¡Vamos bieeen! Ya tenemos más reviews. :DD
Ésta vez les traigo un toquesito de humor... err, más o menos. Tampoco esperen mucho de mí, mi humor se oxidó con el tiempo. ¡En serio!
Bueno, como les había comentado la vez pasada. Hice mis papelitos para que salieran al azar y pues tocó el color de Lyon. Ya sé, se preguntarán por qué no le tocó el color blanco, pero es que ése color ya está ocupado para alguien más. Bastante obvio si me lo preguntan.
Y bien, ya veremos cuál color sale para la próxima.
Reviews!
Colors of my Life
Color #4: Hueso
—¡Juvia-chan! Te quiero dedicar un poema:
*Entonces,
todos llevábamos paraguas
de distintos colores
pero para todos la lluvia era la misma.
Juvia puso los ojos en blanco desde el principio, Gray terminó por cubrirse el rostro con la mano sintiéndose entre molesto y avergonzado, y el resto de Fairy Tail se quedó en silencio con rostros de desconcierto.
—Mi amada Juvia-chan, abandona ésta pocilga conmigo y únete a Lamia Scale —propuso Lyon tomándole de las manos.
—¿Eh? —balbuceó ella como respuesta.
Inmediatamente Natsu se levantó de su lugar de un brinco, listo para pelear, porque nadie le decía pocilga a su gremio ni intentaba robarse a uno de sus miembros así como así, primero tenía que recibir unas buenas patadas aunque fuera; pero Lucy lo había refrenado con mucho esfuerzo y luego Erza con un puñetazo.
—¡Lo tengo! Casémonos y tengamos 30 hijos —dijo entusiasmado el albino.
Un click sonó dentro de la cabeza de la maga elemental. ¿Dónde, dónde había escuchado semejantes palabras antes? Oh, pero por supuesto. Eran sus propias palabras pero en la boca de otra persona.
—Ya deja de molestar, Lyon —intervino Gray con tono de aburrimiento.
—Gray… —carraspeó el Vastia—, mi eterno rival de amor.
Y otro click volvió a sonar en la cabeza de Juvia Lockser. ¿Es que acaso Lyon era un acosador que la espiaba y hasta usaba las mismas frases que ella?
—Dejaré a la hermosa Juvia-chan en paz hasta que sea oficialmente tu mujer —respondió serio. El otro mago alquimista de hielo inmediatamente palideció.
—Cielos, esto parece una novela —comentó Mirajane en voz alta, bastante entretenida.
Gray y Juvia rápidamente se sonrojaron hasta las orejas, uno por vergüenza y la otra por estar en sabrá quién cuál de sus fantasías.
—Ha-Haz lo que quieras, bastardo —resopló el pelinegro dándose la vuelta para salir del gremio. La peliceleste sólo torció el cuello mirándolo con lagrimitas asomándose por sus ojos.
—"¡Gray-sama, no abandone a Juvia ahora!" —lloriqueó en sus adentros.
—Entonces mi amada, cuando nos casemos…
Juvia volvió la mirada a Lyon, que no paraba de hablar de sus propias fantasías de amor. Definitivamente él, como ella, también era un hueso duro de roer.
*El poema lo busqué en internet. No tenía el nombre completo de su autor, sólo decía "Luis". En fin, pues del poema, todo el crédito es de él.
