Hola mundo ! Les traigo otro cap ! Lamento la demora, pero espero no volver a demorarme, acabo de "terminar" de traducir el otro Fic en el cual trabajaba y ahora estoy mas libre ! :B

Disclaimer: Nada me pertenece !

Disfruten!


Capitulo 5:

Hoy es el cumpleaños de Lily.

Lily es mi compañera en el Jardín Infantil donde trabajo. Ella es verdaderamente una chica amable y linda y probablemente la única con la que no he tratado de salir. La razón es simple: No puedo verla más que como una amiga de travesuras, como una hermanita. Si tuviera que decirles la verdad, ella es como la hermana pequeña de todos, y por supuesto que su aspecto no es la única razón para que todos piensen lo mismo. Pero me explicare mejor mas tarde…

La invite a tomar un café, solo para conocernos mejor, por una vez no estaba pensando en sexo. Y casi me encontré en una cama de hospital porque su hermano casi me corta la cabeza (incluso si esa no era la parte de mi cuerpo que declaró que quería cortarme) cuando se enteró. El estaba seguro que yo solo quería desflorar a su hermana pequeña y le tomo a Lily 3 horas enteras (tal vez fueron más, estuve inconsciente las primeras horas) hacerle entender, o por ultimo convencerlo, de que yo no era ese tipo de chico.

Por supuesto, Vash Zwingli, ese es su nombre, todavía no confía en mí. Nos acompaña cada vez que Lily y yo decidimos ir a una cafetería a relajarnos luego de un fatigoso día de trabajo. Al principio era escalofriante (esa manera única que tiene para sujetar el cuchillo cada vez que sin intención me quedaba mirando a Lily más de dos segundos), pero ahora ya no me importa mucho. Después de todo Vash no habla y tan pronto como Lily comienza a charlar, se me olvida incluso que está ahí.

Por supuesto que no falla en recordármelo cada cierto tiempo.

Un chico sobreprotector y violento. Ese es Vash.

Así que Vash fue la razón principal de asustarme cuando me di cuenta de que hoy era el cumpleaños de Lily y no le había comprado un regalo.

Afortunadamente, hoy también era mi día libre así que tenía todo el tiempo para comprarle uno, visitarla en la tarde y pretender que todo estaba bien. ¡Gracias suerte!

Uno de mis problemas estaba solucionado. En lo respecta al otro… bueno, tengo que preocuparme de eso yo mismo.

Mi otro problema es comprarlo. Lo que es un problema por una desventaja mía. Ya sabría qué es lo que voy a comprarle. Voy a hacer mi camino hacia la tienda y preguntaré por aquello, pero en mi camino, tiendo a distraerme muy fácil por todo lo que vea. Me olvido muy pronto de que es lo que estaba haciendo ahí en primer lugar y luego voy a comprarme cientos de lindas, pero inútiles cosas según la opinión de Francis y Gilbert, para mí. Cuando me doy cuenta de que aun no he comprado (inserte aquí el objeto) todas las tiendas están cerradas. ¿Les ha pasado esto a ustedes? De cualquier manera es por eso que Francis y Gilbert nunca me dejan ir a comprar solo.

Pero no los puedo molestar por algo tan trivial. Bueno, si podría, pero Gilbert trabaja con Ludwig y aunque podría matar a alguien para salir de esa librería, Ludwig de seguro lo mataría a él por escaparse furtivamente y dejarle todo el trabajo. Y por otra parte, Francis no puede irse de su trabajo así como si nada.

Estaba solo.

Un punto menos.

No tengo la mínima loca idea de lo que Lily podría gustarle o necesitar.

Dos puntos menos.

E incluso si a Lily no le importara que llegara a visitarla con las manos vacías, a Vash si le importaría.

Estaba muerto.

Así que como les estaba diciendo, estaba solo y tenía que usar toda mi concentración en no mirar a mi alrededor y fijarme en nada que no fuera para Lily. My atención, decidí, debía funcionar para todo lo que les gustara a las mujeres (o lo que se suponía que les gustará). Vestidos, lazos para el cabello, perfumes, joyería y Hello Kittys eran parte de las cosas de la lista.

Por eso fue que estaba perplejo y cegado con un par de brillantes zapatos rojos con un gran listón blanco en la parte superior cuando ocurrió el incidente.

"¿Qué quieres decir con que no vienen en rojo?" Exclamó una voz en alguna parte a mis espaldas. En cualquier otra circunstancia, ni siquiera me hubiera percatado de eso, pero esta vez era distinto. Si bien había escuchado esa voz solo una vez, la había reconocido. "¡Esto es como que totalmente indignante!"

Me di media vuelta y lo vi, al amigo rubio de Romano, blandiendo un zapato azul a una palma de distancia de la nariz de la vendedora. Juro que no hubiera reconocido con pantalones puestos si no hubiera sido por la voz.

"¡Lo lamento señor!" Dijo la chica y trato de sonreírle a su decepcionado cliente. ¿Cuál era su nombre? Ah, sí, Feliks. "¡Pero estoy segura de que a su novia le encantara este color! Sabe, ¡Es la última moda!"

"Son para mí…" Dijo Feliks torciendo los labios molesto. "¡Y como que totalmente no los quiero en azul!"

La vendedora tenía la guardia baja ante la declaración de Feliks y parpadeo hacia el rubio sorprendida. Estaba avergonzada y abrió y cerró la boca como un pez por unos momentos, obviamente sin saber que decir. Yo me dirigí a ellos, olvidándome de los brillantes zapatos que estaba seguro que me había dejado ciego, y puse una mano en el hombro de Feliks.

"¿F-Feliks?" Pregunte inseguro. Al sonido de su nombre se volvió a mirarme y me quedo mirando a la cara por lo que pareció una eternidad antes de reconocerme.

"Tu…" Dijo, cauteloso. "¿Eres el chico español?"

"Si, Antonio…" Dije y le sonreí.

"¡Por supuesto que te recuerdo!" Rio Feliks. "¡Romano me ha hablado de ti!"

No sabía si eso era algo bueno, o algo malo. Opte por la segunda opción.

"Si… no comenzamos de buena manera…" Mascullé.

"¿En serio?" Dijo Feliks. "Esa fue totalmente la manera más estúpida de acercarte a Romano, pero, por otra parte, me asombre mucho de que volvieras la otra noche. Romano me lo dijo…"

"¿Estabas ahí?" Le dije confuso.

"No, no trabajo los Sábados…" Dijo Feliks y miro el zapato azul en sus manos, luego volvió a mirarme. "Así que… ¿Qué estás haciendo aquí? Acaso piensas algo así como que 'oh, ¿voy a comprar el amor de Romano con zapatos?'" Sonrió. Sabía que se estaba burlando de mí, pero hice como si no me diera cuenta.

"Lo que pasa…" Dije. "Es que estoy aquí para comprarle un regalo a una amiga mía. Hoy es su cumpleaños…"

"¿Y no sabes que comprarle?" Feliks parecía sorprendido. "¡Mira a tu alrededor! El Centro Comercial esta como que, ¡lleno de todas las cosas por las que una chica mataría! ¡Yo lo haría totalmente!"

"No soy bueno con los regalos…" Me justifique. "Bueno, como sea…" Estaba listo para voltearme y marcharme cuando recordé nuevamente que este chico conocía a Romano más de lo que yo podría, lo que me hizo quedarme un rato más con él. Y le pregunte: "¿Te gustaría ir a tomar un café o algo?"

Feliks me quedo mirando y yo le mostré mi sonrisa radiante. Unos momentos después, relajo sus hombros y sonrió.

"Tu pagas ¿no, Antonio?" Luego se dirigió hacia la vendedora, la que nos había estado mirando, escuchando nuestra conversación. Feliks miro los zapatos que aun tenía en la mano y luego a la chica con recelo. "¿Estas totalmente, absolutamente segura, con ninguna duda, que estos son la última moda?"

La vendedora inmediatamente asintió con la cabeza.

"Bueno, ¡Los compraré!"

Dos tiendas mas allá de donde estaban había una cafetería, la cual Feliks afirmo adorar.

"Amo los cheesecakes de aquí. ¡Ellos son como que, pedazos de cielo!"

Nos sentamos, he incluso si Feliks parecía un poco cauteloso en el principio como para hablarme, mientras hablaba de mi mismo, del cumpleaños de Lily y de cosas insignificantes como esas, muy pronto se abrió. No tomo mucho que el nombre 'Romano' viniera a la conversación.

"No somos los mejores amigos, pero…" Dijo Feliks al preguntarle. "Tenemos que trabajar juntos, pero estoy seguro de que, como que me mataría si estuviéramos juntos 24/7…" Rio.

"¡Yo pensé que eran mejores amigos!" Dije. "¿No te estaba esperando ese día?"

"¡Si, por supuesto!" Feliks mordió otro pedazo de su Cheesecake. "Veras, Toris, que por cierto es mi novio, es, como que, ¡totalmente pesimista al momento de que volver a casa! Se preocupa demasiado y estaba tan asustado de que alguien, como que, me fuera a secuestrar o algo, que un día Feliciano sugirió que Romano sin duda estaría feliz de llevarme a casa en su auto, y como por supuesto, Romano no le puede decir a Feli que no…"

"¡Espera! ¡Espera!" Era demasiada información, no había entendido nada. "¿Quién es Feliciano?" No me gusto la forma en que Feliks dijo que Romano no le podía decir que no a Feliciano. ¿Quién era este nuevo hombre al cual Romano parecía tan deseoso de complacer?

Feliks me miro sorprendido y luego sonrió.

"¿Qué? ¿Estás celoso~?"

¡No! Por supuesto que no. ¡Qué idea tan absurda! Antes de que pudiera decir algo, Feliks continuo: "Lo que sea, Feliciano es el hermano menor de Romano…"

Suspire aliviado.

Luego pregunte: "¿Tiene un hermano?"

"¿Por qué pareces tan sorprendido? Como que conoces a Romano desde, ¡Hace un día! ¡Por supuesto que no sabes nada de él!" Felix hizo un gesto con la mano como si fuera estúpido. "En serio Antonio, pareces ser un buen chico y eres lo bastante guapo como para conseguirte a quien quieras. Así que, créeme, conozco a Romano y sé que no es realmente tu tipo. Deberías, totalmente, dejar de pensar en el…"

¿Por qué todos seguían repitiéndome lo mismo? Estaba comenzando a molestarme.

Justo en ese momento el teléfono de alguien comenzó a sonar y 'Jenny from the Block' comenzó a cantar. Feliks busco dentro de una de las muchas bolsas que llevaba y saco su teléfono celular.

"¿Hola? ¡Cariño! ¿Qué sucede?" Exclamo y me miro. Suspire e hice amago de ponerme de pie, pero Feliz levanto un dedo como diciéndome que esperara un poco más. "Estoy en el Centro Comercial, ¿Dónde estás tú?" Otra pausa. "¡Te estaré esperando en nuestra cafetería!" Y cerró el teléfono.

"Supongo que debería irme…" Dije e iba a sacar el dinero de mi bolsillo trasero cuando Feliks volvió a detenerme.

"¡Como si!" Dijo Feliks. "¿Recuerdas a Feliciano? ¡El va a venir en solo unos momentos!"

No estaba muy seguro de querer conocer a ese tal Feliciano. Conociendo a su hermano, creí que iría a ser alguien serio, incluso tan malvado como Romano, o más aun, si era capaz de que Romano hiciera todo lo que él quisiera…

"Esa es… una gran coincidencia…" Volví a sentarme en mi silla y Feliks rio.

"Lo sé. ¿Verdad?"

No paso mucho tiempo para que el tal Feliciano apareciera. La primera cosa que note de el fue el rulo, era el mismo que el de Romano, solo que en el lado equivocado de su cabeza. El hombre saludo entusiasmadamente hacia nosotros y se hizo su camino para sentarse a nuestro lado. No era tan moreno como Romano y su cabello era de un castaño más rojizo que castaño oscuro, pero físicamente eran lo mismo, como gemelos.

"¡Hola Feliks! ¿Quién es tu amigo ve~?" Dijo y me sonrió radiante. Inmediatamente esa sonrisa me afecto, de un momento a otro me sentí sonriéndole también y me acerque a tomarle la mano. Oh, ¿No era lindo este chico?

"¡Soy Antonio!"

Me estrecho la mano y se sentó a mi lado.

"¡Feliciano!" Dijo. "¡Encantado de conocerte!"

No hizo ningún comentario acerca de Romano humillándome, como lo había hecho Feliks, por lo que supuse que Romano no le había contado nada acerca de mi a su hermano. Feliks tampoco dijo nada, por lo que me alegre.

"¿Asi que, como se conocieron tu y Feliks?" Pregunto Feliciano en su alegre tono de voz y se volvió a mirar a Feliks.

"Fue a nuestro Club Nocturno una vez…" Dijo Feliks y quiso decir más, pero Feliciano lo interrumpió.

"Oh, mi hermano también trabaja ahí, ¿Lo sabías, Antonio?" Exclamo. "¿Lo conoces? Debo decir que no es fácil pasar el rato con el ¡pero es un buen chico debajo de toda esa dureza! ¡Deberías conocerlo!"

"Ya lo conozco…" Admití y Feliciano inclino su cabeza de forma confusa al ver mi expresión agria. Sentí un calor interior frente a ese gesto. Se parecía tanto a Romano, pero al mismo tiempo era tan distinto y tan parecido a un cachorro que lo único que quería era pararme, abrazarlo y decirle lo lindo que era. ¿Por qué Romano no era así? Así las cosas hubieran podido ser más fáciles.

"Así que… ¿Eres Italiano?" Decidí cambiar el tema, a algo más seguro y Feliciano volvió a sonreír alegremente de nuevo.

"¡Sí! ¿Cómo lo has adivinado, ve~?" Pregunto. "¿Te lo dijo Feliks?"

"Tu nombre…" Le respondí. "Tiene un bonito sonido…" Añadí y luego sonreí. "¡Todo lo que es Italiano es hermoso!" Continué. "¡Me gustaría volver a visitarla!"

"Oh, ¡Debería! ¿Has probado la comida italiana?" Pregunto Feliciano. "Podrías venir un día a mi casa y te cocinaría pasta. ¿Te gusta la pasta?"

"Si, la cocina italiana es deliciosa…" Dije sonriendo y Feliciano pareció feliz por eso. "Me gustaría…"

"¡A propósito Feli!" Interrumpió de repente Feliks, con una sonrisa divertida en su cara frente a nuestra conversación. Fue solo entonces, cuando recordé en donde era exactamente que me encontraba y de que había estado, prácticamente, coqueteándole a Feliciano desde un principio. De pronto me sentí culpable sin ninguna razón alguna.

"… con nosotros, Antonio?"

Parpadee mientras notaba que la mano de Feliciano estaba en mi hombro.

"¿Qué?" Pregunte estúpidamente.

"Dije, que íbamos a ir a comer algo juntos. ¿Quiere venir con nosotros, Antonio?" Repitió Feliciano. "¡Me gustaría conocerte mejor!"

Estaba dispuesto a aceptar, pero luego recordé a Lily y si las cosas continuaban así, de seguro no volvería a casa hasta mañana, así que decline. Feliciano pareció completamente decepcionado, pero probablemente solo fue mi imaginación.

"No, de verdad necesito comprarle un regalo a mi amiga…" Así que me levante y pague los dos cafés y el Cheesecake. Feliks y Feliciano también se pusieron de pie. "¿Te veré otra vez?"

"¡Definitivamente!" Feliciano sonrió y salió de la Cafetería. Feliks me miro y sus ojos tenían un extraño brillo.

"¿Sabes lo que es, como que, el regalo perfecto?" Exclamo. Hubo un momento de suspenso y luego agrego. "¡Un Pony!"

¿Había escuchado bien? ¿Él había dicho: un Pony?

A continuación Feliks hizo señas de despedida y le grito a Feliciano que lo esperara. Los vi irse.

Un pony…

Esa tarde fui a la casa de Lily. Le desee feliz cumpleaños y le entregue mi regalo.

A ella realmente le encanto el Pony de peluche que le compre.

Vash me agradeció a mí, el bastardo que trabajaba con ella, por hacerla feliz.

Yo estaba contento de estar vivo.


Eso fue por hoy. La ayuda Feliks fue crucial xD

Dejen Review ! Ayuda a querer subir mas rapido 3

Como sale en muchas partes... ES LA FUENTE DE LA FELICIDAD :D

Yaya Romance !