CAP 4: La Torre del Reloj

La Torre del Reloj, uno de los complejos más importantes para los practicantes y estudiosos de la magia, considerado por muchos de estos no solo un sitio de estudios, sino una de las bóvedas de secretos más importantes que alguna vez haya existo, siendo este un hogar para los magos de todo el mundo.

Kayneth Archibald alias el El-Melloi era un renombrado mago, maestro en la torre del reloj, una aun mas renombrada academia destinada para los mejores magos, la elite de la elite.

Pero aun más, el era el futuro esposo de una gran maga llamada Sola-Ui, quien sin duda le daría un grandioso heredero, quien por supuesto pertenecería la más elevada, y exclusiva elite entre los magos.

Si El-Melloi era un gran mago, la elite entre la elite. Y por eso los altos mando de la torre del reloj les habían encargado una muy importante misión.

"Ganar la cuarta guerra de magos, y poner al Grial a buen recaudo en las bodegas de la torre"

Lamentablemente tras perder el catalizador proporcionado por la torre del reloj, ambos magos habían tenido que recurrir a sus contactos para hacerse de otro.

-No, NO, no…el catalizador no está funcionando- gruño con molestia el mago antes de descargar una serie de golpes sobre el círculo de invocación

-Por el contrario el catalizador es perfecto, el problema eres tu mi querido Kayneth, no tienes la cantidad suficiente de Praga para poder activarlo- señalo una tercera figura mientras revisaba el circulo-parece ser que no eres digno del héroe que esta vinculado a este objeto-

-Como te atreves vieja bruja, no tientes mi mano-respondió el mago únicamente siendo detenido por su esposa

-Por favor señora Lucretia, agradecería poder terminar nuestra visita a este lugar sin mayores incidentes-

-Deja a ese tonto de tu prometido libre querida, si están idiota como para creer que tiene el poder para retarme quiero verlo….ha pasado mucho desde que alguien lo ha intentado-

Kayneth estuvo a punto de contestar el desafío, pero su esposa lo callo pisándole el pie con fuerza

-Esto podría tomarse como un acto de ofensa entre la Espiral de plata roja y la torre del reloj, aunque agradecería no insultase más a mi prometido por favor-

-Jamás entenderé el porqué tu familia no te dejo como mi aprendiz, pero bueno-Se rasca la cabeza y con un simple movimiento de su mano hace aparecer un baúl de considerable tamaño alado de ella-Supongo que no podrás invocar a Sasuke el rayo para ser tu servant…así que veamos otro-

-Agradecería algún héroe de verdad… ¿Quién carajos se supone es ese tal Sasuke?-

-Hay estas nuevas generaciones-mete la mano en el baúl y saca un trozo de madera-Si lo que deseas es un tipo Saber, tengo un trozo de la mesa redonda, ¿te apetece probar invocar a Arturo?-

-Si….ese si sería un Servant a mi nivel-comienza a caminar completamente confiado-deberíamos haber comenzado por ese catalizador desde el principio…Arturo definitivamente es alguien digno de ser mi siervo-

-Si tu lo dices- sin mucho ánimo cambia catalizador- …..Siento que hay algo mal aquí-vuelve a dibujar el circulo y este comienza a iluminarse

El junto a su prometida Sola-Ui observaron como finalmente el humo se despejo dejando a su Servant a la vista. Y no sabía porque, pero de una parte de él supo que este no era Arturo pero no podía descartar al Servant presente. Debido a que su presencia clamaba respeto y reverencia sin objeción alguna.

-Puedo suponer que tú no eres Arturo ¿Cierto?-

-Efectivamente. No soy el tal Arturo-

-….Ya veo, de igual forma dime ¿Quién eres, Servant?-

-Soy el Servants Lancer que ha respondido a tu llamada ¿eres tu mi maestro?-Pidió suave pero frio el Servant.

Lancer era un hombre joven, de cabello negro, expresión serena y tranquila digna de un rey, bestia una armadura negra, con algunos arreglos que hacían referencia a criaturas marinas que existían en la era del mito, además portaba un gran tridente.

-Así es…seremos tus masters y espero nos ayudes a cumplir nuestro objetivo- hablo Sola-Ui, en lugar de su marido quien claramente ya estaba imaginándose su victoria.

Lancer observo a los magos que le veían y un pequeño momento después soltó un suspiro cerrando los ojos mientras se desmaterializaba después de haber hecho su propio análisis "Sus auras irradian arrogancia y desprecio. Definitivamente serán difíciles de tratar"

Lucretia suspiro al ver al Servant desaparecer, y mientras el par de magos conversaban entre ellos, ella reviso el catalizador, ciertamente este había sido su error, tan molesta había estada con los pequeños mocosos que se atrevían a exigir su ayuda, que no había notado que en vez de usar un pedazo de la mesa redonda como catalizador, había usado un trozo de balsa Atlante.

-Bueno ya que, el par de idiotas ya tienen su Servant, ya puedo dar por terminada esta transacción- sin despedirse de la pareja de magos, salió sin regresar a ver. Ella aun tenía muchos negocios pendientes, y este le había retrasado bastante para atender los demás.

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Kariya se despertó desorientado, por alguna razón ajena a su entendimiento se encontraba en una de las habitaciones de la mansión de la familia Matou.

Conociendo a Zouken, le parecía extraño que no lo hubiese echado o de plano lo matase cuando este se desmayo. Entonces la bomba estallo en la mente del mago, ¿la invocación?, ¿había tenido éxito?

Trato de moverse pero un profundo agotamiento le impidió hacer otra cosa más que sentarse. Le costaba moverse, le costaba mucho, casi podía sentir como si algo se estuviese alimentando de su propia fuerza vital.

-Veo que el Master ha despertado- hablo una chica quien entraba a la habitación cargando una bandeja con comida-es bueno, así podrás comer tu solo-

-Quien… ¿Quién eres?- pregunto el mago mientras trababa de organizar sus recuerdos

-Yo…bueno supongo que por su desmayo o hemos sido presentados como se debe- la chica dejo la bandeja-Yo soy Servant Berserk invocado para esta guerra, un placer Master-

Kariya se quedo estático unos segundo antes de asentir, aun sin podérselo creer, el lo había logrado, un Servant, esta era sin duda la respuesta a sus suplicas, el podía salvar a Sakura.

-Pero Berserk….digo ¿ese no es el Servant…?-

-¿Cuyos ojos han sido cubiertos por el caos y la locura?…sí, bueno en este momento no puedo comprobarlo, pero si desea que le muestre como soy cuando estoy en ese estado….-

-No…así está bien, el solo hecho que te haya invocado ya es mucho- Kariya sonrió un poco y se acostó aun muy cansado-… ¿Cuánto tiempo he estado dormido?-

-Varias horas, en todo caso es comprensible….soy un Servant que consume mucho Praga, y…bueno usted no…como decirlo sin sonar ofensiva-

-No soy un mago…no te preocupes Berserk, lo sabía desde el principio-

-Con todo el respeto posible, Master, me gustaría que me responda algo…. ¿Qué hace alguien como usted en esta guerra? Digo, es obvio que el grial lo ha aprobado, pero, en su condición, difícilmente vivirá más de unos 3 años, incluso si gana- pregunto Berserk quien parecía muy interesada en la respuesta-¿Que deseo puede llevar a alguien a mutilarse a sí mismo hasta este estado?... ¿realmente el grial lo vale?-

Kariya medito unos segundos la respuesta antes de responder-Yo no poseo ningún deseo para el grial, ni deseo participar en esta guerra-el mago vio a su Servant directo a los ojos antes de continuar-Yo solo estoy participando para poder salvar a una pequeña niña llamada Sakura-

-¿Pero? ¿Su vida?-

-No importa-sonrió ampliamente-Yo dedicaría toda mi vida, para que ella tenga un futuro maravilloso, ella lo es todo para mí-

Berserk se quedo un momento en silencio antes de levantarse-por favor coma sus alimentos, si desea algo mas llámeme y veré que hago- la puerta se cerró lentamente. Dejando al mago solo.

-Así que aun hay idiotas tan grandes como para sacrificarlo todo por sus seres queridos-Berserk se apoya en la puerta, mientras una solitaria lágrima cae por su mejilla-¿Si gano esta batalla, si logro mi deseo, si rehago las cosas me perdonaras por siempre darte las espalda?-

No hay respuesta

-Es cierto, algunas cosas ya no pueden ser desechas, ni aunque viviese mil vidas a tus pies lograría rectificar el daño que te hice en solo unos segundos a tu lado- se limpia las lágrimas y camina lejos de la habitación de su Master

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Estaba amaneciendo en la ciudad, y oficialmente todas las hostilidades entre los diversos Servants entraban en espera.

Sin embargo para el líder de la familia Tohosaka, este amanecer solo significaba un sinfín de nuevos problemas, todos gratuitamente de Assasin.

-Como ya le dije rey de reyes, la iglesia es territorio neutral, se prohíbe atacar a los Masters que están bajo su protección- hablo el mago quien trataba de controlar a su Servant quien deseaba matar al Master de Assasin

-Yo soy la ley-grito el Rey, pero no se movio, y entre ambos individuos dio un enfrentamiento de miradas. Por un lado Tokiomi quien empezaba a ver sus sellos de comando como la única salida de este problema, y Archer, quien en su inmensa grandeza retaba a ese ser inferior a retarlo.

-Por favor-rogo nuevamente el mago, pero en su mano el sello de su mano ya comenzaba a brillar

Archer por su parte gruño y se dio la vuelta, el era un rey, el no tenia porque darle explicaciones a nadie.

Archer desapareció, y Tokiomi suspiro al ver que no había otra opción-Por este sello de comando te ordeno Gilgames, acata las leyes de esta guerra-el resultado no se hizo esperar, Archer se materializo nuevamente frente a él, con toda la intención de matarlo

-Tú, como te atreves a mandar a un rey-

-Perdone mi atrevimiento, pero únicamente le pido que acate las leyes que se han establecido para esta guerra-

-Yo soy el Rey, yo soy la ley, yo-diversos portales se abrieron a su espalda y cientos de armas salieron, listas para ajusticiar al mago que se había atrevido a faltarle el respeto.

El Mago se asusto pero no retrocedió, y preparo un segundo sello de comando, si bien era cierto que no quería fracturar mas su ya de por si mala relación con su Siervo, Gilgames ya no era una pieza tan valiosa en su plan.

Maestro y sirviente se miraron desafiantes unos segundos, las armas estaban listas, Gilgames lo despedazaría sin que sonido alguno saliese de la boca del mago, el estaba listo, el atacaría, el repartiría la justicia divina sobre aquel mago despreciable, el, el tenia sueño.

-¿Rey de reyes?-

Las armas fueron desapareciendo, mientras todos los portales desaparecían uno por uno, Archer dio un largo bostezo y se dio la vuelta, antes de desaparecer.

-¿Qué ha pasado?-

Sujetando un tarro que desprendía una agradable fragancia-te he salvado-Assasin levanto la cabeza-donde llego un segundo tarde, te hubieses convertido en menos que carne molida-

El mago se ajusto el traje, pero al final solo asintió, estaba vivo de milagro-¿qué es eso?-

-No estoy seguro como lo llaman ahora, pero en mi época era llamado fragancia del loto verde- el tarrito desparece entre sus ropas-Es lo que se podría decir, una medicina para dormir-

-Muy efectiva cabe decir-

-No funcionara de nuevo, no tengo los ingredientes para crear más-

-Es una lástima, hubiese sido un arma muy útil contra nuestros enemigos-

-Tus enemigos Tohosaka, te recuerdo que no estoy de tu lado, has demostrado ser una víbora, así que no tengo razones para confiar plenamente en ti-

-Estoy seguro llegaremos a un acuerdo mutuo…. ¿en cuanto a lo que utilizaste para controlar a Gilgamest?-

Naruto sonrió al ver que claramente el Mago no soltaría ese dato tan fácilmente, perfecto una buena oportunidad para lucir una de sus viejas habilidades

-Tengo otros métodos-quitándose la pesada capa

-Puedo verlos…o mejor dicho. ¿Qué se supone eres ahora mismo?-

Naruto solo sonrió mientras con sus manos apretaba la cintura dejando que el mago viese en todos su esplendor su radiante silueta-¿Qué? ¿no te gusta?-

El mago no respondió, pero mentalmente se tuvo que dar un golpe para atraer su atención a donde la necesitaba-No sabía pudieses cambiar de forma-

-Un asesino debe saber pasar desapercibido, incluso si eso significa estar en las miradas de todos-

Naruto rio un rato, por la expresión del mago, estaba claro que su Sexy no Jutso lo había tomado por sorpresa.

"Pasaran milenios, pero este sigue siendo por mucho mi mejor creación"

-Ahora si fueses tan amable de indicarme los documentos que me había dicho-

El mago agito su cabeza varias veces antes de que esta pudiese procesar la petición del asesino, y lograse regresar, en parte, a la realidad.

-Sígueme…pero tengo una duda, mientras estés en ese estado creo llamarte Naruto no sería lo correcto, ¿qué te parece Shayarina?-

-Lindo nombre, pero no gracias, soy Naruko, la tercera sombra que habita este cuerpo, y agradecería lo recordases-

El mago tuvo que morderse la lengua para no lanzar algún cumplido o piropo estúpido, que pudiese molestar al espíritu.

Dios el mago casi podía imaginarse a comerciantes, capitanes, u otros idiotas abriéndole las puertas de par en par, a la despampanante belleza que tenia a sus espaldas, sin saber que le estaban dando paso a la misma muerte.

Naruko por su parte solo siguió al mago en silencio, el efecto de la medicina pasaría de un momento a otro en Archer, allí llegaría su verdadera prueba, era hora de ver que tan buen Jutso era este.

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