Disclaimer: Los personajes le pertenecen a Suzanne Collins

NOS LEEMOS ABAJO...


Capitulo 8

La cabeza me dolía muchísimo, sentía que estaba partida en dos mitades, me retumbaba con fuerza y dolor. Me costaba mucho abrir los ojos por el penetrante brillo de las luces

¿Dónde me encontraba?

Pero por el olor a pinos de la manta que me cubría sabía que estaba en la casa Gale. Recordé todo en un segundo entonces apreté mas mis ojos, tratado de no abrirlos. No quería verlo. No podía. Pensar en verlo me daba nauseas. Sentía su cuerpo sentado a mi lado. Su mano envolvió la mía y cuando estaba pensado en deshacer la unión puede reparar en que esa mano no era la de Gale. La piel era fría, fría y curtida, áspera y lastimada; además el perfume a jabón delataba su presencia. Me deje de vueltas y la miré.

–…Hazelle?

– ¡Ehy hija! Que bueno que ya despertaste; voy a avisar a Gale que ya estas consiente, estaba muy preo…

–¡NO!- Corte lo que Hazelle me decía –No quiero verlo, por favor Hazelle

–Katniss tienen un asunto que resolver. Tú sabes como todos te queremos, como los chicos te adoran como una hermana mayor y yo como una hija…como Gale te ama. Se deben una charla. Gale tuvo sus razones, escúchalo y luego si quieres júzgalo

–Hazelle ¿tu sabias de todo esto? –Le pregunte anonadada

–Sí Katniss, yo sabía todo desde el principio y déjame decirte que entiendo las razones de mi hijo para hacer lo que hizo. Escúchalo por favor. No sabes como son las cosas niña

Hazelle se levantó y me dejó sola en la habitación, habitación que era de Gale. Podía olfatear mi perfume en la almohada, podía olor su sudor en las sabanas y su aroma a hombre en el aire.

Los crujidos de sus pasos subiendo la escalera me hicieron marear otra vez pero Hazelle tenía razón, me debía una explicación. Sentía su presencia mas cerca, cada vez más cerca, entonces me senté en la cama a esperarlo. Se hizo presente ante mí y cerró la puerta. Se apoyó en esta y largo un eterno suspiro. Sus facciones eran serias y duras, su mirada me dejaba ver arrepentimiento pero a su vez veía decisión en ellos. Mi instinto de supervivencia me decía que me largara, que la historia sería menos bonita de lo que imagino, que saber la verdad me haría estar aun más en deuda con Gale, deuda que odiaba tener. Mi mirada se clavo en la fotografía que Gale tenía en su mesa de noche, la única que había como prueba de aquel día, de aquel feliz día.

Fue un día antes de que Prim se marcara en su viaje. Gale y yo tuvimos el día libre y me propuso pasar un día en el bosque, en familia; Prim, sus hermanos y nosotros. Ese día fue espectacular. Lamentablemente el listo de Gale se le olvido de cargar pilas nuevas para la cámara, por lo cual solo hay una foto de ese día. Estaba sentada en una gran roca plana, llevaba el cabello suelto lleno de minúsculas florecillas blancas, flores que Posy y Prim habían puesto como "decoración". En mis brazos cargaba a Posy que se había quedado dormida, entre mis piernas tenia a mi patito y a ambos lados a Rory y Vick que abrazaban a Prim como si fueran hermanos; aunque de alguna manera éramos toda una gran familia. Detrás de mi estaba Gale, que me tomaba por la cintura y apoyaba su mentón en mi hombro.

Las cosas que hemos hecho uno por el otro en tan poco tiempo, como nos transformamos en todo, en amigos, en hermanos, en padres, en amantes. Somos la misma llama de la misma hoguera, somos el mismo fuego, la misma chispa. El notó que miraba la imagen que guardaba, carraspeo para aclararse la voz y me dijo

– ¿Ves las personas que están allí Catnip? –Yo me limitaba a seguir con mi mirada en el retrato–Esas son las personas que mas amo en el mundo, por las que doy todo, por las que no me importa dar mi vida

La tensión de sentía en el aire y pesaba. Los gestos duros y crudos de nuestros rostros dejaban mostrar el malestar que sentíamos, lo incomodo de la situación, lo triste del momento. No podía hablar, si lo hacia rompería en llanto, el orgullo podía mas; me vería débil, lo que mas odiaba en el mundo…mi debilidad. Gale entendía mi silencio, sabía que es él quien debe explicarme las cosas, sabe que si dejo salir mi fuego acabaré quemando todo.

–Voy a irme al Distrito 2, Catnip – Su tono era triste y de resignación –Es parte del trato que hice con Snow

Mis ojos me picaban, señal de mis inminentes lagrimas, y un enorme peso se instaló en mi pecho, peso que me dificultaba respirar. Suspiré sonoramente y Gale se arrodilló ante mí, tomando mis manos y buscando mi mirada; mirada que no podía devolver.

–Sé que obre mal, sé que debí decírtelo antes, lo se, pero intentaba protegerte. El día que Snow debía tomarte la prueba enloquecí Catnip. Saber que ese viejo te pondría un dedo encima encendió mi fuego y tuve la necesidad de hacer algo, lo que sea. No tenía idea, solo me deje llevar y lo increpé. Le pedí que por favor no te hiciera nada, que podías hacer otras cosas y sin la necesidad de acostarte con nadie. Y llegaste tu… estabas tan hermosa, tan asustada, tan nerviosa, tan débil… – ¿Había dicho débil? Esa maldita palabra me hizo mirarlo directo a los ojos– Sí Catnip eras débil en ese momento. Traté de que tu nerviosismo, tu sentido de supervivencia, tu sentimiento de humillación, no te jugaran una mala pasada y salí a tu defensa. Snow no es estúpido y sabía que desde el día en que te conocí quedé hechizado por ti. Le imploré que por favor no se acostara contigo, que te diera otro clase de trabajo, aunque sea fregando platos. Pero no accedió. Me propuso que yo comprara tu virginidad, que negociara una oferta razonable por ti. Le ofrecí todo el dinero que tenía pero no era suficiente según él. Entonces me pregunto si era capaz de cambiar mi libertad para darte algo de tiempo

– ¿Algo tiempo? –Le pregunté confundida

–Si Catnip…algo más de tiempo…antes que de que ofrezcas tus servicios. El trato que me propuso fue el siguiente: me daría tres semanas para poder… –Se le oscurecieron sus grises ojos y su garganta temblaba casi imperceptiblemente, señal de que estaba tenso– me daría tres semanas para hacerte mujer luego él se convertiría en el dueño de mi vida por unos años, unos largos largos años. Tendré que lavar sus trapitos sucios, ensuciarme las manos, ser su imagen, ser su sombra, ser él en el Distrito 2. Una vida por otra, unos años por unas semanas, mi libertad por tu dignidad.

Ya no aguanté las ganas de llorar y dejé que mis lágrimas salgan a borbotones de mis grisáceos ojos, me impulsé hacia adelante, abalanzándome sobre Gale. Él perdió en equilibro y cayó de espaldas sobre el piso restallante de madera, mientras me acurrucaba en su espacioso pecho. Lloraba sin parar, con fuertes sollozos y respiración entre cortada. No me importaba parecer débil, ya no. Me hice un ovillo y Gale me estrechó entre sus brazos. Sabía que era mi forma de disculparme con él. Sabía que era mi forma de agradecerle el gesto. Sabía que tenía un trato con Snow pero no pensé que a ese viejo le interesara algo más que el dinero. Ahora me daba cuenta que su principal perversión era controlar a su antojo y capricho las vidas ajenas.

– ¿Cuánto tiempo Gale? – Me animé a cuestionar entre mis lamentos

–… – No contestó

– ¿Gale?

–Catnip entiende algo, no te salvé de nada, solo conseguí un poco más de tiempo. Quería que me quisieras, que me amaras y así que hacer el amor sea lo mas "normal" posible. Sé que nunca podrás amarme, no como yo te amo a ti. Porque lo sabes, sabes que te amo más que a nada. Eres la mujer que siempre he deseado y esperado. Alguna vez albergué esperanzas para nosotros pero al mirar tus ojos no los veo brillar como los míos brillan por ti. Ya lo sabía, enamorarme no me convenía. Pero aunque traté no puede resistirme y caí bajo tus pies. Solía estar bajo control pero perdí la cabeza por ti. Mis intenciones siempre fueron nobles y leales. No quise jamás aprovecharme de ti y creí que si te contaba las cosas desde un principio iba a ser peor, no debí subestimarte, solo quería cuidar de ti

– Eso me hace sentir aun peor ¿lo sabes? Pensé las peores cosas de ti…me equivoqué Gale. Lo siento tanto, lo siento, lo siento… – Lloré mas fuerte, me dolía demasiado como para callarlo

–Ya nena, por favor, no llores. Mira Katniss en algún momento quieras o no deberás acostarte con alguien solo se me ocurrió que quizás conmigo te sientas mas cómoda y querida. Me equivoqué, sé que esto va en contra de toda tu ideología, de tus creencias y valores, pero jugué mi carta, aposte y perdí. Perdí tu confianza, tu amistad, tu cariño, tu hermandad

Me sentía fatal. Las palabras de Gale eran sinceras, sus intenciones lo eran, su idea apresurada por el momento lo era. Y yo solo pensé lo peor. Que él se aprovecharía de mí. Tonta. Realmente como podía ser tan imbécil, tan desconfiada, tan descreída. ¿Acaso era tan idiota como para pensar que Gale me haría daño? Sí, lo era. Era tan egoísta, tan creída y soberbia que a veces olvido que el mundo no gira en torno a mí. Mortalmente torpe, así me sentía. Una insignificante persona que no puede ver más allá de sus narices. Tres semanas de las cuales quedaban solo días. Solo unos días para perder a Gale de mi vida por no se cuanto tiempo. Solo unos días para que mi burbuja de comodidad se pinchara y cayera a la realidad. Solo unos días…

No se si pasaron minutos, horas, días, solo sé que no quería despegar mi cuerpo de Gale. Quería sentirlo como lo sentí esa noche de tormenta en su cocina o como esa noche en casa de Annie. Quería poder decirle que lo amaba pero sabríamos que es mentira. Él sabe muy bien que mi amor por él es de hermandad, aunque varias veces me esforcé por verlo como algo mas no podía. Lo quería muchísimo, lo quería como persona, amigo, hermano, pero no como hombre. Sé que hubiese sido lo mas fácil desde el principio pero no, no puedo mentirle así, no puedo mentirme así. Solo quedaba tomar el control de la situación y poner las cosas en su lugar, tratar de encausar la situación y hacer como que nada de esto había pasado.

Llevada por la necesidad de su cuerpo, la culpa y la gratitud, me separé del cuerpo de Gale lo justo y necesario como para verlo directo a sus pupilas grises cielo.

– ¿Me amas?

–Si, te amo. Estoy completamente perdido por ti

– Entonces… Gale – Le dije a escasos milímetros de su boca– ¿Aun tienes ganas de hacerme el amor?


Hola pervers perdo el retraso del capitulo pero tuve un viernes complicado...despues el finde tambien fue medio movido ya que el Dia de las Madres en Argentina asi que salir de compras fue un suplicio!

Capitulo 8 ya saben por que Gale hace lo que hace y que sera de la vida en uno capitulo mas. No desespereis pervers que falta cada vez menos para Peeta. Pero realmete quiero que Peeta venga a cambiarle la vida a Katniss!

En fin la verdad que anda con unos temitas personales medios feos asi que las dejo...no ando de muy buen animo como para bromear! Se es agradece eternamente a las que me siguen y me dan su buena onda siempre!

Este capitulo es para Eva Mellark Everdeen que seria una prima de Carla Mellark y una especie de hijastra mia supongo! Para vos Eva que te gusta el morocho de ojos verdes! Mmm yo me quedo mas con el hermano rubio de Asgard pero al morocho del Distrito 12 no le hago asco!

Bueno pervers las dejo por que mamá perver anda de capa caida! Besos miles a todas y nos leemos el proximo viernes!