Hola Mundo ! Aquí les subo otro cap :B
Disfruten el FrUk, para quienes les guste...
Disclaimer: Nada de esto me pertenece !
Francis 4:
En caso de que se lo estén preguntando, yo no tenía ningún plan o algo así. De verdad no sabía qué hacer, que decir o como hacerle frente a las cosas sin terminar en una pelea, lo cual era altamente posible, teniendo en cuenta que es de nosotros de quienes estamos hablando.
Lo único que sabía es que quería respuestas.
Pero no tenía idea de cómo conseguirlas.
Por primera vez en mi vida estaba celoso de mis amigos, Antonio y Gilbert, quienes podían ir directo al grano sin tener que pensarlo mucho. No es algo muy diplomático y me opongo a ello por completo, pero a veces pareciera ser el mejor plan, y probablemente, debería intentarlo por una vez y seguir con los acontecimientos que vengan.
Eso no iba a funcionar, ¿cierto?
Volví a suspirar antes de tocar el timbre una vez más. Pase una mano por mi cabello, mi estomago era un desastre, mientras esperaba delante del departamento de Arthur. Repentinamente, la puerta se abrió y allí estaba Arthur, mirándome, sus ojos se convirtieron en rendijas tan pronto como se dio cuenta de que se trataba de mí.
Sonreí. ¿Qué otra cosa podía hacer?
"¿Qué es lo que-?" Comenzó a decir inmediatamente, pero mi sonrisa le hizo detenerse en seco. Me miró confundido por un momento, y luego, soltando un suspiro, dio un paso hacia atrás dejándome pasar. Entré tan tranquilamente como pude, dadas las circunstancias, y me quité el abrigo mientras el cerraba suavemente la puerta principal.
"Hay algo mal contigo…" Dijo después, mirándome, con sus cejas fruncidas. Reí y me senté en el único sofá que tenía en medio de la sala de estar.
"¡Oh, no, querido!" Dije. "¡No me ha pasado nada malo! ¿Por qué no mejor hablamos de ti?" Dije y le hice señas para que viniera a sentar en el sillón conmigo. Arthur parecía bastante molesto por mis payasadas y se cruzó de brazos.
"Escúpelo, Francis…" Dijo en cambio. "¿Qué te sucede?"
"En realidad, es algo que está en mi mente…" Le dije, tratando de parecer lo más relajado posible. Arthur entrecerró los ojos y esperó a que yo dijera algo más. Volví a reírme y decidí darle una pista, como se dice: "He estado pensando en ello desde la última vez que fuimos al Nightwave…" Comencé. Arthur parecía estar aun más confundido, pero siguió estando en silencio. "…En donde me di cuenta de un par de cosas…"
Decir que Arthur parecía estar cabreado seria decir poco.
"¿Y qué?" Exclamó, súbitamente nervioso. "¿De qué se trata?"
"Así que… ¿Desde hace cuanto que tu y Alfred están saliendo?" Pregunté finalmente, directamente al grano, como Gilbert lo hubiera hecho. Pareció haber dado en el clavo y Arthur palideció repentinamente ante mis palabras. Comenzó a toser y desvió su mirada de mí.
"¿De qué estás hablando, imbécil?" Gritó. "¡¿Saliendo?! ¡Debes estar drogado!" Exclamó. Su tono de voz parecía decepcionado, incluso enojado y era mi turno para entrecerrar los ojos.
"¿Entonces no hay nada entre ustedes dos?"
Arthur se volvió abruptamente hacia mí, sus mejillas aun estaban rojas, lo que pude haber encontrado lindo si no fuera porque mi estomago había comenzado a agitarse. El aun no me respondía y eso estaba haciendo que me sintiera bastante… extraño, por decir lo menos.
"¡Esas son puras tonterías!" Dijo entonces. "¡No puedo si quiera entender de donde sacaste esa idea tan tonta!"
"Bueno…" Dije. "Parecías estar bastante… interesado en él…" Dije. "¿Hay algún problema?"
Arthur se me quedo mirando, su boca se abrió y cerró unas cuantas veces, luego decidió decir:
"No hay nada entre nosotros…" Dijo. "Olvida cualquier cosa que hayas visto"
"Entonces de verdad tienes sentimientos por el…" Dije súbitamente, sin contenerme más. Arthur me golpeó con la mirada e inconscientemente dio un paso hacia atrás. Me di cuenta de que tal vez había sonado muy brusco y traté de calmarme un poco.
Arthur se dio la vuelta, alejando su mirada de mí y esa era la respuesta que estaba buscando.
"Lo amas y el no lo sabe…" Dije entonces y me di cuenta de que me había levantado del sillón abruptamente. "¡De verdad lo amas!"
Arthur me miró de nuevo, sus manos estaban apretadas formando puños pero su rostro se veía tan perdido, eso hizo que me dieran ganas de…
"¿De todos modos, que te importa?" Exclamó de repente, recuperando la compostura. "¿Qué importa si lo hago? ¿Por qué tan importante es para ti?" Preguntó, furioso.
"¡Oh, bueno, me importa mucho!" Le escupí de vuelta. "¡Desde que es tan obvio que me amas a mi también!"
"¿Qué?" Chilló Arthur. Se veía como un ciervo encandilado por los faros de un auto. "¡Estás loco!"
Estuvimos mirándonos el uno al otro por lo que pareció un año. No sabía que sentir, ya fuera enojo o esperanza. Al final sentí un poco de ambos y sin embargo eso no me hizo sentirme mucho mejor.
"¡Estas siendo ridículo!" Siguió Arthur, masajeándose la frente y evitando mirarme directamente a los ojos. "¿De dónde sacaste esa idea?"
"Explícame el nombre que el diste al Club Nocturno entonces…" Dije. Arthur pareció estar confundido por un momento.
"¿Por qué demostraría eso que te amo?" Exclamó.
"En serio, Arthur…" Dije, riéndome. "No soy tan estúpido como dices que soy. Nightwave suena ridículamente familiar a los que me dijiste ese día en la playa… lo recuerdas, supongo"
Arthur pareció haberse quedado sin palabras, pero, repentinamente, volvió a enojarse.
"Eres un idiota egoísta, ¿lo sabías?" Exclamó. "¿Por qué crees que todo gira en torno a ti? ¿Qué pasa si solo fuera una coincidencia? ¿Alguna vez has pensado en ello?"
"¿Entonces si recuerdas ese día?" Le respondí en cambio. Arthur me miró boquiabierto y se mordió el labio. Suspiré y pase una mano por mi cabello.
Las cosas se me estaban yendo de las manos… ¿Por qué las cosas siempre se salen de control cuando se trata de Arthur?
"¿Por qué no debería recordarlo, idiota?" Gritó repentinamente Arthur, sorprendiéndome con su honestidad. "¡Ese fue mi primer beso! ¡El que perdí por un bárbaro y egoísta como tú! ¿Estás feliz ahora?" Levantó sus manos por el aire antes de volver a cruzar los brazos sobre su pecho.
"¿Tu primer beso?" Dije, bastante sorprendido. Eso era completamente inesperado. Arthur miro a un lado y supe que estaba furioso consigo mismo por haberlo dicho. Rápidamente me acerqué a él y puse mis manos sobre sus hombros, haciendo que su atención se volviera una vez más hacia mí.
Juro que nunca había visto sus ojos verdes tan enojados como lo estaban en ese momento.
"¿Por qué nunca me lo dijiste?" Le pregunté entonces. El resopló.
"¿Y porque debí habértelo dicho, imbécil?" Exclamó. "¡Fue un maldito accidente, y si le hubiera dado mayor importancia de la que tu le diste, te hubieras reído de mi!"
"¡Yo no hubiera hecho eso!" Exclamé. El me sonrió amargamente. "¡Debiste haberme dicho que estabas enamorado de mi!" ante mi (debería decir, mala elección de) palabras, la boca de Arthur empequeñeció y sacudió mis manos de sus hombros.
"¡Pon en tu cabeza que yo no estaba enamorado de ti!" Exclamó, dando un paso alejándose de mí. "¡Solo fue un maldito flechazo y uno muy estúpido! Yo era un idiota y…"
"Sin embargo, si lo hubiera sabido…" Dije, interrumpiéndolo. Arthur se enfureció repentinamente y se dio vuelta para mirarme.
"¿Qué habrías hecho?" Gritó. "¿Te hubieras compadecido? ¿Me hubieras dado una oportunidad? ¿Qué?" Río. "¿Debería recordarte que estabas locamente enamorado de Antonio? ¿Debería recordarte lo que me dijiste el día en que hicieron ese ridículo pacto? ¡Que tú no podrías amar a nadie más que a él! ¡Si, el pacto! ¿Creíste que había olvidado ello por completo? ¿Cómo podría confiar en alguien que juró que nunca se enamoraría? ¡Tú no lo harías! ¡Incluso si me hubieras dado una oportunidad, me hubieras dejado pronto por alguien más! No soy un juguete, entiéndelo, tu… tu…" Busco el insulto apropiado, jadeando por los gritos.
"¿Crees que soy de ese tipo de personas?" Exclamé, repentinamente enojado. Arthur me quedo mirando y luego se echo a reír a carcajadas.
"¡Tu ERES de ese tipo de persona!" Exclamó. "¡La única persona con la que te has comprometido es con Antonio! ¡Y yo no soy tan importante como él para ti, ¿no es cierto?!"
"Pero yo ya no estoy enamorado de Antonio, ¿cierto?" Exclamé de repente. Arthur se quedo mirándome, sorprendido y yo lo miré de vuelta, desafiante.
Hubo un momento de silencio, sus ojos estaban muy abiertos, luego, súbitamente comenzó a reírse.
"¡Oh, qué lindo!" Exclamó, divertido. "¿Ahora me amas?"
Me quede en silencio y me di vuelta dándole la espalda. Arthur siguió riéndose.
"Déjame adivinar…" Dijo. "¿Te diste cuenta de que me amabas cuando viste que yo estaba interesado en Alfred, cierto? Siempre ha sido así contigo… William… Victoria… y ahora las cosas que me estás diciendo… son solo para molestarme…. Y…"
"¡Mon dieu! ¿De qué demonios estás hablando ahora? ¡Me di cuenta cuando desapareciste, mierda!" Le grité de vuelta repentinamente. Mis propias palabras me tomaron por sorpresa y los ojos de Arthur se abrieron aun más.
Oh, Dios, era verdad. Todos los problemas habían comenzado ahí, ¿no?
¿Sabes lo mucho que dolió? Dije, vertiendo mi corazón como debí haberlo hecho hace mucho tiempo. "¿Sabes lo mucho que dolió cuando no pude encontrarte y no sabía por qué? ¿Por qué desapareciste de esa manera?" Dije entonces, con mi voz un poco más tranquila, pero todavía enojada.
Arthur me miro directamente a los ojos. Sus facciones estaban duras, sus ojos fríos, y supe que estaba tratando con todas sus fuerzas de no pegarme. Lo supe porque, probablemente, yo me veía de la misma manera.
"Tampoco fue fácil para mí…" Dijo, con su voz temblando por las emociones. "Pero lo sabes, me dolía mas estar a tu lado escuchándote como hablabas de tu amor por Antonio… Estoy tan agradecido de que esos tiempos se hayan acabado y que ahora, quizás haya podido encontrar a alguien que no me lastime tanto como tú lo hiciste. Alfred es mucho más amable que tu y… "
Alfred. Alfred. Alfred. Ese nombre estaba comenzando a hacer que me enfermará. Incluso el hecho de que el no tuviera idea de los sentimientos de Arthur no me hacía sentir mucho mejor.
"¿Así que piensas que él puede tomar mi lugar, ah?" Dije, riendo. Yo no sabía que es lo que estaba diciendo. Arthur apretó los dientes.
"No es eso…"
"¿Pero él no está interesado, cierto?" Continué. Arthur se cruzo de brazos. El quería hacerme daño y yo podía verlo. Aun así, seguí hablando. "¿Acaso te ama también? ¿Muestra algún interés?"
"¡Eso no es asunto tuyo!" Escupió Arthur. "¡Todo lo que tienes que saber es que él es mucho mejor que tú! El no es un bastardo como tú, el no haría daño como tú, el no me defraudaría como tú lo hiciste y…"
"¡… y el no sabe nada acerca de ti!" Dije. "¡No como yo!"
"¡Eso no te da derecho a nada sobre mi!" Gritó Arthur. "¿Pensaste que ahora que te me declaraste iba a caer en tus brazos? ¿Eres tan patético? No creo nada de lo que estás diciendo ¿Sabes? ¡Lo único que quieres es jugar con mis emociones y alejar de mi a la única persona que tal vez me haga feliz!"
"El no está interesado en ti…" Le dije.
"¡Bueno, tal vez no! ¡Pero, de todos modos, ya estoy acostumbrado a tener sentimientos no correspondidos!" Gritó Arthur y súbitamente caminó hacia la puerta principal. Con un sonoro 'Bam' la abrió y me miró fijamente.
"¡Vete!" Exclamó e hizo un gesto con la cabeza hacia la puerta de entrada. Yo me quede en donde estaba. El gimió y cerró la puerta de golpe otra vez.
"Lo digo en serio, Arthur…" Le dije. Arthur me miro y luego miró hacia la puerta.
"De cualquier manera tu oportunidad ya se fue…" Dijo Arthur. "Vete" Susurró luego. Volvió a poner su mano en la manilla de la puerta, pero no la abrió.
"¿Por qué no me crees?" Le pregunté. Arthur me miro con incredulidad. "¿Por qué no me crees y piensas que todas las cosas que te estoy diciendo son verdad?"
"No somos amigos" Dijo Arthur. "No tengo ninguna razón para confiar en ti…"
Suspiré, asentí y tomé mi abrigo. Me acerque a él. El vigiló todos mis movimientos.
"Si, tienes razón. Nosotros nunca fuimos amigos…" Dije cuando estuve en frente de él. Arthur sostuvo más fuerte la manilla de la puerta y la abrió. Caminé fuera del departamento de Arthur y me encogí cuando la puerta se cerró fuertemente.
Con Arthur siempre se sentía de ese modo.
Era como si estuviéramos separados por el mar y aun así pudiéramos vernos el uno al otro perfectamente. El se quedaba en la otra orilla, burlándose de mí, hablándome, y yo haría o mismo, sentado cómodamente en mi propio territorio.
Ambos sabríamos que si estirábamos nuestras manos, podríamos sentir la punta de los dedos del otro.
Me pregunté si él habría aceptado mi mano si nunca hubiera estado de acuerdo con el pacto. Me pregunté si yo hubiera podido estar completamente feliz ahora si el pacto nunca hubiese existido.
¿Pero saben qué? Algunas cosas simplemente no están destinadas a ser.
Con ese pensamiento en mi mente, me alejé.
No soy partidaria del FrUk, pero igual me dio penita D: En especial traducirlo ahora que en el Anime han mostrado a Francia de un punto de vista tan... diferente... Ya no puedo mirarlo feo D:
Bueno, como les prometí, traeré pronto el Proximo cap :)
Gracias por Reviews, Favoritos y Alertas !
Yaya Romance !
