Hola Mundo ! Aquí les traigo otro Cap, eta vez no hay advertencias de ningún tipo, solo Tomates :B

Y disfruten !

Disclaimer: Nada me pertenece, hay que ser realistas... yo no escribo D:


Capitulo 6:

"¿Por qué se demoran tanto?"

"Relájate… Tal vez el trafico esta complicado…"

"No me gusta esperar…"

"¿Ves Gilbert? Debimos haber traído algo como Antonio…"

"¿Enserio Antonio? ¿Qué trajiste?"

"Pensé que sería una buena idea traer unos pocos tomates…"

"¿Por qué no me extraña…?"

"¿Acaso no te gustan?"

Gilbert se encogió de hombros y yo mire a su hermano, quien solo suspiro. La razón por la que estuviéramos los tres juntos en medio de un parque, era Francis.

Esta mañana nos llamo diciéndonos que él y Arthur habían tenido una maravillosa idea. Organizaron un picnic, para recordar los viejos momentos y conocer gente nueva. Arthur también iba a llevar a sus amigos y esa se suponía que iba a ser una gran sorpresa para nosotros. No teníamos idea de sobre qué era que Francis nos estaba hablando y por curiosidad aceptamos su loca idea. Ludwig se coló con nosotros también, ya que, luego del incidente con el ojo de Gilbert, el ya no confía en dejar a Gilbert solo, e incluso si no lo mencionó en voz alta, tampoco confía en que nosotros lo alejemos de los problemas.

Llevábamos esperándolos durante una media hora y Gilbert no dejo de quejarse de lo mucho que se demoraban Arthur y Francis. Estaba comenzando a desesperarme, pero trate con todas mis fuerzas de no car en la tentación de darme la vuelta y volver a casa. Sentí mucha lástima por Ludwig aunque por otra parte estaba bastante interesado en saber que sería la gran sorpresa, así que me quede.

"Este tipo me está fastidiando…" Dijo Gilbert de repente, rompiendo nuevamente el cómodo silencio. Ludwig y yo nos miramos y me di una vuelta para encontrar al tipo de quien hablaba. No vi a nadie.

"Estamos solos, Gilbert…" Dije. Gilbert suspiro irritado y apunto hacia algún lugar detrás de mí.

"¡Él!" Exclamó. "¡Nos ha estado mirando desde que llegamos aquí!"

"¡Gilbert! ¡Es de mala educación apuntar!" Lo regaño Ludwig, pero Gilbert no le prestó atención. Yo en serio que no podía ver a nadie y solo cuando Gilbert me agarro la cabeza y me hizo mirar un banco al otro extremo del parque, fue que me di cuenta de había un chico usando una camisa roja. Justo en ese momento el chico se levanto de su asiento y lentamente comenzó a acercarse hacia donde nos encontrábamos.

"¡Se está acercando!" Susurro Gilbert.

"¡Eso será porque lo has señalado!" Dijo Ludwig. Seguí mirando al chico y poco a poco sus facciones se fueron aclarando. Parpadee ya que el chico se parecía demasiado a Alfred el camarero, solo que… no era él. Después de un momento se encontraba a un par de pasos de nosotros y nos sonrió, claramente avergonzado.

"Perdona…" Dijo riéndose nerviosamente. "Por alguna casualidad… ¿son amigos de Arthur Kirkland?"

¿Cómo conocía a Arthur? Me volví a mirar a Gilbert, el cual tenía una mirada de comprensión en la cara.

"¡Ah!" Exclamo. "¿Así que tu también estas esperando a ese bastardo?"

"En realidad…" El chico se ruborizo un poco y de la nada Gilbert se transformo de uno totalmente irritante a uno normal y sonriente. Dio un gran paso hacia delante y le extendió su brazo, el cual el otro chico sacudió con nerviosismo.

"¡Soy Gilbert Bielschmidt!" Sonrió. "Este es mi hermano Ludwig, y el mi amigo Antonio. Nosotros somos… si… amigos de Arthur. ¿Y tú eres?"

"Mi nombre es Matthew…" Dijo el chico. "Soy el hermano de Alfred…"

Ahora entendí porque se me hacía muy parecido a Alfred y no pude contenerme y exclamar:

"¿Eres el hermano del Camarero?" Lo que, teniendo en cuenta la mirada que Gilbert me mando, era una pregunta estúpida.

"S-si…" Sin embargo, respondió y sonrió. "El fue el que me dijo que viniera…"

"Que bien" Comento Ludwig. En ese preciso momento escuchamos una fuerte discusión a nuestras espaldas y nos volteamos a ver qué estaba pasando. Me tomo menos de un segundo reconocer las voces de Francis y Arthur y de repente me dio una sensación de déjà vu.

"¿Por qué tardaron tanto?" Le grito Gilbert y termino la riña.

"¡Buenos días, bellezas!" Exclamó Francis, soltando la camisa de Arthur y acercándose para saludarnos. Notó de inmediato al hermano de Alfred y le mostro al otro hombre su más brillante sonrisa. "Tú debes ser Alfred…"

"¡Es el hermano de Alfred, Idiota!" Le gritó Arthur. "¡Dios! ¡Eres tan estúpido! ¿Qué es lo que tienes en la cabeza… rosas?"

"Perdón… Dijo Francis, volviéndose a encarar a Arthur. Gilbert levanto los ojos hacia el cielo. "¿Pero no fue tu estupidez desde un principio lo que hizo que nos perdiéramos?"

"¡No nos hubiéramos perdido si me hubieras dejado pedir indicaciones!"

"¡Pero si yo lo hice!"

"¿Estás diciendo que asustar señoritas es pedir indicaciones?"

"Yo simplemente…"

"¡Solo cállate y admite que no sabes nada!"

"¿Siempre son así?" Matthew suspiro mientras Francis y Arthur seguían con sus discusiones. Gilbert dejo escapar un suspiro bastante alto.

"No te preocupes, en una semana ya ni te darás cuenta de que cuando pelean…" Dijo y yo asentí. Antes de que Ludwig pudiera interferir y separarlos una voz grito:

"¡Matthew!" Por lo que la pelea se detuvo una vez más. Nos dimos la vuelta para ver a Alfred corriendo hacia nosotros. "¡Lo lamento, nos atrasamos!" Exclamó. Comenzó a enumerar odas las razones por las cuales se habían retrasado, pero yo no lo seguí escuchando cuando me di cuenta con quienes había llegado Alfred.

Sentí como la sonrisa comenzaba a formarse en mis labios. ¡Ahí estaba Romano! ¡Y Feliciano! ¡Este debía ser el cielo! ¿Esta era la sorpresa de la Francis hablaba? ¡Quise besarlo! Tal vez mas tarde…

Romano levanto la cabeza y cuando me vio, sus ojos se abrieron al reconocerme. De repente se dio la vuelta y trato de regresar por donde había venido. Feliciano se dio cuenta del cambio de rumbo de Romano y levanto su cabeza para mirarme. Lo saludo con la mano, feliz de que Feliciano me hubiera reconocido y corrió a abrazarme.

"¡Antonio!" Exclamó. "¡Nunca esperé encontrarte aquí! ¿Como estas?"

Le devolví el abrazo porque era tan endemoniadamente lindo y… abrazable… Le sonreí. "¡Estoy bien! ¡Yo tampoco esperaba verte aquí! ¡Estoy tan feliz!"

Feliciano abrió la boza para decir algo y dejo escapar un gemido cuando repentinamente Romano lo agarro de la parte posterior de su camisa y lo aparto de mis brazos. Sentí frio en ese momento, pero no tuve tiempo de quejarme antes de que Romano me empujara violentamente y me señalara con su dedo índice.

"¡Como demonios conoces a mi hermano bastardo español!" Gritó lo bastante alto como para que todo el mundo lo escuchara. Parpadeé confundido. Romano abrió completamente los ojos alarmado. "¿Qué es lo que le has hecho? ¿Acaso usaste tu… tu español con el también?"

En serio que no tenía la mínima idea de que estaba hablando.

"¡Romano! ¡Déjalo ir!" Exclamo Feliciano. Romano se volvió a mirar a su hermano y le pregunto enfurecido:

"¿Este idiota te ha hecho daño de alguna manera?"

"¡No, Romano!" Dijo Feliciano. "Feliks nos presento una vez… somos amigos"

¡Ah! ¡Feliciano me consideraba su amigo! Sin embargo Romano no estaba tan feliz como yo.

"¡Amigos mi trasero!"

"Oh, Antonio…" Dijo Gilbert. "¿Este es el chico del que hablabas tanto?" Sonrió y miro a Romano de abajo hacia arriba y Romano se acerco a mí. Yo estaba confundido.

"Es un verdadero imbécil…" Continúo Gilbert y levanto divertido una ceja hacia Romano, quien lo fulmino con la mirada.

"Err…" Dije.

"¡Bien!" Exclamo Alfred y todos se voltearon a mirarlo. "Es hora de que nos presentemos como se debe ¿No lo creen? Para los que no me conocen soy ¡Alfred Jones!" Agarro a Arthur y sonrió. "¡Soy amigo de Arthur!"

"¡Yo soy Francis Bonnefoy!" Dijo elegantemente Francis y puso una mano en mi hombro. "¡Ellos son Antonio, Gilbert y Ludwig!" Continúo señalándonos a cada uno.

"¡Yo soy Feliciano!" Exclamó el hermano de Romano. Estrecho la mano de todos los que no lo conocían y cuando llego a Ludwig dijo: "¡Encantado de conocerte!"

Todos estábamos mirando cuando Ludwig se sorprendió por ver repentinamente a Feliciano invadiendo su espacio personal. Ludwig le estrecho la mano a Feliciano y murmuro un: "L-Ludwig…"

"A ver, ¿estoy alucinando…?" Susurró Gilbert tanto a mi oído como al de Francis. "¿O realmente Ludwig se está ruborizando?"

Francis parpadeo y luego sonrió. "Oh mi, si…"

Yo solo vi como Ludwig tosió levemente, claramente tratando de mantener la compostura. De alguna manera pude sentir el odio de Romano dirigirse desde mi hacia Ludwig y vi que detrás de mí, estaba frunciéndole el ceño al hermano de Gilbert.

"Por cierto…" Gilbert continúo susurrándonos. "El rubio es muy lindo…"

"¿Quién Alfred?" Le pregunte.

"¡No! Ese tal Matthew…" Dijo y se volvió hacia Francis. "¡No te atrevas!"

"¡Esta bien!" Francis levantó los brazos en el aire haciendo un gesto de rendición falsa y sonrió.

"¡Ya!" Volvió a gritar Alfred. "¡Que la fiesta comience! ¡Este va a ser el mejor picnic realizado! ¡Arthur!" Exclamó de repente y señalo al aun sombrío inglés. "¡Tengo hambre! ¿Qué trajiste para comer?"

Eso pareció desviar la atención de Arthur sobre Francis y miro a Alfred como si estuviera loco.

"¡Yo pensé que tu, el héroe…" Se burló. "…Habías pensado en eso!"

"No, tu dijiste que todo estaba bajo control…" Respondió Alfred.

"Oh, dios…" Suspiro Arthur y masajeo sus sienes. "¿Qué clase de picnic quieres tener si no hay nada que comer?"

"Yo traje unos tomates si les gustan…" Me atreví a decir.

"Podemos quedar bien solo con esos…" Dijo Arthur como un hecho.

"Cariño…" Dijo Francis de repente. "La verdad es que debemos agradecer que no hayas traído nada para comer. Hubiera sido nuestro último almuerzo si hubiera sido así… "

"¿Estas insinuando algo?" Lo fulminó Arthur con la mirada.

"¿Quieres que describa lo tan mal que cocinas?" Sonrió Francis.

"Si quiero" Arthur se las arreglo para intentar estrangular a Francis.

"¡Chicos!" Exclamó Matthew. "No…" Pero nadie le estaba escuchando y Alfred volvió a levantar la voz, silenciándolos a todos.

"¡Tengo la solución a todos nuestros problemas!" Exclamó Alfred. "¡Hay un McDonald por aquí cerca!" Tomo la mano de Arthur desde el cuello de Francis mediante un rápido movimiento. Arthur claramente quiso alegar, pero no tuvo la oportunidad de hacerlo. Al poco rato habían desaparecido y a nosotros no nos quedo más opción que quedarnos y esperarlos. Mire a Romano, quien me devolvió la mirado con una mala cara y suspire:

"¿Tienes hambre?" Le pregunté mientras me sentaba en el pasto, repentinamente agotado. Me sorprendió que Romano se sentara a mi lado, pero después vi que Feliciano y Ludwig también se habían sentado, por lo que supuse que lo había hecho para vigilar mejor a su hermano. Francis, Gilbert y el chico nuevo, Matthew, se miraron entre ellos y también se sentaron. Volví a ofrecer un vez mas mis tomates y asombrosamente Romano acepto uno (Voy a llamar aceptar a que llegara y sacara uno sin preguntarme). Feliciano también tomo uno dándome las gracias y diciendo que odiaba el McDonald y que no sabía si iba a poder ser capaz de comerse lo que Alfred trajera.

"Los coseche yo mismo…" Dije orgulloso de mi mismo al ver que los ojos de Romano brillaban de aprecio. Pero por supuesto que yo también podía estar viendo cosas. Cuando Romano termino su primer tomate, decidí preguntarle: "¿Te gustan?"

"Incluso la mierda es mejor que las hamburguesas…" Fue lo único que dijo Romano. Bueno, ese no era uno de los cumplidos más bonitos, pero me di cuenta de que si quería tener algo con Romano debía evitar que sus comentarios me molestaran. Así que lo deje pasar.

"¡A Romano le encantan los tomates!" Exclamo de repente Feliciano. "¡Son la comida favorita de Romano! ¿No lo sabías, Antonio?"

En un abrir y cerrar de ojos Feliciano se las había arreglado para que pasara de un estado de depresión a la felicidad. ¿Romano y yo teníamos algo en común? ¡Era un buen comienzo!

"¡Sola cállate, idiota! No es que me gusten…" Dijo Romano mientras sacaba otro más de la bolsa. "Es solo que… Yo… ¡Tengo hambre y no me gusta el McDonald!" Exclamó. Sonreí, era tan lindo, incluso si aun no podía comprender si estaba diciendo la verdad o estaba ocultando su vergüenza. De cualquier manera me sentí bien por dentro. Unos minutos más tarde Arthur y Alfred llegaron con bolsas llenas de Hamburguesas y papas fritas. Le dieron una bolsa a cada uno de nosotros y comencé a comerme las papas fritas dejándole toda mi bolsa de tomates a Romano, quien había lanzado su bolsa de McDonald lejos.

Todos formaron pequeños grupitos. Ludwig y Feliciano están hablando juntos, o al menos, Feliciano estaba hablando sobre algo a lo que Ludwig asentía. En otra parte a su derecha, Francis, Arthur y Alfred estaban discutiendo animadamente y Gilbert estaba hablando con Matthew, quien sonreía y asentía. Levante una ceja preguntándome que podría ser lo tan interesante que Gilbert estuviera contando antes de recordar que a Gilbert le había gustado Matthew así que cualquier cosa que le estuviera diciendo debía ser basura.

Yo estaba solo con Romano.

Un momento. Yo. Solo. Con. Romano. ¡Tenía que tomar esta oportunidad! Me volví a mirar a Romano, quien estaba inspeccionando el último tomate como si fuera venenoso y me mordí el labio.

"Yo…" Intente comenzar. Wow. Nunca espere que esto fuera tan difícil. Usualmente no me tomaba mucho tiempo encontrar algo sobre que hablar. Bueno, usualmente me las arreglaba para conseguir lo que quería en un abrir y cerrar de ojos, pero era Romano de quien estábamos hablando y no quería arruinarlo.

De nuevo.

"Ya te dije que no estoy interesado en ti…" Dijo Romano. "¡No trates de entablar una conversación conmigo!"

"¿Ni siquiera para pasar el tiempo?" Sonreí. El hizo un mohín, se mantuvo en silencio por un momento (para mí un largo e interminable momento)y luego suspiro:

"Estoy perdiendo mi tiempo aquí…" Solo dijo. "Debí haberme quedado en casa…."

"¡Oh vamos Romano!" Exclamo Feliciano acercándose. Me di cuenta de que estaba solo. ¿Dónde estaba Ludwig? Ah, estaba tirando las bolsas al basurero.

"Este lugar es hermoso…" Continuo. "El sol esta tan brillante… ¿Por qué desperdicia el día dentro? ¿Estás de acuerdo, Antonio?"

"Si" Sonreí inmediatamente. La alegría de Feliciano era tan adictiva.

"Ve~ ¿Antonio?" Dijo sonriendo Feliciano. "¿En que trabajas?"

"Trabajo en un jardín infantil…" Dije.

"¿Así que también te dedicas a abusar de niños?" Exclamó Romano. Yo levante una ceja.

"¡Oh, debe ser muy divertido!" Dijo Feliciano ignorando el comentario de su hermano. "Cuéntame mas…"

Comenzamos a conversar. Ludwig volvió y se sentó detrás nuestro siendo incluido inmediatamente en la conversación. Eche vistazos a Romano de vez en cuando, pero el chico parecía completamente feliz de estar solo. No se cuento tiempo habrá pasado, pero al final, ya era hora de volver a casa.

Arthur se fue junto a Matthew y Alfred. Alfred exclamó que había sido muy divertido y que deberíamos volver a tener una salida así. Francis beso a Feliciano en la mejilla ganándose una mala mirada de Romano y despidió a los dos hermanos con la mano. Cuando solo quedamos nosotros cuatro Gilbert se volvió a mirarnos y sonrió ampliamente.

"¡Adivinen! Hoy ocurrieron dos cosas completamente Awesomes"

Nos miramos el uno al otro y luego Ludwig tosió levemente.

"¡Primero!" Gilbert hizo una muesca. Ludwig lo fulmino con la mirada. "El pequeño y lindo Feliciano le dio su número de teléfono a Ludwig…"

"¡Gilbert!" Exclamó Ludwig y me voltee a mirar cómo se sonrojaba. Wow, nunca había visto a Ludwig sonrojado y parecía que se había sonrojado muchas veces solo hoy…

"¿En serio?" Comente. "¡Eres tan afortunado! ¡Feliciano debe ser el chico más tierno y lindo que he conocido!"

"¿No estabas tú interesado en su hermano?" Se burlo Gilbert. "¿O acaso los quieres a los dos para ti?"

"Ya sabes que va a considerar la idea…" Se rió Francis. Me conocía tan bien.

"¿Cuándo lo volverás a ver?" Preguntó Gilbert, desviando la conversación nuevamente hacia Ludwig.

"¡No es así!" Exclamo Ludwig y nos dio la espalda. Gilbert se echo a reír y le dio unas palmaditas en la espalda a su hermano mientras volvía a sonreír.

"Ya, ya. ¡Basta de molestar a mi hermano pequeño!" Exclamó. "¡Hablemos de mi!"

"Está bien, su awesomidad…" Sonrió Francis, Gilbert solo se rio.

"Deberían llamarme así mas seguido…" Dijo. "¡Ya que volví a anotar!" Saco un pequeño pedazo de papel y lo agito hacia nosotros. "¡Miren lo que tengo! ¡Es el número de Matthew!"

"¿Y qué hay de ti, Antonio?" Me preguntó Francis de repente, volviendo su atención a mí mientras Gilbert hablaba con su hermano, el cual parecía estar bastante molesto por las bromas.

"¿Qué pasa conmigo?" Fue lo único que le dije con una sonrisa.

Francis no necesitó que le dijera algo más.


Tonto Romano, aun no hay nada interesante por su culpa ! D:

Aunque ya vendrá el Spamano... solo hay que esperarlo...

Gracias por los Reviews, Favoritos y Alertas ! :D

Y un Feliz Día de la Madre (ya que soy de Chile y aquí al menos se celebra hoy...) si algunas de mis Lectoras lo son ! :)

Yaya Romance !