¡Los colores se están tornando extraños! LOL ¡Pero no me arrepiento de nada, naaada!
Como siempre sigo agradecida con sus reviews, me encanta saber que les gusta éste proyecto, inclusive mis delirios crackescos(?). Y hablando de eso, éste es uno de ellos. No recuerdo bajo qué circunstancias me llegó la idea, pero simplemente no me pude resistir. Espero al menos les de unos minutitos de alegría.
Y hablando de temas más tristes, regreso a la escuela, así que por un tiempo, posiblemente, estaré un tanto inactiva. Los seguidores de Black Drops, no se preocupen, no abandonaré ni tampoco los haré esperar años. En cuanto tenga espacios de tiempo iré adelantando.
Eso es todo. Reviews!
Colors of my Life
Color #11: Fucsia
Desde la finalización del Daimatou Enbu, los miembros de Lamia Scale solían visitar con mucha mayor frecuencia a los magos de Fairy Tail.
Aunque en realidad todo era parte de una elaborada cadena de situaciones. Primero Lyon insistía en ir para ver a su adorada Juvia, luego Chelia se enfurruñaba y decidía seguirlo a escondidas, después Sherry seguía a su prima para no ser castigada por Babasaama, y finalmente Jura seguía a los tres para cuidarlos.
Pero llegando al gremio de hadas todo eso parecía olvidarse por completo.
Lyon y Gray comenzaban alguna disputa infantil que involucraba el corazón de Juvia, Chelia salía a jugar con Wendy a la ciudad, de vez en cuando Sherry se pasaba por la mesa de Lucy para molestarla y Jura se sentaba a fumar un puro cerca de Makarov.
—¡Entonces Gray, dile a Juvia lo que sientes! —gritó el albino a todo pulmón. Todos en el gremio permanecieron expectantes a su respuesta, aunque a ésas alturas lo hacían más por mera costumbre que por verdadera expectación.
—¡No siento nada!
O-o-O
Luego de un buen rato de estar apoyando efusivamente a su amado, Juvia se sentó en una de las mesas, sin apartar la vista de la pelea de los dos magos. Sólo ocupaba un par de tragos fríos para que su garganta estuviera como nueva. Casi al instante una cabellera rosa, bastante esponjosita, se situó a su lado también.
Era una de las magas de Lamia: Sherry Blendy.
—Debe ser duro, ¿no? —le habló Sherry con fingida pena. Juvia sólo la miró de forma confusa—, que sea un tsundere —añadió apuntando directamente a Gray.
Inmediatamente Juvia se escandalizó por completo, haciendo que su rostro se transformara en la famosa pintura "El grito" de Edvard Munch.
—¿¡Rival de amor!? —le gritó señalándola acusadoramente. Un segundo después, un pequeño pero persistente tic apareció en uno de los ojos de la maga de Lamia.
—No digas ridiculeces —respondió escandalizándose también—. Yo estoy comprometida con mi amado novio —aclaró al tiempo que se tomaba ambas mejillas coloradas.
—¿Ah sí? —chistó Juvia con aura asesina tras ella—, ¿entonces por qué vienes a insinuártele a Gray-sama con Juvia? ¿Eh, eh, eh?
—Nadie se le está insinuando.
—¿Entonces por qué estás hablando de Gray-sama? —lloriqueó impaciente.
Sherry dio un suspiro cansino, algunas veces pensaba que ella era pesada con los demás, especialmente con Ren; pero en definitiva nunca antes había tratado con alguien como Juvia Lockser.
—Pensé que querrías escuchar los consejos de ésta onee-san que está comprometida con un tsundere —respondió con una sonrisa mordaz—, así quizá tú también podrías comprometerte con Gray.
Una corriente eléctrica, como si fuera un rayo perdido de Laxus, recorrió el cuerpo de Juvia en un santiamén. ¿Juvia comprometida con Gray-sama?, ¿una boda con Gray-sama?, ¿ir de luna de miel con Gray-sama?, ¡¿alguien dijo 30 hijos de Gray-sama?!
Rápidamente las blancas mejillas de Juvia se tiñeron de un llamativo color rosa, mientras que su expresión se cambiaba por una boba y soñadora. Incluso un hilito de saliva colgaba de sus labios.
—¡Juvia está a tu cuidado, onee-san! —le sonrió animadamente.
O-o-O
Otro día después.
Ren Akatsuki, que había ido con Ichiya, Nichiya y sus compañeros a acosar a las hadas; no pudo evitar clavar su mirada en una cabellera de tonalidades fucsia apenas dar un paso dentro del ruidoso gremio. Ése color de cabello era como el de ella.
Dos segundos después aventó a Lucy de su lado, a quien usualmente cortejaba, y quien había ido a estrellarse contra unos barriles de cerveza. Ése color no era como el de ella, ¡era el de ella! Cerca de él Hibiki soltó una risita burlona mientras Eve suspiraba encogiéndose de hombros.
Del otro lado del gremio, a pesar del alboroto que provocaban, Sherry pareció no darse cuenta de la presencia de su novio y de los demás.
—Entonces dilo.
—¡Gray-sama siempre será el material de los sueños de amor de Juvia! —canturreó Juvia sonrosada.
—No suena mal —respondió Sherry con un pequeño movimiento de cabeza—, pero creo que te falta más amor en las palabras que escoges.
—¡Juvia se esforzará aún más, onee-san!
El mago de Blue Pegasus volteó la vista a donde Gray resoplaba avergonzado. Lentamente comenzó a avanzar hacia una de las mesas, en la que el alquimista de hielo estaba sentado pero parecía encogerse poco a poco debido a la vergüenza. Luego de que Ren se sentara en la misma mesa se decidió a darle un par de palmadas en el hombro a su compañero de alianza, captando la atención de éste.
—Tu novia está con Sherry —le dijo con tono de resignación. Gray pegó un brinco en su lugar, atinando a sonrojarse violentamente—. Nada bueno puede salir de allí —continuó el Akatsuki suspirando.
—No necesitas decírmelo —contestó suspirando también.
Más al fondo los gritos de las chicas siguieron resonando por varios minutos.
Si Sherry había logrado comprometerse con el tsundere de Ren, ¿por qué demonios Juvia Lockser no podría conquistar al tsundere de Gray Fullbuster?
