¡Estoy de vuelta! :DD
Ésta vez traigo un drabble medio crack, con el hermoso divo de Sting. Debo decir que de los que llevo escritos hasta el momento, éste es uno de mis favoritos. La idea está un poquito rara, al principio ni a mí me convencía, pero al final me re-contra encantó. *o*
Espero a ustedes también les guste.
¡Reviews porfitas!
PD. No crean que no escribí drabbles con las chicas, es sólo que en el sorteo aún no me sale ninguna. xD
Colors of my Life
Color #5: Amarillo
::Alternative Universe::
La lógica llevaba a todos a pensar que Juvia Lockser y Sting Eucliffe nunca podrían ser amigos. Simplemente, la silenciosa e impopular Juvia era todo lo contrario al escandaloso y popular Sting. Mientras que Juvia era medio ñoña, Sting era totalmente cool, según palabras de Jason. Mientras que Juvia era abusada por los demás, Sting abusaba de los demás. Así era la escala de posiciones en la Academia Fairy.
Ése día mientras Juvia almorzaba en una banquita del patio notó a Sting sentado enfrente de ella, con la mirada fija en su dirección. Inmediatamente la peliceleste comenzó a tragar saliva.
En toda la Academia Juvia sólo contaba con el apoyo indiscutible de Gajeel, los dos se conocían de mucho tiempo y eran los mejores amigos. Por eso si alguien intentaba lastimarla era seguro que el moreno se lanzaría a los golpes. Pero en ésos momentos Gajeel estaba en quién-sabe-cuál-azotea peleando con Natsu-san; en otras palabras, estaba lejos de ella.
Sting por su parte no volteaba a ver a Juvia como ella creía, su mirada estaba clavada en la caja de almuerzo que ella sostenía. ¡Se veía deliciosa! No como las porquerías quemadas y malolientes de Orga o la comida muy bonita pero desabrida de Rufus. Rogue era otro del que no se podía hablar, ¿quién carajos era tan tonto como para incendiar completamente una cacerola?
Desde que Yukino se había mudado al departamento de Sorano, hacia meses, no probaba una comida decente.
Y estaba seguro que en ésos momentos salivaba como un perro hambriento.
Intentó aguantar tanto como pudo, hasta que finalmente se levantó para acercarse a la peliceleste. Juvia se quedó quieta, mirándolo un tanto temerosa. El Eucliffe nunca se había metido con ella, pero siempre estaba la amenaza latente de una primera vez.
—¿Me das? —preguntó él con voz de niño pequeño. Juvia pestañeó entre confundida y aterrada.
—A-Adelante —respondió extendiendo su cajita. Sting aprovechó para tomar unas cuantas bolitas de takoyaki y luego echárselas juntas a la boca.
—¡Está buenísimo! —exclamó emocionado.
—Gr-Gracias… —sonrió tímida—. Juvia lo preparó en casa.
—Te quedó fabuloso —le sonrió ampliamente él—. Nos vemos —dijo marchándose.
Un largo suspiró se escapó de los labios de Juvia, la había librado bastante bien. Luego, unos segundos después, ladeó la cabeza, ¿pero qué rayos había pasado? Había sido sorprendente de alguna manera.
Al día siguiente la misma escena volvió a repetirse, y al día siguiente y al siguiente; hasta que pareció volvérsele una costumbre a Sting.
O-o-O
Unos días después, al final de las clases y cuando convenientemente Gajeel se había adelantado a casa, una banda de chicos aguardaba fuera de la Academia. Eran Bora y los *Titan Nose. Juvia los observó de reojo mientras apresuraba el paso, pero ellos rápido la alcanzaron.
—Hola honey —le dijo Bora sonriente.
Juvia frunció el ceño molesta, no era que ella fuera de guardar rencores, pero si había una persona que en verdad le desagradaba ése definitivamente era Bora. El patán que había sido su ex-novio.
—¿Y a mí no me saluda? —intervino otra voz. La de Sting acompañado de Rogue—. Espero no estén molestando a mi amiga —dijo el de cabellos amarillentos mientras se tronaba los nudillos.
Juvia entreabrió los ojos con sorpresa.
—"¿Amiga?".
Los de Titan Nose miraron fijamente al dúo Saber, dos de los más fuertes en la Academia. Rápidamente un escalofrío les recorrió el cuerpo, por lo que de inmediato se retiraron compitiendo por ver quién corría más lejos. Luego la peliceleste respiró aliviada.
—Vinimos por la pequeña dama azul —le sonrió el rubio animado, a lo que ella le sonrió de vuelta.
O-o-O
Gajeel entró a la cocina del departamento que compartía con su amiga, encontrándola con un delantal azul cielo y "experimentando" con cuanto ingrediente le pasara por enfrente.
—¿Hoy también vas a hacer de más para el rubio?
—También invité a Rogue-kun a que pruebe —respondió animosa.
Juvia sonrió ampliamente al mismo tiempo que Gajeel suspiraba alborotándose el cabello. Bueno, al menos la triste chica sonreía con más frecuencia.
