¡Y un poquito más de crackeses para el fin de semana!

Ahh... estoy muy, muy, muy desvelada, así que seré breve en ésta ocasión. ¡Las amo y amo sus ultra-sensuales reviews!

Listo, ya está. ¡Feliz lectura! :D


Colors of my Life

Color #8: Morado

Regularmente, cuando Alzack y Bisca salían de misión, entre todos en el gremio cuidaban de la pequeña Asuka.

Algunas veces Natsu y Lucy la llevaban de paseo a algún lugar que ella quisiera, y en otras ocasiones Erza le compartía de su preciado pastel de fresas o Levy le leía cuentos de hadas. El punto era que todos, incluido el refunfuñón de Gajeel también, contribuían con algo para entretenerla cuando sus padres no estaban.

—¡Veamos quién será el afortunado que se gane hoy a Asuka-chan! —gritó un efusivo Makarov haciendo que Mirajane girara una ruleta mágica.

La flecha de la ruleta giró por largos minutos pasando por los rostros, cortesía de los retratos de Reedus, de todos los magos del gremio; hasta que poco a poco fue deteniéndose en el rostro de una de las chicas.

—¡Juvia! ¡Y por consiguiente Gray! —los apuntó con el dedo el Maestro—, ustedes cuidarán hoy de Asuka-chan —vitoreó. Inmediatamente, y prácticamente de la nada, unas bolas con confeti dentro estallaron en el techo cubriendo a ambos con los papelitos de colores.

—Hurra —resopló Gray en voz baja.

—Pero Juvia no sabe tratar con niños —murmuró preocupada la peliceleste.

—Sólo hagan algo que la mantenga entretenida —les dijo Erza.

—¡Gray! ¡Juvia! —los llamó la menor tirando del vestido de Juvia—, quiero un helado así de grande —pidió abriendo los brazos para señalar el tamaño del postre.

El Fullbuster soltó un suspiro cansado al tiempo que se cruzaba de brazos. No era como que le molestara cuidar de Asuka, sino que más bien le preocupaba lo empalagosa que Juvia se podría poner después, quizá se imaginaría que formarían una familia o cosas por el estilo.

La Lockser en cambio sonrió inclinándose un poco para quedar más o menos a la altura de la niña.

—¿Así de grande? —repitió fingiendo sorpresa—, entonces iremos por él —le sonrió.

O-o-O

Una vez que compraron los helados que Asuka quería caminaron al parque central de Magnolia para sentarse en una de las banquitas. Gray en una esquina, a un lado Juvia y al lado de ella Asuka.

—Juvia, papá dice que quiere otro bebé —dijo la pequeña castaña pensativa—, ¿dónde se compran los bebés? ¡Quiero regalárselo!

—Los bebés no se compran, Asuka-chan —respondió Juvia divertida—, sólo mamá y papá pueden hacerlos.

—¿Por qué? —preguntó curiosa.

—Porque es algo muy especial para ellos.

—¿Y cómo los hacen? —volvió a preguntar.

Ambos magos palidecieron instantáneamente, sintiendo un escalofrío recorrerles todo el cuerpo, de todas las preguntas que Asuka podía hacer, ¿por qué había escogido la que era tabú? Unos segundos después Gray se cubrió el rostro mientras Juvia balbuceaba totalmente sonrojada.

—N-No pu-puedo decírtelo yo —respondió roja—, es algo que mamá y papá te dirán cuando seas más grande.

Asuka frunció un poco el ceño para luego inflar un cachete.

—Juvia —la llamó con un semblante pensativo—, ¿por qué Gray y tú no tienen bebés? —preguntó.

Gray al escucharla por poco se ahoga con el bocado de helado que comía mientras que a Juvia literalmente le había explotado el rostro de la vergüenza.

—B-Bu-Bueno… —tartamudeo la maga de agua con los ojos orbitándole—, Gray-sama y yo no estamos c-ca-casados, por eso… no —explicó lo más tranquila que pudo. Gray sólo la miró de reojo atento.

—¡¿Ehh?! —gritó alterada la menor—, pero sí se van a casar y van a tener bebés, ¿verdad?

—P-Pues… —replicó buscando con la mirada a su acompañante.

El mago hizo un gesto incómodo, la mirada suplicante y el rostro todo preocupado de Asuka… simplemente no podía con ellos.

—Sí, nos casaremos y tendremos hijos —respondió sonrojando revolviéndose el cabello. Juvia inmediatamente se llevó las manos a la boca reprimiendo un gritito de emoción—. Pero luego —puntualizó.

—¡Yaaay! —vitoreó la Connell alzando los brazos—, ¿no estás feliz, Juvia? —preguntó mirándola.

—Juvia está muy feliz —le sonrió con unas lagrimitas asomándose por sus ojos.

O-o-O

Un par de días después, ya que Alzack y Bisca habían terminado su misión, la peliverde ingresó sola al gremio con un rostro molesto y una pistola mágica en la mano. Alzack no había ido con ella porque se había quedado en casa "cuidando" de Asuka en lo que mamá "arreglaba" ciertos asuntos.

—¿Alguien le ha hablado de cómo se hacen los bebés a mi hija? —pregunto apuntando a todos.

—¡El calzoncillos-man la cuidó! —gritó Natsu apuntando a donde Gray y Juvia intentaban escurrirse del lugar.

Y entonces la furia de *Moulin Rouge se desató.


*Mouling Rouge era el nombre de Bisca en el omake She's Erza!