Disclaimer: Los personajes le pertenecen a Suzanne Collins y me encantaria tomar una cahipirinia con Finnick en el Districto 4!:D

NOS LEEMOS ABAJO...


Capitulo 5

— ¡Por Dios Gale! ¿Qué haces aquí?

—Ayudarte, eso hago, antes de que eches todo por lo borda- me susurró por lo bajo—Bueno Snow creo que podría servir Catnip…eh Katniss, quiero decir. Después de todo no esta tan mal

—Bueno Gale, tú y Johanna ven algo en ella que yo no. El fuego es bueno mientras sea una chispa ¿entiendes verdad?— Snow pronunció esas palabras con algo de desconfianza.

—Lo sé señor, pero Katniss tiene una fuerza magnética especial, creo que ella no sabe el efecto que causa en las personas y varios de nuestros clientes; que la han visto deambular por el burdel; ya me han preguntado por ella— Gale trataba de convencer a Snow

—Mmm si ese dato también me lo facilito Johanna. ¡Pues bien! Manos a la obra. Veámosla en acción. No veo la hora de follarla y ver que tanto aprendió de Johanna

—¡NOOO!- Gritó Gale— Yo le doy mi palabra de que ha aprendido…además no queremos arruinar su principal valor ¿no?

Snow miró a Gale con mala cara, esos ojos de serpiente me daban ganas de arrancárselos con mis propias manos. Lo examinó de arriba abajo y en sus labios hinchados y sangrientos se formó una media sonrisa socarrona. Me miró de reojo con cara de asco, luego se aclaró la voz y se volvió para hablarte a Gale.

—Gale te crees más listo que yo ¿verdad?—Empezaba a mostrar signos de apatía.

—No, no, no señor. Peerrroo eess que…—Gale nervioso y tartamudeando trato, sin éxito, defenderse.

—Katniss sal de aquí, tu perfume barato solo distrae a señor Hawthorne— me espetó el viejo.

Miré a Gale sin entender que estaba sucediendo. El aroma de esas rosas me tenia mareada aún, mi estomago estaba más relajado, pero las nauseas estaban cada vez peor. Con las piernas temblando y el sudor frio corriendo por mi espalda, caminé hasta la puerta. Tomé el pestillo de bronce y volví a girar para ver a Gale. En sus ojos grises veía que algo estaba pasando pero ¿qué?

—¡Descerebradaaaaaaaa! ¡Por dios Katniss vuelva a la realidad niña!

El grito de Johanna me despertó de mis recuerdos. Todavía buscaba en él lo que esa mirada de Gale significaba. Aun peor fue trataba de entender que significaban las últimas palabras de Snow, esas palabras que le propició a mi amigo antes que de nos marcháramos a su casa. Pero ya volvería a pensar en eso más tarde ahora tenía un problema mayor: Annie y Johanna. Mi decisión contundentemente no era apoyada por ninguna de las dos. Aunque prefería pasar de la opinión ajena necesitaba compartir mi decisión con ellas. Ya que ni siquiera entendía porque le había dicho a Gale que lo intentaría, cuando parte de mi sabía que no funcionaría. Aun así le debía a mi amigo un favor grande y con intentarlo no perdía nada. O eso es lo que creía.

Annie indigna volvió a preguntarme, por enésima vez…

— ¿¡Con Gale!? ¡Katniss estás loca!

—Annie tiene razón descerebrada. Gale es demasiado para ti

— ¿Que se supone que significa eso Johanna?- le respondí enfadada

—Pues que es mucho ovillo para una gata de poca monta

— ¿Qué?! Pues gracias por lo de "gata de poca monta"

—Solo le dijiste que si por que te llamo cobarde— Johanna como siempre tan directa.

—Katniss eres una cortesana ahora. Y una relación con Gale o quien fuese solo complicaría mas tu vida— sentenció Annie

— ¿Cortesana Annie? ¿Estamos en el siglo 18? ¡Por favor! Es una puta, como nosotras— Me señaló con el dedo y acercó su cara a la mía—y tú mi querida Katniss eres una puta y las putas no deben salir con hombres ¿acaso no te lo enseñé?

— ¡Bueno ya! ¡Me hartaron! ¿Acaso no tengo derecho a ser feliz?

—Si Katniss, pero ¿lo serás con Gale?— Me pregunto Annie en tono reflexivo

—Yo…bueno quizás si pudiera…—mis palabras quedaron truncadas cuando la puerta del vestuario sonó y se abrió al mismo tiempo. Era Gale. Justo. Pareciera que lo hubiéramos llamado de tanto nombrarlo. Gale saludó a las chicas con un gesto y me regalo una sonrisa blanca y pura.

—Catnip vienes a casa a cenar esta noche ¿verdad?

— ¡Si, claro amigo!

— ¡¿Amigo?! Puajajajajajaja- Carcajearon Annie y Johanna

— ¿Y qué vas a hacer para cenar musculitos?— Burló Johanna a Gale mientras le apretaba los bíceps.

— ¡Ya Johanna, por favor es solo una cena en familia! Mi madre y mis hermanos estarán allí así que…—Estiró la mano buscando la mía—…si me permiten; mi amiga y yo nos vamos.

Nos largamos de "El Capitolio" dejando atrás los ademanes burlescos de mis amigas, las miradas envenenadas y los cometarios por lo bajo de las demás chicas. Caminamos en silencio por las calles vacías del Distrito 12. Silencio que me sabía amargo, silencio que no entendía cómo abordar y romper.

Una gélida gota cayó en mi hombro, luego otra y otra más. Eleve mis ojos al firmamento anubarrado y pardo, dejando que las frías lágrimas celestiales me cubrieran. Lavaban mi furia, mi cuerpo, el pecado, la culpa; apagaban el fuego dejando la llanura calma de mi alma. Me dejaban pensar con claridad, abriendo mi mente y asimilando mi nueva vida, mi nuevo destino. Su mano tomó la mía de sorpresa y con una mueca de júbilo en su rostro tiró de mi cuerpo, obligándome a echar a correr. Cerré los ojos y me dejé trasportar por Gale. Confiaba plenamente en él. Podía sentir su mano segura y protectora estrechar la mía con firmeza y delicadeza. Llegamos a su casa empapados, tiritando de frio pero felices. Felices porque sabía que las sensaciones que el aguacero me dejó en la piel eran las mismas que Gale sentía. Lo sabía porque sabía que hasta en eso éramos iguales, éramos pares, amigos, confidentes, amantes…

Me introduje en su pequeña pero acogedora casa buscando a Hazelle y los niños; la ausencia de estos me dejo perpleja. Mire a Gale con algo de desconfianza y algo de picardía.

— ¿No que era una cena familiar?

— ¡¿De verdad lo creíste Catnip?! Pues mentí— Lo fulminé con la mirada y el hecho a reír, lo cual me molestó aun más.

—Vamos Catnip no te pongas así sólo lo dije para que Johanna dejara de molestar— Lo miré con desaire.

—Catnip por favor cambia esa cara. Mira ¿por qué no vas a sacarte esa ropa mojada? Te traeré una toalla seca para que te cubras. Puedes dejar la ropa en el lavadero que está cerca de la cocina.

Mientras Gale subía las escaleras, me dirigí el pequeño lavadero y me quité mis vestiduras, quedando solo en ropa interior. El sonido de la lluvia me llenaba de paz y sacaba esa parte romántica que pocas veces dejaba que se vislumbre en mí.

Sentir su aroma a fresco, a tierra mojada, a bosque, a pinos me erizaba la piel y su respiración cálida cerca de mi hacía que me recorriera una electricidad por cada corpúsculo de mi ser. Cerré los ojos percibiendo cómo se acercaba por detrás y dejé que su presencia se hiciese más cercana a mí.

Respirar su mismo oxígeno, respirar su exhalación, respirar y hacerla parte de mí me exaltaba de sobremanera. Podía sentirlo a un pestañar de distancia y eso estimulaba aún más mi sexo. El misterio y la incertidumbre. El apremiante deseo y ansias apresuradas. La sorpresa y la expectativa. Todo a un pestañar de distancia.

Un sonoro suspiro escapó de mis labios, sonrojándome y acreditando a Gale para que se acercara y me poseyera. Porque lo deseaba. Mi cuerpo necesitaba tenerlo cerca, aunque sabía que no lo amaba y entregarme así iba en contra de mi ideología; ideología que a esta altura de las circunstancias era solo cenizas en mi mente; no podía desentenderme de mis deseos y deseaba que Gale quemara y dejara su marca en mi.

Me tomó por las caderas presionando con fuerza, dejando en claro quién mandaba. Acortó los minúsculos centímetros que separaban nuestros cuerpos. Apoyó su pecho en mi espalda y su respiración se perdió entre mis cabellos causándome aún más éxtasis. Con suaves movimientos me acaricio la espalda, recorriéndola lentamente con las yemas de sus dedos hasta llegar a mis hombros. Sutilmente sus manos viajaron a través de mis brazos buscando y entrelazándose con las mías. Sus labios ardientes y húmedos besaron deliberadamente mis hombros. Sentir su boca en mi piel anegaba mis muslos de mi propia humedad y mi intimidad palpitaba con más violencia.

Dejó mis hombros y se acercó a mi oído susurrando, el perfume de su aliento me hechizaba y me recosté sobre el frío mármol en la cocina manteniendo los ojos cerrados; tal y como me lo había pedido; apoyándome sobre mis codos. Ni el helado granito de la encimera podía aliviar el fuego que Gale me provocaba.

Lo sentí posarse detrás de mí, podía sentir su corazón bombear con fuerza y su respiración poco a poco más errática. Sentí su duro miembro chocar contra la parte trasera de mi cuerpo. Saberlo excitado por mí hacía que mi sexo golpeara más duro y con más constancia, perdiendo paulatinamente la conciencia. Sus manos otra vez...en mi espalda, en mi cintura, en mis caderas...en mi entrepierna.

Su movimiento fue tan sexualmente violento y rápido que tarde en darme cuenta que se había deshecho de mi braga, solo gemí como la buena zorra que era.

Apretó mis nalgas con alevosía y hundió su lengua en mi vagina. Mis jugos íntimos inundaron su boca y no dejaban de fluir, me llenaba de vergüenza pero al parecer a él no le importaba o eso me daba a entender por las cosas que me decía por lo bajo.

— ¡Oh por dios Catnip estas hirviendo!— Mi respuesta fue un gimoteo pecaminoso y sensual

—Eres tan dulce, tan deliciosa, criminalmente sexy—Volví a sollozar con deleite y Gale continuo escarbando mi intimidad con su lengua.

Su lengua me quemaban, mi sexo ardía con cada lamida y el poco pudor que me quedaba se perdió entre mis gemidos y mis gritos de placer.

Sus labios besaban mi clítoris con suavidad para darle pasó a pequeños y mortales mordiscos haciendo que mis piernas fallaran y mis manos se agarraran de donde pudieran. Me retorcí de placer y mi orgasmo era casi inminente pero Gale tenía la capacidad de doblegarme.

Le dio una última y contundente lamida a mi sexo y me penetro con sus largos y gruesos dedos. Me moví siguiendo el ritmo y buscando más profundidad cuando sentí el pecho ancho y rígido de mi chico perforar mi espalda. Enredo su mano libre entre mi pelo y tiro de él, tiro con la fuerza que sabía que me gustaba y me excitaba. Mi respiración era totalmente agitada y mis gemidos eran gritos, gritos que le pedían que me masturbara con más fuerza, gritos que le indicaban cuanto falta para mi orgasmo.

Sin sacar su mano de mi órgano viscoso y caliente, me pidió que girara y cumplí. Quedamos frente a frente y él seguía manteniendo el ritmo de la penetración. Notó mis pezones erguidos y sumamente receptivos, y sin importarle la fina tela de mi sujetador mordió con hambre esa parte sensible de mi pecho. Tuve que sostenerme con más fuerza de la encimera para no desfallecer de placer. Grite y moví más rápido mis caderas y el subió el ritmo también, mi orgasmo estaba llegando...

La humedad caliente y sumamente pegajosa empezó a salir con rapidez de mi interior a la vez que era acompañada con mis gritos. Gale dejó mis tetas y acerco su boca a la mía, sus labios no tocaban los míos y eso me excitaba aun más, haciendo que mi orgasmo fuera aún más memorable.

Cuando al fin acabe sus mojados dedos corrieron por mis labios haciendo sentir mi propio sabor. Él se unió y juntos compartimos ese sabor tan personal y dulce. Compartimos el fruto en mi excitación, esa excitación que él supo cómo lograr. En ese momento repare en que los orgasmos de Gale eran crecientemente lujuriosos, infinitamente adictivos y grandiosamente placenteros; y yo estaba ansiosa de que me diera más, muchos más.


Hola pervers!! Bueno primero que nada muchas gracias por la buena onda con respecto lo dicho anterior! Ya vendra el señor Mellark y ya van a ver...Me estoy escribiendo unos capitulos que puuuuffff! Mucho lemmon! Lemmon para todos y todas jajajajajajajajajaja!

Bueno la verdad que son las 23:24 aca en Argentina asi que para mi es viernes todavia!:D Bueno las cosas se van revelando poco a poco y se que mi forma de contar los sucesos es un poco confusa para algunas pero es que justamente la intencion! Espero que este capi les halla gustado... diganme si les gusto el lemmon y eso...

Este capitulo esta dedicado para mi compatriota y amiga Katnissj (Priss) que me banca desde siempre y es una capa, una grosa, una genia, una loca linda! Asi mi querida Priss mi limon es para vos! jajajajajajaja valido para por vinito mendozino, una cosecha tardia o un paterito...te kiero locura!

Bueno como veran no tengo mucho que contar la verdad, solo volver a darles mis agradecimeintos otras vez mis quueridas pervers. Decirles que trato de contestarle a todas por PM y me alegra mucho haber hecho nuevas amigas!

Pervers esto fue todo por hoy, nos leeremos el viernes proximo y recuerden mis querisidimas pervers que Peeta solo me "amasa" a mi solita!