Hola mundo! Les dejo nuevo cap.
Disclaimer: Nada me pertenece.
Advertencia: este es un capitulo saltable, lo que significa que si bien es parte de la historia, no influye en la trama principal (el Spamano), ya que es la vision de Francis. Puede que te desagrade la pareja... pero como ya dije, es saltable.
Francis 1:
¡Bonjour! ¿Cómo están mis bellezas? ¿Se preguntaran quién soy? Oh, mon dieu, ¿No me reconocen? Entonces debería comenzar por el principio. Voy a utilizar el Español ya que la mayoría de ustedes no conocen el idioma del amor. Bueno, aquí voy…
Hola. Mi nombre es Francis Bonnefoy. Mi padre siempre me dijo que nuestro nombre significaba 'buena fe' pero, por alguna razón, nadie me cree cuando se los digo. Un amigo mío de hace muchos años me dijo que nadie debería nunca tener fe en mi. Todavía no consigo descifrar lo que quiso decir. Soy bastante confiable ¿no?
No importa. Escribo columnas en una revista famosa. ¿Sobre qué? Se preguntaran. Bueno, acerca de muchas cosas. Acerca del amor, de la vida, sobre las desventuras de mis amigos, las cuales probablemente podrían ayudar a algún lector con sus propias situaciones (por supuesto que no deben decirle a mis amigos que escribo sobre ellos, en especial con Gilbert, ya que o si no, pondría mi cabeza en una bandeja de plata) y doy consejos sobre diferentes asuntos. Actualmente soy bastante popular. Aman lo que escribo.
Y yo amo a mis lectores. La verdad, amo a todo el mundo. Mi mejor amigo Antonio me dice que amarlos a todos es como no amar a nadie y que eso, según Gilbert, está dentro de los términos de nuestro pacto, así que están bien con eso.
Soy el mayor de nuestro pequeño grupo y si, siempre he sido el más responsable. ¿Qué? ¿No me creen? Estoy sorprendido. Sin embargo, no estoy aquí para tratar de convencerlos con ese aspecto, y si tuviera un poco más de tiempo podría quedarme a conversar un poco más con ustedes y podríamos ir a tomar una o dos copas de champagne y más tarde en mi apartamento… perdón, perdón, los viejos hábitos son difíciles de evitar.
Estoy aquí para contarles mi parte en esta gran historia. Por supuesto, mi parte de la historia no fue valorada sino hasta más tarde, y lo más probable es que todavía siga en evaluación. No comprendo porque siempre me deben dejar como el culpable de todo lo que pasa a mí alrededor.
Todo había comenzado ese día. En realidad, había comenzado un par de noches antes cuando después de años de no haber escuchado de él me reencontré con mi antiguo rival en ese club nocturno, el 'Nightwave', mi amigo Antonio quería visitarlo de nuevo gracias a ese chico Italiano. Debo decir que el chico era muy lindo incluso si parecía un poco molesto y si Antonio se llegara a dar por vencido con él, no me importaría tomar la oportunidad. Creo que me he desviado de lo que quería decir…
Ah, sí. Arthur Kirkland. ¿Cuáles eran las probabilidades de encontrarlo ahí? No había cambiado nada desde que habíamos seguido nuestros caminos al terminar la escuela y acepte gustoso los (más de dos) tragos que me ofreció. Por supuesto que al día siguiente no recordaba que me había dado su nueva dirección, mientras que yo si (no, la verdad es que no, solo me encontré un pequeño papelito blanco con ella en mi bolsillo trasero). De cualquier forma ¿no era esa la oportunidad perfecta para ir y sorprenderlo? Así que, cuando finalmente tuve tiempo para visitarlo, tome felizmente un autobús, agarre algunos traseros en el camino y me baje justo unas calles antes de su departamento.
No necesite mucho tiempo para averiguar donde era que vivía. Encontré la puerta de entrada de su edificio y verifique su nombre antes de tocar el botón. Espere por unos momentos y luego escuche su voz desde la entrada del teléfono.
"¿Quién es?"
Sonreí, incluso si sabía que no podría verme y exclame: "¡Bonjour cariño!"
Sé que se dio cuenta de que era yo porque la siguiente cosa que dijo (o más bien, que gritó) fue: "¿Qué demonios estás haciendo aquí? Como sabes mi…"
"Prácticamente me rogaste que viniera a visitarte la otra noche ¿Te acuerdas?"
"Yo no hice eso…" Dijo y luego se detuvo. "¡Vete! No estoy de humor para ver ranas en este momento…"
"Bien…" Dije. "Me quedare aquí…" Grite lo bastante fuerte como para que me oyeran a mi alrededor. "… y comenzare a describirle a todos como te retorcías bajo mi la ayer en la noche, como me implorabas por mas, la manera en que…"
"¡Cállate de una maldita vez, pervertido! Aquí me conocen y esas son grandes mentiras…"
"…En que gritabas mi nombre…" Continúe.
"¡La gente va a empezar a hablar!"
"…tu cuerpo…"
"¡Esta bien!" Grito Arthur y oí el zumbido de la puerta abriéndose, señalándome que podía empujarla y entrar. Sonreí y seguí por las escaleras, subiendo de dos en dos a la vez. No, no era que estuviera ansioso de ver a Arthur, sino que no podía esperar más para seguir humillándolo un poco más.
Me estaba esperando con los brazos cruzados, con una mueca de disgusto en la cara y el cabello tan desordenado como siempre. Le sonreí, el me fulmino aun mas con la mirada y entro a su departamento. Lo seguí y cerró la puerta tras nosotros.
"Así que…" Comencé tan inocente como siempre. "¿Cómo estás?"
"Eres el mismo pervertido de siempre ¿no?" Suspiro Arthur. "¡No me he perdido nada!"
"Yo tampoco…" Dije. "Pero la otra noche me hiciste recordar lo increíblemente bien que se sentía burlarse de ti. Es lo que hace que la secundaria valiera la pena…"
"¿Ahora lo vale...?" Se pregunto Arthur. "Justo ahora estaba recordando porque quería cortarte en pequeños pedazos en ese entonces. Eso hizo que la detención pareciera mucho más divertida…"
"Ow, Arthur, ¡Eso duele!" Dijo. "He venido aquí para recordar cosas contigo y ¿ya quieres matarme?"
"¿Qué?" Pregunto Arthur. "¿Debí haber esperado un poco más?"
"No, se que nunca tuviste paciencia…" Sonreí, el resoplo y me indico que lo siguiera hasta la cocina.
"¿Quieres algo de té?" Pregunto, pero no espero por una respuesta ya que comenzó a llenar la tetera de agua. Vi todos sus movimientos mientras prepara las tazas en silencio. ¿Cuántos años han pasado? Muchos, y sin embargo todo parecía tan familiar. La manera en que puso dos cubos de azúcar en mi taza porque sabía que esa era la manera en que me gustaba y ponía la mitad en el suyo. La manera en que se paso la mano por el cabello. Su rostro se veía más maduro, eso era un hecho, pero todo lo demás…
De pronto me miro y me descubrió mirándolo. Sin embargo no dijo nada y un momento después me ofrecía mi taza llena de té caliente antes de sentarse frente a mí. Comenzó a revolver la taza y me miro, apoyándose en su mano libre. El único sonido provenía del tic tac del reloj contando los minutos.
"Nunca te había visto con barba…" Dijo de pronto, rompiendo el silencio. Sonreí.
"¿No me hace parecer más genial y mas hombre?" Reí. Arthur resoplo.
"Para mi pareces el mismo imbécil…"
"Si viene de tu sucia boca es un cumplido…" Sonreí, el se rio en voz baja.
"Algunos amigos de la Secundaria… " Dijo Arthur. "Me dijeron que escribías en una revista, pero nunca vi tu nombre…"
"Eso es porque uso uno falso…" Dije. "Escribo bajo el nombre de Joan Red…"
"Oh…" Dijo Arthur. "Ya sé porque usaste el nombre de Joan…"
"Sera porque Joan D'Arc es mi personaje histórico Favorito…" Dije. Asintió con la cabeza puesta a que ya lo sabía.
"¿Y el Red?" Pregunto luego, tomando un sorbo de su te. Mis ojos se posaron inmediatamente en mi propia taza, trague saliva y volví a mirar a Arthur con una sonrisa en el rostro.
"¿El Red?" Repetí. "¡Bueno, te podría dar muchas razones! Amo el rojo en las Rosas, el rojo es el color de la pasión, los ojos de Gilbert son rojos o…"
"Quiero la verdadera razón…" Dijo con una pequeña sonrisa. Bastardo. El sabia cual era la razón, pero me obligo a decirlo. Nos miramos el uno al otro por bastante tiempo antes de romper el silencio:
"El rojo es el color favorito de Antonio…" Solo fue cuando las palabras salieron de mi boca que me di cuenta de lo ridículo que soné. Estaba dispuesto a escuchar todas las burlas de Arthur, pero no dijo nada. Después de otro momento de silencio, suspiro:
"Nunca se lo dijiste ¿verdad?"
Negué con la cabeza.
"No hubo necesidad de hacerlo" Reí. "Después de todo…"Continúe y mi voz se deprimió un poco. "Ya lo supere… ¿Por qué echaría a perder nuestra gran amistad por mi estupidez de adolecente…?"
"¿Estupidez?" Repitió Arthur. "¿No fue el la razón de que estuvieras de acuerdo con ese estúpido, si tengo que decir la verdad, pacto y les dijiste que te había rechazado? ¿No pudiste haber pensado en otra cosa? ¿Por qué te habría rechazado?"
"¿Me estás diciendo que no lo habrías hecho?" Sonreí.
"¡No cambies el sentido de mis palabras!" Exclamó. "¡Tu sabes a lo que me refiero! Inventaste esa mentira solo para salvar tu amistad. No lo encuentro estúpido…"
Sigo pensando que si lo fue.
Estuve enamorado de Antonio. Esa fue una estupidez. Antonio fue y es mi mejor amigo desde que vamos en el jardín infantil. Y no, no solamente fue un flechazo. Yo lo amaba y me dolía mucho verlo enamorado de otra persona. Todos los días deseaba que fuera a mí al que viera con esa pasión en sus ojos. Luego, un día, nos junto a todos en la casa de Gilbert y comenzó a decirnos cuan injusta era la vida. Gilbert comenzó a contarnos su propio sufrimiento también y de repente Antonio tuvo una idea.
Ese estúpido pacto.
La idea de que él no volvería a amar a nadie me intrigó. Fui egoísta. No quería verlo con nadie más que no fuera yo. Podía aceptar, podría mantener la promesa mientras no amara a otra persona que no fuera Antonio. Antonio era la única persona a la que nunca tendría, éramos demasiado amigos, no podría hacerle eso al Bad Touch Trio. Pero si no lo podría tener, con el pacto, nadie más lo tendría.
Que estúpido fui.
Los arrastre a todos. Cuando Gilbert vio que yo estaba de acuerdo, el también lo estuvo. Gilbert y Antonio nunca supieron cual fue la razón real, pero nunca lo sabrían.
Con el tiempo, día tras día, año tras año, llego el momento en que ya no quería a Antonio como antes. Aun me preocupo por eso si. Para mi es alguien muy preciado.
"En todo caso, ¿Cómo está el bastardo?"
La voz suave de Arthur me saco de mis pensamientos nostálgicos. Levante la mirada y lo encontré observándome. Sabía que el también estaba pensando en el pasado.
"¿Antonio?" Pregunte estúpidamente. Bebí un sorbo de mi te. Estaba frio. "Oh, el está en medio de un romance con el camarero de ese club nocturno…"
"¿El Nightwave?" Pregunto de repente, alarmado. Yo no podía entender por qué Arthur estaría preocupado por eso.
"Si…" Dije con una sonrisa. "El aun no lo sabe, obviamente, pero se enamoro bastante de ese muchacho"
"¿Quién es?"
"Tiene un nombre italiano…" Comencé. "Ro-… mmm… ¿Romeo? No lo recuerdo…"
"¿Romano?" Pareció suspirar aliviado, luego vi como una sonrisa comenzaba a crecer en su rostro.
"¡Sí!" Exclame. "¡Eso es!"
"De todas las personas… ¿Romano?" Comenzó a reír Arthur. "¡Ese tipo siempre me hace reír! Romano es la peor persona que he conocido. No estoy seguro de que sea Gay, siempre anda coqueteándole a las damas… oh ¡Vamos!" Exclamó. "¡Antonio siempre elige las peores opciones! ¡Qué buenos amigos tiene!"
"Eso me ofende…" Dije calmado. "Tal vez tengas razón por Gilbert, ¡Pero yo soy el mejor amigo que podría tener siempre!"
"Bien…" Dijo Arthur. "Y yo soy el Rey de Inglaterra. Siempre he pensado que Antonio es un bastardo estúpido, pero ahora le tengo un poco de compasión…"
"Estas hablando como si él nunca pudiera conseguirlo…"
"¡Por supuesto que nunca lo hará!" Dijo Arthur. "Al menos no sin ayuda…"
Fruncí los ojos en sospecha.
"¿Qué es lo que estas tratando de decir?"
"Yo podría darle una mano…" Levanto una de sus ridículamente gruesas cejas ante la sugerencia. Mis sospechas crecieron.
"¿Por qué estarías interesado?"
"Me divertiría mucho ver a Antonio humillado…"
"Ya veo…" Y sonreí ante el reto silencioso. El sonrió de la misma manera en que lo había hecho tantas veces hace unos años. "Y yo pensé que eras un caballero. ¿Se supone que los caballeros disfrutan de las desgracias ajenas?"
"¿Se supone que las ranas pueden hablar?"
"Bueno…" Me puse de pie. "Creo que tenemos una apuesta aquí… si consigue llevarse a Romano a la cama, yo gano…"
"No hay manera que pierda esta vez…" También se levanto y me miro desde el otro lado de la mesa.
"Ya veremos. Sabes lo mucho que me gusta estar en desacuerdo contigo"
"Y yo odio estar de acuerdo contigo…"
El me sonrió y yo le sonreí de vuelta. De pronto me sentí como de vuelta a casa. Una sensación muy extraña siempre que sea con Arthur de quien se trate. Había un brillo en sus ojos que me hizo temblar, más sabia que ese brillo también estaba en los míos.
"Tú me…" Dijo repentinamente cuando di unos pasos hacia la puerta, luego me detuve. El no continuo, pero de todas sabía que era lo que había querido decirme. ¿Extrañaste esto? ¿Me extrañaste?
"Si…" Susurre y le vi sonreír un poco. Entonces saqué mi teléfono celular y dije: "Supongo que quieres que estemos en contacto"
Asintió con la cabeza y fue a buscar su propio teléfono celular. Lo vi dar unos pasos alejándose de la mesa y luego se detuvo antes de abrir la ventana, tratando de recordar por un momento donde lo había dejado la última vez.
Dios, ¿no era hermoso bajo la luz de la mañana?… Sacudí mi cabeza de esos tontos pensamientos y procedí a escuchar lo que Arthur tenía en mente para Antonio.
Eso es!
En Ingles este capitulo provoco mucha contreversia por parte de los amantes del UsUK y se produjo algo asi como UsUk vs FrUk en los comentarios, aunque en la mayoria de los casos, ambas partes terminaron amando los extras. Espero que no dejen de leer por esto :) Yo soy partidaria del UsUk, pero esta historia es tan linda que hice una excepcion con estos capítulos. Son 5 de Gilbert y 5 de Francis.
Gracias por Reviews y Favs 3
Yaya Romance !
