Hello Hello :D Antes que nada muchas gracias por leer y mas gracias todavia para los/as que me dejaron sus hermosos reviews :'3
GrandDiosaSupremaPollitoV2: gracias por unirte al lado oscuro y leerme esque bueno yo era una lectora pasiva de fics GinMatsu hasta q me arte de leer la maldita tragedia xD
Tentexneji4ever: lo continuare hasta el final solo perdonen si demoro pronto empezaran mis clases de colegio pero aun asi lo hare y con respecto al doushinji yo tambien lo vi *-*
Sin mas vueltas les dejo el capitulo
El abrió la puerta asomando solo su cabeza aun con sus mechones de pelo un poco húmedos, por no decir mojados.
—Buenas noches— Dijo sonriendo. —Pasa… pero te advierto que aun estoy desnudo—
—Está bien— Dijo la rubia restándole importancia hasta que repitió mentalmente la frase dicha por Gin y se paró en seco. —Mejor no. Te esper…— Una estrepitosa risa la interrumpió.
—Solo estaba bromeando— Rangiku fingió enojo y pasó de manera desdeñosa a la residencia del hombre del cabello color plata, dedicándole un empujón a este por la mala broma que le había jugado… sí que era bueno jugando con sus sentimientos. Al entrar se dio con una sencilla habitación al más tradicional estilo japonés, con una cama y una mesita de luz al lado junto a un escritorio, en ese momento ella se preguntó para que la había hecho pasar si cenarían en algún tipo de restaurante.
—Si es lo que estás pensando, no cenaremos afuera Ran…— El hombre se adelantó un poco a la teniente abriendo una puerta corrediza que daba a otra habitación y haciendo un gesto con las manos para invitarla a pasar. Ella quedó pasmada, la habitación era perfecta: no habían luces, no con focos, sino con velas cuidadosamente distribuidas para dar una iluminación tenue y sensual, en el centro una pequeña mesa de madera con los platos con sushi y onigiri, y una botella de sake junto a dos platillos pequeños para tomarlo con una rosa, y los dos pequeños almohadones para sentarse cómodamente terminando la ornamentación. —Puede que no sea como un restaurante pero espero que te guste la comida del anfitrión— Dijo sonriendo, ambos tomaron asiento y quedaron como unas autenticas estatuas. — ¿Y bien no piensas probar? —
Matsumoto salió del trance y ruborizada tomo los palillos para probar el sushi avergonzada.
—Mmmmm está delicioso Gin no pensé que supieras cocinar— Dijo riendo, el también lo hizo y sirvió el sake para ambos.
—Hay muchas cosas que tú no sabes que hago bien—
— ¿Como por ejemplo qué? — Se animó a preguntar la voluptuosa mujer, comiendo un bocado de onigiri.
—No te puedo decir un ejemplo porque hay demasiados y no puedo elegir ¿sabes? Pero te puedo dar un ejemplo de algo que hago mal—
—Déjame adivinar ¿expresar lo que sientes? —
—No… pero en cierta forma se relaciona— Tomó el sake lentamente, una vez que dejó el pequeño platillo en la mesa, estiró su brazo para alcanzar delicadamente la mano de Rangiku. —Veras…—
—ACHIIIS— Justo en el momento más interesante a su cuerpo se le había ocurrido estornudar, pues si ella no era la reina del ridículo, y de la belleza, no sabía quién lo era, Ichimaru retiró su mano de la de ella y de uno de los bolsillos de su yukata gris saco un pañuelo para Ran, quien se limpió lo mas femeninamente que pudo su nariz.
—Espero que no sean una de tus fiebres de verano, tu sabes cómo te ponías— Dijo burlándose de Matsumoto, ella le propinó un golpe en la cabeza al que el reaccionó sobándose y poniendo cara de gatito triste, no sabía exactamente por qué lo había golpeado; tal vez porque inconscientemente, o conscientemente, el le había hecho recordar aquellos veranos en los que el cuidaba de ella y viceversa y en los que, aprovechando su situación, el la acosaba. Bueno, no era como si ella no quisiera después de todo, sus besos eran tan inocentes cuando era un niño, se preguntaba cómo serían ahora ya que después de que ambos fueron a la Academia de Shinigamis tomaron cierta distancia y se mantuvieron en una rara relación amistosa.
Sumida en sus pensamientos no se percato del ruido de la mesita haciéndose a un lado, ni de que Gin se acercaba mas y mas a ella a gatas*, solo hasta que estuvieron a centímetros sus reflejos le jugaron una mala pasada ya que por la exaltación casi cae de espaldas hacia el suelo; y digo casi porque lo hubiera hecho de no ser por los brazos de su "amigo" que la sostenían contra él, quien sonreía cínicamente.
—Y-ya puedes soltarme no te preocupes fue solo la impresión— Dijo ella mirando a todos lados nerviosamente.
— ¿Estas diciendo que te causo impresión porque soy feo? —
—Noo, yo no dije eso no me malinterpretes Gin— Se tapó la boca por lo que había dicho.
—Así que soy atractivo para ti…— Dijo sin soltarla y acercando su rostro al de ella, a estas alturas nuestra protagonista solo estaba a merced de lo que él quisiera. —Tu sí que eres hermosa— Rangiku se estremeció ante estas palabras y aun mas cuando la tenue luz de las velas iluminaron el inquietante pero hermoso semblante de Ichimaru justo en el momento en que abrió sus ojos y le dejó ver esas orbes aguamarina que la hipnotizaron de inmediato antes de que sus labios se unieran en un lento y penetrante beso. El hombre la acomodó en el suelo y estando arriba de ella profundizo mas el beso rozando con la punta de sus dedos la piel de su rostro y sus cabellos suaves con aroma a flores, ella por su parte lo tomaba del cuello para que no se alejara de ella y con la otra mano acariciaba su espalda; el beso terminó cuando a ambos les faltó el aire. Lo que ambos no sabían era que afuera la Capitana maestra en espionaje se encontraba observándolos y escribiendo su reporte diario, cuando termino de escribir pateó con ira a una pequeña rana que se encontraba por allí.
En la mañana del día siguiente Hitsugaya Toshiro caminaba rumbo a su Escuadrón, cuando estaba a punto de llegar divisó a su teniente sentada en posición fetal al frente de la puerta de entrada. Eran exactamente las 5:30 de la mañana, era sorprendente que ella ya se encontrara allí.
—Oye Matsumoto me sorprende tu puntualidad— Dijo seriamente parándose a su lado. —Pero también hay papelerios pendientes para que te ocupes de ellos—
—Ya los hice taichou— El peliblanco solo quedó en silencio y se adentró en su oficina, algo andaba mal con ella, había llegado temprano, hecho los papeles y se veía desanimada ¿Pero qué habrá sido?
Casi la misma situación se repetía en la oficina del Capitán de la tercera división, claro está que no estaba en posición fetal pero si sentado seriamente firmando los documentos correspondientes y asignando misiones en el mundo humano a algunos de sus shinigamis, estaba desganado, ni siquiera tenía ganas de fingir su sonrisa, Kira se percató de la situación y fue a prepararle un té verde a su querido Capitán antes de entrar a su despacho.
—Taichou e traje un té para que mejore— Dijo dejándole la bebida cerca de él, Ichimaru lo miró y le dedicó una sonrisa en respuesta. —Ah y tiene una visita—
¿Quién sería? ¿Tal vez Matsumoto? Ojala así lo fuera, pero cuando le dijo a Izuru que dejara pasar a dicha persona no se encontró con una voluptuosa figura sino con una no tan desarrollada y un rostro de facciones infantiles, en otras palabras la teniente Hinamori.
— ¿Qué te trae por aquí Hinamori-chan? — Dijo volviendo su vista a los papeles y siguiendo con su sonrisa.
—Etto, Kira-kun me comentó hace un rato que lo notaba algo triste y yo…— Ichimaru dejó de escribir y se volteó para mirar fijamente a la joven, esta sacó de uno de sus bolsillos una pequeña bolsita plástica atada con una cinta de seda color rosado. —Pensé que podía ayudar trayéndole unas galletas que preparé esta mañana temprano— El no respondió. — ¡Perdone el atrevimiento Capitán Ichimaru! — Gimoteó avergonzada la jovencita, pero sintió como la bolsita era sacada de sus manos y seguidamente oyó sonidos de que alguien masticaba algo, abrió los ojos y vió al peliblanco comiendo sus galletas en un gesto travieso.
—Deliciosas— Dijo tragando. — Pero aun no me explico que haces aquí Hinamori-chan no pensé que tendrías gestos de amabilidad conmigo después de todo lo que hice—
—Eso no importa Capitán Ichimaru yo solo quisiera saber qué es lo que le aqueja… si no le molesta claro— Dijo la muchacha cabizbaja, las facciones de Gin se ordenaron para formar un gesto de incertidumbre, ciertamente esta situación no se la esperaba.
—No creo que se lo cuentes a nadie ¿verdad? — Dijo riendo, ella negó rotundamente. —Es por una mujer—
—No v-veo cual sea el problema—
—Veras Hinamori-chan cuando tengas mi edad entenderás lo angustiante que es esperar algo y que cuando vienes por ello te des cuenta de que ese algo ya no es tuyo— Ichimaru suspiró cruzándose de brazos mirando hacia el techo, no sabía por que se lo estaba contando a ella.
—Yo no sé quien sea ella— Dijo Momo, obviamente estaba mintiendo ya que sabía que era de su amiga Rangiku de la que Gin estaba hablando, se puso roja como un tomate. —Pero e-está desperdiciando un-una oportunidad con usted—
El capitán del 3er escuadrón no sabía que pensar, pues si la situación era incomoda antes ahora era peor, la miró extrañado.
— ¿Y a que viene eso? — Dijo tratando de romper la tensión con una suave risa.
—Yo… yo pensé que el Capitán Aizen era tan noble y amigable, p-pero después de todo esto y de enterarme de las razones que usted tenía me di cuenta de que yo, había vivido en una mentira; que usted era el noble en realidad— Tomó aire. —Y que yo estaba enamorada de usted y solo trataba de engañarme con mi ex Capitán— Ichimaru a penas pudo entreabrir sus labios tratando de buscar palabras para este drástico giro en los acontecimientos, pero los cálidos y pequeños brazos de Momo lo aprisionaron y sintió su respiración y su aroma a melocotones dulces en su cuello, sus tímidos labios palpando su mentón, mejillas y rozando suavemente su boca.
:OOOO ah jajajajaja espero que les halla gustado ya saben que me hace bien que cualquier cometario o critica (dicha de buena manera porque sino lloro) la dejen plasmada en un review, besos :*
PD: las explicaciones sobre lo que pasó en la cena les seran dadas en el proximo capitulo ewe
