Chimuelo... Si, el.
–¡Tormenta!– la llamo Astrid mientras era ferozmente jalada por su hermana adoptiva, esta no te reparó en las súplicas de su hermana de que fuera más lento, pero simplemente no podía detenerse.
Tenía que verlo. A como diese lugar.
¿Le gustará su cabello? ¡Lo descubriría hoy!
Él la miraría, se sorprendería, le sonreiría y se sentaría con ella en él almuerzo, .comenzaria a hablarle ¡Oh por él de arriba! ¡Ella iba a hablar con Derek Haddock! ¡Él chico más veloz de todos los chicos, él "Furia nocturna" le decía ella porque según sus libros de dragones, él juntaba todas las características de un precioso espécimen llamado "Furia nocturna" , que era rápido, muy rápido (Cómo él), inteligente (como él), unas escamas únicas (cómo él cabello de él), hijo del rayo y la muerte misma (Bueno, su padre era un sujeto que había trabajado para él ejército y participó en una guerra; y su madre era una cuidadora de animales... Pero omitamos eso) leal (Cómo él) y sus dientes eran extraños, retráctiles para ser exactos (Derek posee unos dientes únicos, no eran retráctiles, claro. Pero todos y cada uno de sus dientes terminaban en punta, cómo colmillos, pero sin dejar de verse humanos) además, era una especie agradable, tierna y muy fiel.
¡Como él!
No cabía duda, ella estaba poderosamente enamorada de Derek Haddock, o como ella lo llamaba su "Furia nocturna".
–¡Ve más lento!– suplicó Astrid, pudo divisar los edificios que conformaban él lugar, y los, millares de árboles que lo conformaban. La preparatoria era grande, vieja, pero conservando un aire de libertad. Ni ella entendió eso.
Logró divisar también a varios chicos que se amontonaban en la entrada, algunos chicos atractivos y pudo jurar que vio a Heather Miles hablando con una chica pelirroja, decidió no darle importancia. Tormenta de repente aflojo él agarre, esto asustó a Astrid (¡Ni si quiera lo pienses!) Acto seguido, soltó a Astrid y la rubia casi cae de no ser por que alguien la sostenía del brazo y la cintura.
–¡Cuidado!– exclamó esa persona, que era un chico. Astrid dirigió su mirada azul hacia él, tenía las mejillas con pecas desiguales, sus mejillas eran abultadas, pero no demasiado. Una ligera barba creciente se podía notar desde su mandíbula. Pero lo que Astrid más le llamo la atención fueron sus intensos ojos verdes.– Hey, hola.
– Hola– murmuro Astrid, jamás había visto a aquel chico. Tal vez se había mudado este año.
– Deberías... Bueno, no correr tan rápido o podrías...– se aclaró la garganta, parecía tímido– podrías... Golpearte en la cabeza... Si, eso
– Ajá– respondió Astrid, esperaba un coqueteo, como siempre que hacían los chicos– Creo que ya me puedes soltar.– dijo al ver que él chico la miraba demasiado.
–¿Ah?… Ah, si lo siento– él chico la enderezo, y una vez que Astrid se sintió bien él piso, sostenida por la gravedad verticalmente, este la soltó– Disculpa yo...
– No importa, yo fui la que chocó contigo– se disculpó a su vez Astrid, decidió ir a buscar a Tormenta, esa peli azul lo pagaría– Tengo que encontrar a mi hermana, de verdad lamento...
– Esta bien– la interrumpió él castaño rojizo.
– Yo... me tengo que ir– y dicho eso, Astrid do media vuelta y se fue. Una vez fuera de la vista del chico, pudo dejar a su organismo sonrojarse.
Él chico por su parte, solo miró como la chica se alejaba.
– Pero... No se tu nombre– murmuro para ella, aunque sabia que ella no podía escucharlo.
Tormenta lo encontró. Estaba hablando con su mejor amigo, Charles Jumper. Se mordió él labio, se acomodo él cabello, y movió sus manos nerviosamente, "sólo tienes que pasar cerca de él para que te note" se repitió a si misma una y otra vez.
Derek rió. Oh él iba a matarla algún día con su risa y su sonrisa.
–¿Que haces?– preguntó una voz a un lado suyo. – Por cierto, amo tu cabello.
– Gracias. ¿Crees que a Derek le guste?
–¿A Chimuelo? ¡Claro!
– Si, a Chimuelo... Si él– murmuro Tormenta.
– Le encantará– aseguro la voz femenina– ahora ve a hablar con él.
–¿Yo?– preguntó Tormenta nerviosa– No se, ¿De que hablo con él?
– De carreras, dragones, ¡Que se yo!– exclamó su amiga pelirroja, Tormenta muro a su amiga– Solo háblale.
– No lo se, Diente Púa– murmuro Tormenta, esta sonrió maquiavélicamente y la empujó hacia donde estaba Derek, su amigo vio cómo la peli azul se acercaba y decidió irse. Tormenta forcejeo nerviosa, roja y sin saber de que hablar con aquel chico tan guapo.–¡No quiero Diente Púa!– susurro estado a penas cinco metros de Derek.
– Anda, habla con él– susurro a su vez Diente Púa.
– Emmm... Derek– dijo, pero él chico pareció no oírla, Tormenta suspiró y le dirigió una mirada de reproche a Diente Púa, esta la incitó a seguir– ¡Derek!– aún
–Tócalo– le dijo Diente Púa a su amiga.
Tormenta le tocó con dedos temblorosos su hombro, él chico dio un salto y se encontró con unos ojos dorados que le miraban nerviosos.
–¿Eh?–preguntó Derek confundido, luego reconoció él rostro de Tormenta.– ¡Ah! Tormenta Hofferson, casi no te reconozco, te ves genial con ese cabello– sonrió Derek, casi derritiendo a Tormenta.
–¿De verdad?– preguntó Tormenta, tartamudeando en la segunda palabra.
–¡Claro! es realmente original y...– Derek esteva tan encantado con el cabello de la chica que no encontraba palabras para describirlo– Vaya, quisiera tener tu valentía, Tormenta... O prefieres que te diga Taylor?
– Tormenta esta bien– se apresuró a contestar la chica– ¿Tu... Has estado entrenado para competir?
– Digamos que si– dijo el chico– Interrumpí un poco los entrenamientos por... Mi hermano tuvo un accidente con su moto y...
–¿Pero el esta bien?– preguntó Tormenta, algo preocupada.
–Si, de hecho el esta a punto de entrar a esta preparatoria– Contestó Derek– Estebe en la secundaria de Borg, pero como lo maltrataban mucho…
– Entiendo– dijo Tormenta con una sonrisa que tranquilizó muchísimo más a Derek. Fe retiene la campana sonó, anunciando el comenzó de las clases. Tormenta tomó el horario de clases (que le habían enviado un día antes por correo) entre sus unas largas.
–¿Entrenaras hoy?– le preguntó Derek– Porque podría invitarte a comer, ya sabes, en la cafetería de Berk...
–¡Me encantaría!– exclamó Tormenta, emocionada– ¡Claro que me encantaría ir contigo, Derek!
– Te recogeré entonces– dijo Derek, tomó su mochila de su casillero y se la hecho al hombro– Ah y llámame "Chimuelo" no hay necesidad de ser tan formales.
– Esta bien– Tormenta aún no cabía en su emoción y sorpresa– Chimuelo
Un rato mas tarde, y casi después de clases, una chica regordeta se acerco a Tormenta, corriendo (muy despacio para Tormenta) y sudando. Esta chica era rubia de grandes mejillas e inmensos pechos, grandes mulsos y algo pasadita de peso.
-Hey, Tormenta!- la llamo la chica- Te he estado buscando todo el dia ¿Dónde estabas?
-Con mi hermana- Respondió Tormenta- Entro de nuevo ingreso y justo ahora esta en educación física- Explico Tormenta- Por cierto Gordontua, ¿Has visto a Barf y a Blench?
-Me parece que se fueron a hacerle una broma al hermano de Chimuelo- contesto Gordontua- Solo espero que no le hagan bastante daño.
-No creo, respetan demasiado a Chimuelo como para maltratarlo tanto- aseguro Tormenta- Oye Gordontua adivina que
-¿Qué? ¿Qué sucede?- pregunto ansiosamente Gordontua- Dime Tormenta!- Exigió la rubia al ver que Tormenta no contestaba, dando un aire dramático.
-¡Chimuelo me invito a salir!- grito Tormenta, llenando de emoción a Gordontua
-¡KYAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA!- Grito Gordontua, dando saltitos, era un poco bajita, por no decir muy bajita- ¿Cuándo?
-Esta mañana, quiere que vayamos a la cafetería de Berk- informo muy emocionada Tormenta- ¿Crees que...?
-Debe estar loco por ti, Tormenta- Aseguro Gordontua.
-Al igual que Patapez contigo- respondió Tormenta, la chica estaba sonrojada. Tenia una carita tierna, sabia que tarde o temprano ella admitiría que estaba perdidamente enamorada de su mejor amigo- ¿Crees que el quiera, no se, tal vez ser mi amigo?
-No, lo que creo es que será tu novio- dijo Gordontua- O pareja, no se como lo llames tu- corrigió al ver que Tormenta no entendía bien el concepto de humanos al cien por ciento. Jamás lo había entendido bien y no creía que ahora lo entendiera.
-Es tan lindo- suspiro Tormenta- ¡Y hoy va querer hablar conmigo! Sera mejor irme ya o llegare tarde.
-¿Dónde dijo que se verían?-pregunto Gordontua, pero Tormenta ya había tomado su mochila y echado a correr.
-¡No lo se!-dijo antes de desaparecer por el corredor. Gordontua negó con la cabeza, divertida.
-Esa Tormenta-susurro antes de volverse.
….
Llego corriendo a donde se encontraba Chimuelo, justo en la entrada de la escuela. Este tenia un semblante serio cuando llego, y al verla no pudo evitar esbozar una sonrisa que contagio a la ahora peli azul.
-Lamento haber llagado tarde- se disculpo Tormenta
-No, es mi culpa, no te dije donde nos veríamos- se disculpo Chimuelo, apenadísimo
-Creo que será mejor irnos, se hace tarde- sugirió Chimuelo
-Claro- dijo Tormenta, este le tendió su mano para que ella se agarrara de ella- Tienes la piel suave.
Chimuelo la miro confundido.
-Es que... algunos dragones a pesar de tener muchas escamas, estas son suaves al tacto- explico Tormenta, dándose cuenta de lo que acababa de decir.
-¿Te gustan los dragones?-pregunto Chimuelo, sorprendido, Tormenta asintió, con las enrojecidas mejillas y llena de vergüenza- ¡A mi igual!
-¿En... Enserio?-tartamudeo la peli azul.
-¡Si! Mis favoritos son los furia nocturna ¿Y los tuyos?-pregunto Chimuelo.
-Los Nadders Mortíferos -respondió Tormenta.
-Hey, ¿Con que animales rápidos?- pregunto Chimuelo, dejando libre el brazo de Tormenta, con aire juguetón- ¡Veamos si eres uno!- y dicho esto tomo su mochila y echo a correr.
-¡Oye!- le grito Tormenta- ¡Regrésamela!- grito con aire juguetón.
-Atrápame si puedes- grito Chimuelo.
-Bien- susurro Tormenta, lista para atraparlo.
Y hasta aquí.
Antes que nada, quiero agradecer a Minho-Evans por su comentario
Aquí ta!
Espero sus comentarios, aunque solo contengan una palabra, pero déjenlos. No muerdo.
Paz!
