¡Chaaan-chan-chan-chaaan! Usagi, aquí está el tan afamado color café. ¡Dime si le atiné... o no! x3

Jejeje. ¡Holi, fanseses! Después de un tiempo considerable(?) de estar desaparecida(?) regresé con un nuevo color. Curiosamente éste fue el primero de toda la colección de colores, y también fue el que más corto me salió, pero traté de alargarlo más para que se entretuvieran al menos unos segundos más. C:

Ahh, ya se me están acabando los colores escritos, así que tendré que ponerme a escribir más. ¡Lo que significa también más crackeses! e.e

Como siempre, agradezco a todos por sus reviews, actualmente estamos en 60. ¡No saben lo feliz, feliz, feliz que me hacen! :*


Colors of my Life

Color #12: Café

::Post-Edoras::

Pantherlily se mantuvo quietecito en silencio, observando disimuladamente a sus dos compañeros con su visión periférica.

Juvia tarareaba una alegre canción en lo que preparaba la cena, mientras que Gajeel refunfuñaba molesto por alguna razón desconocida. Un segundo después, la maga elemental pegó un manotazo en la mano de Kurogane que intentaba tomar la comida antes de tiempo.

—Todavía no está, Gajeel-kun —sentenció Juvia haciendo un mohín.

Lily suspiró cansinamente. Earthland era un mundo extraño. Pero ni hablar del gremio Fairy Tail porque ellos se llevaban las palmas en cuanto a lo extraños que eran.

—Eres molesta, mujer —se quejó Gajeel luego de recibir otra reprimenda.

¿Cómo habían terminado allí?, quiso preguntar. Luego lo recordó.

El Exceed y el dúo Phantom habían decidido descansar en un bosque cercano a las inmediaciones de Magnolia luego de completar una misión. La primera misión que, para el aún impresionable Lily, tenía sentido realizar.

Nada demasiado complicado para ellos, solamente debían capturar a un bandido que estaba causando problemas en un poblado aledaño a la ciudad de Oak.

Luego de que Juvia terminara de cocinar el jabalí que habían cazado entre los tres, Gajeel prosiguió inmediatamente a arrancarle una pierna, devorándosela barbáricamente. Por su parte la peliceleste arrancó otra, poniéndola sobre una gran hoja, para después comenzar a partirla en pedacitos.

—Aquí tienes, Lily-kun —le dijo Juvia extendiéndole los trozos de carne en la hoja.

El Exceed miró un poco indeciso entre la carne que la maga le ofrecía y Gajeel sus modales vikingos. Una milésima de segundo después reaccionó, si él no era Happy o la Reina Shagotte. Él era Pantherlily.

—No se equivoque, señorita —replicó frunciendo ligeramente el ceño. Juvia ladeó la cabeza—, aunque mi apariencia luzca así, en realidad fui Capitán de un Ejército Imperial —añadió inflando el pecho con orgullo.

La ojiazul pestañeó un poquito sorprendida.

Con su forma pequeñita Lily tenía una apariencia tan tierna. "¡Sus pantaloncitos!" o "¡sus orejitas!" a veces gritaban las chicas del gremio, y ella no era indiferente a eso tampoco. Además que tenía ése no-sé-tú-pero-qué-sé-yo que lo hacía demasiado adorable para ser real.

—Está bien —le sonrió mientras le acariciaba detrás de la oreja—, Juvia se disculpa, Lily-kun.

Casi inmediatamente el Exceed de pelaje café ladeó la cabeza, soltando unos suaves ronroneos. La Lockser sonrió enternecida haciéndole más cosquillas, mientras que a Gajeel literalmente se la había caído el bocado al piso.

—¡Oye, no consientas a mi gato!

—Pero Gajeel-kun… —lloriqueó la peliceleste.

Y mientras los dos magos discutían infantilmente, Lily sólo podía recaer en una cosa.

—Las mujeres son… aterradoramente fuertes —murmuró paralizado.

Aunque tal vez no, pero para Lily en esos momentos así era.