunciendo el ceño.

—Ya soy mayor, tú mismo lo has dicho —sonríe aún con los ojos cerrados—. ¿Cómo es que te dijo?

—No para esto. ¿Qué me dijo de qué?

—Sodding half arsed, daft mick of a Brit, 'ay! —se empieza a reír a carcajadas—. It was hilarious! Tienes que pedirle que te lo cuente.

(Y eso traducido es como bastante británico, significa "maldito medio culo, estúpido irlandés pedazo de británico". Con el "mick", Escocia debe entender claramente que habla de Irlanda.)

(Mira, es que Gales no está muy en sus cinco, y sí que se acordó que había una chica el otro día en la vida de Escocia, pero un segundo después se acordó que había una historia de una chica de Irlanda, y se empezó a reír... y es eso lo que le está contando.)

—What the hell?

—Es que la cara que ponía para imitarla... —Se ríe un poco más.

—Eire? ¿Se ha liado con alguien? —o sea, ¡lo que faltaba!

—Ayer o antier, yo qué sé... ya sabes cómo es —gesto con la mano, se escurre un poco en el sillón. Escocia aprieta los ojos queriendo matar a alguien—. Sodding half arsed... —es que ahora mismo le causa gracia.

—¿Sabes con quién?

—Con una chica de mal carácter que... oh! Quizás es a esa que echaste tú y a la que mother le llamó zorra. La del vino en la cara —sonríe y de verdad es que ni siquiera se ha enterado de la molestia—. Estuvo diciendo muchas tonterías de ella el día que te fuiste. Te habrías divertido.

—What?

—Sabes, esta chica continental —gesto vago con la mano—, hombre no puedes no acordarte de ella.

—¿Qué día que me fui? ¿De cuándo estás hablando?

—Pues... ¿cómo que cuándo? Si sólo te fuiste una vez, ¿no?

—¿En Navidad?

—Estamos un poco lentos hoy, brother...

—¡Tú te estás explicando como el culo! —protesta nervioso.

—Eso también es posible porque creo —sí, creo—, que estoy un poco pasado de copas aún. La cuestión es que ella se largó sólo una vez y tú te largaste dos, pero...

Escocia le mira fijamente con el ceño fruncido. El galés parpadea tensándose un poquito.

—What?

—What the hell es lo que estás contando? —pregunta MUY serio.

—Christmas. La chica que te lanzó el vino en la cara y se largó.

—Yes.

—Tú te largaste dos veces. La noche anterior a la navidad, luego volviste, luego te largaste de nuevo. Dije hace rato que sólo te habías largado una, pero no. Fueron dos. Me pareció importante aclararlo.

—Yes. Eire se fue... —no está seguro si antes o después que él—. Y no volvió.

—Volvió después y borracho y no dejó de decir tonterías. ¿Tú qué traes que estás tan enfadado?

—¿Y tú qué sabes? Si tú te fuiste el primero con la niña esa. Estás hablando de otro día.

—Estoy hablando de la segunda vez que te fuiste —empieza a darle risa de nuevo.

—¡Ah! —se calma un poco porque ahí sí sabe que ella ya se había ido en avión.

(Aunque lo escribimos y no fue, pero imaginamos que Irlanda debió hablar con Gales después por teléfono o algo y ahora se está haciendo un lío o quizás llegó borracho al día siguiente de ese... Gales está hecho literalmente un lío)

—What the hell, brother? ¿Qué te da a ti si se fue o vino o qué?

—Es que no lo estás entendiendo bien, se tiró a un par de putas que le pagué yo de regalo de navidad.

Gales parpadea y le mira.

—Oh... eso tiene más gracia... ¿fue una puta la que lo echó? Pfff... —se ríe un poco y luego frunce el ceño—, ¡a mí no me diste dos putas de regalo!

—Porque tú te tiraste a la niña de France... ¿En serio le echó una puta? —eso sí le hace gracia.

—Pfff... ¡Hombre, pero si te lo acabo de contar! A saber qué le ha dicho, aunque no creas que parecía muy triste —asegura riéndose un poco—. Así que me tiro a la niña de England —sí, ahí está el dejo de trauma aún—, y por eso no tengo regalo. Fantástico.

—Qué quejica eres, mira cómo estás, te llevo a ti de putas y vas a empezar a protestar de todas.

—Pues es que tú vas a unas putas de PÉSIMA calidad y para las mías no te alcanza. Si no tienes donde caerte muerto hasta tienes que venir aquí a tomarte mi whiskey.

Frunce el ceño y no sé qué le está sujetando de ir a romperle la nariz de un puñetazo, esta vez con alevosía. Gales le mira y sonríe un poquito de lado.

—No iras a picarte conmigo por semejante comentario...

—Más vale que te vayas a dormir antes de que me lo repiense.

—Las putas malas o no, sigues sin tener donde caerte muerto... —repasa irguiéndose un poco para levantarse sin estar del todo seguro de que le ha dado tanta rabia—. Vale. Buenas noches.

—Buenas noche, capullo.

—Que sueñes con los angelitos —sonríe un poco más, bostezando e incluso trastabillando un poco.

Escocia se deja caer en el sofá cama quitándose las botas y los pantalones. Vuelve a mirar el teléfono releyendo los mensajes y viendo la foto. "OK. Quizás sí eres asombrosa" Manda antes de ponerse a dormir y no es sino hasta la mañana siguiente que Bélgica mira su mensaje y sonríe tooooooontamente, un poco más tranquila.

Así que es Gales el primero que aparece en la cocina a la mañana siguiente, ya bañado y vestido, con el ceño un poco fruncido. Seguro el escocés aun duerme en el sofá cama que es incómodo expresamente, nos parece que a Gales no le gustan las visitas y por eso no tiene cuarto de visitas... y un sofá cama crucificador.

Gales se sirve un vaso con agua al que le coloca dos aspirinas efervescentes. Se las toma de un trago. Se pone una tostada con marmité y se acerca al sofá cama.

Escocia está encajado en una postura bastante complicada y ya hay un poquito de caos a su alrededor con las sábanas, los pantalones, las botas, la chaqueta, la bolsa de dulces y todo eso.

El galés levanta las cejas... en efecto, no había sido un sueño bizarro. Sí que había llegado a media noche... hace los ojos en blanco y nota la bolsa de dulces acercándose a ella dando un mordisco a su tostada. Cotillea, cotillea tranquilo que este no se entera.

Toma la bolsita acercándose a la mesa del comedor y saca de adentro los chocolates (se mete uno a la boca) y los caramelos. Levanta las cejas mirando esta última bolsa que trae la marca..."Zucchero, Mariastraat, Brugges". Sonríe de lado, malicioso.

Escocia vueeeeelve a dar otra vuelta porque es que este maldito somier de mierda es EVIDENTEMENTE uno de los siete círculos del infierno.

Había dos opciones... una era que hubiera ido a algún lugar especializado en dulces para comprar justamente unos caramelos con... ¡hombre! Unos traían hasta CORAZONES dibujados adentro. Se ríe bajito. Era improbable esa opción. MUY improbable. Se ríe bajito metiéndose ahora uno de los caramelos a la boca.

—La puta que parió... —susurra Escocia con los ojos entrecerrados metiéndole un puñetazo al colchón y dándose la vuelta dejándose caer... pasan unos instantes con los ojos cerrados y cree haber visto algo, así que entreabre un ojo.

—Alba tiene nooooviaaa... —canturrea.

—What? —pregunta con la voz pastosa, parpadeando. Gales lanza otro dulcecito al aire y lo atrapa con la boca.

—¿Qué estás comiendo? —pregunta con los ojos medio cerrados, se da la vuelta y bosteza, estirándose.

—Unos deliciosos dulcecitos que te dio tu nooovia.

Se le corta el bostezo y el estiramiento levantándose casi como un resorte y mirándole con las cejas levantadas. El galés lanza otro caramelo al aire, lo atrapa con la boca y Escocia se sonroja, frunce el ceño y se levanta para quitárselos. Pero Gales se quita para que no pueda quitárselos.

Escocia pelea con él echándosele encima y estirándose.

—¡Pero son sólo unos dulces, brother! —intenta que no se los quite, pero tampoco hace el mayor esfuerzo de su vida.

—No son sólo unos... —aprieta los ojos y se los arrebata.

—¿Ah no? ¿Y qué son? ¿Una promesa de amor?

Y se sonrooooooja, lo que le hace más gracia a Gales.

—Of course not! ¡No seas idiota!

—Te has sonrojado Y... estás histérico. No sé qué pretendes que piense, brother —miradita maliciosaaaaaa.

—No me hagas reír, no sabrías reconocer a alguien histérico ni que estuviera chillando frente a ti —empieza a esconder los caramelos y el chocolate en la bolsa con las orejitas rojas, dándole la espalda.

—Qué fuiste a hacer a Brugges? Dicen que es un lugar muy... romántico.

—¿Sabes qué es muy romántico? La relación de atracción de mi puño con tu cara.

—No, eso no me lo parece en realidad... dame otro de esos chocolatitos de amor, anda.

—No son chocolatitos de amor —protesta.

—Nadie te da caramelitos de corazón por una tarde de sexo duro Y NADA MÁS. Es ella, ¿verdad?

—¡No son caramelitos de corazón! —ese sí es un chillido. Gales hace un sobreesfuerzo por no carcajearse, mirándole súper divertido.

—Tienen corazoncitos dibujados en el centro, los he visto —señala la bolsa con el dedo —. ¿Te los regalaron?

Se detiene un segundo, se humedece los labios y traga saliva volviendo a sacarlos poco a poco lo más disimuladamente que puede para verlos porque no ha notado aun los corazones, el burro. Gales intenta mirar por encima de su hombro.

—Espero que entiendas que entre más lo niegues y más te sonrojes más te pareces a la larvita... —suelta como si nada. El escocés pone los ojos en blanco y Gales suelta una carcajada.

—Sólo es... es que no es nada serio, ¿vale?

—Es bueno tener girlfriend, brother... ¡sexo seguro!

Aprieta los ojos con eso.

—No somos novios, sólo nos hemos visto un par de veces.

—Y te regala caramelos de corazones—sonríe—. ¿Cómo conseguiste que no te matara después de que le has gritado?

—Encanto natural —se encoge de hombros—. ¿¡Quién dice que sea ella?! —cae en la cuenta.

—La bolsita dice Brugges —sonríe malignillo y le da unas palmadas en la espalda—, venga, vamos a que me cuentes.

—¡No hay nada que contar! What the hell quieres que te cuente?

—Por qué estás tan histérico con el tema, en primer lugar... y cualquier otro detalle mórbido.

—No estoy histérico... —ojos en blanco.

—Espera... espera, ¡ESPERA! —levanta las cejas y le mira—. ¡¿Fuiste AYER con ella?! —casi grita Gales. Escocia desvía la mirada y bufa como "naaaah" —No traerías los dulces.

—Me los estaba comiendo...

—Me imagino que paseas por el mundo con dulces belgas con corazones dibujados al igual que con chocolates...

—Tú paseas por el mundo con ese peinadito ridículo... al menos mis caramelos van en una bolsa.

—Uhh! —se ríe pasándose la mano por el pelo—. Alba tiene noooviaaaaaaaa —se burla. Escocia se sonroja y le mete un golpe en el brazo—. Ahhh... —protesta un poco apretando los ojos —. Vale, vale, no es tu novia, brother, es sólo la chica que te regala chocolates.

—Eso está mejor.

—Y que te gusta —susurra. El pelirrojo aparta la cara sin afirmar ni negar. Gales le da un golpecito en el brazo—. ¿Por qué no pasaste la noche con ella? —pregunta con una poca más de seriedad y menos de carrilla de la que llevaban hasta ahora.

—Porqueee... —empieza, nervioso, pensándoselo para encontrar una buena excusa—. Me estaba agobiando y decidí no quedarme.

—¿Te la tiraste y te agobió? —frunce el ceño.

—Ehm... no, me estaba agobiando antes de tirármela.

El galés parpadea.

—¿Y...?

—Pues... me la tiré y... luego me fui, por eso llegué a media noche.

Gales niega con la cabeza.

—What?

—¿Te dio dulces y eso es lo que haces? —niega con desaprobación.

—Bah —se encoge de hombros.

—Por una vez tienes una chica bonita que parece tener interés y te regala COSAS... ¿Cada cuánto te regalan cosas?

—Oye, sé lo que hago, OK? Si no, no sería yo el que va a tener sexo en fin de año.

—¿Tienes oootra cita con ella? ¿A pesar de todo? —sonríe de lado mirándole.

—No es una cita, es con... Es sólo después de la cena ir con ella y sus amigos. Seguramente Eire vendrá también.

—De tus hermanos... has preferido llevar al vergonzoso...

—NO vas a venir tú.

—Why? —sonríe de lado.

—Porque tú te vas con mamá y la larvita como un buen chico.

Hace los ojos en blanco.

—Comodísimo de parte de ustedes dos, dejarme a mí siempre con las responsabilidades.

—Fuiste tú el que dijo que quería beber gratis —levanta las manos inocente y sonríe de lado—. Aun estoy pensando en drogar a Eire y que no venga tampoco...

—Quiere una cita a solaaaas con su noviaaaa.

—¡No es eso! —se sonroja de nuevo. Gales se ríe.

—Monísimo.

—Tan mono como los gemidos del larvita que vas a tener que escuchar en fin de año mientras sabes que yo estoy en la cama con una chica impresionante —responde un poco nerviosito porque además Bélgica... Bélgica no es fea, pero no es un pivón impresionante y lo que le atrae es otra cosa.

—Ah! Come on! —Aprieta los ojos y hace cara de asco—, no tengo ningún interés en escuchar ningún gemido de ninguna larva. ¿Qué tal es la chica en la cama, eh?

—Pues me temo que esa es tu condena, lil'bro.

—Shut up, nada más por eso voy a joderte TODO el día de hoy con tu noviecita... ¿dónde está tu teléfono? Para mandarle un mensajito de amor.

Escocia mira su teléfono y prácticamente corre por encima del sofá cama para tomarlo primero. Gales, se ríe a carcajada limpia del escocés (aunque también intenta tomarlo primero, no se crean).

—Así que te da miedo que le escriba... puedo escribirle de mi teléfono, no debe ser muy complicado que England me lo dé, especialmente si se lo pido para una cuestión oficial...

—Escríbele lo que te dé la gana desde tu teléfono —lo que no quiere que vea es la foto. Gales entrecierra los ojos.

—Alba esconde cosas en su teléfono... ¿qué cosas son? ¿Conversaciones pervertidas con ella? ¿Le tomaste una foto desnuda?

—Yes.

—¡Enséñamelas!

—Eso quisieras.

—Claro, es lo que te estoy pidiendo.

—Por eso, lo quisieras... y lo vas a seguir queriendo.

—¿Qué tiene? Son unas fotos de una chica cualquiera desnuda... la última vez, ¿te acuerdas de las que le tomaste a esa puta ucraniana que tan caro te salió? Se las mostraron tú y Éire a todo el que las quiso ver, y hasta el que no las quiso ver. ¿Por qué estás no?

—Ya nos reñiste entonces por la falta de caballerosidad —se pone el teléfono en el bolsillo de los pantalones que se ha puesto antes.

—¿Y desde cuando aprendes tú con mis riñas? —Pregunta riéndose un poco —. ¡Te gusta la chica y no quieres que VEA sus fotos!

—Of course, porque es imposible que seas un grano en el culo y sólo por tus riñas es que no creo que merezcas verlas ahora.

Hace los ojos en blanco y niega con la cabeza.

—Vamos por cervezas, anda —hace un gesto con la mano mientras mira su reloj —, que ya va a empezar el partido y no quiero perderme nada.

Escocia le mira de reojo y se relaja un poco. Cuando llega hasta él, Gales le mete un golpecillo en las costillas, sonriendo un poquito de lado.

—Alba tiene noviaaa —susurra —. Bugger, cuantos años he esperado para molestarte con eso...

—No somos novios —ojos en blanco y se sonroja otra vez.

—Alba tiene una amanteeeee que le regala corazoncitos... ¿cómo te llama? ¿Cielo? ¿Amor? ¿Cariño? ¿Mi vida? ¿Pastelito?

—¿Cómo consigues que no se te caigan los cojones diciendo tantas cursiladas? —protesta.

—Sólo diciéndolas... ahora que estés con ella puedes decirle "cariñitopeshoshito" y verás como a ti tampoco se te caen —se ríe nada más de imaginarlo—. ¡Y tan formal es que ya hasta la presentaste en familia!

El gesto de desagrado es ÉPICO.

—No la presenté en familia, la llevé a un evento para evitar acabar dándome un tiro por culpa de la familia.

—Ahora que lo pienso, la chica se ve buena y suave y delicada... le recomendaré que te llame "honey bunches" o algo así, estoy seguro de que accederá.

—Pásate un pelo y tu dentista me va a tener que pagar comisión —amenaza. Gales le mira de pie en la puerta, poniéndole un paraguas en las manos y abriendo el suyo, porque llueve.

—¿Ves como sí te importa?

—Huy, sí... cómo no me había dado cuenta —lo abre saliendo detrás, tan sarcástico.

—Alba tiene noviaaa —canturrea una vez más, mientras camina a la tienda.


Ugh... me encanta como se llevan Gales y Escocia . Guilty pleasure... ¡Gracias Josita!