Viene mi OTP, si son muy sensibles recomiendo un pañuelo a la mano, o quien sabe a lo mejor exagero pero bueno mas vale prevenir
Aclaracion: Pensamientos en itálicas
Ya saben Kuroko no basket y sus personajes pertenecen a Tadatoshi Fujimaki yo solo los visualice en otras circunstancias.
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Décimo cuarto eslabón: Pérdida
Regresaban del estacionamiento para entrar a la estación, todos juntos Shuuzo y Kise delante de los demás. Todos alerta por si los llegaban a emboscar, eran solo un par de calles, pero esa distancia podía hacer la diferencia. Detrás de ellos, Chihiro y Kuroko. La mirada de este último comenzaba a ponerle nervioso, esos ojos azules fijos en su persona le daban escalofríos. Le mencionó a Midorima, pero Midorimacchi murió ¿verdad? Por eso su casa estaba en ruinas cuando la vio tras salir de su encierro, cuendo volvió a Tokio con Akashi lo primero que hizo fue buscarlo en la que había sido la mansión de su familia y la descubrió quemada hasta los cimientos pero si no estaba muerto, como el chico de ojos celestes le había dado a entender, y no fue secuestrado, entonces ¿dónde había estado durante todo este tiempo? Ese chico tal vez podía darle respuestas pero tenía miedo de saberlas.
- A partir de este momento nadie sale hasta que tengamos que ir a entregarlos – habló señalando con la mirada a Kuroko después de que Tatsuya y Taiga, que eran los últimos, entraran a la estación. – No podemos ponernos en riesgo ahora así que por seguridad, nos quedaremos aquí hasta que sea necesario salir, ustedes lo vieron la policía anda rondando cerca, un solo error y nos descubrirán a todos, nos vamos a trasladar a a la estación de Shibuya usando las vías, todo se va equipo, materiales, viveres, todo.
Alex lo miraba un poco incrédula pero era lógico, llevaban demasiado tiempo en esa base, corrian el riesgo de que los encontraran en algún momento
- Ahora alístense, tenemos que estar allá antes de que se tenga que llevar a cabo el intercambio – y después de esta orden simplemente tomó a Kise para llevarlo a la sala de Akashi, debía reunir sobre todo lo que se encontraba en esa habitación, además de desactivar todas las cámaras, por otro lado había visto la incomodidad de Kise alrededor del "visitante" así que debía alejarlos lo más que pudiera.
Una vez en la sala de control Nijimura por fin lo soltó
- ¿Qué es lo que sucede Ryouta? y no me mientas, sé que hablase con el amiguito de Chihiro
- ¿Amiguito?... -
- Es solo que algo que me dijo ese chico me sorprendió
- ¿Qué te dijo? – Se sentó en el suelo jalando al rubio sentándolo a horcajadas sobre él mientras tomaba su rostro para mirarlo a los ojos
- No-no impor… – trató de mentir pero un corto beso sobre sus labios calló su mentira el rubio solo se sujetó de las muñecas del azabache, no con intenciones de quitarle sino de sentirle más.
– Dime la verdad – Nijimura mencionó y lo volvió a besar un poco más largo pero aun así no duró mucho
- ¿Ya me vas a decir la verdad? O tendré que utilizar la fuerza – Kise solo asintió en respuesta
- E-él mencionó a Midorimacchi - dijo el rubio que aun sonrojado por los besos del azabache trataba de ocultar sus ojos tras su flequillo para no darle a notar lo que esa persona aun significaba para él
- Midorima ¿el medico? – No había necesidad de preguntarlo pero quería estar seguro Kise asintió de nuevo
- Y ¿qué fue lo que te dijo? – Kise negó con la cabeza, Nijimura le sostuvo el rostro desde las mejillas para que lo mirara a los ojos
- Dijo que tiene una foto mía – Habló casi en un susurro pero perfectamente entendible por lo cerca que estaban
- ¿tiene? Eso quiere decir…-
- Entonces ¿está vivo?
- No lo sé... yo no... me atreví a preguntarle – los ojos de Kise comenzaban a cristalizarse por las lágrimas que empezaban a acumularse en ellos y Nijimura lo sintió, sintió que lo perdería en ese momento.
- Kise ¿aún lo amas? – No necesitaba preguntar, sabía la respuesta, la supo siempre, a pesar de lo que tenía con el rubio sabía que entre ellos siempre estaba el fantasma de aquella relación anterior, aquella que no tuvo un final feliz por el hecho de que no tuvo final, pero aun así necesitaba que el de ojos ámbar le respondiera, necesitaba saberlo de sus labios.
Kise trato de desviar la mirada pero Nijimura no se lo permitió, la respuesta estaba ahí pero necesitaba que el chico frente él lo expresara en voz alta, para que ambos pudieran aceptarlo.
Fue un susurro, simple y corto, casi inaudible incluso para Nijimura que estaba frente a él, salió sin permiso de sus labios junto con sus lágrimas. No quería admitirlo, se lo negó durante años pero la respuesta siempre estuvo ahí un simple – si – fue todo lo que pudo decir.
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Abría los ojos, se había quedado dormido sobre la camilla, el cuadro aun reposaba en sus manos
- Por fin despiertas Shin-chan
- ¿Es tarde? – preguntó tomando sus lentes de la mesita junto a la camilla, posiblemente Takao se los había quitado para evitar que se estropeasen, así era el azabache, tan parecido a él
- Imayoshi ya se fue – contestó Takao tendiéndole su botella de agua
- Entonces si, ¿Qué haces aquí?
- Me duele el hombro, creo que fue por la llave que me hizo ese chico, pero llegué y estabas dormido así que me quedé a esperar que despertaras – le contó
- Quítate la camisa
- Shin-chan no soy tan fácil, por lo menos invítame un café – habló bromeando el más bajo
- No seas ridículo Bakao – contestó mientras el otro hacía lo que le pidió
Revisó su hombro palpando para reconocer el posible daño, encontrándolo al poco - no es mu grave - dijo flexionando su brazo de un modo que a Takao le pareció extraño y de la nada lo escucho, el crujir de sus huesos.
- Con eso bastará – Ahora descansa y no lo muevas mucho, nada de ir a provocar a esos bárbaros, y si, antes de que empieces me refiero a Aomine y Haizaki, y mucho menos te metas con Araki
- Moriré de aburrimiento – habló desilusionado entre el hecho de que Shin-chan no respondiera sus coqueteos ni de broma, el que ni Kyoshi, ni Hayama se enojaban por lo que era difícil iniciar pelea con ellos y que ya le había advertido que no podía molestar a los otro y no, meterse con Hanamiya no estaba en sus planes, no quería morir tan joven
Volteó a ver al de ojos verdes, hipnotizado por él, le gustaba y mucho, y se lo había dicho infinidad de veces siempre obteniendo un rechazo como respuesta, dejo de mirarle, se concentró en la fotografía que tenía ahí el peliverde, ojalá lo hubiera conocido antes que ese chico, pero era imposible su diferencia de edades era de ocho años y por lo poco que ha podido sacarle, él y el rubio se conocieron cuando tenían esa edad, en pocas palabras su nacimiento había sido ocho años tarde si es que quería haberle conocido antes.
- Shin-chan ¿de verdad no tengo un una mínima oportunidad? – habló bajo, creyó que solo lo había pensado pero en realidad lo exteriorizó, Midorima iba a reñirle, ya había dado su respuesta muchas veces, un no rotundo, volteo a verlo, lo miraba observando la fotografía, supo que no le había hablado directamente
- Perdóname Takao – el aludido lo miró incrédulo, la palabra "perdón" jamas había salido de labios del peliverde, por lo menos, no en los más de tres años que llevaban conociéndose.
Takao era quien mejor había llegado a entenderlo, y en cierto modo se sentía mal por no poder corresponder a sus sentimientos – yo no tengo nada que ofrecerte - completó
- Por lo menos me dirás que les pasó o la historia tras esta foto
Midorima suspiró por lo menos eso le debía
- Bueno, ya te había dicho que nos conocemos desde niños – Takao asintió
- Él fue mi hermano y mejor amigo durante mi infancia, nuestros padres se conocían desde mucho antes por lo que nunca hubo inconvenientes con nuestra amistad, pero cuando llegó a la adolescencia las cosas empezaron a cambiar, el comenzó con su carrera como modelo algo que no fue del agrado de su familia, ni de la mía así que mis padres comenzaron a interferir en nuestra amistad mientras que los suyo le dieron la espalda, mi familia venía de una larga cadena de médicos por lo que se daba por hecho que yo también lo fuera, ellos me enviaron a estudiar al extranjero, para esto llevaba un año en que no me habían permitido verlo, pero yo no sabía que era porque mis padres le habían negado la entrada a nuestra casa. Fue hasta que me lo encontré en Alemania, ese día comencé a creer en el destino; no había dado cuenta de que tanto lo extrañaba hasta que se bajó de aquel auto sin que este se hubiera detenido, solo para correr y abrazarme a mitad de la calle en ese momento supe que no quería volver a separarme de él.
- Fuimos a conversar al hotel donde se estaba hospedando y fue cuando me contó la verdad. Un año después de comenzar con su carrera de modelo durante una entrevista le preguntaron si estaba enamorado y él contestó que sí, pero cuando le preguntaron si la chica le correspondía, él contestó que lamentablemente no porque a quien amaba era un chico. Se armó un gran escándalo, casi pierde su contrato aunque logró mantenerlo con su propio esfuerzo y ganando aun más popularidad por haber admitido su sexualidad frente a las cámaras. Obviamente mis padres se enteraron del escándalo en el que se vio involucrado y por mantener el prestigio de mi familia le negaron el poder verme y a mí me mintieron diciéndome que jamás había intentado buscarme cuando en realidad me había mandado unas 150 cartas en ese año que no nos vimos, todas le fueron devueltas, rechazadas por el destinatario además de un incontable número de mensajes de texto todos rechazados por mi teléfono del cual yo no sabía me habían bloqueado su registro.
- ¿Tienes alguna carta? – Takao preguntó sin pensar, le sorprendía la historia que estaba escuchando, casi se retracta de lo que había preguntado cuando Midorima asintió pidiéndole el porta retrato y tras dejar al descubierto la parte de atrás, pudo reconocer perfectamente el sobre que le fue entregado
- Cuando me dijo que amaba a un chico yo le dije que él no podía enamorarse de nadie porque debía amarme solo a mí – Midorima sonrió con nostalgia ante ese recuerdo - su risa después de oir aquello se me contagió hasta que caí en cuenta de lo que acababa de decir y quería morir de vergüenza cuando dijo "pues que yo sepa tu eres un chico, y uno muy lindo de hecho, por eso te amo" – suspíró al escuchar el eco de su voz en su cabeza - Teníamos 15 años cuando comenzamos nuestra relación, esta foto la tomaron unas chicas cuando lo volví a ver en Alemania, me había convencido de tener una cita real, la primera como pareja, pero lo reconocieron esas chicas y el aceptó firmarles un par de autógrafos si nos tomaban esta foto juntos. – Takao contuvo el aliento, la mirada en el rostro de Midorima le hacía sentirse incluso culpable de haber hecho siquiera el intento de coquetearle, sentía como si se le hubiera insinuado a un hombre casado.
- Con muchas dificultades logramos mantener nuestra relación a flote, viéndonos en diferentes países a espaldas de mi familia. Cuando cumplí 21 compré esto para él – dijo mostrando una cadena en su cuello con dos anillos platinados – si estábamos viajando siempre, en cualquier momento podía casarme con él, en cualquier país donde fuera legal, pero nunca tuve la oportunidad. – cerro los ojos apretándolos con fuerza como queriendo y no queriendo recordar
- Yo me encontraba fuera del país cuando salió en las noticias lo de la bomba y lo peor vino después, cuando su nombre salió en el registro de las personas desaparecidas tras el atentado. Sentía que moriría – removió sus lentes sobándose ligeramente el puente de la nariz – no encontraba motivos por el cual lo hubieran secuestrado, era de dominio público que su familia le había dado la espalda tras iniciar su carrera así como el haber sido eliminado del registro familiar cuando se armó el escándalo respecto a su sexualidad. – suspiró de nuevo
- Dos días después del atentado me contactaron, me dijeron que lo tenían como rehén aún recuerdo la voz del imbécil que llamó "Tenemos a tu noviecito" y lo que pedían a cambio era una fortuna, algo que en mi caso no me importaría pagar para garantizar su seguridad, exigí una prueba de que estaba vivo y fue cuando escuche su voz – resonó en su cabeza "Midorimacchi no te preocupes por mí, se feliz" – Yo les dije que les daría el dinero, y ellos me dieron tres días para conseguirlo. Volví a Japón pero como aun no era dueño legítimo del legado de mi padre por que la cesión de derechos no se había firmado aun, yo no podía disponer de esa enorme cantidad sin su consentimiento – Midorima bajó la vista mirando observando a la nada cerrando las manos en puños, su semblante había cambiado por completo
- Me lo negó cuando se lo manejé como mi amigo y peor aun cuando le confesé de mi noviazgo con él. Después de eso, no tenía modo de conseguir tal cantidad de dinero. Una lagrima traidora se resbaló por su mejilla – me llamaron al cumplirse el plazo, yo no tenía el dinero pero lo conseguiría costara lo que costara solo necesitaba un poco más de tiempo pero ellos dijeron "se agotó tu tiempo" volvía a escuchar la voz de Kise un te amaré siempre y luego… un disparo y… terminó la llamada – Las lágrimas caían descontroladas por sus mejillas ahora, le dolía en el alma recordar aquello, Takao se acercó a él pero no tenía idea de que hacer.
- Cuando eso pasó obviamente se enteraron de que había vuelto a Japón y atacaron la mansión de mis padres para tratar de secuestrarme y negociar con ellos pero yo no me encontraba en ese lugar, jamás supe si mis padres huyeron y la verdad no me interesa, después de lo que me hicieron no quiero saber más de ellos. Ya no quería vivir pero sabía que a él no le gustaría que me dejara vencer por algo así. Me encuartelé en el laboratorio de mis padres mientras el toque de queda estuvo vigente pero tras la masacre de las seis prefecturas me había decidido a buscar sobrevivientes para ayudarles, fue cuando conocí a Imayoshi el día que intentaron asaltar ese lugar y les di todo lo que pedía a cambio de dos condiciones
- ¿Cuáles? – preguntó Takao
- La primera fue que me dejaran unirme a ellos, en ese entonces solo eran cuatro así que no lo negaron, y la segunda fue que ese almacén se utilizara para resguardar sobrevivientes. Imayoshi aceptó ambas
Takao no cabía en sí de la sorpresa, tantas cosas que tuvieron que pasar para perderle de ese modo, se sentía incluso peor por haber intentado usurpar el lugar del rubio. Apretó los puños, sintió crujir el papel en su mano, cierto, aun no lo había leído, abrió la carta y miró el contenido, parecía una simple nota pero el sentimiento que expresaba se podía casi tocar. Ahora entendía porque ese porta retrato era tan valioso para su amigo peliverde
"Hola Midorimacchi, no sé si te has enterado pero fui a verte aunque no pude pasar de la reja principal, parece que de verdad la cagué con lo que dije en esa entrevista, pero no me importa. No voy a negar lo que soy, ni lo que siento, ni mucho menos por quien lo siento. Tal vez sea tu culpa por ser la única persona que no me dio la espalda, tal vez es por eso que me enamoré de ti, oh, no te lo había dicho verdad, estoy enamorado de ti, no importa si no sientes lo mismo, solo quería que lo supieras
Te amaré siempre
Kise
P.D. Deberías llamarme con más cariño, Ryouta estaría bien para empezar"
Takao lloró sin motivo aparente, se sentía una basura, aunque antes no lo sabía ahora entendía que no podían corresponderle, se sentía mal por molestarse con el medico por ello.
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Sakurai sentía que lo miraban raro, pasó en medio de varios de ellos mientras seguía a Hanamiya. Hasta una oficina en donde abrió la puerta de par en par sin llamar ni nada. El peliverde ya se encontraba en estado presentable y Takao aún se encontraba presente, el porta retrato ya ocupaba su lugar resguardando de nuevo sus tesoros
- Midorima – Hanamiya le habló - Necesito que lo revises – dijo casi arrojándole a Sakurai encima
- ¿Qué tiene? – habló en tono serio, neutro, como el que suele utilizar con todos
- Tu sabes, pelea con el chihuahua, cortes – habló sin mucho interés
- Quítate la camisa – ordenó y por algún motivo a Sakurai no le pareció buena idea contradecirle
Revisó cada uno de los cortes pero todos habían sido muy bien tratados
- Todo está en orden, te encargaste bien de él –le dijo tendiéndole su camisa de nuevo a Sakurai arqueando una ceja al reconocer que era de Hanamiya – ¿Planeas adoptar otra mascota?
- Tsk, cállate – dijo Hanamiya volteando a otro lado – justo en ese momento escucharon hablar al castaño
- ¿Kise-san? – habló sin pensarlo al ver la fotografía
- ¿De dónde conoces a Kise? – preguntó el peliverde el chico castaño se veía muy joven para haber estado entre su círculo de amigos y no tenía la complexión como para haber trabajado con él de modelo
- Lo-lo-lo siento – tartamudeaba la intensa mirada del de ojos verdes lo estaba poniendo nervioso – yo-yo… - se sentía cada vez más tenso
- Cachorro si no hablas te arrancará la cabeza – habló Hanamiya para asustarlo sabiendo que Midorima en efecto lo haría tratándose del chico de la foto
- Él vive con nosotros en la estación – soltó tan rápido que su hubiera habido cualquier otro ruido en la habitación, nadie le habría entendido, y fue cuando el peliverde comprendió lo dicho de golpe
- Kise está vivo –
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Bueno capitulo largo tratándose de este fic pero bueno denme MidoKi y me explayo, espero lo hayan disfrutado.
Ahora la mala noticia, debido a una situación personal algo delicada mis actualizaciones se verán afectadas siendo mas esporádicas, no pienso abandonar el fic, eso que quede muy claro, pero en lugar de las dos actualizaciones por semana que venía haciendo es posible que se reduzcan a una por semana o cada diez días, una disculpa, en cuanto mi situación vuelva a la normalidad continuaré como iba.
