Disclaimer: Los personajes le pertenecen a Suzanne Collins
NOS LEEMOS ABAJO...
Capitulo 10
Detestaba fingir, detestaba aparentar, detestaba pretender algo que no era, detestaba tragarme mis verdaderos sentimientos; y aun así allí estaba, siendo más falsa que nunca. Tenía mi mejor sonrisa blanca, reluciente y amplia, adornando mi cara, ocultando tras de ella el dolor que sentía por la partida de Gale. Me sentía tan farsante, una mentirosa. Sintiendo que estallaría en llanto en cualquier momento, queriendo sujetar a Gale de las piernas como si fuese una pequeña niña, rogarle que no se vaya, que lo necesitaba…
Quizás había sido mejor así, quizás las cosas pasaban por algún motivo, quizás fue una forma mas de aprender, de crecer, un obstáculo mas en mi vida, un obstáculo mas para sortear. Dejarlo ir así… con la misma rapidez con la entró en mi vida me sabía a vacío, a nada, tenía un sabor amargo. Me dolía verlo irse así, sin pena ni gloria. Con las manos vacías, con el corazón roto, las esperanzas desechadas y el odio regando su alma. Me dolió dejar ir a Gale. Me sentía culpable, conteniendo la respiración, ahogándome con mis propias lagrimas, me grité, me reproché, me odié, me aborrecí, me daba nauseas, me daba asco; pero los demás solo veían una blanca, reluciente y amplia sonrisa, una sonrisa más en la estúpida fiesta de despedida de mi amigo. Y yo seguía perdiendo a mis seres queridos…uno a uno…papá, mamá y ahora Gale…
Por mucho que me negué Prim y Annie ya tenían todo organizado para la fiesta de despedida que se hizo en casa de Hazelle. Así que mi opinión nunca se tuvo en cuenta, igual a decir verdad, después de esa tarde en casa de Gale mi mente se negó a apartarse de ese momento. Cada vez que me espetaba en el espejo veía las marcas invisibles que Gale grabó en mi cuerpo, aquellas marcas que solo él y yo podíamos ver. Mi cabeza guardaba la contrariedad que sentí cuando perdía aquello que era mi único valor, aquella que tenía que perder con amor, aquello que Gale me quitó un poco a la fuerza y que yo le cedí.
En la piel sentía sus caricias aun erizando los bellos de mi cuerpo. En mi nariz guardaba el olor a hombre de su cuerpo, el olor a excitación de su miembro, el olor a sexo de su cuarto. Y mi boca guarda el sabor de sus labios, la aspereza de su lengua, la humedad de su saliva. Todo mi cuerpo era un gran contenedor de sensaciones y recuerdos de Gale, entonces por mas lejos que fuera siempre tendría parte de su alma fundida en la mía, parte de su anotomía unida a la mía, parte de su todo en mi nada.
Fui al "festejo" por inercia, y arrastrada por Annie y Prim. Todo era alegría en la casa de los Hawthorne, falsa alegría. Madge y Hazelle estaban en la cocina preparando el almuerzo mientras Gale y sus hermanos jugaban en el parque trasero. Annie se puso a ayudar a Hazelle y Prim fue a jugar con Gale. Yo solo me eché a la sombra de un viejo sauce a observar como sonreía Rory al corretear detrás de mi hermana, mientras Vick tramaba estrategias con Gale para robarse uno de las tratas que Madge estaba horneando; y Posy abrazaba por el cuello a su hermano mayor.
Toda esa escena me deprimió aun más de lo que ya me encontraba. Y una fuerte puntada me hincó el pecho cuando Gale me volvió a mírame. Sus ojos grises estaban mezclados con la transparencia de sus lagrimas, esas que como las mías no se permitía dejar salir. Me bastó solo eso para desconectarme de todo, la culpa se volvió intolerante para mi conciencia entonces mi cerebro optó por volar a cualquier otro lado; a un mundo donde todo esta mierda no pasara, un mundo con papá, con mamá, con Gale. Cada tanto escuchaba alguna persona que me nombraba pero mi estado era ausente. Alguna vez cada tanto alguna risa me despertaba de mi somnolencia pero sentir las miradas de los demás en mí hacía que la culpa que me corría, por mis venas, me evadiera otra vez del mundo.
Sentí el sol del atardecer aterrizar de lleno sobre mi rostro mientras que mis ojos grisáceos tenían como blanco a Gale, había pasado muchas horas de la tarde mirándolo, soñando despierta y observándolo. Y aun viviendo torpemente en la realidad sentí unos espigados brazos rodearme por la cintura.
—Hey…se supone que la idea de la despedida es hacer sentir mejor a Gale
—No me jodas Johanna… No estoy de humor
— ¿No le piensas hablar?... Katniss el chico se va mañana así que no seas descerebrada ¡y ve a estar con él, maldición!
Solo largue un suspiro lo suficientemente estruendoso como dejarle en claro a Johanna que estaba pasando por un momento de mierda como para que me venga a molestar con consejos estúpidos y amenazadores.
–¿Te vas a pasar la tarde viéndolo cuando deberías aprovechar los últimos momentos juntos? Si que eres tonta niña. Te vas a arrepentir luego. Hazle caso a tu "maestrita" nena…ve a cogértelo por ultima vez. Jajajajaja el sexo de despedida es lo mejor
–…Johanna… ¿crees que soy una imbécil por no enamorarme de él?
–Uno no elige a quien amar, eso solo pasa y ya. Ya lo veraz cuando te pase. Sentirás que el universo colapsa y la tierra temblar bajo tus pies con solo una mirada de esa persona. Ya lo sentirás, tarde o temprano, porque nadie escapa del maldito y jodido amor ¿sabes?– Wow Johanna parecía saber de que hablaba y por su forma su tono puede percibir como si…como si ella también había sido presa del puto amor. Me pregunto si alguna vez Johanna habrá amado a alguien, como termino la historia, como lo conoció. Aunque viendo la actualidad de su vida creo que no terminó del todo bien.
El aire fresco de la noche me encontró recostada sobre el húmedo pasto y arropada con una manta impregnada a olor de pinos. Una gran y brillante luna llena era la única compañía que tenía. Me dio una terrible angustia. Un día para se fuera de mi vida. Solo un puto día.
Impulsada por alguna fuerza extraña me dirigí al interior de la casa. El olor a cena impregnaba la casa de exquisitos recuerdos, recuerdos de cenas con Gale, recuerdos que no se volverían a repetir en mucho tiempo y hasta quizás nunca más. Me dio una puntada en le pecho, justo en el medio del pecho. Tenía que decírselo, tenía que volver a pedirle perdón, tenía que perdonarme por no amarlo, tenía que quitarme esta culpa que me ahogaba y no me dejaba respirar.
Sí, era una jodida egoísta. Ya estaba resignada a la idea de no verlo nunca más pero aun sentía un nudo en mi estómago, un nudo de culpa. Y Gale era el único que podría exorcizarme de esa culpabilidad que hace días no me deja respirar. Tenía que sentir su perdón para poder seguir. Era hasta vital para mí poder perdonarme a mi misma por toda esta situación.
Corrí escaleras arriba directo a la habitación de Gale. Abrí la puerta de par en par sin golpear, sin llamar, solo gritando su nombre; pero él no estaba. Revisé las otras habitaciones pero no había rastro de él. Bajé con gran velocidad las escaleras y ante la mirada de sorpresa de Hazelle y Annie solo atiné a preguntar donde estaba Gale. Me dijeron que no sabían, que se había ido como hace unas horas, diciendo que tenía que pensar un poco y necesitaba un momento a solas. Mi mente solo pensó en un lugar donde podía estar, un lugar donde uno puede sentir su propia esencia, sus pensamientos más débiles, sus deseos más ocultos. Allí donde yo también me siento libre, donde el mundo se reduce a nada, se reduce a mí, a mis sentimientos y mis pensamientos, se reduce a todo lo que soy.
Corrí a toda velocidad, queriendo recuperar el tiempo perdido, el tiempo que estuve ausente. Quería verlo, sentirlo, fingir mi amor una última vez. Corrí sin detenerme a pensar en nada más que en llegar y secar mis lágrimas en el hombro de mi amigo. Corrí aunque mi cuerpo me exigiera parar, aunque el aire no me alcanzase, aunque mis músculos me dolieran. Solo corrí sintiendo el ruido desvanecerse atrás cada paso. Corrí aunque el aire de la noche me cortara la cara. Corrí alumbrada bajo la luz de la luna. Solo corrí, transformándome en un animal que corre tras su presa, por que eso era, un animal hambriento que buscaba desesperadamente a su presa, que buscaba de donde beber sangre para poder continuar con vida.
Me detuve en seco cuando llegué. Me tomé unos instantes para recuperar el aliento y descansar mi cuerpo. Con la mirada observé algún indicio de su presencia, pero los frondosos pinos del bosque me impedían una clara visión del lugar. La espesura de la oscuridad no me asustaba en absoluto, todo lo contrario, sentía una atracción casi enfermiza por penetrar la negrura de la noche y perderme en el silencio de la arboleda. Cerré mis ojos y agudicé mis sentidos, pudiendo escuchar el crujir de las hojas al caer al suelo, el andar sigiloso de los animales, el respirar agitado de los ciervos, el olor a humedad del musgo, el aroma de las Katniss a lo vera de la laguna.
Caminé por el bosque solo guiada por la claridad de las estrellas que tímidamente se asomaban sobre el denso paisaje de ramas de la alameda. El aire me dejaba rastrear un aroma que me era inconfundiblemente familiar, era el olor a Gale. Y mientras las hojas secas crepitaban bajo mis pasos, el viento relente enredaba mis salvajes cabellos y el rocío gélido caía sobre mi caliente piel buscaba el rastro de ese perfume a hombre; por que soy un animal indomesticado, un animal agreste que vuelve a su hogar. Y con mi acentuada visión nocturna divisé el cuerpo de Gale sobre aquella plateada y chata roca, esa que adornaba la foto que tenía en su habitación.
Me acerqué con prudencia y lo rodeé con la mirada. Me miraba sin sorpresa, sus ojos decían que me esperaban, que sabía que yo lo encontraría en este lugar, este lugar que lo hacia sentir como a mi…libre. Con el reflejo de luz pude ver las huellas que las lágrimas habían dejado en su rostro, sus manos agarrotadas alrededor de la botella de licor, sus labios embebidos en alcohol. Le quité la botella de la mano y bebí un largo sorbo de esa transparente y abrazante bebida que iba quemando mi garganta a su paso. El trago fue tan largo que el licor se escurría de mis labios, cayendo un hilo de líquido por mi cuello, perdiéndose en el escote de mi vestido. El fuego de mi garganta se extendió hasta mis entrañas, pero el calor era tan doloroso y destructivo que no podía dejar de sorber la botella. Me acabé todo el licor, casi la mitad de la botella, en menos de 5 minutos y bajo la mirada indiferente de Gale, esos ojos que me miraban y me repetían que ya estaba grande y debía cuidarme sola. Eché el recipiente de vidrio sobre el tronco de un robusto nogal, estallando en miles de cristales traslucidos que refractaban la luminosidad de la luna en ellos.
–…Bueno no te sienta muy amistosamente el beber Catnip
Comenzaba a padecer los efectos del alcohol, sentí mi cuerpo más lento, mis sentidos más adormecidos, mi angustia a punto de ser vomitada en la cara de Gale. Las palabras de mi amigo tardaron en ser asimiladas por mi cerebro absorbido en alcohol, así que me tomé unos minutos en responderle.
–¿Quieres ver lo amistosa que puede ser?
Me lancé sobre él como un animal en celo. Mis movimientos eran frenéticos y bruscos. Buscaba su reacción pero Gale no hizo nada, solo estaba estático bajo mi cuerpo. Mordí sus labios con tan agresividad que sentí el sabor metálico de su sangre en mi lengua. Pero aun así no paré y seguí mordiendo sus labios, su barbilla, su cuello. Aun con el mareo y la conciencia manchada de licor podía sentir como mi sexo estaba preparándose y reaccionando ante mi atrevida acción. Levanté la falta de mi vestido y me senté a horcadas de Gale, pero el seguía ahí duro e inamovible. Abrasé su cintura y mi cadera empezó a moverse circularmente buscando el roce de miembro bajo mis mojadas bragas.
Gale me tomó la mandíbula con fuerza, presionando mi piel, sintiendo como su caricia estaba llena de resignación y dolor. Me dolía, ese apretón me dolía y me excitaba, mientras los ojos grises oscurecidos por la noche me miraban con desaire y deseo, lo desafíe con la mirada. Me besó con furia, con voracidad, con ensañamiento, dolía el choque de su boca con la mía, pero aun así me gustaba tanto. Éramos dos bestias salvajes, dos bestias en el bosque, dos bestias que no solo estaban tratando de follar con desesperación si no que estaban cobrándose viejas deudas. Él que no lo amara y yo que jugara con mi vida como su fuese mi dueño. Mientras sus dientes mordían mis labios, lastimándolos, mi mano derecha se aferraba mas a su cintura; pegando y fundiendo más nuestros miembros; y mi mano izquierda tiraba de los cabellos de su nuca con el mismo arrebato con la que él mordía mi boca. Nuestros suspiros se funden en un solo bajo muestras lastimadas, calientes y apuradas bocas. Sentí las manos de Gale apretar con desesperación mi senos, haciendo que mis pezones se endurecieran tanto que se notaban erectos bajos mi ropa. Entonces el sonido de la tela desgarrándose bajo los dedos de la bestia que me estaba poseyendo llamó mi atención, bajé la vista y vi como el camino de botones que adornaba mi vestido estaba totalmente rasgado y mis blancas tetas eran devoradas por Gale. Gemí y jadeé muy fuerte, quería ensordecerlo con mis sonidos salvajes, incontrolables y llenos de placer.
Su cadera y la mía se movían al mismo compas, encastrándose una con la otra, robándole largos y suplicantes suspiros a él y desenfrenados grititos de gozo a mi. Pude sentir su hombría rígida y palpitante bajo la anegación de mi sexo. Gale coló una de sus manos por debajo de mi falda y encontró el lugar de donde venía ese aroma a feromonas femeninas. Acarició la totalidad mi sexo con la palma de su mano, regando mi flujo por el resto seco de mi cavidad, y con impertinencia me penetró con dos de sus dedos. Su boca en mis pezones y sus dedos en mi intimidad. Las gotas de sudor brotaban de mi frente, mi faringe estaba áspera y seca por los jades, los músculos están tensos a la espera de una explosión de placer.
Aquello no tenía nada de amor, nada de sentimientos, era algo vacío y corporal. Esto era netamente sexo, sexo para llenar el espacio con algo, para embobar nuestras mentes con algo, para descargar esa desesperación que sentimos ante el inminente cambio en la vida de ambos. Él jugaba conmigo por que yo así lo quería, por que yo lo había hecho partícipe de eso, era un pedazo de arcilla que él modelaba a su antojó, exorcizaba la pena, la presión, la tristeza, la desesperanza, el odio que sentía, la injusticia y la indignación por la falta de libertad en su futura vida. Descargaba su rabia contra el sistema autoritario en el que vivía y del cual era víctima, como yo, como todos nuestros seres amados, como nuestros amigos. Gale se cobró su deuda, cobraba hasta el último centavo que había invertido en mí, y a mi esto me sacaba la culpa con la que vivo hace varios días. Por fin él es libre y yo también. Él libre de poseerme totalmente y yo libre de toda deuda y culpa. En el sexo encontramos ese alivio. Alivio que necesitábamos para aligerar la carga. Volviéndonos violentos, soeces, salvajes, incontrolables, libres. Siendo crueles y desafiantes, verdaderos hijos de puta uno con el otro, disfrazados como pobres mártires y amparados bajo el sexo.
Estaba a punto de acabar, solo unos segundos más, solo unas caricias más y ya me corría pero para mi sorpresa Gale se detuvo, abandonando mi pecho y mi intimidad. Me quedé eclipsada hasta que vi su mirada socarrona y burlona. Me dio un puritano beso en los labios y solo me miro con cara de fanfarrón, con ese aire de soberbia que solía tener y que cada vez se hacia más presente.
–Se suponía que debía correrme ¿no? –Mi voz sonó algo alterada y desesperada lo cual causo una estúpida e inaguantable sonrisa en la cara de Gale.
–Lo dejaremos para la próxima vez que nos encontremos o que preciosa ¿no puedes resistirte a este cuerpo? – Esa maldita sonrisa otra vez…¡Dios! Que odio me da que sea tan cretino.
–Quita esa risa de zorro Hawthorne. Apenas me haces mover un pelo. Deberías estar agradecido de que puedas siquiera tocarme –Solo lo dije en forma divertida, era solo una broma pero por los ojos de Gale podía comprender que no se lo había tomada tan así.
–¿Qué te pasa?
–No me pasa nada linda. Solo estoy un poco…mmm…disperso, digamos….
–…Disperso… ¿Afligido no sería una mejor definición?
–…Sí, quizás… ¿Por qué no me hablaste en todo el puto día Katniss? ¿Por qué mierda viniste? ¿Por qué no me dejaste en paz? – La voz de Gale sonaba enojada…no, no estaba enojado; estaba dolido, triste, apesumbrado, taciturno. Decepcionado conmigo.
–Lo siento Gale…es que no podía entrar en razón. Saber que mañana abordarás un tren que te alejará de mi vida para siempre es algo que no podía terminar de asimilar. Y lo peor de todo es que sé que la culpable de eso soy yo. Me odio Gale, me odio por esto, me odio por no poder hacer nada, me siento impotente, débil, a merced de la decisión del jodido de Snow
–No perdóname a mí, sé que es difícil para ambos. Somos amigos después de todo ¿verdad? Y lo que me molestó principalmente fue que estabas tan absorta en tu culpa y en tu propia auto redención que ni siquiera te compadeciste de mí. Soy él que mas cosas va a perder ¿sabes?
–Lo sé, gracias por recordármelo. Pídeme lo que quieras, lo que desees, pídeme lo que te plazca pero por favor perdóname. Perdóname por cagar tu vida, por joder tus planes, por toda la mierda que estas viviendo a causa mía. PERDÓNAME POR FAVOR
–No hay nada que perdonar Catnip...
–Pídeme lo que sea Gale, te daré lo que sea con tal de que no odies el resto de tu vida
–Catnip hay solo una cosa que puedo pedirte pero nunca a ser mio
–Pídemelo Gale y te…
–Shhh – Me cuajo las palabras– Nunca podrás dármelo Catnip por que quiero eso que vengo pidiéndote desde que te conozco, eso que creí tener cuando te compre, eso que deseé encontrar cuando te hice el amor por primera vez…Quiero tu amor, tu corazón, tu entrega como mujer. Pero nunca viste nada más que un amigo, un hermano, un apoyo, nunca me viste como algo más. Pero a pesar de eso lo intentaste…y no puedo mas que agradecer que aunque no sea como quiero por lo menos me consuela la idea de que alguna vez probé sus labios
Me abalancé sobre el pecho de Gale y dejé salir el llanto que hace días venía acumulando, me quebré ante él, me sentía sumamente culpable, entristecida y responsable de este maldito giro del jodido destino. Sus manos me acariciaban tratando de calmarme pero solo conseguían que mi llanto brotara con más fluidez. Gale me apretó más contra su pecho, podía sentir los latidos de su corazón hecho pedazos, pegó su boca a mi oído y me tarareó una melodía, una melodía que se transformó en canción.
¿No me has visto caminar dormido?
Porque te he estado tomando de la mano
¿No has notado que estoy a la deriva?
Oh, déjame decirte que lo estoy
Dime que no es nada
Intenta convencerme de que no me estoy ahogando
Oh, déjame decirte que lo estoy
Por favor, por favor dime que sabes
Que debo dejarte ir
No puede evitar desenamorarme de ti
Y aun entre sollozos no puede evitar cantar a los compases de la armonía que salía de la boca de Gale, por que ambos conocíamos esa canción, esa que era perfecta para este momento.
¿Por qué me siento tan culpable?
¿Por qué sigo esperando que algo pase?
Me preocupo por todos menos por mí
Y solo continúo perdiéndome
Dime que no es nada
Intenta convencerme de que no me estoy ahogando
Oh, déjame decirte que lo estoy
Por favor, por favor dime que sabes
Que debo dejarte ir
No puede evitar desenamorarme de ti
Mi mano reposó sobre su corazón y la suya continuo sus caricias en mi pelo, nuestros grises ojos se encontraron brillantes de lágrimas y ambas voces se unificaron en un solo acorde.
¿Podrías leerme la mente?
No me obligues a yacer aquí
Y a morir aquí
Por favor, por favor dime que sabes
Que debo dejarte ir
No puede evitar desenamorarme de ti
¿No lo has notado?
Estoy caminando dormido
Me recosté en el ancho pecho de Gale y solo respiré paz, sé que no había nada más que hablar, ambos nos despedíamos por última vez en el más sepulcral y sagrado de los silencios. Respiré hondamente su perfume a pino y a tierra mojada, ese aroma que nunca me olvidaría, ese olor particular y único que tenía, me perdí en su fragancia, me perdí en la nulidad de mi mente, en las caricias que me daba. Me perdí.
El sol caliente y amarrillo me obligó a despertarme. Miré hacia ambos lados pero no estaba en el bosque, me encontraba en casa. Quizás había sido todo un sueño, esa noche con Gale, el sexo, el alcohol, el perdón, la canción, el silencio. Me levanté de la cama y fui a refrescarme un poco la cara al baño, aun convencida de que todo lo que sucedió en el bosque no fue real; hasta que el reflejo del espejo me devolvió la prueba de que todo había sucedió tal y como lo recordaba. Mi vestido tenía el pecho desgarrado…hoy se iría, hoy…
Me arreglé un poco y me alisté para salir. Hoy pasaría todo el día con mi amigo antes de que su tren parta por la noche. Así que me dirigí a su casa para sorprenderlo pero al llegar encontré todo tan callado, tan muerto. Llamé varias veces a puerta pero no obtuve respuesta. Llamé a los gritos a Gale, a Hazelle, a los niños…pero nada. Empecé a ponerme nerviosa, sentía una puñalada en mi pecho, algo estaba mal. Me eché sobre las escaleras del portal de la casa con la esperanza de pronto alguien me abriera la puerta. Después de un buen tiempo esperando ya estaba resignada a la idea de que vería a mi amigo más tarde hasta que puede ver como Hazelle se aparecía acompañada de los tres niños pequeños.
–Katniss ¿que estas haciendo aquí?
–Vengo a desayunar con su hijo pero el muy holgazán no me abre la puerta Hazelle
La cara de los niños no disimuló lo que mi mente tardó solo una milésima de segundos en comprender.
–¡NO, NO, NO! Hazelle dime que no es verdad
–Lo siento hija…creí que lo sabías...Su tren ya partió hace una hora atrás…Lo siento Katniss
No escuché nada más a partir de eso. Se había ido. Gale se había marchado para siempre de mi lado, me había abandonado, se había alejado de mí por un largo tiempo. Me había robado el último momento que podíamos estar juntos. Se había llevado parte de mi alma en su maleta, en ese tren, y ni siquiera pude decirle adiós por última vez.
Corrí al bosque, corrí al lugar donde estuvimos juntos sin saber que sería la última vez que nos veríamos, que nos tocaríamos, que nos besaríamos, que nos miraríamos. Me desplomé sobre la plana roca donde horas atrás estuvimos ambos, horas atrás…solo un par de horas atrás. Me rodaban lágrimas de indignación, con sabor a vacío, con punzante dolor, con amarga despedida, una despedida tan perfecta que no pudimos darnos el lujo de arruinarla.
Se fue…se marchó…me dejó…me abandonó…
El viento me envolvió y deseé que mi mensaje le sea transmitido…
Por favor, por favor dime que sabes
Que debo dejarte ir
No puede evitar desenamorarme de ti
Y hasta pronto Gale y buena vida…
Hola mis perverssss! Que cuentan de bueno?! Yo la posta posta es que ando mucho mejor que hace dos semanas atras...He resuelto mi problema existencial con Peeta asi que...No puedo quejarme! Por lo menos ahora si puedo dormir por las noches y probar bocado! Ya no me quiero cortar las venas con una galletita de agua o tomarme un Speed con cianuro! Las condisiones de contratacion no son las optimas, obvio segun mi punto de vista, pero por lo menos estas en paz!
Ooootroooo tema pervers! SALTEN DE ALEGRÍA...GALE PA´ EL DISTRICTO 2! La era Mellark se acerca! Igualmente espero que no crean que Gale se desaparecio para siempre...alguna sorpresa tengo para el mas adelante. Espero que aunque sea les haya gustado la despedida que tuvieron...Otra cosita hoy tuve una revelacion! La verdad que yo voy escribiendo a medida que se me ocurren las cosas, tengo capitulos reservados que ya se me estan acabando asi que tengo que apurarme en escribir, en fin como aun no tengo ni idea de cuantos capitulos tendra este fic, mi mente vuela y siempre me adelanto a los sucesos asi que mientras dormia y Katnissj me mandaba Whaps Apps a las 8 de ma mañana xq ella tenia que estudiar (denuncia publica!) me flasho la idea que tengo para el final de este fic! Asi que...la verdad que estoy con muchas ganas de ya adelentar capitulos y ver si es posible mi final! OBVIO ESTO ES TPO SECRET, ULTRA SECRETO! NO SE LO VOY A DECIR A NADIE! Solo lo cuento para joder un rato!
Este Capitulo del despedida de Gale se lo voy a dedicar a katniss luz que debe de saltar en una pata xq Gale se va! Perra...jajajajaja sos mala guacha anti Gale mira se ofendio y se fue...jajajajaja! Gracias por que apesar de todo me seguiste dejando review y bancandome aunque alguna que otra vez te quise mandar a la mierda! I'm sorry soy muy honesta!
Muy bien mis perver las libero de tantas boludes y bla bla bla...me voy a salvar el mundo de la invacion zombie de Umbrella y Tricell! Ademas que mi amadisima PS3 me ruega que toque sus botones...nos vemos el viernes proximo ya con un avistamiento del Señor Mellak!
