Disclaimer: Los personajes le pertenecen a Suzanne Collins y quiero ir de cazeria con Katniss y Gale asi nos lo follomos entre las dos:D
NOS LEEMOS ABAJO...
Capítulo 6
Aprovechando que Prim estaba en un viaje de estudios por el Distrito 4 y que Annie vivía más en el burdel que en su casa, invite a Gale a cenar. Mi arte culinario era sencillamente pésimo así que él tuvo que preparar la cena. Comimos un exquisito venado y tomamos un vino que nos estaba empezando a sentar fatal; o por lo menos a mí. Porque al poco rato de haber terminado la cena, yo estaba perdida en mis pensamientos. Mientras miraba fijo los labios de Gale que se movían, pero mi cerebro no retenía ninguna palabra. Solo veía sus rojos y perfectos labios.
Gale se sorprendió porque esta vez la instigadora fui yo. Me acerqué a él lentamente y ya sus ojos me devolvieron una mirada lujuriosa. Estaba callado y con la boca entreabierta, de la cual escapó un gruñido cuando me senté sobre sus piernas. Recargué mi peso sobre su pecho y entrelacé mis brazos alrededor de su cuello. Su perfume me trasportó y me encendió con prontitud. Su respiración comenzó a acelerarse, su sangre latía más rápido y pude sentir como su hombría iba volviéndose más dura. Lo miré a la boca sin disimulo, ahí es donde quería atacar primero. Me acerqué lento, muy lento, sosteniendo la mirada, dejándole claro que no tenía miedo, que también lo deseaba como él a mí. Cerré los ojos para sentir ese roce labio a labio. Sentí sus labios febriles tocar los míos y ambos se fundieron con agresión. Empezó a introducir ligeramente la lengua, rozándola con la mía. Era mojada, algo áspera, tibia y movediza. Su humedad con gusto a embriagador vino, su lengua explorando mi boca y entrelazándose con mí la mía. Estaba tan caliente, estaba ardiendo y la humedad en mi sexo no se hizo esperar. Fue un beso profundo, intenso y apasionado. Un beso que ocasionaba un terremoto de sensaciones en el cuerpo de uno y del otro. En mi incluso podría haber provocado un orgasmo, y en él, creo que una prolongada erección.
Comencé a acariciarlo por encima del pantalón, notando como palpitaba e iba poniéndose cada vez más duro. Gale gruñía y aprovechando que estaba girando de placer fui metiendo la mano por debajo de la cintura de su pantalón. Gale me detuvo y aprisionó mis manos con las suyas. La presión me dolía pero no me importaba, ya lo dije, él podía doblegarme. Sacó su lengua impregnada de su densa saliva y recorrió mi cuello. La respiración empezaba a fallarme cuando un gemido salió irrespetuosamente de mi interior; él estaba lamiendo mi clavícula. Quise zafarme de sus manos pero Gale no me dejó y apretó con más fuerza. Necesitaba tocarlo y estar así de doblegada me generaba demasiado placer, que temía correrme ahí mismo, en ese momento. Arqueé mi cuerpo para dejarle más terreno a su lengua y él me lo agradeció. Con una sola de sus manos siguió manteniéndome prisionera mientras con la otra masajeaba mi pecho. Sentía mis pezones erguidos y expectantes al calor de su boca. Ya no pudimos más jugar a la sumisa y Gale me soltó con gran velocidad, llevando su mano a mi otro seno pellizcando mi pezón. Su aliento ardiente se fusionó con la sensibilidad de mi dureza y yo solo arqueé más mi espada regalándome a él. Comencé a mover mis caderas en círculos sin separarme de mi amigo y la música en el aire era solo de gemidos, suspiros y respiración errática.
La voz débil y llena de lujuria de Gale me mojó aun más, más de lo que ya estaba.
—Catnip vamos al sofá— Gimió lastimeramente
Enredé mis piernas en la cintura de Gale y el roce de su miembro con mi entrepierna me hacía querer gritar; así que estampé mi boca con la suya y ahogué mi grito allí. Gale me recostó en el sofá y me miro a los ojos. Fuego, su mirada me quemaba, y me excitaba tanto. Sabía que estaba pidiéndome permiso para seguir. Lo deseaba dentro de mí. Las palpitaciones de mi sexo eran golpes que me hacían temblar. Estaba tan húmeda, tan increíblemente abrasadora, muy agitada y retorciéndome de placer.
—Gale…escúchame. Sabes que soy virgen y te podría decepcionar. He aprendido mucho con Johanna pero aun así…- Se acercó a mí y beso mi frente
—Catnip nunca podrías decepcionarme pero entiendo si quieres parar
— ¡No!
— ¿No? ¿Por qué no?
—Porque te deseo Gale— Mis palabras encendieron más el fuego de su mirada—pero aún así…no estoy segura. Lo siento.
—No hay problema Cat…déjame ir a refrescarme un poco ¿sí?
Gale se dio media vuelta queriendo ir en dirección al tocador pero mi mano fue más rápida y lo tomo del brazo. Me miró de reojo con cara de sorprendido aunque notaba la decepción en sus ojos.
—Gale yo no he dicho que todo termina aquí. Solo te dije que aun no estoy segura…nada más
Me paré del sofá poniendo mi mejor cara de perra. Me quedé delante de él y tiré de la cintura de su pantalón atrayéndolo hacia mí. Pegué mis labios a su oído para susurrarle sensualmente.
—Te tengo una sorpresa
Lo empujé con fuerza y perdió el equilibrio cayendo al sofá. Tomé una silla de la cocina y la arrastré hasta que quedó frente al sofá donde Gale me observaba extrañado. Volví hacia él y me arrodillé, acomodándome entre sus piernas. Él sólo me miraba con ojos desorbitados. La verdad es que nunca había visto el sexo masculino y tenía algo de miedo porque no sabía que podría haber debajo, seguro Gale no me decepcionaría. Tomé un poco de coraje y desabroche el botón de su tejano. Con delicadeza y suaves movimientos acaricié su virilidad, y mientras tiraba su cabeza hacia atrás, metí mi mano en su ropa interior y liberé su miembro.
Era tal cual había visto en fotos o escuchado en relatos. Además Gale tenía fama de estar bien armado, cosa que nunca entendí hasta ahora. No me pareció tan larga como otras decían pero debo admitirlo; lo que más me fascinó fue su grosor. Era absolutamente majestuosa. Tenía un olor tan varonil que me excitó aun más si cabe y no pude resistirme a empezar a lamerla, estaba deseando tener esa morada y brillante cabeza en mi boca.
Empecé pasando suavemente la lengua por la cabeza mientras con una mano sujetaba la enorme miembro viril por la base y con la otra le acariciaba su pecho con sedosos movimientos de mis dedos. Gale estaba sumamente excitado, se movía con mis lamidas y empecé a subir y bajar la mano a través de su falo. Una gota de líquido brillante se asomó por la punta hincada y me apeteció tanto probarla, así que pase mi lengua y me relamí de su sabor. Seguía con mi tarea cuando Gale me cogió la cabeza y empezó a marcar el ritmo, al principio suave pero poco a poco la penetración en mi boca se hacía más veloz. Tiraba de mi pelo con vigor cada vez que subía mi mirada y contemplaba su cara descompagina de placer. Me tomó del mentón, apartándome de mis deberes y me besó con pasión. Su lengua sofocante saboreaba cada rincón de mi boca. Nuestras lenguas se quemaban con cada entrelace. Largos y placenteros minutos estuvimos besándonos, yo aun masajeaba su sexo y el comenzó a toquetear el mío. Aunque entre el calor de sus dedos y el calor de mi intimidad se encontraba la gruesa tela de mi pantalón podía percibir sus pellizcos en los labios de mi vagina. Gemí sin ningún tipo decoro inundando la casa con él. A Gale le encantaba, podía verlo en su cara. Adoraba que le demostrara que estoy descentrada por sus caricias, sus besos, sus pellizcos. Me despegó de su boca con la escusa de tomar algo de aire pero la verdad es que no quiero correrme tan rápido. Me encamine hacia la silla que antes había colocado frente a él, a dos metros de distancia. Sus manos desesperadas y alborotadas trataron de retenerme sin conseguirlo, me giré para verlo y le regalé una mirada sexualmente sugestiva.
Sin mediar palabra me senté en la silla y mis ojos se centraron en el glande hinchado y húmedo, admirándolo. Me estremecí recordando su sabor masculino entonces eché mis nalgas hacia delante casi al borde de la silla y abrí mis muslos, mientras me froté a mí misma por encima de mi ropa. La cara de Gale estaba desfigurada y me fascinaba verlo tan perdido, tan indefenso. El poder corría por mis venas, porque podría pedirle que matara por mí a cambio de hacerlo correr y él lo haría sin chistar. Me paré con lentitud y me despojé de mis atuendos, que solo estorbaban, quedando totalmente desnuda. Un halo de vergüenza me bajó el nivel de mi libido y me sonrojé de golpe. ¿Dónde había aprendido a hacer esto? ¡Wow! El entrenamiento de Johanna si era efectivo. Mi timidez se esfumó en cuanto vi a Gale. Su puño cerrado bajaba y subía por su miembro con un ritmo moderado. Me mojé de solo mirarlo.
Deslicé las manos con los ojos entrecerrados y apreté mis pechos, pellizqué mis pezones. Gemí como una gata en celo deslizando mis dedos entre los labios de mi intimidad hasta casi hundirlos para, de nuevo, subir en busca de mi pequeño centro de placer. Entrecerré los ojos. Apenas me daba para ver su cabeza roja y a punto de explotar. Me relamí de gusto, imaginándolo rozándome el clítoris suavemente como yo lo hacía con la yema de mi dedo. Me froté cada vez más deprisa…
—Quiero estar dentro de ti, Catnip— Me implora Gale
—También te quiero dentro mí, clavándome hasta hacerme chillar de gusto. Frotándote contra mí. Quiero escucharte llamarme zorra mientras me corro para mí
Me sorprendía como esas palabras podían salir de mi boca sin ninguna restricción. Y la verdad que mi conciencia estaba enterrada y nada me importaba solo quería ver a Gale acabar, ver como se retorcía de placer y como de aquella punta roja emanaba ese fluido blanquecino que tanta curiosidad me generaba. Mi flujo manaba hasta mojar la silla, empapando mis piernas y mis ganas de poseerlo eran inaguantables; así que me paré y me acerqué a él. Ante su atenta mirada me acaricié los pechos y él subió la regularidad de su masturbación. Interrumpí el acto cuando metí mis manos en su pene y comencé a masturbarlo, tratando de mantener la marcha que llevaba Gale. Su punta redondeada latía con vigor debajo de mis manos, presionando sutilmente mi piel. Gale me sorprendió y me tomó fuertemente de las caderas; me relajé y sentí como sus dedos se introdujeron en mí. Jadeé como una perra en celo, comenzando a sentirlo más dentro, más profundo, hasta que su falange choca contra algo que me saca un pequeño grito de dolor y genera una molestia en mí.
—Lo siento— me dijo apenado
— ¡Me sabe tan bien! No pares Gale, creo que ya quiero correrme
Comenzó a sacar su dedo y volvió a introducirlo. Grité y me retorcí de éxtasis. Una vez más. Otra. Dentro, fuera. Sentía su miembro a punto de reventar, estaba a punto. Aceleramos la actividad por ambos ya no aguantábamos más las ganas de venirnos.
— ¡OH, DIOS MIO GALE VOY A CORRERME!— Le grito
—Pues yo también. Córrete para mi nena— Y solo eso basto…
Sentía que mi cuerpo hervía tembloroso. No pude evitar contraerme entera y perder el control. Apreté los ojos sintiendo el placer recorrer mi cuerpo en fuertes ráfagas que me convulsionaban. Arqueé la espalda intentando mantenerme en equilibrio.
Ríos de néctar escapaban de mi interior, su densa acuosidad inunda mis dedos y ambos nos fundimos en un beso, beso donde ahogamos nuestro orgasmo.
Con la respiración entrecortada, mi corazón bombeando a mil revoluciones por segundo y la electricidad aun dando vueltas por mi cuerpo, acaricié su oído con mi susurro…
—A tu salud Gale
Hola mis pervers como les baila la vida?! Yo perfect! Podria estar mejor pero no me quejo! Jajajajajaaja Bueno mis chicas les pido que tenga pasiencia que en un para de capitulos mas ya vendra Peeta. Siempre tuve la idea de que Peeta tenia que tener una aparicion espectacular, digna de un Mellark. Asi que por eso se tarda en aparecer...pero les prometo que cuando aparesca me voy a ganar sus corazones!
Con respecto al lemmon que les parecio?! Mas alla de la cosa obvia que no les gusta porque es con Gale...me gustaria saber queles parecio. SI les calento la escena, o no; si se la imaginaron o no; si les gusta que sea asi de grafica o no; vamos que me digan que les parecio asi me guio y se si puedo ser mas grafica o no, mas safada o no. Tengo pensado cosas muy calientes para Peeta y Katniss, calientes y retorcidas, algunas hasta perturvantes y violentas eso lo ire moderando a su gusto, tampoco las quiero traumar. Y si mis pervers, soy la madre de las pervers y asi como Gaga tiene a sus Little Monsters, yo tengo a mis Little Pervers.
Este hermoso Lemmon se lo voy a dedicar a mi querida torposoplo 12 que me re aguanta y me tira buena onda. Chiquita sigo esperando su aceptacion en FB...jajajaja Gracias Torpo por la ser una lectora tan copada, que me apoya y me sigue desde el primer capitulo. Adoro Venganza aunque siempre me cuelgo y no te dejo siento...
Bueno mis pervers las voy dejar tocarse tranquilas, nos leemos el viernes proximo...y recuerden que Peeta tiene dos "bollos" que solo yo solita me como! :P
