Como siempre Kuroko no basket y sus personajes pertenecen a Tadatoshi Fujimaki yo solo los visualice en otras circunstancias.


.

.

.

.

.

Décimo segundo eslabón: Posibilidad

Kuroko veía al resto era como ver a sus amigos cuando encontraban una de esas cosas

- Kouki-kun, ¿te parece familiar ese chico? - dijo mientras miraba fijamente al rubio

- No - contesto Furihata, pero la verdad es que lo había reconocido en cuanto lo vio, como no hacerlo si entre Imayoshi, Aomine y Teppei, tuvieron que detener a Midorima de moler a Haizaki a golpes tras hacer un comentario indecente acerca del chico en la fotografía de la enfermería. La única vez en que todos han visto al tranquilo Midorima perder los estribos.

Sin que nadie se diera cuenta, el de ojos celestes se acercó al chico que reconoció por esa fotografía. Una vez cerca halo su camisa para hacerse notar sobresaltando al joven de ojos ámbar

- Hola - hablo Kise

- Hola - dijo el más bajo - me pareces conocido

- No lo creo jamás te había visto - dijo con seriedad y una mirada algo fria

- Te vi en una foto

- Lo dudo, dicen que me parezco a un modelo que desapareció, pero no soy yo - contesto algo seco el rubio, no le gustaba como lo estaba mirando

- No, yo te vi en una foto que tiene Midorima-kun - le dijo Kuroko

El rubio se puso pálido al escuchar ese apellido pero segundos después recupero la compostura - no se quien es esa persona.

Kouki tras localizar a Kuroko, noto el ambiente tenso entre ellos dos y se acercó para arrastrar a Kuroko lejos de ahí, disculpándose por lo inoportuno de su amigo

Kise los dejó alejarse preguntando de donde conocía el peliceleste ese apellido

: : : : :

Akashi terminaba de hablar con Shuuzo

- Entonces así se harán las cosas Akashi

- Cuento contigo Shuuzo

Ambos se dirigieron una mirada que a todos les parecería fría pero era la forma en que ellos se comunicaban, era su forma de decirse regresa a salvo. Después de aquello volvieron con el resto para que el pelirrojo pudiera irse

- Atsushi vienes conmigo - dijo como ordenándole al pelivioleta, cediéndole el volante, después tomo a Kouki de la mano y subieron los 3 al camión, un par de minutos antes de partir, dos motocicletas salieron del estacionamiento primero, eran Kise y Miyaji, tras darle aviso a Akashi del camino aun despejado estos se fueron del lugar.

: : : : :

Abrió los ojos después haber dormido realmente bien por primera vez en cuatro años, notando que tenía al niño bonito recostado sobre su pecho, tras el beso que le había dado la noche anterior, regresaron por el mismo pasillo del edificio y entraron en una sala sin ventanas, un cuarto completamente cerrado en el cual no entraba corriente de aire. Le contó un poco de cómo habían huido del cautiverio, de como Hanamiya y él habían sido los primeros en llegar al edificio y emprendieron la búsqueda de los rezagados para poder dejarlos en un lugar seguro, así de cómo fueron de a poco uniendo fuerzas con otros que también querían poder hacer algo por aquellos que se habían quedado sin nada. En fin, de cómo empezó a surgir aquel extraño grupo.

Después de un rato de silencio había notado como el mayor se había quedado dormido mientras estaban sentados en el piso, Imayoshi con la espalda recargada a la pared e Izuki con la espalda sobre su pecho, lo que le sorprendió ya que este le había dicho que cualquier cosa lo despertaba pero al acomodarlo para recostarse mejor, el otro no hizo ningún movimiento, su respiración era bastante regular y su rostro continuaba sereno, al parecer había caído en un profundo sueño y eso le gustaba, saber que ese chico se sentía seguro entre sus brazos, le hizo decidirse aún más a luchar.

- Mira nada más que tierno, es tan dulce que empalaga – Hablo sarcástico Hanamiya desde la entrada, tras abrir la puerta y encontrarse con su líder recostado en el suelo abrazando al chico que descansaba sobre su pecho – Ya es hora – dijo y se marchó con Sakurai detrás suyo

Movió un poco a Izuki para hacerlo despertar, se talló un poco los ojos para desperezarse, y al poco, alcanzaron a los otros dos. Izuki vio a Sakurai con una camiseta que nada tenía que ver con la que traía puesta hace unas horas, miró con sospecha al chico junto a su amigo hasta que el brazo de Imayoshi sobre sus hombros le distrajo de todo a su alrededor

- Quédate a mi lado todo el tiempo – le susurro el de lentes al oído mientras llegaban al punto de encuentro.

Ahí rodeando el camión estaban un montón de chicos, ¿Aomine y Haizaki ya salieron? Preguntó a lo que tuvo una respuesta afirmativa de Teppei, que al poco rato se dirigió a saludar al castaño que se deshacía en disculpas por haberlo golpeado la última vez que se vieron, mientras el mas alto trataba de detenerlo.

- Todos saben cuidarse solos, como dije yo tengo que hacer esto, quedan advertidos, saben que Makoto queda a cargo y saben también que él no es tan benevolente como yo – dijo con una sonrisa sarcástica para luego dirigirse al peliverde

- En tres días todos deben estar listos – fue lo que le dijo

- Así será - fue la corta respuesta de Midorima

- Shun, sube al camión – ordenó el de lentes mientras el mayor solo asentía, Imayoshi hablo por la radio para confirmar que pudiera salir y llevándose a Izuki se fueron de ese lugar.

: : : : :

- Kouki hay algo que quiero preguntarte - hablo el pelirrojo

- ¿Que sucede? - contesto el castaño

- ¿Por qué terminaste aquí? sé solo los de clases altas fueron atacados o los que vivían en pobrezas extremas que no fueron evacuados, también se quedaron, pero tu no parces pertenecer a ninguno de los dos

Kouki volteo el rostro antes de hablar, recordar aquello que había pasado- me quede atrás - dijo

- ¿Cómo pasó?

- Después de la explosión en la cadena de televisión se estableció el toque de queda y nadie podía salir antes o después de cierto hora, mi familia seguía las reglas al pie de la letra, algo casi desesperante, todos nerviosos porque algo llegara a pasarnos a mi hermanita o a mí, recibíamos una pequeña caja de provisiones una vez por semana para los cuatro que a duras penas alcanzaba, mis padres no querían que nos diéramos cuenta pero a veces se quedaban sin comer por darnos a nosotros

- Supe que el toque de queda duro aproximadamente 3 meses antes de que todo se viniera abajo

- Si, algunos vecinos empezaron a juntarse les parecía una injusticia el que hayamos sido reducidos a quedar prisioneros en nuestras propias casas por lo que se propuso salir de la prefectura, algo que estaba más que prohibido hasta nuevo aviso, mis padres no me decían nada pero varias veces los escuche hablando de ello, hasta que decidieron hacerlo, tenían miedo a las represalias pero le temían mas a la multitud enfurecida por lo que con lo poco o nada que pudiéramos llevar, una madrugada salimos de casa con todos los demás, se suponía que habían calculado bien los rondines de oficiales y militares pero al parecer alguien dijo algo a quien no debía porque poco después de salir de los límites del vecindario nos interceptaron - suspiro cerrando los ojos como recordando aquella pesadilla, lo que había pasado hace cuatro años - hubo un pleito, unos hombres que discutían aparentemente para distraer a los oficiales mientras los demás se dispersaban, se dio un tiroteo, yo me separe de mis padres y mi hermana, mientras corría buscando donde ocultarme caí y solo sentí a la gente pasando sobre de mí, alcance a salir de la multitud para no terminar aplastado pero perdí el conocimiento, cuando desperté la calle estaba desierta, había humo en todas partes y no escuchaba nada más allá del fuego consumiendo algunas casas o basureros mientras veía unos edificios desmoronarse, yo solo espero que mis padres hayan logrado escapar

- ¿Fue en Sapporo?

- ¿Cómo lo sabes? - Akashi se tensó al escuchar esa pregunta, por una vez le habría gustado estar equivocado, suspiro antes de contarle a Kouki

- Eso fue transmitido a todos lados, incluso yo que estaba confinado a cuatro paredes me entere de ello, fueron 6 prefecturas incluyendo Sapporo las que se movilizaron al mismo tiempo para salir y dirigirse al campo o las costas donde por lo menos tendrían más posibilidades de vivir tranquilos, tal vez de haber sido una o dos prefecturas más, de verdad lo habrían logrado.

- ¿Quieres decir que mis padres tal vez no...? - Kouki negaba con la cabeza no podía consentir la idea de que sus padres no lo haya logrado, y su hermanita, de haber perdido a su familia de este modos y sin decirles adiós, sin si quiera saber en dónde paso

- Lamentablemente no lo sé, si me imagineé que tal vez tenías familia a quien buscar, pareciera que algo te mantiene aquí y por eso estas con nosotros ahora, en el lugar al que vamos tal vez, solo tal vez encuentras a alguien

Kouki calló tenía miedo de preguntar algo más, de descubrir algo que le hiciera perder la motivación, el se había quedado cuando le dieron la oportunidad de irse, se quedó para encontrar algún indicio de sus padres.

- Se-Sei-san – dijo aun sin recuperarse del shock de lo que acababa de decirle, no quería pensar en la catástrofe de la huida sino en lo que le dijo al final, tal vez podría ver a alguien ahí que le diera razón de lo que había pasado en Sapporo

- ¿Cómo fue que llegaste con Imayoshi?

– Me dirigí a la costa a donde escuché que todos irían, viajaba de noche para que nadie me viera y descansaba donde podía durante el día, en el camino recogí las navajas y cuchillos que encontraba para cazar o defenderme, distraer para emprender la huida. Había otros como yo que se habían quedado pero ellos no viajaban sino que se dedicaban a molestar a quien fuera que se les pusiera enfrente. Hubo varios que me acorralaron ya daba todo por perdido, eran 6 todos enormes y yo apenas tenía 13 años, un chico que se veía mas chico que yo se acercó y los provocó para terminar dándoles una paliza con golpes bajos o distracciones absurdas pero efectivas una vez que todos fueron derribados me habló - "Te quedas hasta que se levanten o nos vamos, Chihuahua" - vi a los que estaban en el piso y luego a él y simplemente lo seguí, el me dijo donde estaba y me invitó a un refugio pero le dije que no, yo debía encontrar a mi familia. Fue cuando Hanamiya-san me presentó a Imayoshi-san. Hanamiya-san me enseño a pelear y cuando vieron que servía para algo me dejaron ayudarles, mientras buscaba entre los refugiados algún indicio de mi familia pero no he logrado saber nada.

Furihata se distrajo del relato que contaba, al ver como se desviaban de la carretera por la que iban y se adentraban en un sendero en medio de muchos arboles.

- Sei-san ¿por qué terminaste metido en esto?


.

.

.

.

.

y como soy mala, les dejo la historia de Akashi para el siguiente cap. y bueno otra vez se me hizo noche, espero les gustara el capitulo, que por cierto hizo que me diera un mini infarto ayer por que pensé que ya lo había perdido pero afortunadamente se salvó, sino yo creo que aun no habría publicado