Cazando a mi vampiro

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Los personajes de ATLA no me pertenecen

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-¿Vas a cenar con Jet?- pregunto sorprendido Iroh cuando su sobrino se lo conto. El joven de la cicatriz asintió mientras buscaba algo que ponerse.

-No tengo idea de que hacer tío ¿Cómo uno se debe vestir para cenar con sus suegros?- resoplo el joven mientras tiraba la mayoría de su ropa sobre la cama.

-Siendo un vampiro y entrando a la casa de cazadores, lo mejor será vestirte y hablar de tal forma que ya te quieran echar antes del postre- dijo preocupado. Ante eso el joven resoplo y entrecerró los ojos antes de negar con la cabeza y seguir buscando.

-No tío, solo debo verme normal- dijo naturalmente mientras más ropa volaba por el aire hasta posarse en la cama. Iroh suspiro y fue acomodándola para que entraran todas.

-Bueno, cuando Jet vino a cenar con nosotros dos llevaba la ropa de siempre, la misma que utilizan para ir al centro comercial- dijo el hombre encogiéndose de hombros. Zuko lo miro sorprendido.

-¿Quieres que me vista como que si fuera al centro comercial?- dijo incrédulo -¿Qué?- dijo con sarcasmo -¿Voy a comprar a mis suegros?

-Esa es la idea- rio Iroh de su propio chiste, pero al ver la mirada severa de su sobrino la cambio por una cálida sonrisa.

-No es muy importante como te vistas, lo primordial es que no noten que eres un vampiro…- quedo pensativo uno momentos –Ojala y no tengan ninguna cabeza de vampiro colgando de la pared- dijo haciendo una mueca de asco. Zuko palideció al pensarlo, pero se tranquilizó diciendo que si fuera así Jet le hubiera avisado ¿No?

-Si me pongo muy nervioso mis colmillos se notaran- dijo de manera histérica mientras caminaba en círculos en su habitación, su tío tan solo suspiro y murmuro un "vuelvo con el té" antes de dejar un rato solo a su sobrino para que este pensara y se calmara.

Zuko respiraba un poco intranquilo, estaba entrando en pánico y eso hiso que sus "dotes" de vampiro se notaran. El joven suspiro mirando sus bellos colmillos en el espejo.

-¿Y si me los quito?- dijo de forma sarcástica mientras se tomaba la cabeza con las manos

-Te morirás de hambre

Zuko tan solo resoplo por la verdad que decía su tío.

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Una hora después Iroh atendía a alguien que tocaba la puerta.

-¡Ha! ¡Hola Jet! Llegaste temprano- dijo dejándolo pasar

-¿Zuko?- pregunto el moreno curioso al notar que no estaba en el comedor

-Haciendo un agujero en el suelo- dijo el hombre rodando los ojos mientras servía tres tazas de té en la mesa. Ante lo dicho, Jet levanto una ceja.

-¿Por qué? ¿Qué está haciendo?- pregunto curioso, Iroh suspiro.

-Mi sobrino está tratando de elegir que ponerse, además de tratar que sus colmillos no salgan a la luz ¿Sabes que de noche se nos hace más fácil mostrarlos?- dijo el hombre mientras sonreía.

-¿En serio?- dijo curioso –Zuko nunca habla mucho de los vampiros en general- suspiro el joven mientras se pasaba una mano por el cabello.

-Si quieres ve a verlo ¡pero toca antes la puerta!- grito al ver que el otro ya estaba subiendo las escaleras. Ante eso Jet rodo los ojos, obviamente que lo iba a hacer.

Bueno, en realidad no tuvo que tocarla porque la puerta ya estaba abierta y al asomarse se encontró a su novio bastante histérico mientras trataba de elegir algo de lo que estaba en la cama. Jet frunció levemente el ceño ¿Tanta ropa tenía? Hecho un vistazo, la mayoría de tonos oscuros, negros o rojos, no pudo evitar medio sonreír por la ironía.

Al levantar la vista hacia el rostro de su pareja noto esos dos colmillitos de vampiro que sobresalían y suspiro.

-Yo no hice tanto escándalo cuando me invitaste a cenar contigo y tu tío- dijo divertido, apoyado en el marco de la puerta. El vampiro entrecerró los ojos y suspiro cruzándose de brazos para luego ver a su pareja.

-Esto es distinto, no sé si puedo ocultar mi condición por mucho y sobre todo si me pongo nervioso- dijo molesto mientras negaba con la cabeza y se sentaba en la cama.

-¿Por qué no te has vestido ya?- pregunto el moreno poniendo una mano en la rodilla del otro. Zuko rodo los ojos y le quito el trigo.

-Primero, no me gusta que hables con la boca llena y segundo, ya estoy vestido- dijo señalando su ropa, que ahora que veía bien era como las veces que iban al centro comercial. Al ver la mirada dudosa del hijo de cazadores Zuko resoplo –Fue idea de mi tío, lo que en realidad busco es una excusa para no ir sin herir mi orgullo- miro de mala forma a la cama –Y no la encuentro

Jet no pudo evitar una carcajada por eso, sabiendo que las últimas frases dichas eran sarcasmo. Seguramente su novio no había quedado muy seguro con lo que tenía puesto y estaba buscando otra opción.

-Ya, si te ves bien- dijo sinceramente el moreno, el vampiro asintió mientras miraba hacia otro lado y Jet noto como sus colmillos desaparecían –Creo que todo estará bien, con suerte nos vamos antes que el postre- dijo divertido. Zuko sonrió antes de darle un beso en la mejilla.

-¿Y qué has sabido de tu primo?- saco el tema que lo tenía bastante curioso, el vampiro se encogió de hombros.

-Mi tío dice que es una posibilidad, pero tal vez sea mentira. Pero me da algo de esperanza pensar que está vivo- al ver el rostro nostálgico del mas pálido, Jet cambio de tema en seguida, dejando lo otro para más tarde.

-¡Chicos! ¡El té está servido!- grito Iroh desde abajo.

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Zuko y Jet iban en silencio en el auto, el joven moreno manejaba y el vampiro estaba en el asiento del copiloto bastante intranquilo.

-¿Es cierto que son longevos los vampiros?- pregunto tratando de romper la tensión y nerviosismo que se había creado en el ambiente. Zuko dejó escapar el aire que no sabía que estaba conteniendo y sonrió.

-Es cierto, mi bisabuelo paterno Sozin tenía 300 años cuando murió- sonrió levemente.

-¿Murió de viejo?

-No, unos cazadores lo mataron- ante la respuesta el joven moreno trato de llevar hacia otro lado la conversación.

-¿Tu bisabuelo materno era un vampiro?- pregunto curioso mientras se detenían por un semáforo en rojo.

-No, Roku era humano, pero su hija, mi abuela, fue convertida en vampiro por su esposo y así mi madre nació vampira totalmente. Aunque, por si no te has dado cuenta, los vampiros no tenemos todos el color blanco de un muerto o de la nieve- dijo rodando los ojos –Solo los sangre pura son así, lo malo de ser sangre pura es que realmente solo puedes salir de noche y no puedes ocultar tus colmillos. Así que en la actualidad no hay casi nadie que sea así- explico. Contar un poco de la historia de su raza lo ayudaba a tranquilizarse, aunque solo soltaba datos cuando estaba nervioso como ahora. Jet medio sonrió.

-Tienen historias muy curiosas- dijo Jet mientras tomaba su mano en señal de apoyo, el vampiro suspiro y miro por la ventana.

-¿Crees que tu padre note lo que soy?- dijo nerviosamente. Jet se removió incómodo.

-Si lo creyera ya hubiera hecho un plan de escape- dijo bromista el libertador haciendo reír a su pareja y así aligerar el ambiente.

Obviamente no le iba a decir que si lo había hecho.

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Por otro lado, alguien tocaba la puerta en la casa de Zuko. Era un joven notoriamente vampiro por los colmillos que tenía, su ropa estaba sucia y algo rota, manchada con de sangre de las múltiples heridas de su cuerpo.

-¡Ya voy!- se escuchó la voz de Iroh. Al escucharla el joven la reconoció de inmediato y no pudo evitar sonreír levemente aun con todo el dolor que sentía en su cuerpo.

Cuando Iroh abrió la puerta reconoció al joven de inmediato.

-No puede ser…- no tuvo tiempo para salir de su asombro cuando el joven de la puerta se desmayó.

-Lu Ten…

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Cuando la pareja entro en la casa casi mansión de Jet, Zuko no pudo evitar apretar más la mano de su novio y no pudo evitar recordar una frase que le había dicho Mai.

Te estas metiendo en la manada de lobos siendo un cordero disfrazado, pero cuando te descubran te comerán

La pequeña charla-discusión que había tenido con Mai hace algunos días se repetía en su mente, haciéndolo sentir más nervioso. Pero sabía que debía evitar eso, así que solo respiro profundo y mostro esa mascara de frialdad que alguna vez había aprendido de su padre.

Se sintió un poco incómodo cuando escucho la voz de la madre de Jet desde el piso superior, al parecer cenarían en la azotea. Genial, si mi suegro me quiere tirar por el techo, podrá hacerlo y decir que fue un accidente. Pensó frunciendo levemente el ceño. Jet le dio un rápido beso en la mejilla como señal de apoyo y empezaron a subir las escaleras.

Al llegar arriba se encontraron con la azotea finamente acomodada, además de adornada con las plantas que estaban en macetas. La mesa estaba en medio y había cuatro sillas alrededor de ellas. Dos ellas estaban ocupadas.

Zuko no pudo evitar sentir un escalofrió recorrer su espalda al ver el rostro del cazador, se sentía demasiado nervioso pero lo controlo.

Jet sabía que debía presentarlo o algo, pero su rebeldía no se lo permitió, así que solo alejo las sillas sobrantes de sus progenitores y ambos se sentaron. Claro que Mary y John fulminaron a su hijo con la mirada por esa acción, pero luego la dama le sonrió bellamente a Zuko.

-¿Zuko, no?- dijo mientras le sonreía. El vampiro se sentía algo incómodo, pero asintió viendo su alrededor con cierto aprensión. Bueno, por lo menos no había armas para matar vampiros a la vista.

-¿Eres el novio de mi hijo?- al escuchar la voz del cazador no pudo evitar tener un ataque de pánico, pero en seguida se controló usando la máscara de frialdad que alguna vez había aprendido de su padre.

Al ver que su novio no iba a responder, Jet lo hiso bastante cortante y sarcástico.

-Si no lo fuera no lo traería ¿No crees?- dijo con cierto aire burlón. Ambos adultos lo miraron entrecerrando los ojos como pidiendo que se comportara.

-compórtate

-Ni quiero

-Cariño- lo reto su madre.

Jet se encogió de hombros bastante quitado de pena y se puso su trigo en la boca.

-¡Sabes que no me gusta que tengas eso en la boca en la cena!- grito Mary enojada sin poder evitarlo, ya que era rutina de todos los días. Zuko no pudo evitar recordar vagamente cuando su madre lo retaba de esa forma cuando entraba al comedor con las zapatillas embarradas luego de comprar un tapete nuevo.

-Mamá no grites, que nos avergüenzas- dijo Jet recordándole a los presentes que no estaban solos. Zuko se encogió de hombros al sentir todas las miradas sobre su persona.

Luego de una cena silenciosa y algo vergonzosa sobre todo para los adultos por la forma tan rebelde que su hijo había decidido actuar, decidieron volver a dentro, a la sala más específicamente.

Los padres de Jet se sentaron en el sillón más grande y los dos jóvenes en muebles individuales, en la mesita que había en medio la dama pensaba poner el postre.

-Ahora lo traigo- dijo con una ligera sonrisa la mujer, para la sorpresa de ambos el padre de Jet la siguió, pero no le dieron mayor importancia concentrándose en la película.

-¿No crees que Zuko está un poco asustado de nosotros?- dijo el cazador entrecerrando los ojos, a veces había podido ver el miedo en los ojos de sus víctimas y esa chispa se parecía mucho a la que tenía el joven en los ojos cada vez que lo miraba. Mary le quito importancia.

-Cariño, la cena fue horrible, tu hijo no se comporta y se nota que es algo callado, creo que haberlo forzado prácticamente a venir no fue buena idea- suspiro la dama –Voy a buscar la crema para la gelatina- dijo antes de perderse de vista.

John se acercó silenciosamente a los pedacitos de frutas que su esposa pondría en el postre, para luego dejar caer en ellos un líquido sin color.

-Vamos a ver si es un vampiro- susurro. Algo le decía que podía serlo, puesto a que un cazador no podía pasar por arriba a sus instintos, aunque eso estuviera comprometiendo a su yerno. Obviamente no se dio cuenta que Jet había ido por un vaso con agua y lo había visto poner el líquido, reconociéndolo de inmediato.

-¿Qué haces?- dijo el moreno entrando, su padre solo le dio una sonrisa inocente y le palmeo la espalda antes de irse, volviendo a la sala.

Jet, al notar que su madre entraba le sonrió bellamente.

-Mamá ¿Podrías servirnos a nosotros tres esa fruta y yo voy a buscar más fruta?- le sonrió angelicalmente. Claro que la mujer frunció el ceño.

-Hay suficiente para todos- dijo confundida.

-A Zuko le gustan más las naturales y no las enlatadas- trato de convencer. Mary suspiro pero asintió, agradeciendo mentalmente que su hijo le hubiera avisado de eso antes de servir.

-Está bien ¡Ve a buscarlas!- suspiro derrotada mientras servía la otra fruta.

En la sala Zuko se sentía muy incómodo siendo escrudiñado por su suegro, el trataba por todos los medios no entrar en pánico estando en frente del mejor cazador de la ciudad.

-Así que ¿Vives solo con tu tío?- pregunto -¿Qué paso con tu familia?

Zuko se removió incomodo pero trato de sonreír.

-Murieron en un incendio, la vela alcanzo las cortinas y todo empezó a quemarse, solo sobrevivimos mi tío y yo- dijo tratando de que la información conformara al hombre.

-Si pero…- John fue interrumpido por la entrada de los otros dos faltantes con el postre. Mientras lo comían el cazador miraba disimuladamente a su yerno, mirando cada gesto de este, pero para su sorpresa lo que había puesto en las frutas no le había hecho nada. Suspiro resignado y se reprendió a si mismo por buscarle la quinta pata al gato, porque su hijo jamás saldría con un vampiro ¿Cierto?

En su asiento, Jet se sentía tranquilo de haberse dado cuenta. El líquido que echó su padre sabía amargo (muy muy amargo) para los vampiros, en cambio para los humanos casi no tenía sabor.

Pero Mary si se dio cuenta que la fruta enlatada tenía ese líquido y algo en su mente hiso "Clic", Jet no había permitido que le dieran eso a su novio… Entonces ¿Zuko era un vampiro? La mujer no pudo evitar sentir cierto ataque de pánico, pero en seguida se reprendió por eso. El joven debía ser muy importante para su niño como para cubrirlo de su propio padre, así que solo actuó normalmente el resto de la cena. Ella no era un ángel, por lo tanto sentía cierto prejuicio hacia la gente como Zuko, por eso solo intercambio palabras con él cuando fue necesario y no se animó a saludarlo cuando se fueron. Se sentía un poco mal por haberle ocultado esa información a su esposo, pero mientras el vampiro no fuera un peligro no abriría la boca, porque Jet sabía que era un vampiro y confiaba en él ¿Por qué ella no?

Aunque se dijo a si misma jamás volver a invitarlo, por el bien de Zuko y de la familia.

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-Eso fue difícil- decía Zuko mientras se removía incomodo en el asiento, Jet suspiro y asintió mientras estacionaba el auto.

-Sí, papá tenía cierta sospecha que eras un vampiro- dijo algo incómodo.

-¿¡De verdad?!- dijo asustado, Jet tomo su mano mientras suspiraba.

-No importa, pero se le fueron, estoy seguro

-Por suerte- suspiro el vampiro mientras bajaban del auto y se encaminaban hacia la puerta de la casa, antes de entrar Jet le dio un rápido beso para tranquilizarlo.

-Espero no pasar por más emociones fuertes por hoy- dijo medio en broma el vampiro

Obviamente no se esperaban la sorpresa que había tras la puerta.

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¿Fin? No lo sé, ustedes deciden XD

Este capítulo me dio problemas, lo escribí todo y se me borro la mitad, ayer me pase la noche escribiendo lo que me faltaba, capitulo caprichoso XD

Gracias a:

Zag: ¡Aquí actualice! Ja ja XD supongo que aca es el final o no lo se ¡Saludos!

Guest: aquí esta el final, creo… ja ja ¡Gracias por comentar!

.q: ¡Muchas gracias! Ja ja al parecer la madre de Jet descubrió a Zuko, por suerte ella no es una cazadora… ¡Saludos y muchas gracias por tu comentario!