Hola Mundo ! Lamento mucho la tardanza, he estado colapsada gracias al Colegio, el Preu y su Jornada de Evaluación General D: ¡Quien dijo que 4to Medio era el año mas fácil es un Mentiroso!
Pero les prometo que el próximo capitulo no demorara tanto. Haré lo posible por subirlo de aquí a máximo dos semanas mas ! Es mas, comenzaré el Domingo sin falta a traducir el próximo, porque no tengo pruebas para la semana :D Al fin !
Disclaimer: Nada me pertenece ! La historia es de Happymood y Hetalia de su respectivo dueño...
Capitulo 14:
"¿Y entonces?"
"Y entonces… nada. Me dijo que debería ir a visitarlo algún día y cada uno se fue por su camino…"
Gilbert se rió entre dientes, se veía que estaba bastante divertido al respecto y puso sus manos en sus bolsillos. Yo seguí caminando tras él, preguntándome una vez más hacia donde era que nos dirigíamos.
"Así que lograste introducirte en el corazón de Papá, ¿Ah?" Dijo antes de que yo pudiera contestar y sonrió: "¡Un paso más hacia el objetivo!"
Yo incliné mi cabeza pensando en lo que había dicho.
"Aun está lejos…" Decidí al final, pensando en el Padre de Romano y lo que este me había dicho. Él se echó a reír, sacudió la cabeza burlándose de mí y luego se quedo en silencio. Tome mi oportunidad.
"Así que, ahora que te dije donde estuve el otro día que desaparecí, ¿Me vas a decir a donde vamos?"
Tenía curiosidad: Gilbert había ido a buscarme al trabajo y, sin explicación alguna, me preguntó si podía acompañarlo a una parte. No había tenido la oportunidad de preguntarle hacia que ´parte´ íbamos a ir exactamente, sin embargo, cada vez que lo intentaba, él se encogía de hombros.
"Oh, no es nada importante…" Dijo. Me había dado la misma respuesta para todas mis preguntas sobre ello. "¡Solo quería pasar algo de mi tiempo contigo!" y luego me sonrió.
"En serio, Gilbert…"
El me lanzó una mirada. Yo suspiré.
"Si no me lo dices, voy a volver a mi casa…" Le dije, deteniéndome súbitamente en medio de la calle. El volvió su nariz hacia mí, esperando a que volviera a caminar. Gimió:
"¡Esta bien, bastardo! Vamos a ir a espiar a Matthew, ¿Estas contento ahora?" Luego bajo la voz, conspirador: "¡Deberías saber, Antonio, que eres el único que puede entender a mi maravillosa persona!"
"¿Eh?"
"¡Vamos, Antonio! ¡Piénsalo!" Exclamó Gilbert de repente. "Digamos que Romano finalmente –cosa que es muy imposible, pero lo vamos a suponer- comienza a prestarte atención y a mostrar interés en ti..." Asentí con la cabeza. "En ese caso, ¿Qué harías si de repente pareciera perdido en su propio mundo y te respondiera muy vagamente a todas tus preguntas?"
No estaba muy de humos como para pensar en lo que Gilbert trataba de decirme por lo que suspire y dije: "Gilbert, ¿No podrías…?" Me lanzó una mirada y volví a suspirar: "Bueno, me preguntaría porque dejo de estar interesado en mi y si hice algo mal…"
"¡Es eso precisamente! Exceptuando por la segunda parte, porque… De todos modos, ¿Cuándo he hecho yo mal algo?"
"¿Debo responderte?" Le pregunté.
"¡Mi punto es!" Me ignoró. "¡Que deberías comenzar a espiarlo para ver qué es lo que va mal!"
"¿Por qué no le preguntas directamente?" Le pregunté entonces, sin captar por completo su punto de vista. El me lanzó una mirada incrédula. Volví a suspirar.
"¿Piensas que perdió el interés en ti?" Le pregunté en cambio, cambiando el tema. Gilbert se me quedo mirando por un rato, absorto en sus pensamientos, luego se pasó una mano por el cabello, visiblemente frustrado.
"No lo creo…" Dijo. "Quiero decir, el…"
"Tú nos dijiste que no era nada serio…" Le dije entonces, tratando de alivianar el ambiente. "Si de verdad le dejaste de interesar, ¡entonces lo que tienes que hacer es ir a buscar a alguien más!"
"No, no es nada serio…" Admitió Gilbert después de unos minutos de silencio mientras desviaba la mirada. "Pero, aun así, necesito saber que fue lo que pasó…"
"Bueno, entonces…" Dije, rindiéndome ante la idea que no volvería a casa luego, y mirando a Gilbert, quien se había perdido nuevamente en sus pensamientos. "¿A dónde se supone que vamos?"
"Detrás de esos arbustos. Cerca de esa tienda de Café."
"¿Qué?"
"¡PATO!"
De repente me agarró de la camisa y me tiró hacia abajo justo detrás de los arbustos que había mencionado. Trate de decir algo, pero él me calló y señaló hacia una de las mesas. Fue entonces que lo vi: como-se-llame estaba hablando animadamente con una chica de grandes pechos y el cabello castaño muy claro. Por lo que alcanzaba a escuchar, ellos parecían tener una conexión muy fuerte, riéndose de los chistes del otro y terminando sus frases. Gilbert frunció el seño ante la imagen y se acercó más para poder oír mejor. Suspire y volví a mirar a la pareja que teníamos delante. Escuche algo moverse (probablemente Gilbert) y súbitamente lo sentí respirando cerca de mi cuello.
"Para de respirar encima mío, Gilbert…" Susurré. "¡Es espeluznante!"
"¡No soy Francis, Antonio! Y ahora cállate que no puedo… ¡ARGH!"
"¿Argh?" Lo imité levantando una ceja. "¿Qué estás…?" Miré hacia mi izquierda, en donde se supone que Gilbert estaba ubicado, pero en vez de ver los ojos rojos de Gilbert, vi dos grandes ojos azules mirándome. De repente sentí frio.
"Este juego es entretenido. ¿Da?" Dijo el hombre de cuclillas entre nosotros, se sonrisa crecía con cada palabra. Era rubio, muy grande y esa sonrisa suya que tenia no me hacía sentir muy cómodo. Traté de ubicar a Gilbert para ver si había reaccionado de la misma manera, pero no lo pude verlo, ya que estaba oculto detrás de la figura del otro.
"¡Tu…!" Escuché exclamar a Gilbert. "¿Qué…?"
"¿Lo conoces?" Le pregunté sorprendido. Vi a Gilbert ponerse rápidamente de pie y dar un paso hacia atrás, alejándose del espeluznante hombre que estaba entre nosotros.
"¿Se acabo el juego?" Preguntó el chico, miró a Gilbert y lentamente se puso de pie, enderezando la espalda mientras lo hacía. Y maldita sea. Él sí que era alto. "¡Qué bien! Me estaba cansando…"
"Antonio… corre…" Me susurró de repente Gilbert. Volví a levantar una de mis cejas y casi grité cuando el chico me agarró por el cuello de la camisa y me tiró hacia arriba. Sus ojos se volvieron nuevamente hacia Gilbert e inmediatamente sonrió aun más ampliamente.
"Te recuerdo…" Dijo el chico. "Así que te gusta espiar a las hermanas de otros, ¿Da? ¿Y trajiste un amigo esta vez?" me miró, inspeccionándome como si fuera algún tipo de comida nueva. Eso no me hizo que me sintiera nada mejor. Para nada.
"¡Déjame decírtelo una vez más!" Gritó nuevamente Gilbert, volviendo a llamarle la atención. "¡Ella era la que quería ir a casa conmigo!"
"Conozco a mi hermana y no te creo…" Dijo el chico. "No tuviste una oportunidad con ella y ahora estas tratando de llegar a la otra…"
"¡Ni siquiera se de que estas hablando!" Gritó Gilbert entonces. "¡Ahora, baja a mi amigo!"
No había despegado la mirada del chico (en realidad, ni siquiera me atrevía), pero estaba seguro de que todos nos estaban mirando. Era imposible no fijarse en nosotros, y sin embargo, al chico no parecía importarle ser el centro de la atención. De repente escuché a alguien gritar:
"¡Ivan!"
"¡Gilbert!"
Tanto Gilbert como yo dirigimos nuestra mirada hacia los dueños de las voces. Matthew y su novia nos estaban mirando, con la boca y los ojos abiertos.
"¡Ivan, baja a ese pobre chico!" Ordenó la chica y corrió hacia nosotros. De pronto, Ivan me soltó y caí al suelo. Me dolió, pero me sentí feliz al volver a sentir la tierra debajo de mí.
"Ellos te estaban espiando…" Dijo Ivan con toda naturalidad. Gilbert le lanzó una mirada y luego volvió a mirar a Matthew, quien estaba mirando a Gilbert como si fuera de otro planeta.
"¿Espiándome?" Dijo la chica, volviendo sus ojos hacia nosotros. "Ni siquiera los conozco…"
"Yo si…" Dijo Matthew. Todos los ojos se volvieron hacia él. "Gilbert, ¿Qué es lo que estás haciendo aquí, eh?"
Gilbert de repente se quedó sin palabras, por lo que comenzó a reírse nerviosamente.
"¡Es una divertida historia… ¡" Comenzó a decir.
"¿Así que no estabas espiando a la chica, pervertido?" Sonrió repentinamente Ivan, cortando lo que Gilbert iba a decir. Creer que Gilbert estaba enojado era subestimarlo, pero antes de que pudiera decir alguna palabra, la chica habló:
"¿Y porque estas tu aquí, Ivan?"
"¡Quien es el que estaba espiando ahora, Uh!" Gritó Gilbert y rió. La sonrisa de Ivan no varió en nada, pero la chica comenzó a preocuparse lentamente.
"No estoy espiando, pervertido…" Dijo Ivan tranquilamente, incluso algo alegre. "Natalia llamó…" Dijo entonces a su hermana. La chica levanto una ceja, asintió para sí misma y se volteó hacia Matthew sonriéndole.
"¡Lo lamento por todo, Matthew!" Dijo y se volvió hacia nosotros. "¡Lo lamento!"
"No es para tanto…" Le dije. Mi garganta aun sufría por el agarrón repentino. Ella sonrió y volvió a mirar a Matthew:
"Tengo que irme Matthew, se que lo entiendes… "
"Si…" Dijo y le sonrió. "No te preocupes. ¡Nos vemos otro día!"
"¡Te llamaré!" Dijo mientras tomaba a Ivan del brazo, pero antes de de irse exclamó: "¡Y piensa bien lo que te dije!"
"¡Por supuesto!" Dijo Matthew haciéndole un gesto de despedida con la mano. Luego de eso, ella comenzó a caminar verdaderamente rápido. Ivan se despidió de nosotros también, nos sonrió y la siguió.
"¿Y bien?"
Fue Matthew quien habló. Mire a Gilbert, quien me miró a mí. Los dos nos volvimos hacia Matthew.
"¿Y bien, que?" Dijo Gilbert.
"¿Qué es lo que estaban haciendo detrás de esos arbustos?" Pregunto Matthew, paciente. Yo mire a nuestro alrededor, sintiendo de la nada curiosidad por la calle en la que estábamos.
"Como te dije, es una historia realmente divertida…" Dijo Gilbert riendo. "Antonio estaba…"
"¡Romano!" Grité súbitamente. Gilbert entrecerró los ojos mirándome:
"Oh, esa es una idea genial. ¡Si que se lo va a creer…!"
"¡No!" Le dije. "¡Quiero decir! ¡El está aquí…!" Y señalé a alguien caminando a una distancia considerable de nosotros. De pronto sentí la necesidad de ir a saludarlo, pero esta necesidad desapareció tan pronto como me di cuenta de con quienes iba caminando lado a lado.
Romano de verdad estaba allí. Riendo y sonriendo abiertamente a dos chicas que caminaban con él, una a cada lado. La imagen me impactó y mi mano cayó, mientras los miraba. El se veía tan hermoso de esa manera, por una vez sin estar frunciendo el ceño o maldiciendo a alguien, mientras que hablaba animadamente y hacia reír a las chicas.
Yo no conocía ese lado de Romano y sentí como mi estomago se agitaba ante la idea de que nunca sería capaz de conocerlo.
"Si, ese es Romano…" Escuche decir a Matthew, repentinamente aliviado.
"El… Esta sonriendo…" Dijo Gilbert en voz alta. Yo asentí con la cabeza, aun en estado de Shock.
"De hecho, él siempre es así con todas la chicas…" Dijo Matthew entonces y me volví abruptamente hacia él. Matthew sintió repentinamente mi atención hacia él y tosió un poco avergonzado. "A decir verdad, nunca lo he visto con un chico… O sea…"
Yo no tenía oportunidad con él. Eso era lo que quería decir y lo sabía. Volví a mirar a Romano, quien aun estaba metido en la conversación. Una de las chicas puso sus brazos alrededor del brazo de Romano y él le sonrió.
El dejo que lo tocara.
Si hubiera sido yo, ya me habría pateado en la cara.
¡Y les estaba sonriendo, mientras que a mí me había tomado meses lograr verle la cara sin ninguna mueca!
"¿No vas a ir a saludarlo, Antonio?" Preguntó Gilbert de la nada, mirándome confundido.
"Oh… err…" Tartamudeé. De repente me sentí extraño, decepcionado y enojado a la vez, pero traté de ocultarlo lo mejor que pude. "No…" Dije al final. "Está acompañado… y no quiero ir a molestarlo…"
Las cejas de Gilbert se fruncieron y luego dirigió su mirada hacia Matthew, quien estaba mirándome a mí y a Romano, sumido en sus pensamientos.
"Y de todas formas… Tengo… Trabajo que hacer…" Dije. "¡Nos vemos!" Les sonreí entonces, me di vuelta y caminé lejos de ellos, dejándolos solos.
Tal vez no era el hecho de que estuviera acompañado lo que me molestaba. Tal vez, era el haberme dado cuenta de que todo lo que había hecho, hasta ahora, había sido inútil. Si Romano podía ser tan expresivo, después de todo lo que había hecho, después de todo lo que habíamos pasado, el debería haber sido así conmigo también, el debería haber mostrado por ultimo alguna muestra de amabilidad, pero no lo había hecho.
Claramente, el no estaba interesado en los hombres.
El no estaba interesado en mí.
Me había costado mucho entenderlo.
Tenía que seguir adelante y dejar de perseguir a Romano.
Era evidente que no iba a llegar a ninguna parte.
Pobre Toño !
Espero que hayan disfrutado el Capitulo...
Yaya Romance !
