Ya saben que la historia es de Collins asi ya me canse de aclararlo!


Capítulo 13

Verla ahí dopada sobre mi cama me daba tanta pena…tan tristeza…tan indignación…

No entendía nada, había actuado tan rápido que no sabía como procesar todo lo acontecido en mi cabeza. Mi padre tratando de abusar de esta pobre chica, ella con su cara de susto, el miedo se sentía en su piel. Su pulso descontrolado y frenético, su corazón latiendo y explotando de su pecho, sus manos temblorosas, su respiración agitada…pobre chica…

Verla ahí dopada sobre mi cama me hizo preguntarme que llevaría a una chica así a dedicarse a esto. ¿Tendrá familia? ¿Tendrá amigos? ¿Tendrá alguien que la cuide? Pues supongo que no, debe de estar sola en el mundo como para hacer algo así de bajo y destructivo.

Verla ahí dopada sobre mi cama me causaba cierta sensación que no puedo dilucidar. Estaba tan tranquila, atrapada en la ignorancia de los sueño, tan en paz, me daban ganas de abrazarla y mecerla entre mis brazos, me daban ganas de cuidarla. Verla ahí siempre, querer que se quedara eternamente, era verla frágil y débil, desamparada y sola.

Esta chica que no tenía nombre para mí, esta chica que dormía en mi cama, que impregnaba su perfume en mi colchón, que calentaba mis sábanas, que respiraba mi aire…esta chica que hace que mi cuerpo se sienta extraño. Me siento tan tranquilo al verla descansar, se siente como un cosquilleo en mi estómago, como un suspiro que no termina por salir nunca, me siento como si algo corriera por debajo de mi piel.

Supongo que debo explicarle como se sucedieron las cosas, como se echó a llorar desconsoladamente en mi hombro, como tuve que suministrarle un tranquilizante, como tuve que llamar a nuestro vecino, el doctor Aurelius, para que le diera unos puntazos a la cabeza de papá.

Mi viaje por el Distrito 7 y Distrito 8 había terminado antes de lo previsto ya que solo había ido por papel, pinceles de madera y lienzos, respectivamente, para continuar con mí pasatiempo de pintar. El día 19 se acercaba y por ende sabía perfectamente como ese día calaba dentro del corazón de papá. Pero también sabía que desde hace casi dos años había tomado la costumbre de pasar ese día acompañado de "señoritas" de dudosa reputación. Igualmente quise hacer todas mis diligencias rápido así pasábamos el día juntos, por empezar por que no me gustaba que gastara su dinero en prostitutas y segundo por que desde hacia un tiempo tenía que pasar esos días solo. Y eso me dolía. Aunque la chica rubia que suele acompañar a papá, Delly, es muy simpática y divertida así que no estaría nada mal aceptar el ofrecimiento que siempre tiene conmigo para que nos divirtiéramos un rato a escondidas de mi padre. Debo de ser honesto y admitir que es una preciosura de mujer pero ¿a quien quería engañar? para más de un noche no la consideraría y lamentablemente no tenía ese interés en ella. Pero extrañaba estar con papá en estos días así de importantes así quise darle la sorpresa de llegar antes a casa…pero la sorpresa me la llevé yo al encontrar a mi padre acorralando a un pobre chica contra una pared de la sala. El recuerdo me llenaba de odio contra mi padre, me llenaba de ira, rabia, cólera, irritación. Mi cabeza trataba de comprender lo que mis ojos le devolvían pero me fue imposible reaccionar al instante, me quedé inmóvil y atónito con la situación que se me presentaba ante mí.

Ladeé mi cabeza para sacar esos recuerdos de mi mente. Por el momento me consolaba verla dopada en mi cama, verla ahí segura de las manos de mi padre, aunque sabía que el problema iba a darse cuando despierte y me viese a su lado. Seguro espantaría, y es de esperarse luego de haber vivido un abuso como el que mi propio padre le suscitó.

Abandoné mi silla y me senté a su lado en mi cama. Tomé un pañuelo y lo humedecí en el cuenco de agua, que reposaba en la mesa de luz, y con movimientos lentos comencé a borrar el camino que las lágrimas habían dejado sobre la piel de la chica. Las huellas de sal y pintura negra, que nacía de sus ojos y moría en su escote, me hacían sentir culpable; por que dejé que llorara, dejé que le hicieran daño frente a mí.

Cuando vi a mi papá acorralando a esta chica me quedé estupefacto, asombrado, horrorizado. Verla tratar de defenderse torpemente ante la fuerza bestial de mi padre me partía el corazón pero mi cuerpo no me respondía, esta rígido ante la imagen. Papá quería besarla pero ante las incansables suplicas y gritos de la muchacha, te dio un puñetazo de lleno en la boca, partiéndole el labio y haciendo brotar la sangre de esa chica que solo seguía luchando por sobrevivir; como una pequeña presa de su cazador. Mi padre le arrancó su vestido con tanta brutalidad que dudo que ella cayera en la cuenta que se lo desgarró con una navaja, esa navaja que era mi abuelo y alguna vez fue de mi bisabuelo, esa que alguna vez sería mía como una reliquia familiar. La sangre ya no le brotaba solo de los labios quebrados sino también de parte de su torso y piernas.

Por fin mi cuerpo obedeció a mis impulsos cuando vi a ese hombre profanar el cuerpo desnudo, y lánguido de aquella muchacha, con sus burdas manos, ahogándola lentamente. Miré a mi alrededor buscando algo con que detener a mi padre, corrí a la cocina y tomé uno de los pesados candelabros de plata que adornaban la mesa. Comprobé que había tres botellas de vino abierto lo cual me pintaba un poco el cuadro de como se habían dado las cosas antes de mi llegada. El alcohol y papá no eran buena pareja. Por lo general siempre fue de tomar muy poco pero desde el accidente su adición a las bebidas alcohólicas había crecido en forma muy veloz. La agresión y el salvajismo que el alcohol despertaba en mi progenitor era algo que pocas veces había presenciado pero que rara vez sucedía, y en esas ocasiones solo se dedicaba a romper algunas cosas y llorar la muerte de mis hermanos y mi madre. Pero esto de violar chicas es nuevo y totalmente inaceptable.

Volví a la sala y vi como la chica de ojos grises se rendía ante los insultos crueles y la fuerza descomunal de mi padre. Mi mirada se posó sobre la mano de papá… ¿¡era…su miembro!? Sí, lo era…Erguido, duro, erecto, preparado para ser insertado en esa pequeña chica aterrorizada y resignada que se encontraba empotraba contra la pared. Esa fue la gota que rebalsó el vaso…

Corrí acelerado hacia donde se encontraba mi padre, levanté el pesado objeto que tenía entre las manos y lo golpeé directo en la cabeza. Vi a mi papá caer de lleno contra el sólido suelo y como del golpe que le había propiciado emanaba sangre. Cayó totalmente inconsciente, mi golpe había sido certero y regado de enojo. Y verla ahí, apretando los ojos con fuerza para mitigar el dolor de la penetración, me llenó de una serie de sentimientos encontrados.

Pierdo la secuencia del recuerdo cuando veo sus ojos grises abrirse lentamente, tratando de adaptarse a la tenue luz la lámpara que alumbraba mi habitación y clavó su mirada en mí. Pensé que gritaría de miedo o que trataría de correr para largarse pero su reacción fue inesperada para mí. Me sonrió tímidamente y movió los labios pero su voz era casi inaudible. Me acerqué a ella, pegando mi oído a sus labios y creo poder entender que me dijo "Gracias Peeta". La miré para decirle que no debía agradecer nada, que yo le debía una disculpa por las acciones de mi padre, que había tardado en actuar, que lo lamentaba, que parte de que ella este así es mi culpa...pero sus ojos se cerraban otra vez. Los efectos del tranquilizante eran muy poderosos así que supongo que era lógico que siguiera durmiendo, solo que en mi corazón se apareció una sensación de vacío y desesperación. Quería saber de ella, necesitaba saber algo de ella. Así que solo me apuré y pregunté su nombre.

– ¿Como te llamas? Necesito saber tu nombre…

–…Ka…Kat…Katniss

Y cayó rendida otra vez en el mundo de los sueños.

¡Katniss! ¿Podría tener un nombre más hermoso? ¿Podría ser aun más especial? Katniss…Esa hermosura de mujer, de cabellos castaños tan oscuros como las sombras, de los ojos grises mas trasparentes y sinceros, de la piel aceitunada mas cremosa y suave; tenía nombre…Katniss.

Fui tan tonto que cuando la vi muerta de miedo también me costó reaccionar. Lo primero que hice fue mirarla, mirarla entera, desnuda. Me sentí un jodido perverso mirando su cuerpo lastimando y sangrante, y me odiaba por sentir envidia de mi padre; envidia por haber compartido aunque sea un hola con ella. Me percaté de que me observaba con su mirada temerosa, con sus ojos llenos de lágrimas y la negra pintura de sus pestañas surcando su delicado rostro. Miré mis manos que aun poseían el pesado candelabro lleno de pequeñas manchas de sangre y lo arrojé al suelo. Levanté la mirada y solo se me ocurrió preguntarle si estaba bien pero no me respondió, solo me miraba con su carita empapada en agua y sal, en sangre, en pánico, en vergüenza y sorpresa. Me le acerqué con recaudo y me quité la camisa para tapar su cuerpo rasgado por el filo del arma de mi papá.

Estar cerca de ella me impactó aun más. Debajo de esa capa de plasma rojo, de maquillaje corrido y pavor se encontraba la más bella, agraciada y bonita mujer que alguna vez conocí en mi vida. No pude más que sentirme afortunado por haber llegado a tiempo para ayudarla por que tan perfecta criatura de Dios no merecía pasar algo como lo que mi padre estaba haciéndole. Aspiré el perfume de su ser y me sentí volar pero aun fue mejor cuando mi piel apenas, muy muy apenas, rozó su piel. Miles de voltios de electricidad corrían por mi cuerpo. Jamás había sentido esto con ninguna persona, con ninguna mujer en mi vida ¿podría ser quien estuve esperando por 17 años? Me separé de ella buscando algo más que decirle pero estaba mudo ante la superioridad de este ser tan esplendido que me espetaba con cierto alivio. Se abalanzó hacia mi, y yo no puede mas que rodearla con mis brazos y pretender que era mía, solo mía.

— ¿Eres un ángel? ¿Has venido a ayudarme?

¿¡Yo!? ¿¡Un ángel!? Pero si la que parecía un ángel es ella…Me sentía abrumado ante la admiración y gratitud de su tono de voz. La apreté mas contra mi cuerpo sintiendo tocar el cielo con las manos al tener su piel oliva contra mi piel blanca como la nieve, sus pecho agitado tranquilizarse en mi ancho pecho masculino, su respiración relajarse lentamente entre mi pelo dorado, su voz rebotando como un eco en mi cabeza y sus labios acariciar mi oído con su susurro. Mi respuesta salió sin permiso de mi boca, no era un súper héroe, no era un ángel, no era nada…solo un pobre muchacho que se encontraba tan asustado y enojado como ella, era el hijo de un maldito y jodido violador

—No…Soy Peeta Mellark…

Sus labios dibujaron una sonrisa, podía sentirlo sin verla y separándose solo unos centímetros de mí, estampó su boca en mi mejilla; dándome el beso mas gratificante y llenó de amor que desde hace años no recibía. Luego su cuerpo se convirtió en peso muerto desvaneciéndose y perdiendo el conocimiento. Por suerte y para mi alivio el desmayo duró solo unos minutos, minutos que me parecieron horas infinitas.

Verla ahí dopada sobre mi cama era la cosa más satisfactoria del mundo, aunque las circunstancias en las cuales la conocí no fueron ni remotamente las mejores igualmente estoy agradecido de que la hayan puesto en mi camino. Es tan hermosa, tan perfecta, su piel, su cabello, sus ojos, su perfume, su cuerpo…Katniss…Katniss…Katniss…No podía dejar de repetir su nombre que se hacía canción en mi cabeza y que se grababa en mi corazón. Quería saber quien es, que quería de la vida, que necesitaba, que deseaba, en podía serle útil. ¿Aceptaría una cita conmigo? ¡Por Dios Peeta! La chica estaba inconsciente y ¡¿estaba pensando en tener una cita con ella?! Estás loco…Además seguramente alguien como ella jamás le daría una oportunidad a tan poca cosa como yo, a un aficionado a la pintura que ha abandonado el estudio para concentrarse en su trabajo de panadero. Pero escuchar mi nombre en su boca, nombrarme con su voz, saber que me registra en el mundo es el alivio más grande.

Me recosté a su lado. No podía dejar de mirarla. Y aprovechando que dormía profundamente acaricié su pelo alborotado y ensortijado, su aroma inundaba mi olfato y su olor se grababa en mi memoria y en un rincón de mi alma, su piel ahora limpia me dejaba ver sus facciones perfectas, sus labios quebrados me llenaban de culpa, envidiaba en silencio a las sabanas que podían tocar su cuerpo desnudo sin tapujos. Volví a aspirar su perfume singular, ese olor que nacía de su piel, ese aroma que no venía en ninguna botella, ese bálsamo que no se podía comprar en ninguna burda tienda, esa fragancia que era tan salvaje y fresca como la flor que crecía en la tierra, esa esencia animal y cálida, ese perfume que tranquilizaba mi alma.

Se giró y quedó enfrentada a mí, respirando muy cerca de mi cara, sentía su pequeño ronquido y su exhalación acariciar mi oído. Su brazo me atrapó por sorpresa y su cuerpo se pegó al mio como si fueran imanes. Me sentía en el paraíso, sentirla tan cerca, sentir su abrazo, sentir piel pegada a la mía, su sudor fundirse con el mio, su calidez entibiando mi pellejo. Me dejé morir a su lado, me dejé morir con su abrazo, me dejé acariciar el alma con su presencia.

Pasamos unas horas durmiendo hasta que unos gruñidos se escapaban de su boca. Su cuerpo se sentía más rígido, sus músculos más tensos, su corazón otra vez bombeaba con más fuerza, su respiración empezaba a fallar. Abrí los ojos alarmado preguntándome si mi presencia a su lado era la causante de su aparente molestia, pero ella seguía ahí, dormida. Tenía el seño fruncido y cara de estar soñando, supongo que en su inconciencia estaba teniendo pesadillas. Sus labios empezaron a moverse como si quisiera hablar y estuviese muda. Un hilito de voz salía de su garganta pero no se entendía absolutamente nada lo que decía. Así que solo me relajé y volví a recostarme y acurrucarme a su lado.

Katniss seguía tratando de decir algo pero por más que tratará no entendía…hasta que su voz empezó a sonar más fuerte. Sus piernas se entumecieron, su cuerpo temblaba, su corazón palpitaba locamente, en su frente corría un sudor frío, sus manos se apretaron con mucha fuerza…y ese nombre…

— ¡Gale…Gale…Gale!

Gale… ¿Quién demonios era Gale?


Hola pervers perdon la tardansa! Ayer no esta muy bien como para tomarme el trabajo de subir el capitulo asi que les pido perdon. Bueno ando medio jodida con respeto a cosas de salud, nada grave...yerba mala nunca muere!

Bueno no primero que no voy a aclaras lo que es obvio no? El capitulo es desde el punto de vista de Peeta. Por que no puese el cartelito que decia Peeta pov? Bueno por que creo que al leer se sobre entiende que el que cuenta la historia es el. Y ponerles esa aclaracion al principio le resta cierto factor sorpresa. Y ademas es subestimar la inteligencia de mis queridas pervers, asi que por eso no puse que era un Peeta POV! Espero que les haya gustado el capitulo de hoy. Es que Peeta ya esta flechadisimo con Katniss! Es lo mas dulce mi Peeta...MIO MIO MIO MIO MIO MIO SOLAMENTE!

Quiero agradecer el inmenso apoyo de todas las que me dejan sus review! Katnissj(PRI TE ADORO MUCHISIMO), Katniss luz(Ara estas loca, loca , loca),Koyuki Betts(Sos mi fiel hija caribeña, te kiero loca), María( Pequeña gracias por leer), Arte( fuiste mi primer review), Lilian Everdeen (Se que me lees aunque no me dejes review), Luz Py( Gracias por unirte a esta banda de locas), Sweet Dreams( ...YA SABES...) Y TODAS Y TODOS LOS QUE LEEN DESDE LAS SOMBRAS DEL ANONIMATO! GRACIAS MUCHAS GRACIAS!