Disclaimer: Los personajes le pertenecen a Suzanne Collins

NOS LEEMOS ABAJO...


Capitulo 11

Fui al capitolio varias horas antes de mi turno, la casa me recordaba demasiado a Gale, hasta podía sentir el eco de su voz revotando en las paredes. Llegué con mas rapidez de lo usual, hoy necesitaba si o si ocupar mi mente en algo para acallar las voces crueles que me culpaban de los acontecimientos de los últimos días. Me quedé sorprendida…

El lugar estaba totalmente en silencio y como si estuviese abandonado. No había luces tintineantes que lo iluminaran, no había música que escapara del interior y se volviera hipnótica para las personas, no había demanda…no había oferta. Golpeé la puerta principal muchas veces y me quedé esperando que alguien se dignara a abrirme, pero nada. Mientras contaba los minutos esperando alguna respuesta, podía ver las miradas que la gente me devolvía. Miradas de desaprobación, de pena, de lujuria, de asco, de lastima. Me volví a sentir como las primeras veces que pisé él cabaret, me sentí cosa, algo sin valor, un pedazo de carne, una pobre chica desesperada. Ese maldito lugar, donde todos salen satisfechos menos las personas que estamos presas de su juego, presas de la jodida vida que nos toco, presas de Snow. Ese lugar que estaba solitario que sin luces ni música ni clientes solo dejaba ver su arruinada fachada, su vulgar presentación, su deplorable pinta.

Entre tanto mira el lugar caí en la cuenta de que nunca había visto la parte trasera del burdel, quizás allí se encontrara alguna otra entrada. Mi instinto no estuvo equivocado y así fue como encontré una puerta trasera. Solo giré la perrilla y ya estaba adentro. Puede ver como todo estaba demasiado alborotado, las chicas iban de un lugar a otro, cambiándose de ropa, peleando por un par de zapatos, maquillándose, peinándose. La verdad no entendida que pasaba pero era todo un espectáculo ver correr de un lado a otro a 20 chicas semis desnudas, a medio peinar y a cara lavada. Las cabelleras de mis "compañeras" eran de diversos colores, chicas desde el negro azabache hasta el rubio platino pasando por varias gamas de rosados, verdes y azules. Pero el cobrizo dorado y brillante de Annie se distinguía de entre todos los colores artificiales; así que solo me abrí paso hasta llegar a ella.

–Eh Annie ¿Qué sucede? ¿Por qué tanto alboroto?

–¡Ahhh Katniss que alegría verte! Menos mal que estas aquí. Estaba desesperadamente llamando a casa para que vinieras lo antes posible – Me dijo con voz acelerada e intranquila – Pero vamos nena, vamos a cambiarnos

–Pero por favor ¡¿podrías explicarme que coño pasa acá Annie?! – Realmente estaba muy confundida pero Annie estaba demasiado ocupada empujándome hacia uno de los camerinos.

–¡Pero por todos los cielos mujer, me vas a decir ya mismo que carajo esta pasando!

–Katniss hoy viene el señor Abernathy

– ¿Quien?

– ¡Haymitch Abernathy! El tipo que viene directo del Distrito 2 en remplazo de Gale

¡Crash! Me sonó el corazón cuando me lo nombró. Durante ese pequeño tiempo no había pensado en él y ahora la boba de Annie me lo recordaba. Lo peor de todo es que no se dio ni cuenta de lo que su nombre me causó, ella solo seguía hablando como un maldito loro y yo solo desconecte mi cerebro para no gritarle que se callará de una vez, que me daba igual que viniera el príncipe de Panem; nadie, absolutamente nadie seria lo suficientemente bueno para remplazar a Gale.

–Ah… ¿Y por qué el alboroto? Solo es un idiota mas que trabaja para el viejo desquiciado de Snow, no entiendo que tiene de esplendido este tal Haymitch…Solo las estúpidas pueden estar felices con semejante pelotudo

Lo dije con tal aberración y agresividad que Annie calló, limitándose solo a terminar de maquillarme. Lo sé, me había excedido, pero es que realmente me importaba una mierda quien era ese tal Haymitch. Madge llegó junto a nosotras y se abstuvo de hacer algún comentario, ya me conocía lo suficiente como para saber que estaba molesta. Además ella estaba tan afligida como yo por la partida de Gale, sabía que Madge, aunque no me lo dijese, estaba perdidamente enamorada de él.

Maldita sea, me sentía miserable, una porquería y para colmo tener que aguantarme toda esa payasada de estar "presentable" por el señor Haymitch "me importa un coño quien mierda sea" Abernathy, me crispaba aun mas los nervios. Que suerte la mía…variar…

La voz de Johanna nos llamó a todas la atención, sonaba algo nerviosa, algo enojada, algo seria, como si por primera vez en muchas semanas hubiese aparecido esa Johanna "madama" que conocí la primera vez que puse un pie en este lugar.

–Chicas el señor Abernathy nos espera en el escenario principal. Les pido a todas que sean respetuosas con él. Si se dirigen a él siempre háganlo con la mayor formalidad posible. Es de vital importancia que recuerden que la primera impresión que se lleve de ustedes les dará más posibilidades de conseguir mejores clientes ¿está claro?... – Nadie se molesto en contestar, solo asentimos con nuestras cabezas – Muy bien, sin nada mas que decirles pueden ir al Salón Rojo

Todas se levantaron y caminaron hacia el salón principal de burdel, el cual tenía el nombre de Salón Rojo por el color de las paredes. Me quedé en ultimo lugar mientras delante mio iban Annie y Madge cuchicheando por lo bajo. Al cruzar el portal Johanna me tomó del brazo y me apartó de la fila estampándome contra una de pared.

– ¿Qué te pasa? ¿Te volviste loca? – Me salió replicarle a Johanna con bronca y sorpresa, mientras me miraba con sus ojos oscuros y con el ceño fruncido; sin entender muy bien su cara. No sabía si era preocupación, enojo, ansiedad, intranquilidad…hasta que abrió la boca

–Katniss… no la cagues. Mantén la boca cerrada. Haymitch es casi tan hijo de puta como Snow, y sabemos que no te llevas muy bien con el viejo ¿no? – Quedé alucinando con lo que me estaba diciendo –Solo limítate a no pelear con él, porque de la mano y la gracia de él depende tu bolsillo. Y supongo que no te gustará que Prim lo pase mal y que tú esfuerzo haya sido en vano ¿verdad?

–Claro que no quiero eso Johanna. Prometo cuidarme ¿vale?

–Vale. Ahora vete

Me estaba dirigiendo en dirección al Salón Rojo cuando me giré para ver a Johanna.

–…gracias… –Le dije en silencio, solo formando la palabra con mis labios, sin rastros de mi voz. Me sonrió y me imitó.

–…te quiero…

Caminé con cautela y me uní al grupo con disimulo, poniéndome al lado de Annie. Sobre el escenario principal estaba un tipo alto, flaco pero con signos de tener un cuerpo fibroso, sus cabellos eran de un rubio ceniza apagado y grasoso, sus ojos eran de un azul muy opaco, un azul sin brillo, un azul moribundo. Su piel tenía un tono dorado, como un bronceado extinto, además de varias arrugas y unas, casi imperceptibles, cicatrices. Vestía un traje mal planchado, desalineado, sucio y viejo… ¡Por favor! ¿Y a eso le debíamos respeto? Que estafa a la moral.

Haymitch le dio un largo trago a la botella de licor amarillento, dejándola casi vacía. Nos miró con un gesto duro y serio. Se aclaró la voz y empezó con su monologo.

–Mi nombre es Haymitch Abernathy, señor Abernathy para ustedes. Y quiero suponer que están consientes de que va mi trabajo. Las cosas en este lugar van cambiar bastantes, ya no serán iguales, no traten de hacer "amistad" conmigo porque no conseguirán ningún favor de mi parte. No traten de ligar conmigo por tampoco me apetece revolcarme con mujeres de tan bajo estatus como ustedes. No me vengan con problemas personales por que no me interesan en absoluto, por mí que se mueran todos sus parientes así están más tiempo trabajando. Lo único que se hace en este lugar es llenarnos de dinero ¿o acaso ustedes vienen gratis a trabajar?...No ¿verdad?

Nadie decía absolutamente nada, el silencio era mortal y la tensión del ambiente se cortaba con un hilo, hasta dudaba de si alguna de las chicas estaba respirando. Johanna no se equivocó, este tipo parecía realmente un gran hijo de puta; lo cual me hacia hervir la sangre. Me daba asco como nos trataba, éramos unas cosas, unas cosas mudas, rindiéndole respeto a un borracho cabrón, sucio y arrastrado.

–Bueno al parecer todas son mudas…No importa, lo que menos me interesa en este jodido momento es su insulsa opinión. Muy bien empecemos –Y dicho esto tomó entre sus manos un libro negro que Johanna le acercó. Eran una especie de agenda, como un gran cuaderno negro. Se tomó unos minutos para leer algunas cosas, cosas que parecía consultar con Johanna; lo bueno es que esos minutos fueron un respiro para nosotras, un momento donde pusimos distendernos. Johanna nos llamó nuevamente la atención y volvimos a guardar silencio. Sinceramente no recuerdo el momento en que esto se volvió peor que el ejército.

–Veo que tenemos una chica que sobresale del resto…Delly Cartwright…

¡No Dios! En el poco tiempo que llevaba en el burdel había tratado con varias chicas pero las cosas entre Delly y yo nunca estuvieron bien. No la soportaba, no teníamos piel, no nos simpatizamos para nada. A mi realmente me daba igual, me era indiferente pero ella siempre se encargaba de hacerme notar su antipatía. Era la estrellita del cabaret, era la favorita de Snow, era la que más clientes fijos tenía, era la más hermosa de todas y también la más ramera. No era muy alta, digamos que su estatura era normal, pero tenía un cuerpo totalmente perfecto. Sus pechos eran grandes, no exageradamente grandes, pero si lo suficiente como para que cualquiera los notara; en especial los hombres. Sus piernas eran largas y bien torneadas, firmes, duras, entrenadas. De la misma manera que tenía su culo parado, trabajado, turgente…jodidamente perfecto. Lo peor de todo es que su cara tenía rasgos muy delicados y femeninos, una boca dibujada, una nariz respingada, unos ojos celestes alucinantes. Y para rematarla era más rubia que el mismísimo sol, su cabellera larga, sedosa, brillante, adornada con esos rizos naturales. ¡Maldición! Hasta su andar era fastidiosamente sensual. No me extrañaba nada que sea por lejos la mejor de todas.

–Bien ya veo por eres las más solicitada… Algunos de tus clientes serán reasignados pero otros más importantes y antiguos serán de tu exclusividad –Delly estaba apunto de protestar cuando Johanna la miró y la calló con una mirada asesina –Por ejemplo tenemos al señor Mellark, ese será reasignado para alguna. Además el señor Mellark pidió una chica diferente, se ve que le aburrió un poco lo artificial de la señorita Cartwright – Algunas…que digo algunas… todas se regocijaron con el comentario anti Delly, y seamos realistas, fue muy oportuno y gracioso. Ahora de repente todas estaban alborotadas, del silencio sepulcral pasamos a los cuchicheos, claro aprovechando que otra vez Haymitch y Johanna estaban intercambiando opiniones.

– ¿Quién ese tal Mellark?–Le pregunté muy intrigada a Madge

–Es uno de los comerciantes mas importantes del distrito… ¿recuerdas los bollos que Gale solía comprarte? Bueno los hacen en la panadería de Mellark. Katniss ese hombre fue "propiedad" de Delly desde que yo estoy aquí

–Pero ¿que es tiene de especial?…es solo un tipo más

–Es que él no se acuesta con nadie

–Además es súper guapo –Agregó Annie

No sabía que pensar de este tal Mellark. Un tipo normal no pagaría por una prostituta para charlar. Seguro que era un loco pervertido, alguno de esos raros con perversiones extrañas. Todavía estaba tratando de entender, eso de que el tipo este Mellark no se revolcaba con nadie, cuando de repente me vi invadida por la mirada de todas las chicas.

– ¿Qué? –Dije confundida

–Veo que está en otro planeta señorita…mmm… ¿Everdeen, verdad? – Me dijo Haymitch –Bueno como le decía, usted va ser la acompañante del señor Mellark…Así que por favor Johanna encárgate de acondicionarla bien, recuerda que es un cliente muy importante – Johanna lo miraba asintiendo –Ah y otra cosa señorita Everdeen…tenemos un asunto que arreglar antes. Así que la espero en mi oficina

¿Estaba alucinando? Ahora tenía que hacerme la simpática con el tal Mellark este. Lo único que me gustaba de la situación era ver la cara de furia de Delly. Jajajajaja me hacia mucha gracia verla tan enojada.

–Chicas sin más que decirles le voy a ir informando de sus clientes con el correr de la noche. Ahora todas estén preparadas lo antes posible que en 30 minutos volvemos a abrir

Así todas empezaron a corretear histéricas, otra vez, como si necesitaran tanto arreglo…estaban todas casi prefectas…

Yo me dirigí directamente a la oficina de Haymitch, intrigada por que no tenía ningún asunto que arreglar con él; además apenas lo conozco de hace unos minutos atrás. Toqué la puerta y una voz desde el interior me permitió el acceso.

– ¿Quería verme señor Abernathy?

–Así es señorita Everdeen, prometo no demorarla mucho. Primero en principal ya me han dicho que clase se chica es usted. Así que tenga cuidado por que estoy acostumbrado a tratar con las de su calaña

– ¿Las de mi calaña? ¿Y podría decirme que clase de chica soy? Al parecer me conoce demasiado – ¡Joder que soy una boca floja! No puedo controlarme. Este hombre me saca de quicio. Su aliento a alcohol me hace recordar a mamá…y eso me pone de un humor atroz.

–Eres de la clase de chicas que se creen gran cosa como para estar acá. Como si tu presencia nos honrara. ¡Por favor! Eres una mas del montón querida, no te creas gran cosa. Eres de las problemáticas, de las contestatarias, esas que tiene demasiado idealizado el puto mundo. Pues conmigo no tendrás demasiadas oportunidades de ser así, por que enseguida te mando de viaje a otro distrito y se acabó el problema. Y supongo que no te gustará alejarte de tu hermanita y que la pobre se muera de hambre ¿no? Porque si no cuidas tú dudo mucho que tu madre alcohólica y depresiva le ponga un plato de comida en la mesa a la pequeña

Me nació un fuerte instinto de matar a Haymitch. No por lo que podría decirme a mí sino por que no soportaba que se llenara la boca hablando de mi hermana. Maldito viejo borracho. Pero aunque me jodiera en el alma, él tenía razón, debía cumplir con lo que me pidiesen… por Prim. Pues solo le hice un gesto dándole a entender que acataría sus órdenes y no le traería problemas.

– ¡Bien! ¡Así me gusta! Lo segundo para lo que te llamé es para darte esto – Y me entregó un sobre –Y la tercera cosa es que fue el señor Hawthorne quien eligió al señor Mellark para que sea tu primer cliente. Conmigo eso privilegios no los tendrás nunca, así que no te acostumbres. Ahora quita tu vulgar cara de mi vista. Tienes trabajo que hacer

Salí del despachó rápido por que si no asesinaría a ese hombre, era vomitivo, repulsivo, realmente era una basura de persona, un hijo de perra como Johanna bien me lo había advertido. Bueno no iba a ponerme a reparar en obviedades, me estaba matando la curiosidad de saber que diantres era ese misterioso sobre. Lo abrí y había muchos billetes, era dinero, y aparentemente una suma bastante importante. No recuerdo haber tenido tanto dinero en mis manos desde el fallecimiento de papá. En el interior había una pequeña nota…

"Catnip negocios son negocios. No nos debemos nada. Suerte. Cuídate. Ojalá nos volvamos a ver pronto. Te amo. Gale"

Solo rompí la nota y me tragué el odio y el llanto. Por primera vez en todo este tiempo Gale me hizo sentir una puta. Una puta que compró y pagó. Una puta que se cogió. No quería su dinero, su sucio y apestoso dinero. Pero no era el dinero lo que más me jodía, era el hecho concreto de que en forma oficial, ya era una ramera más del maldito Capitolio.

Gracias Gale…puedes irte a la mierda…


Hola pervers! Como les baila la tanga? Bueno yo ando bien...con un sueñoooo terrible pero en fin...Les cuento que no solo lucho contra Zombies si no tambien con el fucking Facebook que no me dejaba re encontarme con una de mis hijas pervers, Koyuki Bett, pero hemos vencido a la tecnologia y ya esta en las filas de la perversion! Muajajajajajajajaja! AAAAHHHHHH pequeño detalle que me olvide de comentarles el otro dia. la cancion que cantan Katniss y Gale se llama Falling y es de The Civil War un duo hermoso...asi que si pueden escuchenla que es una cancion muy linda.

Bieeeeennnn ya esta donda vueltas don Mellark! Ahhhi que respeto para el panadero mas guapeton de todo Panem! Mmm se que no es gran cosa este capitulo pero bueno da marco a la historia. Otra cosa aparecio Haymitch que es medio malote pero buenoooooo...nunca fue super simpatico con Katniss verdad!?

Caítulo con dedicatoria para todas por que todas me bancaron la historia 10 capitulos con Gale de protagonista. La era Mellark a empezado para todas asi disfrutadlo y amadme pervers del mundo entero!

Hoy me voy a dormir temprano mis queridas niñas...mmm me pregunto si habra algun muchacho que lee esta historia! Y estas del otro lado pequeño perver no temas...aqui todas te esperamos con las piernas abiertas! Besos a todas...en el culo!