[Aniversario 6 años]

Ok. Se supone debería actualizar hasta mañana que es mi aniversario en la página, pero simplemente no resistí las ganas de hacerlo hoy, convenientemente a la hora que muchos andan activos por aquí. Huehuehue. Equis de.

Desde el principio éste conjunto de drables ha sido para el disfrute de ustedes, y hoy no es la excepción. Así que muchísimas gracias, porque sin sus sensuales reviews muy probablemente no hubiera pasado de una historia aquí en el fandom de Fairy Tail. Lo que significaría que justo ahora no estarían leyendo esto(?).

Regresando al tema de siempre. Los colores se están volviendo extraños... creo que debo dejar de drogarme. :T

Reviews!


Colors of my Life

Color #14: Rosa con manchitas

Juvia Lockser caminaba dando brinquitos por las calles a la entrada de Magnolia.

La maga elemental había cumplido una misión exitosamente, por la cual había recibido una fabulosa paga de los aldeanos que habían solicitado el trabajo, y con la cual finalmente podría comprarle a Max el nuevo muñequito de Gray que había sacado a la venta en la tienda de souvenirs de Fairy Tail.

Ciertamente el día era de lo más feliz.

Lo único que faltaba para que el día de Juvia fuera perfecto era ver al Gray-sama real en el gremio, esperando por ella con los brazos abiertos, confesándosele románticamente, proponiéndole matrimonio y después…

Un sonoro grito de emoción salió de sus labios, asustando a más de un ciudadano que caminaba pacíficamente cerca de ella. Definitivamente Juvia quería correr al gremio para verlo.

Un par de murmullos alrededor la hicieron devolver la atención. Las personas miraban curiosas a una peculiar rana de color rosa que miraba fijamente el mapa de la ciudad. ¿Rana rosa?

—¿Frosch? —le habló con duda.

El pequeño Exceed en traje de rana pegó un brinquito luego de oír su nombre, volteando después con sus enormes ojos llenos de lágrimas. Inmediatamente Juvia arrugó el rostro con preocupación.

—¿Qué te pasó? —preguntó con cierto apuro.

—Fro salió solo del gremio… —respondió cabizbajo—, y se perdió —añadió hipando. Juvia simplemente le sonrió con ternura, pasándole una de sus manos por la cabeza.

—¿Quieres que te acompañe al gremio?

Antes de que Frosch pudiera responder un ruidito proveniente de su estómago captó la atención de la peliceleste. Fro sólo agachó la vista mientras jugaba apenado con sus patitas.

—¿Por qué no vamos a comer? —le sonrió Juvia tomándolo entre sus brazos.

Por un momento casi podía entender a Milliana de Mermaid Heel y su amor por los gatos. Frosch era tan lindo, en un sentido distinto a lo lindo que era Lily.

o-o-o

—¡Frosch! —gritaron por la ciudad—, ¡Frosch, ¿dónde estás?! ¡Frosch!

Tenía un par de minutos que el mago había salido del gremio para buscar a su compañero, y en ése corto período de tiempo ya había causado un caos en la ciudad, había espantando a cuanta persona se le hubiera pasado por el frente. A excepción de Ichiya de Blue Pegasus, a él jamás le volvería a hacer una pregunta. Nunca.

Aún tenía pesadillas con su "Fresh!"

—¡Rogue-kun! —gritó la peliceleste alzando una mano para que la viera.

El mago de Sabertooth volteó bruscamente hacia donde habían pronunciado su nombre, ubicando a la maga de Fairy Tail con su Frosch. Inmediatamente un par de lagrimillas cómicas comenzaron a correr por su rostro.

Había que admitirlo, Rogue podía ser igual de infantil que Sting cuando se trataba de Frosch.

—¡Frosch! —sonrió ampliamente. Un segundo después dejó caer los hombros—, otra vez… —suspiró encaminándose a ellos.

—Rogue… —le habló el Exceed con los ojos poniéndoseles acuosos. Rogue solamente lo acaricio.

—Gracias otra vez, Juvia —le sonrió a la peliceleste.

—Está bien —le sonrió ella de vuelta.

Y es que curiosamente, luego de la primera vez que Frosch se perdiera, siempre que eso volvía a ocurrir, por una u otra razón terminaba topándose con alguien de Fairy Tail. Y ése día había tocado encontrarse con Juvia Lockser.