Disculpen la demora 11:50 pm el domingo y apenas lo tengo listo, me avergüenzo de mi misma
Como siempre Kuroko no basket y sus personajes pertenecen a Tadatoshi Fujimaki yo solo los visualice en otras circunstancias.
.
.
.
.
.
Décimo primer eslabón: Caramelos
Caminaban de la mano por los poco alumbrados pasillos de la estación sin decir palabra, el único sonido a su alrededor era el eco de sus pasos por todo el lugar hasta que llegaron a la enfermería.
Chihiro lo colocó sobre la camilla y dando una última revisión a su brazo le indico que se recostara para dormir.
Cuando estaba a punto de alejarse lo tomo de la mano, no sabía por que, pero no quería que le dejara solo – ¿Podrías quedarte aquí hasta que me duerma? – preguntó y aunque su rostro fuera inexpresivo su tono de voz fue una suplica.
Chihiro lo miró a los ojos y no pudo negarse, se sentó en la camilla justo a su lado y meciendo sus cabellos esperó a que le llegara el sueño.
.
.
.
.
.
Despertó solo un par de horas después, al principio se sintió extraño por el peso que descansaba entre sus brazos, intentó alejarse pero no le fue posible al ver ese rostro durmiente, lo único que atinó a hacer fue acariciar sus cabellos celestes.
Recordaba como había llegado ahí de la mano del chico, como al momento de dejarlo para dormir éste le había pedido quedarse y no había podido decirle que nó a esos ojos azules, tan parecidos a los de Josh pero a la vez tan diferentes, el tono era muy parecido pero Josh era mas alegre.
Una parte de él le decía que estaba bien, que el rubio no se molestaría por que siguiera su vida, que hubiera querido que fuera feliz, pero otra pequeña parte de él le reclamaba que le estaba faltando a la memoria de su amado, no sabía a cual parte hacerle caso.
Duró un rato bastante prolongado en sus cavilaciones, hasta que le extrañó no tener a Akashi en la puerta, seguro estaría ya en el estacionamiento. Nunca se iban sin verse todos, era algo que hacían siempre que alguien salía era como la promesa de un "volveré pero si no es posible quiero verlos a todos por última vez"
Despertó al peliceleste lo más sutil que había podido. Medio modorro y con el cabello desordenado se despertó reconociendo a quien estaba a su lado.
- Hola Chihiro-san – le dijo tallando un poco los ojos para poder despertar por completo
Chihiro sonrió al verle, de verdad que parecía un niño pequeño y no un adolescente, y peor aun, un adolescente que le atrajera de tal forma.
Trató de acomodarle el cabello pero sus intentos no resultaban muy efectivos, se mojaron la cara para poder despabilarse por completo y dejando su cabello lo más decente posible salieron del lugar hacia el estacionamiento a dos edificios de distancia sin encontrar señas de Akashi, ni durante el camino, ni una vez llegados al punto de encuentro.
Empezaba a preocuparse, tenía que volver para buscarlo por lo que arregló con Kuroko para que este le esperara ahí con los demás, pidiéndole de favor a Shuzo que lo vigilara mientras iba a la estación, generalmente cuando se reunían Akashi era el primero en llegar.
Una vez de acuerdo con Shuzo y explicándole que no debía perderlo de vista debido a su débil presencia, salió corriendo tan rápido como pudo para llegar con su amigo
.
.
.
.
.
Kuroko observaba el lugar donde se encontraban, topando con su mirada en una pared cercana a las escaleras por donde llegaron, vio varias máquinas expendedoras, todas rotas menos una, esta era toda de metal, al frente aun tenía las imágenes de lo que debería ser el contenido, todo era chatarra, caramelos, refrescos, bocadillos, esas cosas que en esta época parecía un sueño haber probado en algún momento.
Se le quedó viendo a la maquina hasta que se decidió, localizando la caja de la cerradura, que estaba al frente de la maquina en lugar de a un costado como en la mayoría, se habían encontrado con un par de estas cuando estaban patrullando de su lado, así que conocía la técnica para abrirlas. A pesar de la distancia se apreciaban las abolladuras en la enorme caja metálica, haciendo notar que de verdad habían tratado de saquearla, algo que le hacía gracia aunque no riera, ¿cómo no había podido abrirla ese enorme pelimorado o el alto pelirrojo o la chica por la cual se encontraba ahí?
Estuvo dando vueltas por el estacionamiento buscando un ladrillo o una roca lo suficientemente grande para la que tenía en mente
Shuzo lo veía de un lado al otro, sin entender mucho de lo que hacía. Hasta que una voz lo llamó.
- Nijimuracchi ¿Qué haces? – se acercó a preguntarle el rubio
- Vigilar al inquilino – contestó señalándole al rubio donde mirar sin perder de vista al de ojos azules o sería difícil encontrarlo de nuevo.
Tras un par de minutos no solo ellos lo miraban sino también el resto de los presentes.
Cuando Kuroko encontró lo que buscaba se acercó de nuevo a la expendedora que sería su objetivo, alternaba su mirada entre el ladrillo en sus manos y la caja de la cerradura para confirmar que con eso fuera suficiente. Algunos, tales como Miyaji o Kagami, al entender que intentaría abrir la máquina que ninguno de ellos pudo simplemente soltaron una risotada alejándose.
Shuzo seguía observándole con curiosidad, siendo acompañado por Kise y Murasakibara.
Lo vieron caminar lento alejándose de su objetivo, sólo Shuzo pudo ver lo que hacía, con sus pasos estaba midiendo la distancia.
Kise y Murasakibara pensando que se había rendido sin intentar nada por lo que empezaron a platicar entre ellos.
Akashi con Furihata y Chihiro venían entrando cuando escucharon un estruendoso golpe de algo pesado cocando contra metal justo a su lado.
.
.
.
.
.
Chihiro corrió por los pasillos de la ahora vacía estación hasta la oficina de Akashi, la puerta estaba abierta, siempre la mantenía de ese modo.
No lo vio al entrar, pero de todos modos era muy raro que se durmiera en la primera sala, siguió de largo hasta llegar al lugar donde normalmente lo encontraba, la sala de control. Entró a la habitación encontrándolo de una manera muy peculiar para ser él.
Era enternecedor, hasta cierto punto agradecía haber sido él quien fuera a buscarlo porque de haber sido algún otro seguramente el pelirrojo lo mataría por haber visto demasiado.
En el piso estaban los dos abrazados, el castaño recargado en el brazo derecho del pelirrojo con la cabeza escondida en su cuello y los brazos aferrados a su cintura.
El otro con el brazo libre se aferraba a su compañero como si este fuera un enorme peluche o una almohada pasando su pierna también en torno a él.
Cuando lo veía afuera, gracias a la imponente presencia del chico, aveces se olvidaba de que era eso precisamente, un chico de 15 años con una responsabilidad que no debería cargar.
Los vio solo un momento mas antes de acercarse para tocar al pelirrojo en el hombro, debían salir antes de que empezaran las rondas de policía.
Akashi se levantó sobresaltado a punto de tomar y romper la mano que le había tocado, hasta que sintió el peso sobre su brazo.
Volteó a ver a su "agresor". – Chihiro ¿qué haces aquí?
- Vine por ti, ya todo esta listo y… dijo quedándose callado de repente al ver los ojos de su líder del mismo color y no dispares como lo habían sido desde que lo vio la primera vez.
Akashi interpretó su silencio sabiendo lo que había visto, el mismo lo había notado, cubrió con su mano su ojo izquierdo. Ese gestó le dijo a Chihiro que eso era otra cosa de la que no hablarían como tampoco del pasado del pelirrojo.
La mirada del pelirrojo se posó sobre Kouki, la sostuvo ahí por un momento hasta que acarició suavemente su mejilla con la punta de sus dedos para despertarlo mientras lo llamó por su nombre.
Se levantaron, Akashi tomo una pequeña mochila que se colgó al hombro y salieron del lugar acomodándose la ropa y el cabello en el camino al estacionamiento.
Mientras Kouki dormía, había estado pensando en su plan y modificándolo, además de que tenía un mal presentimiento, debía hablar con Shuzo antes de salir.
Terminaban de bajar por las escaleras y apenas entraban Akashi lo vio, volando en su dirección pero notando que no iba dirigido hacia él, aun así, a pesar de haberlo previsto le sorprendió escuchar el tremendo golpe del ladrillo contra la expendedora al lado suyo.
.
.
.
.
.
El tremendo golpe llamó la atención de todos, el ladrillo había impactado de lleno con la cerradura de la maquina ocasionando que esta se abriera mostrando su delicioso contenido ahora libre para ser tomado
Nadie reaccionaba ante la impresión, solo una persona había visto como Kuroko giró dos veces sobre sí mismo antes de soltar el ladrillo que coló como proyectil, Shuzo aún no salía de su asombro tras ver aquello, mientras tanto el peliceleste ya se había acercado a la máquina para asaltar toda la línea donde se encontraban las paletas de caramelo sabor malteada de vainilla, que fueron unas 20, después, se acercó a los tres recién llegados y tomando a Chihiro de la mano le colocó dos de sus caramelos en la palma.
- ¿Quieres uno Kouki-kun? – le preguntó al castaño muy quitado de la pena a lo que este solo negó con la cabeza sintiendo vergüenza por el comportamiento de su amigo
El primero en reaccionar fue el pelimorado que no tardó en tomar todo lo que sus enormes manos pudieran cargar sobre todo de golosinas de cereza y de chocolate
El resto se fue acercando poco a poco hasta formar un alboroto frente a la máquina, la mayoría eran niños o adolescentes después de todo. Mientras Riko le aplicaba una llave a Miyaji por querer robarle su refresco.
Todos detuvieron lo que hacían cuando Akashi se acercó a la maquina tomando algunos. El pelirrojo se acercó a Shuzo y le tendió los dulces pidiéndole que se los entregara a Shun y Ryou cuando los viera, después con la mirada le hizo un gesto para alejarse del grupo y poder hablar a solas, tenía que decirle lo que había pensado y lo que pensaba que iba a suceder, después de todo si el sello de la familia Akashi estaba en las cajas de armamento, no podían esperar nada bueno.
