Holi, por fin traigo el capi, ya saben madres y las obligaciones que nos imponen. No se si el capitulo me salió muy corta venas revelando el pasado de algunos y los comienzos de la guerra, si son sensibles recomiendo pañuelos.

Este capi quiero dedicarlo especialmente a Rikka Yamato ya que fue por ella que empecé a escribir de esta pareja.

Ya saben Kuroko no basket y sus personajes pertenecen a Tadatoshi Fujimaki yo solo los visualice en otras circunstancias.


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Noveno eslabón

Después de hacer planes y ponerse de acuerdo acerca de cómo se trabajaría en los días siguientes, se dirigió junto con Hanamiya a sacar lo que esperaba no fuera el cadáver del niño bonito.

Llegaron a la oficina para encontrarse con una escena un tanto extraña. La pelinegra estaba sentada sobre el escritorio mientras los dos chicos aun amarrados estaban acostados, juntos en el raído sofá, profundamente dormidos.

- Estas de broma ¿no? – dijo Hanamiya al ver su cama invadida por ese par

- Me dijeron, si me vas a matar lo harás tanto si estoy despierto como si estoy dormido y se acomodaron ahí.

Shoichi trató de no reír, pero le costaba trabajo, al final sus labios solo se curvearon en lo que parecía una sonrisa macabra y se acercaba lentamente a los chicos dormidos, seguido de un cauteloso Hanamiya que lo miraba algo extrañado.

- Bueno Hanamiya, te quito uno del camino – dijo el líder mientras cargaba a Izuki como una princesa – Araki vámonos

Salieron ambos de la oficina que Hanamiya había acaparado en cuanto llegaron después del gran escape de aquel lugar donde eran rehenes hace 3 años. Siendo los primeros en tomar ese edificio.

Llegando a las escaleras cada quien tomo su camino Imayoshi subiría todavía otro piso mientras que Araki bajaría, tal vez podría provocar a Haizaki o Aomine para una pelea y entretenerse un rato o iría con Midorima para ponerse al tanto de lo que pasó, Imayoshi parecía no tener ganas de hablar con nadie.

Apenas llegaron al siguiente piso el de lentes se detuvo y habló.

- Shun ya puedes dejar de fingir

- Shoichi le acabas de quitar la diversión a esto – Dijo con una sonrisa pero sin abrir los ojos

- Te dije que no bromearas con ella

- Fue por eso que intenté dormir

- Pero no dormías – le dijo riendo ligeramente mientras empezaba a caminar de nuevo

- Tengo el sueño ligero porque siempre estoy alerta, cualquier cosa me despierta y a Ryou también, pero esa mujer no dejaba de hacer ruido pegando en el piso con su espada de madera

- ¿Y a qué se debe que tu sueño sea tan ligero?

Shun miró a otro lado manteniéndose en silencio

- Esto no es un interrogatorio, somos tu y yo hablando nada más, por lo que... si no quieres decirme, está bien – le dijo el de lentes mientras lo bajaba frente a la puerta de lo que parecía una sala de juntas

El lugar tenia todos los ventanales rotos y no tenía ni un solo mueble, la que había sido la alfombra le pareció raída al pincipio, sin embargo, al traspasar la puerta se dio cuenta de que no era eso, estaba quemada, al entrar en la enorme sala se dio cuenta también de un olor penetrante y que jamás se va a menos de que se derrumbe el lugar: hollín. En ese lugar había el claro rastro de un incendio, con su visión puedo notarlo incluso en la paredes, el daño que deja el fuego a su paso, pero un incendio consume en su totalidad además de que este era el único lugar en todo el piso que daba esta clase de seña, esto parecía más como una explosión.

- Shoichi que es…

- Una bomba, de hecho fue mas como una granada, en este edificio comenzó todo. ¿Sabes de los problemas políticos que lo originaron?

- No se mucho de la guerra ni sus inicios, yo… no estuve al tanto de nada hasta que todo se desató. Simplemente un día salí a la calle con Ryou y vimos un tiroteo, corrimos al lado contrario y después de correr un tiempo terminamos en la base que ahora es de Akashi

- Bueno tendré que contarte de eso para que entiendas lo que paso aquí – dijo el de lentes, preguntándose cómo era posible que ese chico no se hubiera enterado del problema que había en el país desde antes de que todo comenzara

- Los políticos tenían sus problemas desde antes del levantamiento de armas, se mandaban atacar entre ellos para mantener o aumentar sus beneficios financieros, comercios o ampliar y unificar distritos, contrataban asesinos, simples pandilleros o a veces incluso policías corruptos que se vendían para este tipo de trabajos, pero siempre había civiles implicados que terminaban en medio de sus pleitos y tiroteos siendo asesinados sin que nadie pagara por ello. Los ciudadanos empezaban a entrar en pánico cada vez más fácilmente hasta que el caos empezó a hacerse presente. Es por esto que algunos de los dirigentes de los distritos t algunos empresarios importantes que, inconformes con la situación se disponían a firmar un acuerdo de paz, algo escrito y frente a las cámaras, que garantizara la seguridad de su gente y obviamente la propia, todos estaban aquí reunidos para ello.

- Entonces aquí se firmaría eso, pero ¿Por qué?

- Si, esta era el edificio principal de un canal de televisión – de nuevo se sorprendía de que Izuki no conociera ese dato – fueron dos granadas, primera explotó a una distancia considerable pero rompió los muros de cristal, con ella gran parte de las personas reunidas fueron heridas por lo que no pudieron escapar, la siguiente estallo justo en el marco de la ventana por lo que el fuego no consumió la habitación pero logró alcanzar a la mayoría de los aquí reunidos. En total murieron 17 de 28 personas.

- ¿Cómo es que lo sabes? – preguntó Shun. Una cosa era leer acerca de ello o que te contaran, pero lo que Imayoshi decía tenia demasiados detalles que no le pasaron desapercibidos

- Yo estuve aquí, cuando todo pasó – dijo al tiempo que, de su brazo derecho, levantaba la manga de la camisa dejando ver una marca de quemadura que se extendía desde arriba de la muñeca hasta perderse por la piel que aún era cubierta por la prenda. – Mi padre era de los que firmarían el acuerdo, fue sobreviviente del ataque pero salió gravemente herido, mucho más que yo. Mientras estábamos en el hospital, fui tomado como rehén político, yo sabía que los socios de mi padre lo dejarían morir apenas yo no estuviera presente, y entonces a mí, me abandonaron a mi suerte en manos inescrupulosas, aunque no me fue tan mal como a Akashi, por lo menos yo ya era un adolescente y tenia la fuerza para defenderme, estaba en preparatoria cuando esto pasó, él era aún un niño cuando llegó a ese lugar.

- ¿Conoces a Akashi?

- Entonces no lo sabes, me refiero a su historia

- Se que lo capturaron como rehén por que su padre era un importante empresario junto con otros y que cuando la guerra estaba en su apogeo huyeron pero es todo.

- Entonces es muy modesto – dijo con una sonrisa burlesca que contrastaba con la seriedad de la conversación

- Poco después de que llegue al lugar donde encerraban a los que no pagaron rescate pero que tenían cualidades para venderlos, fue que surgió el plan, entre él y yo planeamos y llevamos a coba el escape de ese lugar

Shun se sorprendió al saber aquello, estaba tan ensimismado que no se fijó en que ya lo había desatado, se dio cuenta hasta que vio a Shoichi sentarse en el piso casi al borde del abismo, y por algún extraño motivo, le dio pánico de verlo ahí, no temía a las alturas, pero ver al de lentes ahí le alteraba sobremanera, sentía que el aire se lo llevaría en cualquier momento.

Se acercó para sentarse con el, pasando una mano por su cintura se abrazó del menor, sentandose detrás suyo y con su mano libre se sujetó de una varilla que sobresalía del piso.

- Pensé que me patearías al precipicio – comentó el mas joven

- Si de verdad lo creyeras no me habrías dado la espalda – contestó Izuki

- De verdad lo ves todo – comentó el de lentes

- No, ahora no, solo te veo a ti – respondió Shun recargando su cabeza en la espalda del líder

Shun sintió confianza para decir eso que ni si quiera sus compañeros sabían acerca de él.

- Yo no tengo padres, bueno los tuve en algún momento, pero me vendieron mucho antes de que todo esto pasara, tenían una deuda con un Yakuza y me entregaron para saldar su deuda

- ¿Hace cuánto fue? – preguntó el de lentes

Shun se soltó para acomodarse de modo que pudieran mirarse a los ojos – Tenía doce años, lo único que agradezco de esta guerra es que esos perros huyeron dejándonos atrás, solo después de esto fue que Ryou y yo nos libramos de ese infierno de prostitución y drogas.

- Entonces… - Imayoshi por una vez en la vida se había quedado sin palabras, sin saber que decir

Izuki se movio a modo de que quedó de espaldas a él y levantó su playera hasta pasarla por su cabeza dejando su espalda completamente al descubierto pero conservando puestas las mangas para cubrir sus brazos

- Son diferentes, pero similares a la vez – dijo tranquilo – tanto la tuya como las mías representan lo podrido del mundo

Cuando vio su espalda desnuda pudo distinguir incontables marcas de quemadura pero a diferencia de la única de Shoichi estas si tenían forma, la mayoría eran redondas, había también semicírculos o medias lunas todas con tamaños similares entre sí, para Imayoshi fue fácil descifrarlo, las vio muchas veces siendo rehen, eran quemaduras de cigarro.

- Te sorprendería la cantidad de cerdos que se deleita o excitan con el sufrimiento, lo único bueno de esto fue que me hice insensible, en mi espalda por lo menos no puedo sentir nada, para cuando cumplí catorce ya no sentía dolor y jamás supe lo que era el placer

- En realidad... Lo que me sorprende es tu fuerza – dijo Imayoshi pasando su mano suavemente por la espalda de Shun

Izuki no pudo sentir tal cual la caricia del mas joven aunque sabía que le estaba tocando, lo que si pudo sentir, y que no pudo explicar el por qué, fue el acelerado latir de su corazón

- ¿Por qué lo dices? – Preguntó después de unos momentos

- Porque soportaste el dolor de todas y cada una de estas, la soledad, la traición de alguien querido, y aun sigues en pie, vivo, alegre e incluso bromeando, no como yo

- No estuve solo ya que hubo quienes compartieron mis penas y me hicieron ver que no era el único que tuvo la mala fortuna de estar ahí pero no tengo pensado gastar mi vida en odio o remordimiento, si ahora soy libre disfrutaré de lo que puedo y de lo que tengo, así no sea mucho, es más de lo que tenía. Y en cuanto a ti – suspiró esto último volviendo a voltearse para mirar a Imayoshi de frente terminado de quitarse la playera, tomó la mano de Imayoshi y la colocó sobre su pecho sin importar lo frenético de su corazón, simplemente lo dejo sentir sus latidos por unos momentos antes de hablar de nuevo – Esto es lo mismo que hay aquí – dijo colocando la mano en el pecho de Shoichi sintiendo su corazón igual o mas acelerado que el propio sorprendiéndose por ese hecho.

Después de escuchar aquello, el de lentes no pudo contenerse más y con su mano libre tomo al mayor por la nuca para acercarlo lo suficiente para besar sus labios, un beso, dos, tres, no importaba, su determinación era firme ahora, convencería a Akashi si o si de recuperar la ciudad y le mostraría a Shun todo aquello que no puedo disfrutar antes, le daría la vida que siempre debió tener y que le fue negada.

Y todo comenzaría en tres días.


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Bien, un capi enterito para mi marido e Izuki, creo que ha sido de los mas largos de todo este fic ¿opinion?

bueno me despido y nos leemos el jueves que ya dije, aunque este cruda y desvelada y sea año nuevo voy a subir capitulo :P