Hace ya dos semanas que me entregue a Bankotsu.
Hace ya dos semanas que mandamos todo al diablo.
Hace ya dos semanas que dejamos de ser solo hermanos.
Me paro frente al espejo que hay en él probador, inspeccionando el vestido que llevo puesto, en menos de un mes me graduo, y mi novio quiere que mi vestido sea él más llamativo. Inuyasha, hijo de los futuros socios de mis padres, es un chico muy guapo, pero muy engreido, no se si me quiere, lo he sorprendido cerca de Kikyo, la porrista de la escuela, varias veces, pero, nunca en situaciones comprometedoras. A veces pienso que está junto a mi por compromiso, ya que nuestros padres son amigos.
Camino por los corredores del colegio, sintiendo que me miran, que de alguna forma saben lo que hice, que saben que hice algo prohibido. Siento que me pasan una mano sobre los hombros y al voltearme veo que unos ojos ámbar me miran. Inuyasha me sonríe y me besa, sus besos,que antes me volvían loca, ahora solo son como rozar la mejilla de alguien, ya no me provocan ese cosquilleo. Y él lo nota, pero no sabe que me sucedió, ni yo lo se.
Recuerdo que un día Sango me comento que había visto a mi hermano besando a Eri, y eso me hizo hervir la sangre, al principio pense que eran los típicos celos de hermanos, pero era mucho más.
Aun recuerdo como me miro cuando Inuyasha me apretó una nalga mientras me besaba en la disco, fue una mirada que me heló el alma, fría como el hielo, pero al mismo tiempo ardiente de furia.
Esa noche, luego de dejar a Inuyasha, a pesar de que él me insistiera para que lo acompañe a su casa, luego de llegar a la casa Higurashi, luego de ver a Bankotsu entrar dando un portazo, y verlo subir los escalones de dos en dos, y luego de sentir a mi corazón latir muy rápido, cuando él me acorraló contra la pared, luego del beso que desencadenó todo, pude asegurarme que lo que había entre él y yo no eran celos de hermanos.
¿Porque el destino jugaba conmigo al darme algo perfecto que no podría tener?
Inuyasha y yo seguimos caminando hasta llegar a la puerta de su aula, donde él me besa, más tiempo de lo normal, y para mi desgracia, parado al final del corredor, con cara de furia, y lo ojos fijos en mí, está Bankotsu. Forcejeó para que Inu me suelte, hasta que lo consigo, él me dirige una mirada de disgusto, le susurró que lo siento, y cuando miro de nuevo el final del corredor, él ya no está, corro por los pasillos hasta que lo encuentro en el parque que hay en él centro de él instituto, aprisionando a una chica contra la pared, no la reconozco, pero siento que una parte de mi muere al ver que la besó.Las lágrimas me nublaban la vista y me dificultan la visión.
Al diablo con mis clases. Corro a mi auto, lo enciendo y me dirijo, no a mi casa, él vive allí. Simplemente conduzco por la ciudad, dejando que la tristeza se transforme en desilusión para luego pasar a la furia, yo le di todo de mi, estuve dispuesta a dejar a Inu, pero él me lo prohibió, dijo que sería sospechoso, por lo tanto, no se porque se enfurece al ver que mi "novio" me besa, es lo que hacen las parejas, él no tiene pareja, así que beso a esa chica para vengarse de mí, para hacerme daño. Veo algo que me llama la atención justo en la esquina de la calle más transitada, hay un salón de tatuajes, me viene a la mente que que tiene Inuyasha en la espalda.
-Los dos podemos jugar este juego hermanito- le digo a la nada. y entró en él estudio de tatuajes.
Tres horas más tarde, estaciono el auto fuera de la casa, junto al de Bankotsu.
Enciendo mi movil, y veo que tengo muchas llamada perdidas, todas de el. Entró a la casa, esperando que él se lance sobre mi y me bombardee de preguntas. Pero no, todo lo que escucho son gemidos, que vienen de la sala. Cuando me asomo no puedo, o no quiero, creer lo que veo. Veo la espalda de una chica, que está completamente desnuda, sentada sobre Bankotsu, que también está desnudo.
Sexo, para él solo fui sexo. Sexo prohibido con su hermana.
Él levanta la vista, y me observa, si esto era un juego, él acaba de ganar. Noto como las lágrimas me empapan el rostro, y no puedo ocultarlo, ya no tiene sentido. Algo cambia en su mirada al verme así, yo muevo la cabeza negativamente y fuerzo una sonrisa, y subo las escaleras para llegar a mi cuarto. Las últimas dos semanas, siempre le deje la puerta abierta, para que entrase y así dormir juntos, pero hoy no me apetece hacerlo. Cierro la puerta con llave y me tumbo sobre la cama.
Al despertar escucho a alguien golpear mi puerta, nuestros padres no están así que sé que es el.
-¡Vete al diablo!- le gritó con todas mis fuerzas, y él deja de golpear.
Me levanto porque tengo sed, pero se que Bankotsu está abajo, así que me cambio, y me pongo una blusa que deje ver el tatuaje que me hice. Si yo sufro, quiero que él también lo haga.
Bajo y lo veo sentado en la cocina, lo ignoro y le doy la espalda.
-Que demonios hiciste Kagome-Si!, él lo notó, él vio mi tatuaje, que hacía juego con él suyo.
En un principio, iba a tatuarme el extraño signo que tiene tatuado Inuyasha, pero me pareció una tontería hacer algo permanente en mi piel si yo no lo amo a él, pero por otro lado amo a mi hermano, y los tatuajes tribales que lleva en el hombro izquierdo, hacen juego con los que llevo ahora yo en él derecho.
No le conteste, solo lo mire fijo, hasta que él apartó la mirada.
-Me dolió- dije al fin-Me dolio que te acostaras con esa chica, que para ti lo nuestro solo fuera sexo, para mi no lo fue.
-Solo sexo- susurró él- Para mi no fue solo sexo, Kag, te amo.
Me ama, pero hace una horas estaba con otra.
-Lo de hace un rato fue solo sexo. Lo siento, pero cuando te vi besarlo, me enfureci, tu eres solo mía Kag. No quiero compartirte. Lo siento.
se levantó de la silla, camina hacia mi y me abraza. Lo aparto de mi y le doy una cachetada.
-No podemos seguir así, no puedes buscarte una zorra cada vez que beso a mi novio, eso me lastima.
-Y a mi me lastima que beses a tu novio.-su voz se quebró, lo que me lastimó aún más.
-Pero yo te amo a ti, no a él- le susurre antes de que las lágrimas empezaran a caer.
Él me abrazo, me beso y me pidió disculpas, hasta que me quede dormida. Cuando desperté estaba en mi cama, pero no podía moverme, Bankotsu me mantenía abrazada por la cintura y su cabeza estaba sobre mi hombro, lo aparté, cuidadosamente sin despertarlo, para poder ir a tomar una ducha. Luego de esta me cambie y me dirigí a la cocina
Prepare el desayuno para ambos, pero al ver que él no bajaba desayune sola, minutos después lo vi sentarse y mirarme fijo, le pase su plato y él comió, llevaba el pelo suelto y mojado, me pare detrás de él y comencé a trenzarlo.
Me encontraba junto a Inuyasha, frente a mi casillero, él tenía sus manos apoyadas a los lados de mi cabeza, como acorralandome, me miraba acusadoramente, y yo no sabia que decirle, solo le sonreí, yo no quería besarlo, pero él era la manta perfecta para lo que teníamos Bankotsu y yo, así que tomo su cara con ambas manos y lo beso.
Y es evidente que el mundo me odia ya que nuevamente Bankotsu está presenciando la escena. Luego de despedirme de Inu, sigo a mi hermano hasta una puerta que desconozco, él entra primero, y unos minutos después lo hago yo. Es más un cubículo que un aula, y está lleno de articulos de limpieza. Bankotsu me abrasa por la espalda, y comienza a besarme el cuello, en cuestión de segundo noto una humedad creciente entre mis piernas, me volteo y lo beso como nunca he besado a nadie. Me toma por la cintura y me sienta sobre una pequeña mesa que hay allí. No tenemos mucho tiempo, él lleva sus manos por debajo de la falda de mi uniforme y retira mis bragas, al tiempo que yo desabotono sus pantalones y su miembro, ya erecto, sale de ellos. Él me mira a los ojos,me besó nuevamente y me penetra de golpe. Tengo que recordarme mil veces donde estoy para no gemir, él comenzó a envestirme cada vez más rápido.
-Dime que eres mía-
-Soy tuya Bankotsu-le dije al oído-Te amo
-Yo más- y entonces él acabo, y me llevo a mi junto con él.
Unas horas más tarde salimos del instituto.
Inuyasha me toma por la cintura.
Y yo solo miro a Bankotsu,y él me mira
y aquí estoy.
Jugando a la parejita feliz con un hombre al que ya no quiero.
Jugando a que me importa si mi novio me engaña con una zorra.
Jugando a que no quiero a mi hermano.
Jugando a esconder lo que pasó en ese cuartito.
Jugando a ser feliz.
