Siento la ausencia. Entre las vacaciones de Navidad, los exámenes y que no encontraba inspiración para seguir, me ha costado un poco. Espero que os guste el capítulo y gracias por leerlo! =)
Capítulo 10. Reencuentro
Cuando llegó a Central City se dirigió a aquella cafetería en la que una vez había estado con Felicity. Barry le había pedido que acudiese allí para pedirle ayuda en una misión que le tenía preocupado. Al entrar en el establecimiento recordó las miradas entre la rubia y él, aquella vez esperando a su amigo. Miró a su alrededor y no le encontró así que pidió un café y se lo llevó a una mesa pequeña con dos taburetes altos, se sentó allí con la entrada en su plano de visión y disfrutó de ese momento de tranquilidad bebiéndose el café. Observaba a la gente de su alrededor, metidos en conversaciones con sus acompañantes. Eran las 11 de la mañana y estaba lleno de parejas desayunando y grupos de oficinistas charlando animadamente con sus compañeros mientras tomaban café en su descanso. Oliver pensaba en la vida cotidiana de esas personas que tanto difería de su propia vida y meditaba sobre si habría sido así su caso si todo hubiese seguido un camino muy distinto a la realidad. Tres chicas se reían al unísono en la mesa de al lado. Sin pretenderlo empezó a escuchar su conversación, olvidando sus pensamientos. Las tres parecían ejecutivas, con sus faldas de traje y sus tacones negros. Hablaban animadamente sobre el fin de semana.
- Tenemos que repetirlo, pero hay que convencerla para que venga. Las cuatro será mucho más divertido. - decía una de ellas mientras las demás asentían. Claramente hablaban de otra de sus amigas.
- No creo que tarde en bajar, me ha dicho que terminaba el informe para Peterson enseguida.
- Mira que es cabezota, se lo pienso decir en cuanto baje, tanto trabajo no es bueno, tiene que vivir un poco.
Entonces Oliver escuchó unos tacones acercarse con pasos rápidos. Una de las chicas dijo:
- De ti estábamos hablando, ya era hora!
- Solo he tardado 5 minutos, 9 si quieres contar lo que tarda el ascensor en bajar los 23 pisos y yo en cruzar la calle hasta aquí. - dijo una voz conocida, con exactitud.
- Bueno listilla, pide un café que tenemos mucho que contarte.
Oliver se giró de golpe en su silla para mirar a la recién llegada. Felicity se estaba quitando el abrigo cuando reparó en que le tenía justo enfrente y se quedo parada y muda. Desde que se marchara del apartamento de Oliver tras aquella monumental pelea no le había visto. De eso hacían dos meses. Su cara enrojeció cuando sus amigas siguieron su mirada hasta él. Oliver se acercó lentamente a ella y con cierta timidez dijo "Hola".
- Eh...Oliver, hola. ¿Que...que haces aquí? - consiguió articular ella.
- He venido a ver a un amigo. - dijo mirándola fijamente. No hacía falta que mencionara a Barry delante de otras personas ya que ella sabía que se refería a él.
Entonces una de las chicas se levantó e intentando atraer la atención de Oliver carraspeó y le saludó con su mayor sonrisa.
- Hola, soy Mónica. - le tendió la mano.
Oliver le sonrió educadamente y le correspondió el saludo.
- Oliver Queen.
- Ellas son Camile y Elena. Así que el señor Queen. Interesante... - dijo la morena arrastrando las palabras. Felicity solo esperaba que no mencionara nada de lo que ella les había contado.
Oliver mantenía la sonrisa, tenso y alternaba la mirada entre las chicas y Felicity. Era obvio que ella les había hablado de él, pero, qué había dicho, eso era un misterio.
- Te quieres sentar con nosotras? - le invitó Camile con una sonrisa sincera mientras miraba disimuladamente a Felicity.
- Oh, me encantaría, pero estoy esperando a alguien. No quiero interrumpiros el almuerzo. - se dirigió a Felicity de nuevo. Ella se había quedado allí parada y no conseguía reaccionar para alejarle de ellas o alejarse ella misma. Oliver estaba tan guapo como siempre y notar que la miraba a ella y no a sus amigas le hacía sentir especial pero recordando la última vez que se habían visto, no sabía si él seguiría enfadado con ella o no. Entonces él habló y su corazón empezó a latir con fuerza, retumbándole en los oídos.
- Yo, voy a estar aquí hasta mañana...eh, quieres...bueno, quieres cenar conmigo esta noche?- consiguió decir balbuceando. Sonrió mirando hacía otro lado mientras recordaba la primera vez que le había dicho las mismas palabras y en lo nervioso que se puso en aquel momento. Esta vez no se había quedado atrás. Felicity no respondía y notaba la mirada de las chicas como un público expectante. Pasaron unos incómodos segundos hasta que ella parpadeó y sonriéndole por fin aceptó la invitación. En ese preciso instante se unió Barry al grupo.
- Hola Oliver!Felicity! No sabía que estarías aquí! - sin entender nada de aquella extraña situación saludó con una sonrisa a todas aquellas mujeres.
- Barry! Nos vamos? Teníamos que ir a tu oficina? - Oliver solo quería salir de allí.
- Eh...como? No, solo... - cuando sintió el fuerte agarre de Oliver y su mirada de socorro entendió que era mejor seguirle la corriente. - oh, si, ya me acuerdo! A mi oficina, nos tenemos que ir. Felicity, ya nos veremos. - pegado a la mano de su compañero empezaron a caminar hacia la salida.
- Encantado de conoceros. - dijo Oliver. - Te recojo a las 8h. - le susurró al pasar a su lado.
Felicity se quedo de piedra por la situación y lentamente se volvió a sentar.
- Tu no ibas a por un café? - le dijo Mónica entre sonrisas.
- Eh?...es verdad. - aun estaba aturdida.
- Anda quédate ahí, yo te lo traigo...que aquí hay mucho de que hablar!
Felicity solo le daba vueltas a una cosa en su cabeza. ¿Como sabía Oliver donde vivía ella? Aquello le pareció un deja vú.
La charla con sus amigas había sido corta ya que debían volver al trabajo pero en ese poco tiempo el tema se había centrado en ella y Oliver, y las historias del fin de semana habían quedado en segundo plano. Felicity ya les había hablado de él sin contarles nada sobre Arrow o el equipo, obviamente. Ellas sabían que su llegada a Central City se debía a un hombre y que ese hombre era Oliver Queen. Siempre había sido una persona muy introvertida por lo que les costó mucho sonsacarle la verdad sobre lo que había pasado entre ellos. Felicity les relató que se habían conocido en la empresa de Queen Consolidated dos años atrás y que después de trabajar juntos durante un tiempo, parecía que entre ellos había más que amistad. La parte en la que él le decía que la quería se la guardó, pero si que les contó que habían tenido una cita y que después todo se había complicado. Mónica estaba más seria que de costumbre, pensando en como ayudar a su amiga; Camile era la chica buena y soñadora y parecía emocionada. Miraba a Felicity con ojos soñadores. Para ellas estaba claro que ella estaba enamorada de ese hombre tan guapo y tras ver como él la miraba, se arriesgarían a decir que aquello era mutuo.
- No dijiste que era tan guapo. - le sonrió pícaramente Mónica.
- Bueno, no te emociones tanto. Es una cena, no una cita. - respondió.
- Eso nos lo dices a nosotras o a ti misma? - la pinchó Elena.
- Elena! Si fuese una cita lo sabría, o bueno, probablemente no. - se empezó a poner nerviosa.
- Bueno amiga, lo que esta claro es que él está aquí. Y te miraba como si no hubiese nada más alrededor. No seas tonta y aprovecha la oportunidad.
Que Mónica le dijera eso, que era la mujer más autosuficiente que conocía, incluso más que ella misma, le dio fuerza. Seguramente sus amigas veían lo que ella con tanto empeño llevaba escondiendo meses. Había sido verle y quedarse totalmente fuera de juego. Aunque Oliver no hubiese ido allí por ella, si que la había invitado a cenar y no sonaba como simple cortesía. Felicity intentaba convencerse cada día de que sus sentimientos por él eran cosa del pasado pero había quedado patente que no era así. ¿Habría sido tan evidente para él? Apuraron el café y volvieron al trabajo pero la mente de Felicity solo estaba en una cosa: la cena de esa noche.
- Creo que ya puedes soltarme Oliver. - Dijo Barry cuando se habían alejado ya dos manzanas del lugar.
- Lo siento. No se que ha pasado. - le temblaban las manos y todo por volver a verla. Era una locura. Seguían andando sin rumbo calle abajo y Barry se paró a tomar aire. Habían salido tan rápido que estaba sin aliento.
- Oliver Queen intimidado por una mujer. Nunca lo hubiera imaginado. - se burló su amigo ante la cara de advertencia de Oliver.
- Yo no estoy intimidado. Tan solo...hacía dos meses que no la veía Barry.
- Vaya... - Barry estaba contrariado. Las veces que había visto a Felicity en ese tiempo siempre, al preguntarle por el equipo decía que estaban bien y hablaba de ellos como si mantuviera contacto regular con ellos. Se lo dijo a Oliver a lo que este respondió que ella y John hablaban a menudo. - y tu que le has hecho? - le preguntó.
- Yo...es largo de contar.
- Oh vamos, la mayor parte seguro que ya me la imagino. Me extrañó cuando Felicity vino a vivir aquí y cuando le pregunté... - Oliver le escuchaba atento. - bueno ya sabes como es, no dijo mucho, solo que necesitaba un cambio. Fue por ti verdad? - Oliver solo dirigió su mirada al suelo asintiendo.
- Yo nunca he querido hacerle daño Barry, y si aquí es más feliz...
- Sabes, cuando nos conocimos le pregunté si tu le gustabas. Dijo que no tajantemente. - Barry sonreía al recordarlo. - Y aunque ha habido más momentos en los que lo he insinuado, nunca me ha vuelto a decir que no. Tío, ella quiere estar contigo desde hace mucho...y creo que sigue esperándolo.
Barry parecía muy seguro de lo que decía pero Oliver no lo estaba tanto. Después de que ella se marchara y de su discusión, creía haberla perdido del todo pero aquella noche pensaba aprovecharla. Tenía una oportunidad y ya era hora de superar sus miedos y de enfrentarse a lo que sentía.
